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Los Tobas y los Pilagás y su lucha contra la desnutrición

31/01/2011 00:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

He aquí una nota que narra las vicisitudes de un pueblo indígena que habitó el continente Sudamericano antes que nadie, que luchó contra enemigos naturales, contra el hombre blanco y su civilización y hoy luchan por salvar a sus pequeños hijos de la desnutrición

Hace muchos siglos atrás, en el norte de nuestro país, en las regiones del Chaco y Salta, una comunidad indígena luchaba y se esforzaba día a día por conseguir el alimento necesario para su subsistencia y por mantener vivas sus costumbres, sus creencias. Predominantemente cazadores y recolectores, tenían una cultura nómade, se movían en pos de sus recursos alimenticios. Los hombres cazaban, las mujeres recolectaban frutos, frutas del bosque, raíces silvestres, miel y labraban la tierra y los niños jugaban y aprendían desde muy corta edad el dominio de la caza. Los Tobas eran la etnia dominante del Chaco Central, sin embargo el gran crecimiento demográfico de los Wichís obligó a los Qom (como ellos mismos se autodenominaban) a desplazarse hacia el este, territorio que mayoritariamente hoy ocupan. Tová, (de aquí que se los conozca como Tobas) es un mote despectivo de origen guaraní que significa “frente” debido a que los Qom solían decalvar la parte delantera del cuero cabelludo.

Por ese motivo, los españoles, en su llegada al norte argentino, los llamaban “frentones”.

Los tobas o Qom, resultaron ser una de las etnias que mayor resistencia opusieron al intento de transculturación y usurpación del hombre blanco en la región chaqueña, llegando en 1858 a amenazar la ciudad de Santa Fe, pero desde 1880 no pudieron afrontar las campañas del Ejército Argentino que les arrinconó en el Chaco Impenetrable. En 1919 la última resistencia bélica de los Qom fue abatida en la Colonia Aborigen Napalpí, en la provincia del Chaco, en donde 200 de ellos fueron masacrados en el hecho conocido como Masacre de Napalpí. Muchos fueron obligados a trabajar en las plantaciones de algodón o como hacheros en los obrajes. Mal o bien, los Qom vivieron bajo sus creencias y con sus costumbres, en un salvaje e impenetrable Chaco que les daba todo lo que necesitaban.

El hombre blanco comenzó en la segunda mitad del siglo XX a deforestar su hábitat y los obligó a desplazarse a las ciudades donde viven, en su mayoría, en las zonas económicamente mas deprimidas. Fueron cazadores, guerreros, nómades, se enfrentaron a los peligros propios que ofrece una selva, lucharon hasta la muerte por defender su cultura y sus tierras, fueron arrinconados por el hombre blanco y sin embargo aún resisten al paso del tiempo y la civilización pero aún así se están acriollando. No obstante luchan por mantener viva su cultura ancestral que ha sobrevivido a muchas guerras, al hambre y al avance de la civilización, pero ahora deben enfrentarse a un nuevo enemigo: “la desnutrición infantil” en su comunidad. Según un relevamiento de profesionales de la salud, 28 menores están desnutridos. La situación de los niños de dos colonias aborígenes de Ibarreta, en Formosa, es desesperante y necesitan con urgencia la colaboración de todas aquellas personas que puedan enviarles alimentos y medicamentos. Los menores de edad desnutridos forman parte de las comunidades Toba y Pilagá, en el municipio de Ibarreta que se encuentra a 204 Km. de la capital Formoseña.

El caso más dramático es el de un bebe de un año que tiene una desnutrición de tercer grado, pesa 5, 5 Kg. cuando debería llegar a los diez kilogramos. "Es una desnutrición del 46 por ciento", explicó un facultativo. Hasta principios de 2009, funcionó un comedor comunitario donde los niños recibían un desayuno, un almuerzo, una merienda y una ración para la cena. El lugar era solventado con el aporte económico que llegaba desde una parroquia de Buenos Aires. Según una enfermera, el problema de la falta de alimentos no es el único inconveniente de los niños de las colonias Pilagá y Toba. Hay chicos que sufren de varicela y, por las malas condiciones del agua, muchos tienen diarrea y sufren vómitos.

Otros profesionales de la salud afirmaron que desde el poder político les prohibieron hablar de desnutrición. "Nos dijeron que tenemos que hablar de problemas de bajo peso", contó una de las personas que tiene contacto diario con los niños.

Los tobas o Qom, resultaron ser una de las etnias que mayor resistencia opusieron al intento de transculturación y usurpación del hombre blanco

Las comunidades Pilagá y Toba estarían beneficiadas con el Programa Remediar y Nutrir Mas, financiado por el Ministerio de Desarrollo de la Nación, pero según declaraciones del personal médico que se encuentra en contacto con los niños y debido a la situación actual que atraviesa el país, la ayuda recibida es insuficiente.

Estos aborígenes civilizados, acriollados, que descienden de aquellos otros que fueron fieros guerreros, excelentes cazadores y plantaron cara a los mismísimos colonizadores españoles y supieron hacer perdurar a través de los siglos, su cultura, sus tradiciones y su lengua, que cedieron involuntariamente sus tierras en pos del progreso urbanístico, son ahora trabajadores del campo, ya no pueden salir a cazar como sus antepasados, para darles que comer a sus hijos, carecen de los alimentos básicos necesarios para evitar tal enfermedad.El Sol casi ha caído, la oscuridad se va adueñando del paisaje, la silueta de un hombre se recorta en el horizonte, que observa pasivo semejante postal.

Ese hombre sueña con un mañana mejor, sin hambre, mira al infinito como buscando una solución, pide por su hijo pero sólo escucha el sonido de los pájaros, del viento acariciando las hojas de un árbol. Desconoce, que a varios cientos de km de allí un grupo de personas que no conoce, se organiza para llevarles alimentos y medicamentos. Mientras tanto, un grupo de niños famélicos espera, que algún día, la suerte toque su puerta y le dé la alegría que hace tiempo perdió.

Estaban en nuestra patria antes que nadie, recibieron a los españoles, lucharon por su libertad y también aprendieron mucho de los que intentaban someterlos, fueron sometidos, fueron cristianizados pero siguieron luchando por su libertad, le ganaron la pulseada a los españoles pero la perdieron con sus propios compatriotas, el hombre blanco, que los arrinconó y los condenó al olvido. Se merecen nuestro respeto, no los olvidemos, son nuestro pasado mas argentino.

Gustavo Martín Benedetti


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Autor:
Tavomartin (44 noticias)
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Nota de prensa
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