Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Rodrigo Aznar escriba una noticia?

Una cuestión de tiempo

21/07/2016 04:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Llevábamos un cansancio de horas, un racimo de flores secas y la persistencia de los locos. Los últimos metros los hicimos despacio porque el extenuante pedregal nos lastimaba los pies

Descendimos una cuesta larga y angosta como una serpiente, con un cementerio raquítico de fondo y dos árboles pequeños que le hacían sombra al portón de la entrada.

A veinte kilómetros, atrás de nosotros, está la capital de Belén. El pueblo que recorremos se llama Londres. Londres fue fundada por Julio Sedeña en 1558 y es una de las ciudades más antiguas de la Argentina. Fue la primera localidad fundada por españoles en Catamarca y la segunda en el actual territorio argentino, luego de Santiago del Estero.

El cementerio de Londres tiene unas cuantas lapidas pequeñas que yacen sobre los pastos amarillos. No hay guardias. Una simple hilera de alambres bordean el perímetro para evitar que las vacas se coman los pobres pastos secos que crecen a la vera del camino. Ana María me mira para que le entregue el manojo de flores y lo deposita frente a un mármol pequeño hundido en la tierra. Yo me acerco a los nogales y les quito sus nueces secas. Escucho a Ana María rezar un rosario despacio. Se calla.

—Vamos —me dice, y emprendemos el regreso.

Ana María nació en Belén, Catamarca. Es pequeña, flaca, morena, de grandes pómulos, cejas anchas, lleva el pelo negro muy corto.

La historia que me cuenta Ana María es áspera como estos montes que recorremos; como este terreno agreste donde todo cuesta el doble en crecer y hay este viento que me congela la cara y las manos. Habla despacio con una monotonía de silencios largos, sin sobresaltos ni llanto; cuenta una historia que conoce de memoria porque la contó muchas veces.

Su marido, Carlos Arredondo, se escapó de la cárcel hace algunos días, desde entonces Ana no duerme. Pidió custodia policial y llamó a cuantos pudo para contar que teme, que el temor la inhibe pero que también la aliente a salir a pedir ayuda.

Carlos Alberto Arredondo se casó con Ana María Sierra el 4 de diciembre de 2006. Se conocieron en uno de esos bailes del pueblo donde se mezclan el folklore con la cumbia y el cuarteto. Ana bailaba con unas amigas cuando él se le acercó. Bailaron, bebieron, se gustaron, quedaron en llamarse. Comenzó así un noviazgo que en boca de Ana era "feliz":

—Él decía que me amaba —me cuenta. Me esperaba afuera de la casa de la patrona todas las tardes. Me decía que me amaba, pero si me amaba no hubiera hecho esas cosas.

Se casaron luego de dos años de noviazgo cuando llegó Florencia, su primer hija. Fueron a Londres. Florencia nació con una malformación en el corazón. Se hicieron varias colectas para trasladarla a Buenos Aires, pero no resistió. Tenía apenas seis meses.

En enero de 2009 llegó Mayra, la segunda. Mayra nació sana, gorda, rosada.

—Pedía la leche a gritos. Entonces Carlos me decía que era sana porque gritaba fuerte.

El trabajo escaseaba en Belén por lo que Carlos decidió viajar a San Fernando de Catamarca. En casa de Ana empezó a escasear la comida. La ropa, los colchones.

—Agua no falta porque viene de la acequia de allá arriba, a unos dos kilómetros.

Y Ana me muestra el balde con el que trae agua para cocinar, para lavar los platos, para comer. La pobreza en Belén es democrática; participan todos sin excepción. El hambre los mata, pero también el paco. 

Fue durante el verano del 2010 cuando Carlos se fracturó las dos piernas al caerse de un andamio. Terminó postrado en una cama, enyesado hasta la pelvis. Lo trajeron a Belén meses después. La fractura se soldó mal y renqueaba de las dos piernas.

En esos meses Ana María quedó embarazada de José, el segundo hijo, que nació con bajo peso y estuvo tres semanas en incubadora.

—Cuando nació José, Carlos se volvió loco. Me decía que José no era hijo suyo, que tenía otro cara. Y yo se lo negaba porque solo me acostaba con él.

Ana María salía por la mañana a limpiar casas, por la tarde cuidaba enfermos. A sus hijos los cuidaba su madre hasta que ella los buscaba ya de noche, cuando Carlos dormía.

Carlos empezó con los delirios, culpaba a su mujer de engañarlo. De que el dinero que llegaba a casa era producto de acostarse con hombres:

—Empezó con la demencia que lo engañaba. Me decía "puta te acostaste con el viejo Álvarez". Don Álvarez era mi patrón, era bueno conmigo. Me regaló muchas cosas que no podía traer a la casa porque Carlos se ponía malo. Carlos tomaba mucho y me pegaba.

El 27 de agosto de 2013 Ana María despertó sobresaltado de un sueño intranquilo. Junto a su cama encontró el ataúd de su hija Florencia.

—Cuando me desperté —me cuenta Ana —estaba el cajón de mi hija a la par de la cama. Y Carlos llorando me pedía que le jurara, en frente de ella, que no lo engañaba. "Decile a tu hija que no soy un carnero", me decía.

En enero de este año Carlos mató a martillazos a Don Álvarez. Huyó al campo y lo encontraron desfigurado junto a un alambrado de púas, delirando. Fue detenido y encarcelado esperando una sentencia fija. La semana pasada escapó del penal.

Ana tiene pocas certezas, es increíble vivir sin previsiones ni esperanzas, el día a día, como tantos. Entre esas pocas certezas cree ver a Carlos entrando a la casilla, aproximándose con furia y matándola de una puñaladas o a martillazos. Recorremos las radios, hablamos con la policía local. Le prometen una semana de custodia. Es tanto, es tan poco, y a ella le alcanza.

Cuando nos despedimos me asegura que él volverá y la matará. Y se lo niego, pero en el fondo sé que hay grandes posibilidades de que así sea.

—Es cuestión de tiempo —me explica —ya me hice la idea de que no voy a estar tranquila ni dentro de mi tumba.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Rodrigo Aznar (11 noticias)
Visitas:
3114
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.