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Supervivencia

01/02/2018 00:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El despertador. Las siete de la mañana. No dejarlo sonar apenas, porque hace rato que estás despierto. Hay algo roto, muy profundo, en buscar a una persona en una pantalla. Una herida viva en el blanco del móvil, recortándose sobre el vacío, enseñoreándose de la oscuridad.

Ponerse en marcha. El arullo de la cafetera. El pienso de los gatos. Su agua fresca. Mirarlos comer un rato. Esa naturalidad...

Y luego la calle. Las caras grises del gris del alba. La furgoneta. El frío de la noche acumulado. El frío del silencio, que no se cicla. Arrancas. Altavices a todo trapo. Aun así no poder ensordecer la batalla en el pecho. La ruta más rápida. GPS. Me meto el tiquet de autopista bajo la pierna. Llego al lugar y un niño de siete años me pregunta quién soy mientras su compañera de pupitre, a quien la maestra llamó Claudia, sonríe y se me queda mirando... Es divertido trabajar mientras hacen clase, escuchar sus respuestas, reírme hacia adentro, darme cuenta de cómo algunos no prestan atención porque me están observando...

La mañana pasa rápido. El móvil siempre un plomo en el bolsillo. El móvil un fuego todo el tiempo en la cabeza...

No comer más que lo justo. Quisiera morir de siesta para negarle horas al día. Quisiera poder quedarme frito en un libro la tarde entera, las tardes, todas, las que dure este invierno de cuatro estaciones. Caen las cinco o las seis y salgo. Camino. Muchas veces tengo la cierta impresión de que hay quien puede verme el daño, cruento y translúcido, aposentado en los ojos. Ya está bien. Cualquier cafetería vale. Un libro de cuentos de Margaret Atwood. Chicas que bailan. Chicas que fuman. Chicas que cantan. Chicas, en su trampa de dudas, librando a su vez una encarnizada batalla...

El café de la noche. La música de la noche. El sofá de la noche. Mi única ciudadela...

Y el móvil, allá, cargándose sobre la mesa. Su quietud de plomo en mis ojos. Su silencio ardiendo todo el tiempo en la cabeza. Hay algo roto, muy hondo, en esperar a quien ya se ha marchado. Una herida de piedra que ningún sueño cicla...


Sobre esta noticia

Autor:
Diariosoluble (130 noticias)
Fuente:
diariosoluble.blogspot.com
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Tipo:
Reportaje
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