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Vladimiro Rossi

18/09/2012 07:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image La partida de Vladi, entre las más leídas en Los Andes Online Es un momento muy breve, como mucho dura un segundo y medio. Ocurre al comenzar la cena. "Señor Jesús, que naciste en Belén, bendice esta mesa y a nosotros también". Luego, mi mujer -así esté del peor humor que exista- se le escapa una mínima sonrisa. Un día me preguntó desde cuándo digo esa oración, que también la conoció hace casi seis años, cuando nos pusimos de novio. "Me la enseñó el padre Vladi".

Fue en un almuerzo de alumnos con sus padres en la escuela Nadino, de la Sexta Sección. La mesa estaba armada frente al baño de la mitad del patio del colegio, al lado de la vieja iglesia de Dolores. Se acercó muy rápido el padre Rossi. Yo tenía 8 ó 9 años. Se me escapó pedirle que bendijera la mesa. El, como buen padre y maestro, pronunció esa oración. Y desde ese día que lo pronuncio al mediodía y a la noche. Lo fue así durante la infancia, adolescencia, como adulto soltero y ahora casado.

Al año siguiente el padre Vladi me dio la comunión y cuatro años después, la confirmación, allí en Dolores. Pasó el tiempo y a veces iba a sus misas allí, en la calle Granaderos. Una vez mi mamá andaba muy mal y le pedí que fuera a casa. La escuchó y le dio la bendición. Mucho tiempo después fui a buscarlo para que le diera la unción de los enfermos a mi papá, que ya no podía pelear más con la enfermedad que sufría desde que yo tuve cinco años. Vladimiro fue y lo confesó. Sentí paz. A la mañana siguiente mi viejo se agravó, lo llevamos al hospital y al anochecer falleció.

Cuando tenía 26 viví una crisis muy fea y extraña. Fui a hablar con Vladimiro. Me escuchó y luego dijo, en su lenguaje cuyano mezclado con un italiano que siempre permaneció en su habla:

"Abre el Evangelio, léelo y subraya las veces que Jesús diga no temáis ".

Fue el consejo y palabras de apoyo para momentos difíciles más importante que Dios quiso, a través de él, dejar en mi vida. Y hoy sigue siendo así.

Ahora entiendo por qué el padre Vladimiro, con estas pequeñas palabras y su presencia en esos momentos importante de la vida, ha sido también mi padre y el de cientos o miles de mendocinos. No sé si fue él quien me lo dijo (creería que sí): " A los curas le dicen padre porque sentimos que ustedes son nuestros hijos ".

Y hasta dejó una huella en el rock mendocino con una banda llamada "Los Vladimiros", seguramente integrado por Peregrinos (no encontré nada de esa banda en Google, pero recuerdo haber escuchado un tema muy lindo de ellos). image

Partió el autor de una oración que pronuncio dos veces al día y a ese padre que le abrió la puerta del Cielo a mi papá; el padre que me confesó por primera vez, y quien me enseñó a querer la Eucaristía y a vivir la fe con la comunión y la confirmación. Y el que me hizo entender por qué no hay que tener miedo.

Partió Vladimiro. Esta mañana la noticia de su partida estuvo entre las cinco más leídas de los diarios digitales de Mendoza. Una anécdota final: cuando empecé a escribir este post era la segunda noticia más leída de Los Andes Online. Ahora acabo de refrescar la página y es la más leída. En fin, una anécdota mínima. Por suerte hay en Youtube unas palabras que nos dejó:

Como buen padre, Vladimiro dejó a muchos hijos ...abrazados y peregrinando con Jesús.


Sobre esta noticia

Autor:
Apuntesperiodismo (297 noticias)
Fuente:
apuntesperiodismodigital.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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