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El trastorno de angustia es frecuente y discapacitante

31/08/2009 09:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Prevalencia y tendencia hereditaria.Causas y cambios psicológicos.Procesos psicopatológicos. Psicoterapia conductual. Desafíos en el tratamiento

EL TRASTORNO DE ANGUSTIA ES FRECUENTE

Y DISCAPACITANTE

El trastorno de angustia es una entidad frecuente, discapacitante y costosa tanto para el individuo como para la sociedad. Se vincula con morbilidad funcional grave y deterioro de la calidad de vida.Así lo indica un informe de la Universidad de Washington, Estados Unidos...

Reconoce la casa de estudios que, si bien la medicina en un principio vinculó a la angustia con el estrés postraumático, actualmente la percibe como el trastorno de ansiedad, concepto que es compartido por la psicología y la neurobiología. Además, se abandonó la concepción de hace 25 años de asociarla a problemas triviales que no necesitan tratamiento definitivo.

El cuadro presenta ataques de pánico recurrentes más preocupación por la posibilidad de nuevas crisis, evitación fóbica o cualquier cambio conductual.

Las crisis son repentinas e inesperadas y se acompañan de síntomas físicos. Afectan el desempeño del individuo y pueden ser progresivas y discapacitantes, especialmente si se complican con agorafobia (miedo irracional a los espacios abiertos y concurridos). Los pacientes con trastorno de angustia no pueden explicarse las sensaciones ni los motivos que las provocan.

También, las crisis de angustia pueden deberse al hipertiroidismo, al consumo de cafeína y estimulantes o a la presencia de un feocromocitoma (un tumor único, o múltiples, cuyo desarrollo se produce generalmente en la médula).

Prevalencia y tendencia hereditaria

La prevalencia estimada es del 2.7% anual y de 4.7% a lo largo de la vida. Se demostró que afecta con mayor frecuencia a mujeres; comienza en la adolescencia tardía o adultez temprana y se asocia frecuentemente con la presencia de agorafobia y depresión mayor.

En los ancianos se tornaría subclínico con la edad, posiblemente debido a la aparición de cambios en regiones cerebrales mediadoras de la ansiedad.

En niños y adolescentes, el trastorno tiende a ser crónico y con frecuencia coexiste con otros trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y rupturas bruscas.

El pánico infantil y la inhibición conductual son más frecuentes en los hijos de padres con trastorno de angustia. Hay una fuerte asociación entre el trastorno y la ideación suicida.

En cuanto a los factores de riesgo, la tendencia hereditaria sería del 40%. Entre los factores involucrados está el medio ambiente. Asimismo, el antecedente de trauma durante las primeras etapas de la vida y el temperamento ansioso son factores de riesgo importantes. Los episodios estresantes contribuirían al inicio y mantenimiento del trastorno.

Causas y cambios patológicos

Se postula la existencia de una única forma relacionada con una gran cantidad de genes diferentes, lo cual refleja la extensa vulnerabilidad a la angustia y la ansiedad.

Habría un subtipo de trastorno bipolar, con crisis de angustia, relacionado con el cromosoma 18.

Procesos psicopatológicos

Los factores que aumentan las sensaciones corporales son centrales en el inicio de esta enfermedad. Uno de ellos es la sensibilidad a la ansiedad y la creencia de que ésta puede tener consecuencias físicas, sociales y psicológicas negativas, más allá del malestar experimentado durante la crisis de angustia.

La sensibilidad a la ansiedad se adquiere de modo insidioso por experiencias aversivas, observación vicaria, transmisión de información, o refuerzo de la atención hacia los síntomas somáticos, y reacciones negativas de los padres ante las sensaciones corporales. Por último, las crisis de angustia aumentan por sí mismas la sensibilidad a la ansiedad.

Psicoterapia conductual

La terapia cognitivo conductual (TCC), individual o grupal, es la estrategia más estudiada y validada para estos pacientes. También es efectiva ante la presencia de comorbilidades.

La estrategia se basa en corregir las interpretaciones erróneas de la sintomatología.

Identificar y corregir las distorsiones del pensamiento y la autoexposición es útil para enfrentar las sensaciones corporales temidas. Asimismo, la exposición “in vivo” ante las situaciones temidas sirve para obtener información correctiva y controlar la respuesta al miedo.

Desafíos para la administración del tratamiento

La mayoría de los pacientes son atendidos en el ámbito de la atención primaria, generalmente debido a que consultan la causa de síntomas físicos. Esto se asocia con un diagnóstico erróneo. El trastorno de angustia produce discapacidad grave si no es tratado correctamente.

La prevención debe aplicarse en el momento de inicio del trastorno; es decir, durante la adolescencia tardía o antes de ésta.


Sobre esta noticia

Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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