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1984 (1949) de George Orwell

05/02/2010 01:06 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Sesenta años después de que Orwell inventara el símbolo del Estado totalitario, el Big Brother, el Gran Hermano, el gran vigilante se ha convertido en un sinónimo del puro aburrimiento que se siente cuando se observa a personas desconocidas haciendo el desayuno, peleándose o practicando mal sexo

George Orwell se remueve en su tumba. Sesenta años después de haber inventado el símbolo del Estado totalitario, el Big Brother, el Gran Hermano -ese observador terrible e invisible, cuyos despiadados ojos y oídos ven y escuchan todo- el gran vigilante se ha convertido en un sinónimo del puro aburrimiento que se siente cuando se observa a personas desconocidas haciendo el desayuno, peleándose o practicando mal sexo.

El Gran Hermano de Orwell es la autoridad del autoritarismo, que no puede ser vista pero que controla todo. Es el fantasma del miedo omnipresente y el demonio de la policía secreta que aparece en la puerta de casa a las cuatro de la mañana para llevarte a la cámara de tortura, a la muerte o al campo de trabaos forzados.

La novela de Orwell transcurre en 1984. Las tres potencias mundiales están en guerra permanente entre sí. El gobierno controla a la población mediante la vigilancia constante, la manipulación y el lavado de cerebro. Se habla el lenguaje propagandístico Newspeak ("neolengua"), en el que los significados originarios devienen en su contrario o son embellecidos (por ejemplo, en neolengua se dice "nobueno", en vez de malo). La utilización de ese lenguaje tiene por finalidad aturdir intelectualmente a la población. Los seres humanos son sistemáticamente embrutecidos: los niños lloriquean porque no pueden acudir a las ejecuciones como antes se iba a las ferias. Las escenas violentas en las películas se consideran las más entretenidas.

El gobierno opera con ayuda de sus cuatro ministerios: el de la paz (que se ocupa de la guerra), el del amor (encargado de mantener la ley y el orden), el de la abundancia (competente para los asuntos de la arruinada economía) y el de la verdad (que se dedica a producir las noticias, el entretenimiento y el arte) El Estado espía a sus ciudadanos en todas partes, tergiversa la verdad y falsea la historia.

El Gran Hermano de Orwell es la autoridad del autoritarismo, que no puede ser vista pero que controla todo

El héroe de la novela, el funcionario de nivel medio Winston Smith, intenta derribar el sistema junto a su gran amor, Julia. Para eso ingresa en un movimiento clandestino. Pero Winston y Julia son detenidos por la Policía del Pensamiento. El protagonista sufre un lavado de cerebro por medio de las más terribles torturas. Después de esto, Winston adora a la autoridad que más odiaba y que ahora lo ha destruido: ama al Gran Hermano.

Es posible que los que no han leído la novela de Orwell tengan la sensación de que la historia les resulta, de todos modos, conocida. Quizá la sensación venga de la película Brasil (1985) que tomó la novela de Orwell como modelo.

La opresiva visión de un estado que tiene a sus ciudadanos completamente controlados procede de las experiencias del fascismo. Orwell se asoció al socialismo en los años treinta. El autor procedía de un hogar burgués, aunque relativamente pobre, de la India colonial. Estudió en Eton, un internado donde se educa la élite, en Inglaterra, y allí tuvo de profesor a Aldous Huxley. Durante algún tiempo, Orwell trabajó como funcionario colonial en Birmania; pero cuando advirtió cuán oprimida estaba la población por las potencias coloniales, renunció a su puesto y regresó a Europa. Allí adoptó una original medida de compensación: vivió un tiempo como los oprimidos. Vestido con andrajos, se mudó a los barrios más pobres de Londres. Trabajó lavando platos en hoteles franceses y anduvo por las carreteras secundarias de Inglaterra con los vagabundos.

Pese a su simpatía por los desfavorecidos, Orwell no fue comunista y observaba la evolución del estalinismo con horror. Escribió 1984 en una isla del archipiélago de las Hébridas como una advertencia frente a los regímenes totalitarios sin distinciones.


Sobre esta noticia

Autor:
Ana Laura López (10 noticias)
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Tipo:
Opinión
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