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No hay que tener miedo de sentirse desanimado

08/11/2009 19:21 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En los 90, una serie de hallazgos sobre los mecanismos cerebrales que generan bienestar y el surgimiento de la sicología positiva generaron una corriente de pensamiento que se centró en que el agobio o la tristeza no son parte de una vida saludable

En los 90, una serie de hallazgos sobre los mecanismos cerebrales que generan bienestar y el surgimiento de la sicología positiva generaron una corriente de pensamiento que se centró en que el agobio o la tristeza no son parte de una vida saludable. Ahora, la ciencia intenta devolver a las personas el permiso para sentirse tristes. Porque los estados anímicos bajos son un ingrediente esencial de la salud mental y un rasgo que la especie humana adquirió con la evoluciónCuando en 1999 se reestrenó en Estados Unidos la obra La muerte de un vendedor viajero, a 50 años de su debut, el director de la nueva puesta en escena envió el guión a dos destacados siquiatras para que lo analizaran. La conclusión de especialistas fue lapidaria: Willy Loman, el protagonista, sufría una esas depresiones clínicas sólo tratables con fármacos. Arthur Miller reaccionó consternado cuando se enteró: "¡Loman no es depresivo!", dijo, "Sólo está agobiado por la vida". Con casi 170 millones de prescripciones al año en Estados Unidos los antidepresivos se han convertido en uno de los fármacos más vendidos de Occidente y en la "niña bonita" de un mercado que comenzó a gestarse a principios de los 90: "La industria de la felicidad".

Una serie de hallazgos sobre los mecanismos cerebrales que generan bienestar y el surgimiento de la sicología positiva fueron dibujando una nueva corriente de pensamiento que el marketing adoptó rápidamente y convirtió en éxito comercial, con cientos de libros, artículos de revistas y conferencias. Con textos al estilo de La clave de la felicidad: una visión científica para obtener la vida que usted necesita (sólo en la tienda virtual Amazon.com hay más de 400 mil obras que apuntan en esta dirección), el mensaje tras esta poderosa maquinaria es sólo uno: el agobio, la tristeza, no son parte de una vida saludable.

"El mayor daño generado por la industria de la felicidad es haber impuesto la idea de que todo tipo de desánimo es una patología y que se debe tratar de inmediato con fármacos", dice el médico Jerome Wakefield, profesor de la Universidad de Nueva York y autor de La pérdida de la tristeza. Este libro es uno de los tantos que han aparecido recientemente y que buscan, precisamente, devolver a las personas el permiso para sentirse decaídas. ¿Por qué? Simplemente, porque los estados anímicos bajos son un ingrediente esencial de la salud mental de cualquiera y un rasgo que la especie humana adquirió con la evolución.

Después de todo, dicen los expertos, las emociones negativas emergieron por una sencilla pero poderosa razón: mientras el miedo nos alerta sobre la presencia de algún peligro, el desánimo opera como un mecanismo que nos advierte de que algo anda mal con nosotros y que necesitamos descifrar su causa. De cierta forma, actúa de la misma manera en que lo hace la fiebre cuando activa el sistema inmune para combatir una infección.

Incluso ciertos animales, como simios, perros y elefantes, son capaces de desplegar estados similares a la tristeza, como una señal al resto de que necesitan ayuda.

"Al calificar el desánimo que todos sentimos en algún momento como una condición patológica, le hemos asociado un estigma. Esto hace que una depresión pasajera genere rechazo y que se estimule la actitud de: 'supéralo, toma una pastilla'", dice Wakefield. Y añade que insistir en que la tristeza requiere un tratamiento inmediato puede impedir la principal razón para que exista: darnos la capacidad de reconstituir nuestra vida tras un episodio doloroso.

Los expertos en la ciencia del cerebro y en evolución han analizado cómo sentirse "bajoneado" ayuda a la persona a pensar de forma más eficiente. Una de las investigaciones más completas es la de Paul Andrews, del Instituto de Siquiatría y Genética del Comportamiento de la U. Commonwealth de Virginia, y J. Anderson Thomson Jr., sicólogo clínico de la U. de Virginia.

En el informe, publicado en Psychological Review y que abarca el análisis de décadas de investigaciones, los expertos plantean que el desánimo no es un desorden que deba ser erradicado en el acto. Sino, una adaptación evolutiva que presenta costos pero también beneficios.

MEJOR CAPACIDAD DE ANÁLISIS

Una persona desanimada, por ejemplo, por circunstancias como su incapacidad para conseguir una cita, a menudo piensa intensamente sobre su problema, alcanzando un estado altamente analítico. "Esto puede ser muy productivo. Al descomponer un problema en sus partes se vuelve más abordable. Incluso, cuando te enfrentas a un problema matemático el desánimo ha probado ser útil para resolverlo", dicen Andrews y Anderson. Por eso, un estudio realizado por ambos en 2007 mostró que este tipo de personas logra mejor rendimiento en pruebas de cálculo que quienes se sienten sumamente felices.

Ahora, la ciencia intenta devolver a las personas el permiso para sentirse tristes. Porque los estados anímicos bajos

Esta capacidad no sólo puede generar una respuesta sobre lo que causó el desánimo, sino que los llamados "momentos eureka", en que una idea repentina parece surgir de la nada. ¿Cómo se genera este efecto de concentración? El desánimo coordina una serie de cambios en una región del cerebro, llamada corteza prefrontal ventrolateral, donde las neuronas se activan continuamente para evitar que la gente se distraiga.

También genera otras alteraciones, como la falta de deseo sexual, que evitan pensar en factores anexos, es decir, remueve a la persona de las distracciones diarias y la enfoca en lo que anda mal.

Yael Ron, académica de la Escuela de Sicología Profesional Adler de Chicago, indica que esta mayor capacidad de reflexión es un método muy efectivo de identificar emociones y lo que se necesita cambiar. Por eso, los medicamentos no siempre constituyen la primera línea de terapia: "Usualmente, la gente desanimada se pregunta '¿Por qué me ocurre esto?' o '¿Cómo puedo cambiar?' Quienes intentan simplemente erradicar su problema con una pastilla retrasan lo inevitable", dice.

Otra línea de investigación, basada en pruebas de laboratorio, señala que durante un estado anímico bajo, las personas tienen una mayor capacidad para resolver dilemas sociales, porque analizan de mejor forma los costos y beneficios de las opciones.

La mayor capacidad de análisis que genera el desánimo también permite a las personas una mayor capacidad para detectar mejor las emociones de quienes las rodean, incluso el engaño. Por eso, a veces son verdaderos maestros en saber quién les está brindando verdadero apoyo. "La gente que anda decaída logra interpretar estas pistas sutiles porque tienen una mejor atención a los detalles", dicen Andrew y Anderson.

"Cuando estamos decaídos, nos sentimos incómodos con alguna situación que vivimos y anhelamos una nueva forma de relacionarnos con el mundo, por lo que nos vemos forzados a explorar nuevas opciones. El desánimo a menudo estimula la creatividad", agrega Eric Wilson, profesor de la U. de Wake Forest y autor del libro Contra la felicidad.

MÁS INTENSO EN LAS MUJERES

Factores biológicos, hormonales y sociales hacen que el desánimo sea dos veces más frecuente en mujeres que en hombres, lo que afecta incluso su fertilidad. Según Andrews y Anderson, esto se relaciona con que las mujeres históricamente se vieron sometidas a mayores factores de estrés social, debido a su rol clave en la crianza. Por eso, necesitan ocupar más tiempo en analizar las consecuencias de sus decisiones y estar alertas a signos potenciales de estrés.

Investigaciones realizadas por las universidades de Texas y North Texas muestran que esta diferencia parte en la adolescencia, dada la mayor preocupación que muestran las jóvenes por una posible evaluación social negativa. Por esta razón, indican Andrews y Anderson, los episodios de "bajoneo" las vuelven más reflexivas y empáticas al determinar cómo se sienten los demás.


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Fidelam (4709 noticias)
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Nota de prensa
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