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Yoga (II): Relajacion y respiración adecuada

02/10/2009 23:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Segunda parte del reportage

RESPIRACIÓN ADECUADA

La mayoría de las personas utilizan al respirar solamente una parte de su capacidad pulmonar. Respiran muy someramente,

utilizando una pequeña parte de su caja torácica. Sus hombros aparecen caídos, tienen dolor producido por la tensión en la

parte alta de la espalda y en el cuello y, generalmente, padecen de falta de oxigeno. Se cansan con facilidad y desconocen el

porqué. Especialmente las mujeres respiran pobremente, no utilizando, por lo común, adecuadamente su diafragma. Usan Una

ropa interior que coarta la libertad de movimiento de la parte alta del abdomen y del pecho. Utilizando solamente la parte

alta o media de los pulmones, tratan de obtener oxigeno suficiente para suplir las necesidades de todo el cuerpo. Cuando

se les dice que relajen el diafragma y lo dejen moverse libremente, no saben cómo hacerlo. Normalmente, respiramos sin

esfuerzo aparente unas 18 veces al minuto, 1.080 veces a la hora y 25.920 veces al dia. Cuando más aire exhalamos, más aire

podemos inspirar. La cantidad inspirada, que puede medirse con un instrumento llamado "espirómetro", se la llama capacidad

vital. Un proceder precavido y un ahorro de la respiración pueden constituir una ayuda práctica diaria, tonificándonos y

contribuyendo a mejorar nuestra salud y vitalidad. Aumentar la capacidad vital es el propósito de toda disciplina

respiratoria. Incluso a pesar de los ascensores tenemos que subir al dia, jadeando, muchas escaleras. Si se cansa con

facilidad al subirlas escaleras, intente lo siguiente: manteniendo los hombros relajados, inspire al subir los dos primeros

escalones y espire a los dos siguientes . Con un ritmo de dos al inspirar y dos al espirar podrá subir toda la escalera sin

que al llegar arriba le falte el aliento. Acelerando rítmicamente la respiración al subir, expulsamos una mayor cantidad de

dióxido de carbono y tomamos un mayor suministro de oxigeno, experimentando así menos fatiga. Lo que la desafortunada mayoría

de nosotros necesita hoy día es un programa de respiración que nos pueda ayudar en nuestros despachos o lugares de trabajo.

La tensión, e incluso la depresión, se pueden eliminar por medio del siguiente ejercicio. Junte los hombros tanto como pueda

sin tensión y espire suave y profundamente. Deténgase y luego inspire con una profunda, lenta y suave respiración hasta

llenar cómodamente los pulmones. Espire lentamente a través de la nariz con un largo suspiro y sin alterar la posición de los

hombros. Repítalo una docena de veces y desaparecerá la depresión. De este modo, se estimula el cerebro y se alivia la

tensión nerviosa proporcionando a éste una mayor suministro de oxigeno vivificador. Antes de explicar el modo correcto de

respirar, veamos en breve el proceso de la respiración y su conexión con el sistema nervioso. El aire que nos rodea es

una mezcla de gases. El nitrógeno constituye el 79%, es decir, casi las cuatro quintas partes del total. El oxigeno

constituye alrededor del 20%, el dióxido de carbono el 0, 04% y el resto está constituido por vapor de agua y trazas de

algunos otros gases raros. El aire espirado contiene aproximadamente el mismo porcentaje de nitrógeno y gases raros, pero

los otros contenidos son significativamente diferentes. El oxigeno forma ahora solamente el 16% del total, el volumen del

dióxido de carbono ha aumentado al 4% y el aire está casi completamente saturado con vapor de agua. El cambio respiratorio

más importante es la disminución del 4% en el contenido de oxígeno y un aumento similar en el volumen del dioxido de carbono.

Es evidente que no todo el oxígeno contenido en la inspiración es absorbido por la sangre y, por tanto, el aire espirado

podría inspirarse de nuevo durante un corto periodo sin experimentar síntomas desagradables. De modo distinto al movimiento

del corazón, la respiración puede controlarse voluntariamente hasta cierto punto, aunque casi siempre se produce de modo

rítmico y automático. El término medio del ritmo respiratorio durante el descanso es en la mayoría de nosotros entre 16 y 18

respiraciones por minuto. Ambos, el ritmo y la intensidad de la respiración, pueden variar sensiblemente bajo diferentes

condiciones. ¿Cómo se producen estos cambios y cuál es la causa de su automatismo? En la médula del cerebro hay dos grupos de

cuerpos celulares nerviosos que colectivamente reciben el nombre de centro respiratorio. Estos cuerpos celulares descargan

rítmicamente impulsos nerviosos que descienden por fibras nerviosas al interior de la columna vertebral. Allí excitan

otras células nerviosas que, a su vez, envían impulsos a los músculos de la inspiración. A cada lado de la región cervical de

la columna vertebral, o nuca, hay situadas células nerviosas que dan lugar a los nervios frénicos, cada uno de los cuales

desciende a través de la cavidad torácica para estimular la mitad del diafragma. Los nervios intercostales proceden de cada

La espiración toma aproximadamente un cuarto del tiempo de la inspiración. Debe ser rápida fuerte y corta

lado de la porción torácica de la columna vertebral y afectan a los músculos intercostales. Descargas de impulsos nerviosos

originándose en el centro respiratorio afectan a los nervios frénicos e intercostales, causando el movimiento del

diafragma y de los músculos costales que marcan el comienzo de la inspiración. Cuando estos impulsos cesan, los músculos se

relajan y se produce la espiración. El cryte de un nervio a cualquiera de estos músculos paraliza el músculo y dificulta la

respiración.

Hay tres tipos básicos de respiración. La respiración clavicular es la más superficial y peor de todas. Durante la

inspiración, los hombros y las claviculas se levantan, mientras se contrae el abdomen. Por ello, es necesario un máximo de

esfuerzo para obtener muy poco aire. La respiración intercostal se lleva a cabo con los músculos de las costillas, que

expanden la caja torácica, y es también una respiración incompleta, aunque mejor que la anterior. La mejor, sin embargo, es

la respiración abdominal profunda, ya que lleva el aire a la parte más baja y ancha de los pulmones. En ésta, la respiración

resulta lenta y profunda, y se hace un uso adecuado del diafragma. Pero ninguno de estos tipos de respiración es, aun así,

completo. La respiración completa yóguica combina estas tres, comenzando por una respiración profunda y continuando la

inspiración a través de las regiones intercostal y clavicular. Para comprender la respiración diafragmática adecuada, túmbese

en el suelo vistiendo ropa suelta. Coloque una mano sobre el abdomen donde se encuentra el diafragma. Inspire y espire

lentamente, moviendo al hacerlo el abdomen. Este debe salir hacia fuera al inspirar y contraerse al espirar. Trate de sentir

este movimiento de expansión y contracción. Inspire ahora lentamente, manteniendo el abdomen fuera; seguidamente, deje que se

llene de aire la región intercostal y, finalmente, la parte alta o clavicular de los pulmones, levantando ligeramente los

hombros. Luego espire de la misma forma, dejando que el abdomen se contraiga al espirar y vaciar los pulmones por completo.

Deje que sean tanto la absorción como la expulsión del aire las que determinen el grado de expansión y de contracción de

los pulmones. Esta es la respiración completa yóguica.

El Pranayama

Lo más importante acerca de la respiración adecuada es el prana, o la energía sutil. El control de este prana lleva el

control de la mente. Los ejercicios de respiración destinados a controlar esa energía vital se denominan Pranayama.

La manifestación más grosera del prana en el cuerpo humano es el movimiento de los pulmones. Este actúa como la tuerca que

pone en movimiento a todas las demás fuerzas del cuerpo. Pranayama significa controlar este movimiento de los pulmones, por

el cual se controla a su vez el prana sutil. Al controlar éste, todas las demás manifestaciones groseras del prana en

el cuerpo van siendo lenta y gradualmente controladas. Todas las partes del cuerpo se pueden llenar de prana y cuando seamos

capaces de hacer esto, controlaremos nuestro cuerpo entero.

Todas las enfermedades del cuerpo pueden destruirse de raíz controlando y regulando el prana y, a través de éste, sus

funciones diversas, que son la respiratoria, la digestiva, la excretora, la deglutora y la circulación sanguínea. En la

respiración ordinaria extraemos solamente una cantidad muy pequeña de prana, pero si uno se concentra y regula

conscientemente su propia respiración, es capaz de almacenar en los diversos centros nerviosos y en el cerebro una cantidad

mayor. Quien tiene abundante energía pránica irradia vitalidad y energía.

Veamos a continuación dos sencillos ejercicios de Pranayama destinados a absorber y acumular esta energía sutil y vital

llamada prana.

Kapalabhati

Este es un ejercicio destinado a

limpiar los pulmones de toxinas.

La respiración elimina en los pulmones todo el aire rancio y los ventila adecuadamente. En este ejercicio la espiración juega

un papel predominante. La inspiración es lenta, suave y más largaque la espiración. Siéntese con las piernas cruzadas,

coloque una mano en la parte alta del abdomen para sentir el movimiento del diafragma. Espire fuertemente, empujando el

estómago hacia dentro. El diafragma retrocede dentro de la cavidad torácica y expulsa el aire de los pulmones. A esto le debe

seguir instantáneamente una relajación de los músculos abdominales, permitiendo desde el diafragma hasta la cavidad

abdominal, mientras los pulmones se expanden de nuevo. En este ejercicio, la inspiración y la espiración las lleva a cabo el

movimiento de los músculos abdominales y el diafragma.

La espiración toma aproximadamente un cuarto del tiempo de la inspiración. Debe ser rápida fuerte y corta, mientras que la

inspiración es pasiva, lenta y más larga. Una vuelta completa debe componerse de quince o veinte expulsiones. Practíquelo dos

veces diarias, añadiendo cada semana unas cuantas vueltas más, al fortalecerse los pulmones.


Sobre esta noticia

Autor:
Olga (32 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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