La temible originalidad de Community
La originalidad en televisión es un maratón que nunca termina. Se tiene que ser distinto y a la vez mantenerlo en una base estable, lo que es un trabajo de fondo. Si además se trata de una comedia, donde encima de sorprender cada semana se necesita tener chispa para divertir al espectador, el esfuerzo aún es más enorme. Este es, a grandes rasgos, el gran problema de Community .
Ella misma se puso el listón cuando decidió convertirse en un referente del humor referencial (valga la redundancia) y también de las tramas abstractas (y metas, muy metas). Recordemos que cuando empezó era una comedia mal asentada que nadie sabía donde iba. Sin embargo, llegaron las partidas de billar de mal gusto, las alusiones a Batman y una guerra de paintball que hasta se igualó (o superó, depende de a quién se pregunte) en la segunda temporada. Desde entonces, cada episodio es un reto y sólo está ella misma para medirse. ¿El problema? Muchas veces se queda corta.
Desde que empezó la tercera temporada, por ejemplo, sólo ha habido un gran acierto: la teoría de las resoluciones alternativas que se desarrollan paralelamente a cada acción fruto de la fortuna. No solamente había un juego narrativo bastante curioso (formas), sino que conseguía llegar a un clímax cómico divertidísimo. Desde los intentos de Roxanne y el ' me so hungry ' de Brita, al ' karma ' que menciona Annie y la bola de Indiana Jones, todo busca una redondez tanto en el aspecto estructural como el cómico y también emotivo. El Roxanne final, por ejemplo, seguramente se podría considerar el momento más entrañable de la serie hasta la fecha (de esos que buscan despertar cariño honestamente). De hecho, es una lástima que lo estropearan con un golpe de efecto final innecesario (aunque muy Community ).
Los episodios anteriores, a pesar de que tuvieron sus momentos, tan sólo habían sido un aperitivo para esta gran entrega que, desde que se emitió, forma parte del pedestal de la serie. No negaré que las alusiones a Cougar Town y Doctor Who (¿qué les ha pillado a los norteamericanos con el clásico de la BBC? ¡Hasta Shonda Rhimes le hace homenajes en Anatomía de Grey !) me molan. Las de Breaking Bad también. Hasta destacaría esa original (!) parodia de las Naciones Unidas que al final terminaba en guiño a Fringe o que consigan vertebrar episodios alrededor de la nada más absoluta (la organización por grupos, seguramente el mejor episodio de los tres primeros). Pero son puntazos de episodios que no acaban de rematar, lo que en comedia se puede considerar una decepción.
No obstante, también se puede contemplar todo el caso Community bajo un prisma menos absolutista: la originalidad que ofrece cada semana, funcione más o menos, por lo menos es un acto muy respetable y hasta honorable. Más de lo que la mayoría de series se atreven en toda su trayectoria. Si esto justifica tantos experimentos fallidos (la segunda temporada tuvo muchísimos), depende de cada cuál. Yo, por más que diga, me olvido de todos los defectos sólo con ver uno de los triunfales.
(Además, Community también ayuda a hacer pedagogía de Cougar Town , esa serie que es mucho más de lo que parece a simple vista. Por suerte, gracias a Dan Harmon, los gafapastas tienen que pensárselo dos veces antes de meterse con la comedia de título muy mal elegido.)
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Sobre esta noticia
Autor: Criticoenserie (192 noticias)
Fuente: criticoenserie.blogspot.com
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