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Lo único cierto (Parte III) Epílogo

03/10/2010 10:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Segunda parte. Entrevista.

"Friends, Romans, countrymen, lend me your ears;

I come to bury Caesar, not to praise him.

The evil that men do lives after them;

The good is oft interred with their bones;

So let it be with Caesar. The noble Brutus

Hath told you Caesar was ambitious:

If it were so, it was a grievous fault,

And grievously hath Caesar answer'd it.

Here, under leave of Brutus and the rest--

For Brutus is an honourable man;

So are they all, all honourable men--

Come I to speak in Caesar's funeral.

But Brutus says he was ambitious;

He hath brought many captives home to Rome

Whose ransoms did the general coffers fill:

When that the poor have cried, Caesar hath wept:

Yet Brutus says he was ambitious;

You all did see that on the Lupercal

Which he did thrice refuse: was this ambition?

And, sure, he is an honourable man.

But here I am to speak what I do know.

What cause withholds you then, to mourn for him?

And men have lost their reason. Bear with me;

And I must pause till it come back to me."

Marcus Antonius en el Julius Caesar de Shakespeare

El país de la bota tiene una larga tradición de más de dos mil años en materia de conspiraciones, intrigas y asesinatos. El Triunvirato no podía permitirse que el viejo diese más entrevistas y les jodiese la fiesta, así que se pusieron en contacto con el Signore B., un viejo conocido del gran circo con un oscuro pasado en los bajos fondos, donde aun mantenía muchos contactos.

La misión estaba clara, sin embargo, el precio que les pedía el Signore B. era desorbitado y levantaría muchas sospechas: un 20% del negocio. El público no dudaría en asociar la muerte del viejo con la entrada del nuevo socio. Sin embargo, al Triunvirato no le quedó más remedio que aceptar. El viejo se había rodeado de unas enormes medidas de seguridad tras la entrevista y el Signore B. era el único con medios para solucionar ese problema.

Tras recibir el OK del Triunvirato a su oferta, no tardó en ponerse en marcha y tres semanas después el cuerpo desmembrado del viejo flotaba en la piscina de un hotel de superlujo, curiosamente propiedad del Signore B. Y ese fue su gran fallo, matarle en su terreno.

Los Signores B. y M. nunca se habían llevado bien, y el ansia de poder del Signore B. era tan grande que no dudó en chantajear al Signore M. con acusarle del asesinato si no le daba el control de toda su parte del negocio. El Signore M., pensando que era un farol, no le hizo el más mínimo caso y su compatriota no dudó en llevar a la policía unas pruebas falseadas en las que el Signore M. contactaba directamente con los asesinos, pero no aparecían por ningún lado Herr M., Monsieur T. y el propio Signore B. Pero la policía no es tonta, se dio cuenta de que faltaban pruebas y no dudaron en emplear los más duros métodos de interrogación con el Signore B. para que les dijese cómo había conseguido las pruebas y que les diese las que faltaban. Sin embargo, no era la primera vez que sometían a un interrogatorio al Signore B. y no lograron que contase nada.

Pero todo el esfuerzo y las mentiras del Signore B. no sirvieron de nada. El Signore M., también detenido, decidió que si caía él, caerían todos, y no dudó en delatar al resto del Triunvirato y a Signore B. cuando le ofrecieron una pena menor a cambio de cantar. Y así murió la F1.

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Sobre esta noticia

Autor:
Zeptem (399 noticias)
Fuente:
zeptem.com
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Tipo:
Reportaje
Licencia:
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