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El truco de la venta a domicilio de enciclopedias

20/10/2009 15:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La estrategia casi nunca varía con el paso de los años. Se lo tienen estudiado al dedillo, y aun así, consiguen en muchos casos sus metas: la de endorsarnos una enciclopedia que casi nunca utilizaremos

Al menos en España la “coreografía” es idéntica en todas las empresas de venta a domicilio de libros o enciclopedias.

Un día recibes una llamada telefónica. Una chica muy atenta te comunica el gran detalle, una vez verificado tus datos, de ser el afortunado en recibir un regalo por haber contestado supuestamente a una encuesta telefónica meses o años atrás a nombre de la empresa tal. La empresa es una editorial de libros, recuerden, aunque por el teléfono nunca te lo digan. El regalo puede ser un robot de cocina, por ejemplo, de la marca tal, valorado en 60 euros, pero que te sale absolutamente gratis. Sólo hay que pagar los portes del transportista, unos 11 euros. Un poco despistado, puede que digas que sí. Hala, la chica te dice que el repartidor vendrá al día siguiente con el artículo a una hora determinada.

De momento, si has picado, creyendo que es de verdad un regalo, el paso de las horas te hará ver lo contrario.

Efectivamente, al día siguiente se persona una chica con el artículo. Te cobra los 11 euros, y justo cuando vas a cerrar la puerta(claro, supuestamente sólo es una repartidora, aunque ha traído el cacharro en su coche particular y va vestida de calle), la chica te pide amablemente que le contestes a un breve cuestionario, que por cierto, la chica de la llamada del teléfono ya había advertido que sucedería. Te pide una mesa, y la conduces al salón o a la cocina. Allí el incauto se sienta con ella y le contesta a las cuatro o cinco preguntas.

Cuando ha finalizado, viene lo bueno. La empresa tal, sin especificar nunca por el momento a qué ámbito comercial se dedica, está haciendo una campaña publicitaria, pero prefiere hacerlo contactando directamente con una serie de personas en su propio domicilio, con la confianza de que estas personas hagan el boca a boca, comentando las bonanzas del producto a sus conocidos. Eso si, primero te enseña como funciona el cacharro que te ha costado 11 euros. Después saca un catálogo con diversos artículos y te indica que le digas los tres que más te han gustado, para apuntarlo en la encuesta. Es un estudio de mercado publicitario, es lo que te hace pensar en principio. Entonces el sorpresón; resulta que eres una de las seis personas elegidas en el barrio por la empresa que ella representa, y a quienes se les regala generosamente los tres artículos que has escogido como los más interesantes del estudio de marketing publicitario. Puede ser una videocámara, un vídeo reproductor DVD y un reloj de oro, más o menos. La persona encuestada se queda medio grogui con tanto regalo. Pero es que por ser usted un cielo, le corresponde un cuarto regalo del catálogo. Y aturdido, eliges el cuarto. La chica recalca que es una situación extraordinaria. Que no hay que comprar nada. Que los regalos son suyos.

Llega el momento en que echa mano al maletín que porta y te dice que aún hay más regalos. Aquí es donde dice que su empresa es una editorial, y que te obsequia con dos magníficas colecciones de libros. Vaya, puede pensar uno, es noche de navidad. Cuando me llegue todo, lo revendo, y me saco un sueldo.

Pero no, la chica ya está sacando el impreso de compra de las enciclopedias, te empieza a hablar de una cantidad de 44 euros en 49 mensualidades, con los cuatros regalos adicionales, y te pide el número del carné de identidad y el número de cuenta del banco.

Llega el momento en que echa mano al maletín que porta y te dice que aún hay más regalos. Aquí es donde dice que su empresa es una editorial

El encuestado está medio gagá, sin creérselo.

Si es consecuente, evidentemente no le hace caso y echa para atrás la compra, quedándose sin los regalos maravillosos, claro. Si es una persona que se deja hipnotizar por la labia de la vendedora o vendedor, ya está el negocio hecho.

Aún así, negándote a la compra, la vendedora te aparta de los cuatro regalos, dos, y de las dos enciclopedias, una, para que así puedas pagar 19 euros en 54 mensualidades.

En fin, es una artimaña que les funciona. De hecho conozco a comerciales que viven estupendamente con la venta a domicilio. Eso si, tienen que meter jornadas intensivas y siempre pendientes de las ventas, que muchas veces les va por rachas.

También, lógicamente, aún a pesar de firmar el albarán de compra, se puede anular el pedido al día siguiente, que sucede con mucha frecuencia cuando llegan los familiares de la persona encuestada y se dan cuenta de la engañifa.

Ya saben, si les llaman por teléfono ofreciéndoles un estupendo regalo, piénsenlo dos veces antes de decir que sí. Con la negativa se ahorran, aunque luego no les compren la enciclopedia, una charla de hora y media con la vendedora.


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Robertelyankee (80 noticias)
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