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El vudú, un clavo ardiendo de consuelo y esperanza para el 100% de los haitianos

17/02/2010 20:01 2 Comentarios Lectura: ( palabras)

El terremoto de Haití sirvió al cabo de un mes para reafirmar que a pesar de los muertos y de la tragedia, los haitianos siguen con su alma intacta

La Esclavitud, hoy no del todo desaparecida práctica de origen muy antiguo, es el estado en que se halla un individuo o un grupo social, que ha sido sometido a una situación en la que bajo el dominio de otros, al perder la libertad de disponer de si mismo, está sujeta a sus designios, sin opción a réplica, discrepancia, decisión o protesta.

Desde el siglo VII, los árabes mantuvieron un importante tráfico de esclavos en la costa oriental de África, particularmente en la Isla de Zanzíbar. Entre 1600 y 1800, durante la colonización del Continente Americano, se agudizó, por parte de los descubridores españoles, portugueses, holandeses, ingleses y franceses, la trata de esclavos, que los vendían como mano de obra barata para las explotaciones agrícolas de Estados Unidos, Brasil y las Antillas. Fue Cristóbal Colón el primero en traer esclavos negros de África para sustituir a los indios (ver reportaje de Cristóbal Colón) parea sus grandes extensiones de caña de azúcar y por las razones que allí se dan.

El comercio negrero, base del sistema de producción de las plantaciones, fue de tipo triangular: Los barcos salían de los puertos europeos; se cargaban de personas esclavizadas en la costa del oeste de África y se dirigían a toda América. La ‘ casa de los esclavos’ , administrada por portugueses, concentraba a los cautivos cazados en la región de la costa occidental del África, para su posterior traslado y venta, estableciéndose en la Isla de Gorée, situada frente a las costas de Senegal, a solo tres kilómetros de la capital Dakar. Históricamente todo hace pensar que el vudú emprendió su largo éxodo hacia la Américas en 1503: ese año hay testimonios escritos de que la isla de Santo Domingo recibió un gran cargamento de ’ bois d´ebene’ (madera de ébano) junto con esclavos negros que se sabe que practicaban el vudú. La madera de ébano hacía también furor. A fines del siglo XVIII había en Santo Domingo 400.000 negros esclavos, coctel de etnias de Angola y Senegal.

La comunidad haitiana practicaba el ritual vudú de los Fon y los Yoruba. El Vudú, una de las religiones más antiguas del mundo, originada en base a las creencias africanas de los pueblos del Golfo de Guinea, cabalga entre el politeísmo y el monoteísmo. Es un culto teísta de un sistema animista, que los esclavos, al llegar a las Antillas adicionaron con sus interpretaciones del cristianismo, practicándose en su forma más completa, como una nueva religión, en las aldeas del interior de Haití.

Digamos que la palabra ‘ vudú’ significa en la lengua ‘ ewe’ de África Occidental, un espíritu no humano sino divino. Los franceses importaron a Haití negros de origen ‘ ewe’ que habitaban en Dahomey. Estos llegaron a Haití con sus creencias religiosas intactas que siguieron guardando celosamente, aunque sus amos blancos trataban de imponérseles por la fuerza creencias y costumbres cristianas. Los negros se dejaban bautizar y a veces tomaban ideas ajenas con las suyas o propias produciéndose un sincretismo que es el que hoy puede palparse en América.

Es cierto lo que alguien estos días ha dicho que un 80% son católicos, 20% protestantes... pero el 100% creen en vudú. Eso en Europa es una aberración, pero tal vez eso les salve. Se agarran al vudú en las actuales circunstancias como a un clavo ardiendo.

En el Golfo de Guinea, la Costa de los Esclavos, comprendida entre las desembocaduras del río Níger al este y el Volta al oeste, en lo que hoy son Nigeria, Togo, Ghana y Benín-antiguo Dahomey-, en el Golfo de Guinea, por su relativa proximidad geográfica con Europa, fue la fuente principal de la trata transatlántica de negros, mayoritariamente de la etnia Yoruba, que portando su religión, llegaron a Haití, Cuba y Brasil.

El gran grupo etno-lingüístico de los Yoruba, que habitaba principalmente Nigeria, Benín y Togo, inicia su diáspora a América, portando su religión, en un encuentro forzado entre culturas, con interacciones con amerindios y europeos. Pese a los efectos debilitantes de la esclavitud, la mitología yoruba, conocida como Regla de Osha-Ifa, dio lugar a muchas religiones en el Nuevo Mundo.

El pueblo de color, que no podía en América practicar libremente su religión, paulatinamente fusionó sus elementos ancestrales con algunos de los de sus amos, creando un sincretismo entre lo animista-‘ todo esta vivo’ ‘ todo es consciente’ ‘ todo tiene un alma’ . Todas las cosas poseen espíritu, que los animistas representan como un doble intangible de cosas y personas, variando los rituales en las diversas tribus y etnias. Es un ‘ interrelación entre el mundo de los vivos y el de los muertos’ -, con ingredientes de lo católico o cristiano, que dio origen a creencias muy peculiares, como el Vudú de Haití-agregando la liturgia Fon-Ewe y la cultura congo angoleña-, la Santería de Cuba y el Candomblé de Brasil, de las que hablaremos.

Pero queda claro que todo objeto, sea árbol, piedra, máscara, muñeco o collar es no un mero objeto inerte: tiene espíritu. Fue el famoso etnólogo inglés Taylor el que formuló la palabra animismo, como la doctrina que interpreta el alma como principio vital de todas las cosas y seres, orgánicos e inorgánicos. Ese principio vital es inmortal. La parte material es el soporte que puede morir o ser destruido, pero la fuerza vital es inmortal o es capaz de pasar a otro objeto o persona donde ‘ renace’ , lo que no es otra cosa que la metempsicosis en la que todos creen. El 100% sean de la religión que profesen. No son incompatibles.

Vudú es una deformación de la palabra francesa «vaudoux»-espíritu-, aplicada a un dios serpiente con poderes de oráculo, venerado en un frenético baile tribal por esclavos procedentes del actual Benin. En el dialecto dahomeyano, significa dios, refiriéndose al culto del sol, la luna y el trueno.

Esta religión es un conjunto de dogmas, prácticas y creencias, que contienen trasfondos mágicos, de magia blanca y magia negra, la primera para pedidos positivos y la segunda, practicada por zobóps y bokós, para realizar un daño a alguna persona. La meta del vudú generalmente es contactarse con una deidad o con un espíritu para conseguir sus beneficios a cambio de sacrificios como ofrendas, en sus rituales, generalmente se sacrifican animales o confeccionan muñecos de cera o trapo que traspasan con alfileres para provocar dolor en la persona que representa. Tienen un ritual bien organizado, donde las danzas y cánticos se consideran una parte relevante, principalmente los cantos africanos antiguos.

La mayoría de los ritos del Vudú empiezan con oraciones cristianas recitadas en francés, después la lengua cambia al criollo-combinación principalmente de francés, español, africano y ‘ patois’ - palabra esta última que los franceses aplican con desprecio a lo que no entienden. Empiezan las danzas extáticas y los tambores a ritmo cada vez más trepidante. Sus actividades de hechicería y conjuros, encierran fetichismo (palabra derivada de la portuguesa ‘ feitiço’ que el historiador F. Brosses explicó maravillosamente en su libro ‘ Du culte de dieux fetiches‘ , palabra que dice data de 1760) luego siguen cultos paganos de sacrificio, manipulación en trance y comunicación con sus respectivos dioses, cuyos nombres indican su procedencia de Dahomey.

El vudú fue perseguido en Haití desde 1685, en que sacerdotes católicos, administradores de plantaciones y de esclavos, prohibieron ‘ los cantos y las asambleas de negros, acompañadas o no de tambores. Eso contribuyó a su propagación pues esas asambleas eran claramente antiesclavistas.

El rito pasó sin tambores a la clandestinidad en un claro del bosque o donde fuera proliferaron. A los que acudían se les llamaba ‘ marrons’ , según dice Claire de Boisd-Calman. Las asambleas costaron a los negros muchas vidas y torturas. Y sólo hasta 1791, al calor de las noticias que llegaban de Francia, vía Santo Domingo-unougan (ahora Hoiungan) llegado de Jamaica convocó una asamblea vudú en la que inició la primera gran revuelta de esclavos que ha triunfado a lo largo de la historia. De Paris enviaron el Ejército de la Convención (¡qué paradoja!! Que tiño de rojo la revolución negra.

Empleó con los sacerdotes métodos inquisitoriales-la hoguera-perros selváticos a los que las comunidades cimarronas que se formarían en las montañas en torno al mítico jefe Macandal y otros caudillos que opusieron sus tácticas tribales utilizando los venenos más sofisticados contra la comida y bebida de las tropas, que terminaron por abandonar. En 1804 se proclamó una independencia efímera con una constitución pero pronto fue sustituida por el código napoleónico.

El Espartacus de los esclavos negros fue Toussaint Louverture, médico y vudú que se4hizorespetar

Existen unos 400 espíritus menores pero un único espíritu mayor, ‘ Olorun’ u ‘ Oloddumare’ , el soberano del universo, para los antillanos el ‘ gran Met’ , contracción de ‘ gran maestro’ en francés. Los siete dioses principales o Loa, a los que se rinden honores son: Orula, dios del destino; Eshu, de la venganza; Shango, del rayo y del fuego; Yemaya diosa del mar y de las aguas; Elegua, de los viajeros; Oggun, de la guerra y Obatala, dios del bien.

Del vudú americano, se deriva la Santería, -una de las máximas expresiones sincréticas del mundo- actualmente muy extendida en Cuba y también practicada en República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, Venezuela y lugares con población hispana, predominantemente inmigrantes cubanos en los EE.UU.

El término ‘ santería’ fue utilizado por los españoles de forma despectiva para burlarse de la aparente devoción supersticiosa excesiva que mostraban los seguidores a los santos en detrimento de Yahvé. Los practicantes prefieren utilizar otros nombres como ‘ lucumi’ -amigo mío- o Regla de Ocha (Osha-Ifa). La Santería es un conjunto de sistemas religiosos que funden creencias católicas con los ritos ancestrales de la tradición yoruba. Dado que los europeos no permitían a los esclavos adorar a sus dioses, ellos identificaron a sus dioses con los santos, de esta forma podían seguir haciéndolo sin que se dieran cuenta sus dueños.

Al igual que en el vudú, la santería cree en una fuerza o dios universal del que proviene todo lo creado, llamado Oloddumare. Luego están los orishas, que son deidades que gobiernan diversos aspectos del mundo y velan para que cada mortal cumpla el destino que tiene marcado desde su nacimiento.

Los orishas son identificados con los santos más conocidos: Elegua, el Santo Niño de Atocha; Shango, deidad de las tormentas y el trueno es Santa Bárbara; Ogun, dios de la guerra es el mítico San Jorge; Acayú es San Cristóbal; Inle el médico, es San Rafael; Yemaya diosa de la maternidad y del mar es la Virgen de Regla; Oshún, diosa de los ríos es la Virgen de la Caridad del Cobre.

La jerarquía sacerdotal de la Santería tiene como máximos sacerdotes a los babalawos de Ifá-padres de los secretos-y su profeta Orunmila. Luego se encontrarían los Babaloshas e Iyaloshas, que son Santeros con ahijados consagrados. Los Iyalorishas y Babalorishas, Santeros que no tienen ahijados. Los Iyawos, Santeros en su primer año de consagrados, y por ultimo los Aleyos, que son creyentes pero que aun no han sido consagrados.

Los pilares fundamentales de la Religión se basan en el culto a los ancestros muertos (egguns) y en el conocimiento de que existe un Dios único (Oloddumare) y se relaciona con los seres humanos a través de extensiones del mismo, que también son divinidades, a las cuales los Yorubas denominaron Orishas. Por estas características se considera que es una Religión Politeísta.

El ebbó o sacrificio para lograr resolver problemas de índole económica, problemas de salud o de estabilidad espiritual está presente en la Religión y en la adivinación a través de los tres Oráculos: Elde Ifá (utilizado por los Babalawos), el del Diloggún (caracoles) utilizado por los Santeros y del Biagué (coco), utilizado indistintamente por ambos. El sacrificio pueden ser plantas, semillas, metales, animales u otros productos provenientes de la naturaleza, ya que la Religión tiene un carácter neo-pagano.

Generalmente los orishas y ancestros solicitan que les sea ofrecido uno o varios animales, en este sentido, el sacrificio no es un instrumento mediante el cual se pretenda redimir pecado alguno ya que en la Santería no existe tal concepto. Los santeros, intermediarios que realizan el rito, realizan las ceremonias en sus propias casas, porque la Santería carece de templos. Se reúnen en casa o ilés, que al mismo tiempo componen ramas de acuerdo a los primeros fundadores. El Santero forma parte de la vida cotidiana del creyente y se convierte en su intermediario con lo sobrenatural, su consejero y su adivino.

Otras religiones derivadas del vudú, con culto en Brasil, son el Candomblé, la Umbanda y la Kimbanda. La primera recoge una serie de creencias yorubas, ewe, fon y bantú, sobre todo en la región de Bahía, donde se practica con danzas de posesión espiritual que conducen a estados de trance. En el sureste del país se llama Macumba y en Río de Janeiro Umbanda.

Los seguidores del Candomblé, llaman "naciones" a los distintos ritos, influenciados por distintas culturas. Las "naciones del Candomblé" se fundaron básicamente en las culturas africanas, que venían de los actuales países de Angola, Zaire, Gabón, Mozambique y el Congo, es decir del área bantú cultural. Con el Yorubas y el Ewê-Fons influyó el área sudanesa del Golfo de Guinea, que a su vez delimitó la actual Nigeria y Benin. Los ritos de iniciación de origen Yoruba y los Orishas, predominan en Bahía, en la denominada nación Keto.

Hay todavía a pesar de la ayuda internacional masiva, personas que sufren pero sean católicas o protestantes todas están enganchadas al vudú

El Candomblé es una religión monoteísta, el Dios único para la nación Keto es Olorum, para la nación Bantú es Zambi y para la nación Jeje es Mawu.

El Candomblé es un culto de los Orishas, que son netamente energía de origen totémico y familiar, que tiene por base al ‘ anima’ de la naturaleza. Los Orishas de la fuerza de la tierra son: Oggun, dios de la guerra; Obaluaiê, de la salud; Nanâ, diosa de los pantanos; Oxósse, patrono del candomblé brasileño y Ossâim, dios de las plantas. Los de la fuerza del Agua: Oxum, diosa del agua; Oxumaré, dios de la lluvia y Iemanjá, madre de todo. Los de la fuerza del Fuego: Exú, que comunica este mundo con los dioses; Iansa, dueña del alma de los muertos y Shango, dios del trueno. El de la fuerza del Aire: Orisha Oxála, dios de la creación; representándose de dos maneras, Oxaguia, joven y Oxalufa viejo.

El candomblecista realiza la consulta de adivinación, usando exclusivamente el juego de caracoles de mar (jogo de Buzios). Esta religión utiliza para conectarse con los reinos animal y mineral y con los elementos de la naturaleza ofrendas, ebós, rituales africanos y Orôs (rezos).

El Candomblé originalmente ilegal, hoy es una de las principales religiones establecidas, con seguidores de todas las clases sociales y decenas de miles de templos, llamados casas, roças o Terreiros. En Salvador de Bahía existen 2230 terreiros registrados. Los Orishas del Candomblé, los rituales y las fiestas son hoy parte de la cultura y del folclore brasileño.

Recorrido por Haití a un mes de la catástrofe

A un mes del terremoto en Haití la devastación, la desolación y la miseria siguen siendo los protagonistas mudos de una catástrofe que derrumbó los débiles cimientos de ese país.

Ni las coloridas tumbas de los cementerios haitianos aguantaron la sacudida de tierra que estremeció al país el pasado 12 de enero. "Vi las tumbas derrumbarse una tras otra", relata Elmont Cherig, de 36 años, un guardia del cementerio de Puerto Príncipe que trabajaba el día del terremoto. Su esposa es una de las víctimas fatales del sismo. De la misma manera se derrumbó la cruz negra del Barón de Samedi, espíritu de los muertos del vudú.

Los huesos humanos descansan sobre el nivel del suelo entre las tumbas y es difícil reconocer si estos cadáveres ya estaban allí antes del sismo o son productos de este. Las tumbas rotas y semi abiertas dejan al descubierto los cuerpos que descansan en su interior y el mal olor dice presente.

La cifra de muertos es incierta, las tumbas comunes abundan y quien sabe cuantos cuerpos débiles y cansados aún respiran bajo los escombros.

Pero; ¿a quién le importa los cementerios en Haití y el olor a muerte en sus calles, cuando hay personas que a penas tienen un plato de comida al día?

Un plato de comida al día

Los ancianos damnificados que viven en carpas instaladas a las afueras de lo que fue su asilo reciben por lo general una sola comida, consistente en arroz y frijoles secos, subsistiendo gracias a los víveres comprados por infantes de marina o los cooperantes llegados de todo el mundo preguntándose qué harán cuando esa ayuda se agote.

Este grupo enfrenta las mismas penurias que cientos de miles de damnificados por el terremoto del 12 de enero, que semidestruyó el país. El mundo respondió donando una cantidad sin precedentes de alimentos y dinero demasiados como para que los trabajadores asistenciales y las autoridades haitianas pudieran lidiar con su distribución. Pero las cosas se van arreglando.

Ni un gramo de la ayuda distribuida ha llegado a la casa de retiro Asile Commune, ubicada en los límites de la barriada de Bel Air, en Puerto Príncipe.

En su último reporte, Naciones Unidas informó que el problema es el de los sintecho. Pero hay casi tres millones de personas que necesitan ayuda.

Carteles callejeros garabateados en cartón prensado señalan las filas de carpas de plástico bajo las cuales duermen sobre la tierra más de 2.500 personas. La gente porta tarjetas de identificación escritas a mano, con una estampilla del nuevo comité de seguridad, y algunas mujeres sirven bocadillos fritos para conformar a las familias que no tienen qué comer.

Este es el nuevo sistema creado por el pueblo eternamente resistente de Haití. En un abrir y cerrar de ojos desde el pavoroso terremoto de magnitud 7 que destruyó gran parte de Puerto Príncipe hace más de un mes. Todavía se ven los carteles que recaban ayuda extranjera, y vendedores oportunistas ofrecen banderas estadounidenses en miniatura mientras pasan los vehículos blindados de los soldados. Los muertos que estaban alineados a los costados de las calles con su hedor insoportable fueron retirados desde hace tiempo.

Miles de haitianos se agolparon hace tres semanas al aire libre o en las iglesias de la capital en un día de duelo nacional, al cumplirse un mes desde que un terremoto mató a más de 200.000 personas y dejó a esta empobrecida nación cada vez más estoica.

Los peregrinos llenaron los templos en el suburbio de Pétionville y los religiosos conectaron altoparlantes para que la gente en la calle pudiera seguir los servicios. Los líderes religiosos se reunieron en una ceremonia ecuménica cerca del averiado Palacio Nacional para rendir homenaje a los muertos.

Los himnos y la música religiosa retumbaron insistentemente por el apocalíptico panorama de una ciudad de edificios aplastados.

"Este día es para honrar a todos los que perdimos y mirar hacia el futuro", dijo Percil St. Louis, católico. "Todos necesitamos unirnos como nación".

Entre los muertos por el terremoto del 12 de enero había líderes de la Iglesia, misioneros y niños que estudiaban en escuelas religiosas. El arzobispo católico de Puerto Príncipe, Joseph Serge Miot, es uno de los muertos.

Los líderes de todas las principales religiosas participaron en la ceremonia ecuménica, pero sólo a último minuto fueron incluidos los sacerdotes del vudú. Los líderes del vudú se preocuparon de que la ceremonia cristiana no incluyera sus rituales. Desde el sismo, algunos seguidores del vudú se convirtieron al cristianismo, algunos angustiados por la ayuda que brindan las misiones evangélicas y otras.

Creole o criollo haitiano es el idioma criollo hablado en Haití y por emigrantes haitianos en toda la zona del Caribe, principalmente en República Dominicana, Cuba, Florida y Bahamas; se extiende incluso hasta pequeños núcleos en Francia, Canadá y Estados Unidos donde viven inmigrantes haitianos, cada vez más numerosos, uniéndose a los llegados en los ‘ boat-people’ que huían de la pobreza y de los ‘ ton-ton machotes’ la policía de Baby-Doc de los años 80, que formaron su diáspora...

Está estructuralmente basado en el francés, pero mezclado con lenguas del África Occidental, como el wolof y algunas lenguas gbe. Muestra también influencias de otras lenguas africanas, como el fon, ewé, kikongo, yoruba e igbo. Tiene dos dialectos: Fablas y Plateau.

La historia del criollo haitiano es incierta. La primera referencia conocida del creole se encuentra en la alusión que se hace a él en el texto en francés de ‘ Voyage d'un Suisse dans différentes colonies d'Amérique pendant la dernière guerre’ , del suizo Justin Girod-Chantrans, editado en 1785 y reeditado en 1786.

Desde 1961 el creole haitiano es una lengua oficial junto con el francés, que había sido la única lengua literaria de Haití desde su independencia en 1804. Su uso en la literatura es pequeño pero creciente. Existen periódicos y programas de radio y televisión en creole. El sistema educativo en Haití se imparte principalmente en creole, dependiendo de quien detente el poder. Para los franceses de la metrópoli es y será siempre un ‘ patois’ , pero lo mismo consideran al provenzal, al euskera, a las lenguas minoritarias que ‘ son una vergüenza’ . Son muy jacobinos.

Muchos emigrantes haitianos usan el creole en su lugar de residencia, en Estados Unidos es común en Nueva York, Boston y el sur de la Florida. El condado de Miami-Dade (Florida) utiliza al creole en los medios de comunicación junto con el español y el inglés.

La desinformación por la voz de la tradición católica

En la catástrofe de Haití si algo ha desentonado aparte de quienes han querido aprovecharse de su fuerza para conseguir alimentos en las primeras horas, hay otros que tranquilamente desde Salamanca (España) han presentado su criterio no sólo sobre el vudú sino sobre el carácter sobrenatural y religioso del seísmo.

Y así, la ‘ voz de la tradición católica-24 horas online para que Cristo reine’ en su emisión del 8 de febrero dedicada por ‘ radio-cristiandad al terremoto publicó un programa titulado ‘ La cara oculta del terremoto de Haití’ que decía entre otras lindezas lo siguiente: ‘ Haití es el único país del mundo consagrado al demonio. En 1791 Haití se consagró al demonio por 200 años y fue el primer país americano en obtener la independencia. En el año 2005 nuevamente fue consagrado al demonio por otros 200 años. El 12 de enero del 2010 a las 4:53 pm Haití sufrió un devastador terremoto de 7 grados en la escala Richter con epicentro a quince kilómetros de Puerto Príncipe, su capital.

Radio Cristiandad publicó con ese motivo una larga emisión en que afirmaba ser un excelente análisis que le enviaba Hernando Rojas Rojas desde Salamanca a través del Padre Andrés García Torres quien compartía totalmente su conceptos y expresaba que nada es casual y que la desastrosas condiciones de vida de Haití hay que buscarlas en la opción tomada a favor del mal sobre cuyas consecuencias la Biblia mostraba muchos ejemplos.

En otro gran titular narraba la ‘ triste historia de Haití desde el punto de vista religioso-antropológico y lo consideraba interesante porque poca gente sabía que Haití es el único país del atlas que ha sido consagrado explícitamente al Demonio y donde se le sigue rindiendo culto a él y a sus huestes satánicas en las diversas modalidades del vudú y la santería. Seguía explicando lo que es el vudú en su concepto y terminaba con un editorial titulado ‘ La consagración de Haití al diablo’ que creemos no sufriría la capacidad de paciencia ni de nuestros usuarios ni de los que hacemos Diáspora y colaboramos con Globedia. Amen!!


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bussines (18/02/2010)

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Usuario anónimo (18/02/2010)

Y ni sabe de lo que esta hablando. Deja Haiti en paz. El pais esta pasando por un momento muy grave y no tiene nada bueno que hacer que hablar mal de la gente de Haiti. Si eres humano entonces no eres perfecto, deja de juzgar. Entonces los Haitianos son condenados porque segun lo que dice que aun que dicen que sirven a Dios adoran al diablo, donde sacaste esto? Dios esta con nosotros y que el te perdona por lo que estas diciendo.