Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Jbg escriba una noticia?

Valores morales y civicos en la familia

30/09/2009 11:17

1 La integridad les protegerá del consumo de drogas y la promiscuidad sexual, y la amistad les ayudará a combatir la soledad e individualidad que caracterizan a las personas de nuestro tiempo

1

Sin duda, el anhelo de la mayoría de los padres y madres es que sus hijos e hijas se desarrollen a fin de llegar a tener éxito dentro de la sociedad en que viven. El éxito, casi en todas las sociedades actuales ?por no decir todas- frecuentemente se define en términos de las posesiones materiales, poder y prestigio que disfrutamos dentro de esa sociedad. Estos elementos en sí mismos no son negativos, sin embargo una pronunciada búsqueda individualista y utilitarista de ellos, podría llevar a las personas a olvidar que viven dentro de una comunidad en la que el bienestar de todos es imperioso para el bienestar de la sociedad como un todo, y que, en última instancia, el ser humano es por definición un ser social.

De lo anterior se podría decir entonces que para el bienestar individual y colectivo es indispensable que las personas desarrollen y ejerciten valores cívicos que propicien la sana interacción individuo ? comunidad. Es por esta razón que es importante que en el hogar, desde las tempranas etapas de la vida de los niños y niñas, se propicie la educación en valores cívicos y morales, tanto desde la escogencia adecuada de los espacios públicos en los que ellos aprenderán dichos valores, ?por ejemplo la escuela?, así como también con la enseñanza directa de estos en casa.

Moldeando valores: una educación integral

Definitivamente una buena educación se constituye en un factor determinante en el desarrollo de la niñez. Sin embargo, frecuentemente se ha limitado el concepto de educación a lo puramente académico. Sin embargo, quisiéramos reflexionar acerca del profundo significado del verbo educar.

Una acepción simple de educar es: desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales, morales o físicas. Esto nos lleva a recordar que los seres humanos somos seres integrales y que por lo tanto, si limitamos la educación únicamente a lo cognitivo, estaríamos dejando de lado aspectos esenciales en la formación integral de nuestros hijos e hijas.

Del aspecto físico y la necesidad de su desarrollo en una sociedad que se torna cada día más sedentaria, se han escrito numerosos libros y artículos que nos orientan al respeto. Inclusive, los centros educativos, desde tiempo atrás, ofrecen espacios que propician que niños y niñas fortalezcan esta importante área

Por el contrario, a pesar de que es notoria la decadencia moral que sufre nuestra sociedad, es mucho menor, comparativamente, la importancia que se da al desarrollo moral de niños y niñas, no sólo en los centros educativos, sino lamentablemente también en el hogar.

En los últimos años, han emergido conceptos tales como ‘ inteligencia emocional’ y ‘ capacidades emocionales y sociales’ , como una especie de ‘ relanza-miento’ de los principios y valores propuestos por el mismo Jesús más de 2000 años atrás.

La empatía y la lealtad les estarán proporcionando fuertes herramientas contra el fracaso matrimonial

Estos nuevos conceptos, enfatizan la importancia de la interiorización y desarrollo de valores cívicos y morales tales como la empatía, la solidaridad, la honestidad, la integridad, la responsabilidad y la amistad, para el desarrollo integral de niños y niñas.

¿Por qué? Porque los y las menores, cuyo desarrollo emocional ha sido estimulado a través de la enseñanza de valores morales, tendrán una mayor posibilidad de manejar adecuadamente las relaciones personales y sociales que establezcan, y de enfrentar las situaciones difíciles que se les presenten durante su adultez. No es suficiente con alcanzar logros profesionales para poder tener éxito en la vida. Las relaciones personales saludables y una actitud positiva ante la vida son esenciales.

La forma más efectiva, por no decir única, de formar valores morales en nuestros hijos es a través de nuestro ejemplo. Los niños y niñas imitan el comportamiento de aquellas personas de mayor influencia en sus vidas, es decir, nosotros los padres y madres.

Desde la perspectiva del aprendizaje por imitación, la enseñanza de valores a nuestros hijos e hijas, se convierte en instrumento de retrospección e inclusive de ajuste importante en nuestro comportamiento, lo cual no es sencillo. Sin embargo, es la forma más efectiva de proporcionar a nuestros hijos e hijas los ‘ antídotos’ necesarios contra los males sociales de nuestros tiempos.

Al inculcar honestidad, a través de nuestro ejemplo, les estaremos ofreciendo el antídoto perfecto contra la corrupción y el engaño.

La empatía y la lealtad les estarán proporcionando fuertes herramientas contra el fracaso matrimonial.

La integridad les protegerá del consumo de drogas y la promiscuidad sexual, y la amistad les ayudará a combatir la soledad e individualidad que caracterizan a las personas de nuestro tiempo.

Asegurémonos, a través de nuestro ejemplo, que nuestros hijos e hijas desarrollen valores que les permitan construir un proyecto de vida satisfactorio en todas las áreas dentro de la comunidad. Este es el mejor legado que podemos dejarles.

Maritza Ulate

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

eliana eli (23/02/2011)

dhn.dsvjlmcwvm,jgd