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Lo que el viento trajo a Scarlet O'Hara: la vida trágica de Vivien Leigh

14/04/2010 12:34

0 "Lo que el viento se llevó" el macrofilm de cuatro horas y 71 años, hizo famosos a varios actores pero también destruyó a otros. La mayor heroína Vivien Leigh fue su víctima más propicia

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Hugo Vickers, el mejor autor de la biografía de Vivien Leigh, elegida hace más de 60 años para el papel de Scarlet O'Hara en "Lo que el Viento se llevó", dijo hace tiempo que el formidable trabajo de la Leigh en ese macrofilme, que ha visto medio mundo, es el que dio vida a la película.

Pero lo que no se ha contado, en su verdadero contexto, es todo lo que se refiere a su matrimonio, y divorcio de Laurence Olivier y su trágica muerte que es la película de su vida. La verdad sobre una mujer bellísima, diferente, original y brillante. Eso lo contamos hoy aquí.

El verdadero nombre de Vivien Leigh es Vivian Mary Hartley y desde su infancia le llamaron no siempre Vivien. En Inglaterra solía ocultar su origen y cuando le preguntaban de qué parte de las islas era, ella daba cada vez el nombre de una ciudad diferente. Pero su biógrafo Hugo Vickers situó su nacimiento en Darjeeling, India, en 1913.

Era hija de Ernest Hartley, actor naturalmente. Se había casado con una dama, Gertrude, poco conocida en Europa, en los años en que el subcontinente indio era colonia inglesa. Gertrude, nacida Yackjee, según Hugo Vickers era de origen "parsi", como los británicos llamaban a las persas. Pero otros han sostenido que era simplemente de origen indio o armenio.

Gertrude era bellísima y cuando nació Vivian en su hogar indio, nadie dudó que había heredado su físico. La recién nacida era muy blanca y rubia. Gertrude se encargó de que el mejor inglés fuera su herencia y único idioma y siempre traía institutrices británicas a casa elegidas por su acento y mantuvo a la niña cerca de ella cuidando su educación, lejos del mundo del teatro. La instrucción moral de Vivian provenía de aquella mujer extraordinaria.

En 1917, Ernest Hartley se trasladó a Bangalore, mientras que Gertrudis y Vivian se quedaron en Ootacamund. Vivian Hartley hizo su aparición en escena en la primera etapa de su vida a la edad de tres años y cuatro meses, recitando "Little Bo Peep" para un grupo de aficionados de teatro ingleses amigos de su madre. Gertrude Hartley trató de inculcar en su hija una temprana apreciación de la literatura, y la introdujo en las obras de Hans Christian Andersen, Lewis Carroll y Rudyard Kipling, así como historias de la mitología griega y las leyendas de la India.

Vivian Hartley era su hija única. Su madre la envió al Convento del Sagrado Corazón en Roehampton, Inglaterra en 1920 a la edad de seis años. Aprendió, sobre todo, las maneras de la alta sociedad, el inglés con buen acento oxfordiano, francés e italiano. Su mejor amiga bastante mayor que ella en el colegio de monjas era la futura Maureen O'Sullivan, a quien expresó una vez su deseo de convertirse un día en una gran actriz, cuando dejara el colegio.

Cuando eso ocurrió, un día, descubrió no sin sorpresa que la protagonista de una de las películas del West End de Londres era justamente Maureen O'Sullivan y expresó su deseo de imitarla pronto y estudiar la profesión. Sus padres fueron de gran apoyo, y Ernest padre le ayudó a ingresar en la Royal Academy of Dramatic Art (RADA) de Londres, lo cual no era fácil y sobre todo para alguien que no ha nacido en la India. Pero él se las arregló para no mencionar su origen. Eso era un pecado realmente original.

Cuando volvió a la India, se dijo que fue amante de Jack Thompson, con permiso de su padre.

Lo cual era incierto. Como todas las biografías de estrellas célebres y aún las de los diccionarios, la de Vivien Leigh está llena de contradicciones y embustes.

Un día de febrero en 1932 Vivian estaba con sus amigas y vio a un hombre. "Ese es Leigh Holman", le dijo su compañera de juegos."¿Qué te parece? ¿No es guapo?"

"Creo que se ve en él al perfecto inglés-. Voy a casarme con él.

"Eres una niña... No has cumplido los 20 años...

"Eso no importa’ .

El primer matrimonio de Vivian Hartley

Se casaron el 20 de diciembre de 1932 en St. James, una iglesia católica inglesa a la que acudían familias bien. Tras su matrimonio, terminó sus estudios en la Royal Academy. El 12 de octubre de 1933, dio a luz a una hija, Suzanne, pero se sentía abrumada por su vida doméstica. Y ella vivió parte de su vida con su padre. Sus amigos le recomendaron para un pequeño papel en la película "Las cosas están mejorando", que marcó su inicio en el mundo del cine. Sí realmente las cosas mejoraban

Debutó en el teatro en el Ambassadors Theatre de Londres, en la obra de Henriette Duqesnoy, "La Máscara de la Virtud’ . Era ya 1935.

Decidida a seguir la carrera de actriz, contrató a un agente, John Gliddon, quien planeó sus comienzos, empezando por su nombre. Consideró que su nombre de casada, Vivian Holman, no era el adecuado para una artista, y después de rechazar otros que ella proponía, le puso el de "Vivien Leigh", como nombre profesional.

Gliddon la recomendó a Alexander Korda como actriz de cine, pero éste la rechazó al considerarla bella pero carente de potencial después que Vivien Leigh, en la prueba a que se sometió, fue incapaz de proyectar su voz de manera adecuada.

Pero Alexander Korda, asistió a su actuación la noche del estreno de ‘ La Máscara de la Verdad’ y no sólo admitió su error, sino que dijo que la había encontrado magnífica. Vivien logró un contrato para una película, ya con la ortografía de su nombre revisada: Vivien Leigh.

Laurence Olivier aparece en su vida para bien y/o para mal

No es cierto que conociera a Laurence Olivier a través de Alexander Korda en 1940. Como Alexander Korda también Laurence Olivier vio a Vivien Leigh en "La máscara de la virtud". Era otra oportunidad después de la obra "El hipócrita feliz‘ . Trabaron amistad que aumentó después que él la felicitó por su actuación. Su esposa Esmond estaba embarazada de seis meses. Mientras, como los amantes de ficción de la película "Fuego sobre Inglaterra" (1937), Olivier y Leigh sentían una fuerte atracción mutua, y después de que terminó la filmación comenzaron una aventura de verdad. Según Paul ambos, Laurence y Vivien, un día aparecieron de repente en la oficina de Korda.

-Alex, tenemos que confiarle nuestro ‘ gran secreto’ - dijo Vivien. "Estamos enamorados y nos vamos a casar".

Korda sonrió y dijo: "No seas tonta - todo el mundo lo sabe. Me enteré de eso hace semanas’ .

Por entonces andaban un poco a escondidas, actuando cada cual por su lado, y se presentaban como "amigos" inseparables hasta que pudieron casase años después.

Tan pronto como Vivien cumplió con su papel en "Fuego sobre Inglaterra", comenzó "Dark Journey". Más tarde, mayo 1936, Margaret Mitchell le dijo que su novela "Lo que el viento se llevó" se había publicado en Estados Unidos... Ella misma le dio un ejemplar cuando Leigh fue a los Estados Unidos por Navidad. Su agente norteamericano la presentó a David O. Selznick, que estaba planeando una película basada en la novela.

Vivien confió a un periodista, "me he comprometido con O. Selznick como Scarlett O'Hara", y el observador de la película, el crítico C. A Lejeune, recordó una conversación reciente en la que Vivien sorprendió a todos con la afirmación de que "Larry no interpretará a Rhett Butler, pero yo si voy a ser Scarlett O'Hara. Espera y verás." Efectivamente Clark Gable había ganado la candidatura de ese papel en ‘ Lo que el viento se llevó’ frente a Laurence Olivier.

Al fin Vivien y Larry estaban libres tras "veinte representaciones de Sodoma-One". En el teatro, Vivien Vivien Leigh había interpretado a Ofelia en el Hamlet de Olivier, cuando se produjo una extraña escena fuera de focos: cuando ella se preparaba para salir al escenario. Sin provocación aparente, empezó a chillarle a Olivier, antes de caer en un silencio total. Y sus ojos parecían mirar al vacío. Ella fue capaz de terminar su representación sin contratiempos, y al día siguiente, había vuelto a la normalidad sin ningún recuerdo de lo ocurrido. Era la primera vez que Olivier era testigo de un tal comportamiento por parte de la actriz. Vivien y Larry comenzaron a vivir juntos, ya que sus respectivos cónyuges se habían negado a conceder a cada uno de ellos el divorcio.

‘ Un yanqui en Oxford’ (Robert Taylor), le abrió muchas puertas en Hollywood

Vivien Leigh apareció con Robert Taylor, Lionel Barrymore y Maureen O'Sullivan en "Un yanqui en Oxford" (1938), la primera de sus películas juntos en los Estados Unidos. Durante la producción, adquirió la reputación de persona difícil y poco razonable, y Korda instruyó a su agente para advertirle de que su contrato no sería renovado si su comportamiento no mejoraba...

Olivier había estado tratando de ampliar su carrera en el cine norteamericano. A pesar de su gran éxito como actor de teatro y cine en Gran Bretaña, no era muy conocido en los Estados Unidos y los primeros intentos de introducirlo al mercado norteamericano. Le ofrecieron el papel de Heathcliff en la producción de Samuel Goldwyn ‘ Cumbres borrascosas’ (1939). Y viajó a Hollywood, dejando a Vivien en Londres. Goldwyn y el director de la película, William Wyler, ofrecieron a Vivien Leigh el papel secundario de Isabel, pero ella no acepó, diciendo que sólo aceptaría el de Cathy, papel asignado ya a Merle Oberon.

Hollywood se hallaba enzarzado en la búsqueda de una actriz para encarnar a Scarlett O'Hara en la producción de David O. Selznick de ‘ Lo que el viento se llevó’ (1939). El agente norteamericano de Vivien Leigh era el representante en Londres de la Agencia de Myron Selznick (Myron era hermano de David O. Selznick), y en febrero de 1938, pidió que su nombre fuera tomado en cuenta para encarnar a Scarlet. Ese mes, David O. Selznick vio ‘ Fuego en Inglaterra’ y ‘ Un yanqui en Oxford’ , y desde entonces Vivien se convirtió en una seria candidata para el papel. Entre febrero y agosto, O. Selznick había barajado el casting del film, y ya en agosto estaba en negociaciones con el productor Alexander Korda, al que Vivien Leigh estaba ligada bajo contrato. El 18 de octubre, O. Selznick escribió en un memorandum confidencial al director George Cukor, "todavía estoy esperando contra toda esperanza que aparezca por aquí la nueva actriz." Leigh viajó a Los Ángeles, al parecer para estar junto a Olivier.

Organizó una especie de concurso para encontrar lo que quería a costa de un enorme gasto. E hizo desfilar, recitar y hasta las midió con centímetro a Norma Shearer, Bette Davis, Joan Crawford, Carole Lombard, Katherine Hepburn y a Paulette Goddard, esposa de su amigo Alexander Korda.

Cuando Myron O. Selznick, quien también representaba a Olivier, se reunió con Vivien Leigh, sintió que poseía las cualidades que su hermano David O. Selznick estaba buscando. Myron O. Selznick se unió a los Olivier y al conjunto que presenciaba la escena del incendio de Atlanta.

Al día siguiente, la Leigh leyó una escena del guión para O. Selznick, en una prueba de cámara. En una carta a su esposa expresó su opinión de Vivien: ‘ Esta actriz es el perfecto ‘ caballo’ de Scarlett, oscuro, de carácter desbocado, muy apta para el film. Eso no se puede decir a nadie’ .

O. Selznick a la busqueda, con lupa, de su personaje ‘ Scarlet O’ Hara’

Si bien el papel de Rhett para "Lo que el viento se llevó" estaba reservado a un galán varonil, duro, atractivo, sin escrúpulos, el productor David O. Selznick buscaba una mujer más bien débil, ingenua, seductora, un tanto infantil, muy atractiva desde el punto de vista de formas y movimientos para Scarlet.

Entre otros factores que ya hemos mencionado para que Vivien consiguiera el codiciado papel parece que la recomendación de Robert Taylor, quien había protagonizado a su lado "Un yanqui en Oxford", fue vital. Y al final terminó por decidirse por Vivien Leigh, aunque por la razón que hemos mencionado de que las fuentes suelen ser diferentes y así son las versiones, otros biógrafos dicen que el factor vital de quien la presentó directamente a O. Selznick que no era otro que su hermano Myron diciéndole: "Mira, David, te presento a Scarlet O'Hara para que no sigas gastando tu dinero en pruebas". Y él la aceptó.

La elección sin embargo no le gustó demasiado a su lejano enamorado Laurence Olivier porque él conocía, además, que su carácter no estaba hecho para encajar las malas críticas, las correcciones del director durante el rodaje delante de todo el personal, los chistes y habladurías que se pudieran derivar de todo eso, etc.-. Le constaba que ella no iba a aguantar o mejor todavía, que sus nervios se iban a quebrar ante aquella tarea tan descomunal.

El director era Charles Cukor (su verdadero nombre George Dewey Cukor) que pertenecía a una familia burguesa de origen húngaro y provenía del teatro. Había entrado en el cine como asesor dialoguista, para "reciclar" a los actores del cine mudo. Y luego pasó a ser director y estaba dirigiendo a Vivien Leigh como quien dirige una obra de Shakespeare, lo cual no gustaba a O. Selznick.

Por cierto que tampoco comprendía a Clark Gable, ni sus maneras bruscas, ni menos su inglés. Empezaron las peleas internas y "Lo que el Viento se llevó" corrió muchas veces serio peligro de que se lo llevara el viento del desastre.

Ella tuvo que plegarse al hablar sureño, por medio de especialistas, logopedas, profesores de locución, etc... para adaptarse al estilo general en que se desenvuelve la película, pues su acento oxfordiano no cuadraba con su personaje. Quebró por fin cuando apenas faltaban unas escenas y necesitó un mes de reposo.

Llamó a Laurence a Londres y él cogió el primer avión quedándose mudo del cambio experimentado por su mujer. Ahora era una persona histérica y los años parecían que se le habían venido encima de repente, acentuando la diferencia de edad con su marido.

No obstante al terminar la película, salirse del ambiente que le había rodeado y sentirse en cierto modo libre, mejoró sensiblemente y su interpretación le valió el Oscar a la mejor actriz y el premio de la crítica neoyorquina, según detallaremos. En realidad algunos biógrafos tienen versiones diferentes, pero eso es de nuevo un enigma que no se resuelve ni con la biblioteca completa que existe sobre Vivien Leigh.

El rodaje se puso de pronto difícil para Vivien; Cukor fue despedido y sustituido por Victor Fleming, con quien ella se peleaba con frecuencia. Vivien y Olivia de Havilland se reunían en secreto con Cukor por las noches y los fines de semana aceptando sus consejos sobre como debían desempeñar sus papeles. Ella se hizo amiga de Clark Gable, su esposa Carole Lombard y otros, enfrentándose con Leslie Howard, con el cual Vivien tenía que interpretar varias escenas emocionales...

Laurence Olivier, Robert Taylor y Clark Gable fueron tres hombres claves en la vida de Vivien Leigh. No se llevaron ningún Oscar pero brillaron con luz propia y pasaron a la historia del cine

Se agregaba a su angustia, un trabajo agotador: a veces se veía obligada a trabajar siete días a la semana, a menudo hasta altas horas de la noche, y echaba de menos a Olivier, que trabajaba en Nueva York. Y le escribió: "Odio Hollywood tanto como yo pensaba que lo iba a aborrecer y ahora sé que nunca seré feliz aquí."

Aparentemente era feliz sentimentalmente y su estrella brillaba como actriz, el nombre de Scarlet O´Hara era más conocido que el suyo propio pero al terminar la película intuía que iba a empezar otro capítulo aún más difícil lejos de su odiado Hollywood.

Laurence Olivier allana el camino de Vivien en Inglaterra, principalmente en el teatro

De vuelta a Inglaterra la directora del Old Vic, Miss Baylis, la contrató cuando la compañía y se tuvo que trasladar fuera de Londres para presentar Hamlet. Para entonces, Laurence Olivier era ya el monstruo sagrado de esa compañía como intérprete de Shakespeare.

Olivier había sobrepasado a su maestro John Gielgud y quiso pasarse al cine y se fue a Hollywood, pero al verse desplazado por John Gilbert como intérprete masculino de "Cristina de Suecia", que protagonizaba otro monstruo de Hollywood, Greta Garbo, dio un portazo a Hollywood y volvió a Inglaterra, para triunfar en "Cumbres Borrascosas".

Precisamente los celos artísticos fueron los que motivaron sus primeras peleas con Olivier, ya de recién casados. Ella comenzaba a ascender en la escala del cine inglés y él seguía siendo el rey del Old Vic. Para el gran público, sin embargo, eran la pareja favorita, incluso desde el punto de vista sentimental. Laurence Olivier tenía que guardar "las normas vigentes" de la sociedad inglesa y no le convenía nada el menor escándalo. Ella era muy bella, versátil en el teatro y en el cine y él estaba siempre rodeado de admiradoras, lo cual a Vivien lógicamente no le gustaba. Olivier era seis años más joven que su mujer.

‘ El Puente de Waterloo’ , otra vez vuelve Vivien al lado de Robert Taylor

Aunque ya estaba con una neurosis que disimulaba, la Metro le ofreció el papel estelar de "El Puente de Waterloo" junto a Robert Taylor, con quien se llevaba muy bien. No estaban-como se dijo-unidos sentimentalmente. En su día fue una película muy taquillera (M. le Roy, 1940) después vino, en plena guerra mundial, "Lady Hamilton", (Alexander Korda, 1941) secundada por su esposo como Almirante Nelson. También en las mismas condiciones "21 días juntos", B. Dean. El mismo año él encarnó a un trampero canadiense.

Durante la guerra él sirvió -teórica y simbólicamente más que otra cosa- en la Fleet Air de la Royal Navy. Churchill estaba enamorado de la pareja más que ellos entre sí, si cabe el símil, por Lady Hamilton y su Almirante.

Vivien sentía adoración por Winston Churchill, ambos sentimientos eran mutuos... Un día Winston Churchill le regaló un cuadro, ella en cada gira que hacía, o cualquier lugar donde viajase o estuviera un período largo de tiempo, lo llevaba consigo. Antes de terminar la guerra, Olivier fue nombrado codirector del Teatro Old Vic de Londres, que era su ambición. E hizo cine y teatro a la vez porque llevó a la pantalla, como director, "El libro de las horas", del duque de Berry, con el que obtuvo un Oscar especial, por su triple función de actor-productor-director. Aún no había sección de cine extranjero en Hollywood.

Estos éxitos de su marido eran para ella fracasos, por culpa de sus celos histéricos absurdos. En 1948 llevó de nuevo a Shakespeare a la pantalla y ya la brecha que les separaba era cada vez mayor, con peleas diarias. El no tener hijos contribuyó a degradar la situación.

Por fuera eran todavía la pareja de oro, entreteniendo a sus compañeros actores en las fiestas desenfrenadas que se prolongaban hasta las primeras horas de la mañana, presididas por una siempre activa Vivien. Encantadora, culta, ingeniosa y considerada, ella era la perfecta anfitriona y amada por todos. Pero sus cambios de humor eran cada vez más dramáticos y frecuentes, alternando entre los estallidos de energía frenética y ataques de depresión profunda. Y, todo este tiempo, ella fue testigo de la carrera de su marido que alcanzaba alturas estelares.

Las grietas comenzaron a notarse en una gira por Australia y Nueva Zelanda en 1948, durante la cual Olivier sabía que Vivien se había perdido para él. A su regreso a Inglaterra, ella le dijo, probablemente durante un ataque de depresión, "Ya no te quiero más", aunque pasaría algún tiempo antes que los problemas de la pareja se hicieran públicos.

‘ Un tranvía llamado deseo’ llega puntual para seguir su guerra con Larry

En su lugar, Vivien asombraba al público de Londres como Blanche Dubois en la obra de Tennessee Williams ‘ Un tranvía llamado deseo’ . En más de 326 actuaciones, Vivien revivió el descenso hacia la locura de Blanche, la protagonista femenina.

Pero la venganza para Vivien, ya completamente desquiciada y ajada, prosiguió en 1951 cuando Elia Kazan la eligió para acompañar en su versión cinematográfica a Marlon Brando en "Un Tranvía llamado Deseo", para volver a encarnar a Blanche Dubois, quien, por cierto, se parecía a Vivien Leigh como una fotocopia de su propia vida.

Aceptó el papel principalmente para desafiar a su esposo y fue el éxito tantas veces repetido y aclamado en Broadway, con un coprotagonista, más joven que ella y muy en su papel.

Claro que Elia Kazan no la había elegido así como así, sino porque ella calculaba que iba a repetir el triunfo teatral conseguido en Broadway en el mismo personaje, lo cual se ha dicho repetidas veces. Elia Kazan, que era perspicaz y calculador apostaba por un caballo ganador casi amañado y naturalmente que acertó, pues significaron sendos Oscar ese año (1952) para la pareja Marlon-Vivien. Su rendimiento fue igual de extenuante, pero, a los 38 años, ganó su segundo Oscar.

Pero Elia Kazan no la había aceptado así como así, sino lo hacía porque ella había triunfado ya en Broadway en el mismo personaje de la obra de Tennesse Wiliams. Elia Kazan, que era perspicaz no dudó y claro que acertó, pues significaron sendos Oscar ese año (1952) para la pareja Marlon-Vivien.

Pero su matrimonio era ya un barco a merced de la tempestad. Ella no había coqueteado al parecer con Brando como se le había acusado, pero mantenía flirts con otros personajes de poca monta (cinematográfica). Hubo intentos de Larry Palmer de volver a unir a Olivier y Vivien. El era la máxima figura no sólo en la farándula, sino en el mundo guapo y artístico de Londres. Gracias a Palmer siguieron bajo el mismo techo, con insultos mutuos y recriminaciones. Incluso se dijo que él la amenazó con llegar a las manos.

El escritor y crítico inglés Kenneth Tynan, que le había entrevistado cuando llegó con el Oscar a Inglaterra en 1952 y era íntimo de Olivier, sacó las desavenencias conyugales en la prensa y "la pareja de Inglaterra" dejó de serlo.

Según otro biógrafo de Vivien que hemos nombrado, Hugo Vickers, en esa época los rumores funcionaban a tope y el divorcio oficial por fin se pronunció en 1960.

Laurence Olivier fue proclamado en 1961 como el mejor intérprete viviente de Shakespeare, mientras ella brillaba sólo de vez en cuando y algunas veces ligada a Marlon Brando en cuanto algún cronista comentaba cualquier éxito del actor o cuando inevitablemente, alguien volvía a recordar a Vivien Leigh. Lo mismo cuando se cumplió el aniversario de la muerte de Clark Gable. Sobre todo en casa de Vivien esos comentarios se transformaban en veneno.

De esas fechas hasta su muerte, sólo en Inglaterra, hubo todavía más reestrenos de "Lo que el Viento se llevó", siempre con homenaje a casi la única superviviente. La imperecedera Scarlet O'Hara brillaba. Ella asistía a los festejos, sonreía, iba al banquete de conmemoración si lo había y se volvía a hundir.

A Vivien Leigh le ayudaron o trataron de ayudarle todos los que habían asistido a todo el drama o habían tenido relaciones en Hollywood o en Inglaterra con ella (O. Selznick, Elia Kazan, Anatole Litvak, etc) Le ofrecieron y por fin ella aceptó encarnar a una dama desengañada y alcohólica en "La nave de los Condenados" (1965) en que se desempeñó magistralmente. Era lo único que le hacía sentirse feliz: el éxito.

"Si bien tenía éxito en este maravilloso mundo, tan artificial sin embargo, ella sintió que tenía que seguir su ritmo, lo cual suponía una gran tensión", según comentaba su compañero, el actor John Gielgud. ‘ La actriz y amiga Maxine Audley observó: La gente dice a Larry, "Tú eres el mejor actor del mundo", y a su vez a Vivien:" Tú eres la mujer más bella del mundo’ , como consuelo nada más.

A primera vista su segundo y último Oscar en 1951 fue un triunfo, pero el daño ya estaba hecho, y Vivien sufrió una crisis nerviosa en 1952. Ella estaba decidida a seguir actuando, desempeñando el papel de Lady Macbeth frente a su esposo Laurence Olivier en 1955. La dualidad trágica, el desmoronamiento del matrimonio de los Macbeth "refleja exactamente la relación de la pareja Olivier en la vida real‘ .

Cuando Olivier cambia a Vivien por Joan Plowright

Ellos estaban atrapados por las aclamaciones del público, sobre las cenizas ya frías de una pasión física que se había quemado hace años", según el dramaturgo Noel Coward. Olivier, había iniciado un idilio con la actriz Joan Plowright, se separó de Vivien en 1957. El divorcio se produjo en 1960. Y cuando se anunció el matrimonio de Olivier con a del Old Vic, Vivien estuvo a punto de ser internada en un hospital.

Iba Olivier navegando en solitario de éxito en éxito, con Joan a su lado, cuando el Gran Concejo de Londres resolvió o dio el permiso para la construcción de un teatro a orillas del Támesis y le anunciaron que por unanimidad sería bautizado como "Teatro Laurence Olivier".

De 1963 a 1970, Laurence desempeñó el cargo de director de la Compañía de Teatro de Inglaterra. Fue distinguido con el título de Sir en 1967 y miembro de la Cámara de los Lores a perpetuidad más o menos en la misma fecha, con la dignidad de Barón.

Los siguientes años fueron solitarios, pero no por parte de Vivien dedicada de lleno a un nuevo género la comedia musical. Éxitos galardonados por el premio Tony por su papel en 1963 en Tovarich. En las visitas frecuentes al hospital se encontró con un nuevo compañero, el actor John "Jack" Merivale, que la amaba, pero sabía que nunca podría reemplazar a Olivier en su corazón. Actuó frente a Vivien en la obra ‘ La Dama de las Camelias’ en que irónicamente una actriz muere de agotamiento.

De esas fechas hasta su muerte, sólo en Inglaterra, hubo todavía más reestrenos de "Lo que el Viento se llevó", siempre con homenaje a casi la única superviviente. La imperecedera Scarlet O'Hara brillaba. Ella asistía a los festejos, sonreía, iba al banquete de conmemoración si lo había y se volvía a hundir.

A Vivien Leigh le ayudaron o trataron de ayudarle todos los que habían asistido a todo el drama o habían tenido relaciones en Hollywood o en Inglaterra con ella (O. Selznick, Elia Kazan, Anatole Litvak, etc) Le ofrecieron y por fin ella aceptó encarnar a una dama desengañada y alcohólica en "La nave de los Condenados" (1965) en que se desempeñó magistralmente.

Los años pasados en el fondo de su depresión

Su hija Suzzane y todo el círculo de amigos sabían del tormento que tuvo que pasar a diario producto de su depresión. Su hija recuerda las terapias de shock, las quemaduras en las sienes que le producían, y la terrible humillación y vergüenza que pasaba al salir de sus ataques y tener conocimiento de las cosas que había hecho. En los años sesenta la Depresión Maníaca no era muy tratada, ni siquiera existía el Litio, (medicación que seguramente la hubiera ayudado muchísimo). Una vez Vivien le hizo a su hija el siguiente comentario:

‘ Ojalá tuviera cáncer y no estar loca’

Cuando Vivien fue diagnosticada de varias manchas en el pulmón-tuberculosis avanzada- se negó a tratamiento hospitalario.

Ya desahuciada, declaró con melancolía que prefería haber vivido una vida corta con Larry que enfrentarse a una larga vida sin él.

Y que eso era verdad lo demostró un hecho muy triste que contó Jack Merivale. Él la encontró tirada en el suelo del pasillo de su cuarto. Era evidente que se dirigía al baño y murió en el camino. Merivale llamó por teléfono a Olivier quién se dirigió de inmediato a la casa de Vivien. Cuenta su hija Suzzane que en la mesa del cuartito dónde Vivien guardaba las cartas de Larry, presididas por una foto de él, estaban todas fuera de sus sobres, desordenada... incluso algunas en el suelo. Parecía que Vivien había estado leyéndolas todas durante la noche.

Lamentablemente, su deseo se vio cumplido, y ella murió, a los 53 años, el 8 de julio de 1967, por complicaciones de la tuberculosis.

Laurence Olivier que era hombre de experiencia y muy cultivado ya casi desde el principio de su idilio con Vivien Leigh cayó en la cuenta de que su joven prometida sufría de alguna psicosis y de repentinas depresiones lo consultó con los mejores doctores y le dijeron que Vivien era maniaco-depresiva lo cual en nombre más moderno significaba un trastorno afectivo bipolar crónico y cíclico pero ella jamás toleró ver a un especialista y así siguió hasta la muerte a la cual empujó esa bipolaridad que era como un caleidoscopio que ve imágenes distorsionadas. Pero estas pueden ser también las personas queridas. El binomio amor-odio le persiguió hasta la tumba.

Vivien Leigh murió de tuberculosis, sin embargo su hija Suzzane siempre ha sostenido que su madre se suicidó de forma indirecta.... La tuberculosis que padecía Vivien fue detectada hacía años atrás de su muerte. Nunca se la curó del todo, solo tomaba la medicación cuando se sentía mal, luego fumaba mucho, bebía muchísimo alcohol (aunque no se le notaba) y jamás se cuidaba del clima. Por eso es por lo que Suzzane asegura que su madre se suicidó sin darse cuenta que lo hacía.

Al día siguiente de su muerte se le tributó un gran honor. Durante una hora, los teatros de West End de Londres apagaron sus luces- en señal de respeto.

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