Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cristina García Rosales escriba una noticia?

VERANO DEL 42. A Propósito de la Exposción de Hopper en el Reina Sofía de Madrid

07/09/2012 17:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Nadie supo por qué ese aciago día del mes de agosto, Palm Q. había decidido matar a Brian. Nadie jamás lo hubiera sospechado viéndola esperar en aquella puerta de la Quinta Avenida con su elegante traje de muselina ceñido al cuerpo, dejando entrever sus muslos bien formados y sus arrogantes pechos. Y esa mirada dirigida al infinito de ese caluroso mediodía en la que la única brisa que corría era la que salía desde la ventana del edificio, tal vez debida a algún ventilador eléctrico... haciendo que los visillos bailaran un blues pegajoso como el aire que impregnaba la ciudad de Nueva York. Un blues que podía bien empezar así: "I´m gonna go far away from you, baby." Lo que tampoco nadie imaginaba es que Palm estuviera embarazada. ¿Embarazada de quién? Era evidente que de Brian. La única persona que Palm había conocido a fondo en su vida. La única que había amado de veras. La única que existía en su pensamiento, a pesar de la firme decisión de acabar definitivamente con su vida. En esa tarde demasiado caliente de verano.

Todo empezó un año antes. Cuando fue a buscar a su amiga Dolly a la discoteca The Four Seasons situado en los Bajos del Hotel Plaza. No tenía ganas de ir. Pero le había llamado con urgencia: Palm, necesito que vengas rápido. Hay un tipo que me está persiguiendo. Y tú tienes más que recursos que yo... Pobre Dolly, siempre tan atemorizada. Y por otra parte, tan seductora. Así que, a pesar de la calina que reinaba esa noche, para allá se fue. Y allí empezó la aventura con un hombre casado, el hombre que en ese momento estaba aterrorizando a su amiga. Pero a ella, no le asustó.

Esa fue su desgracia. Quizás su destino. Y su historia. Que duró hasta hoy.

Hasta el día 6 de agosto de 1942 en el que Palm lleva una pistola escondida detrás de su espalda. Y cuando llegue él, el prepotente Brian, el que le dice día tras día que va a dejar a su mujer y nunca lo hace. El que le embriaga y le susurra palabras tiernas al oído. El que le hace volar despierta y soñar dormida. Del que espera un hijo. Le va asestar un tiro entre ceja y ceja. A quemarropa. Con su pequeño colt del 27 que guarda en su bolso detrás de la espalda. Sin remedio. Sin esperanza. Sin dudas.

La tarde está clara a pesar del calor reinante. Ella espera confiada a que su vida vuelva a comenzar. Aunque sea desde la cárcel de mujeres donde, según cuentan, no se vive tan mal.

--Palm, Palm ¡Despierta! ¡Otra vez te has quedado dormida encima del sofá! ¿Que soñabas? Tienes una extraña sonrisa en la cara .Una sonrisa que me ha dado hasta miedo. Anda, tenemos que salir con los niños a dar un paseo antes de comer...

Brian, Su querido esposo, padre amantísimo de dos hermosos retoños, Gaby y Michel, que no le dejan parar ni un minuto, la está sacudiendo con suavidad. Al volver a la realidad, Palm contempla su vida vacía dentro de un hogar aparentemente lleno de luz . Y su mente neurótica repleta de películas trágicas que echan por TV, añora esos besos cálidos y embriagadores, que su marido nunca le ha sabido dar. Lo que no sabe Brian es que dentro de breves instantes va a caer fulminado por un tiro en la boca del estómago.

Simplemente porque sí.


Sobre esta noticia

Autor:
Cristina García Rosales (73 noticias)
Fuente:
nochesininsomnio.blogspot.com
Visitas:
2614
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Empresas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.