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16/06/2009 18:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

«A más conversos, más se esfuerzan quienes niegan el calentamiento»

Wallace S. Broecker (Chicago, 1931), catedrático de Ciencias Ambientales y de la Tierra de la Universidad de Columbia, está en Madrid para recoger el próximo jueves el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de cambio climático. Primero en utilizar el término calentamiento global en un artículo publicado en «Science» en 1975, su modestia le lleva a asegurar que acuñó de «manera inadvertida» la expresión, pero lo cierto es que sus investigaciones han dado en la diana del diagnóstico climático del planeta. Ya en ese artículo alertó de que el planeta estaba a punto de entrar en una etapa de calentamiento debido a la emisión de gases de efecto invernadero. Y no erró.

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-Aunque sigue con sus investigaciones, en los últimos años usted se ha destacado por defender la captura y almacenamiento de carbono. -Yo no trabajo personalmente en la captura de CO2, sino mi amigo Klaus Lackner, que es el genio mundial del tema. Yo influí para que fuera de la Universidad de Nueva York a la de Columbia y le ayudé a conseguir el dinero, 6 millones de dólares, para la investigación que está realizando. Con ese dinero pudo descubrir una forma económica y respetuosa con el medio ambiente de lograrlo. Lackner sabe cómo hacerlo. -Decía usted que esa cantidad es lo que gana un jugador de béisbol y que hace falta más dinero para investigar. ¿Donará algo de su premio? -Tres cuartas partes van a ir a una fundación que investiga sobre los cambios climáticos abruptos. El resto para mis hijos, y para mí, cero. -La idea de su amigo Lackner es capturar el CO2 directamente de la atmósfera en vez de desde la planta de producción. ¿Por qué es mejor esta opción? -Sorprendentemente no es más caro, porque el coste no está en capturar sino en extraer y recuperar el CO2 de allí donde lo hemos logrado atrapar. Además, las plantas de producción suelen estar cerca de las ciudades, por lo que el CO2 luego debería ser conducido al lugar donde lo vamos a enterrar. Si lo extraes de la atmósfera, lo puedes hacer justo donde lo vas a almacenar. Por eso creo que lo mejor sería colocar estos dispositivos (una especie de árbol artificial) en zonas desérticas. -¿Confía, por tanto, en la geoingeniería como solución hasta que las renovables puedan cubrir la demanda energética? -Necesitamos la captura y almacenamiento de carbono porque otras fuentes no serán capaces de darnos la energía que necesitamos, especialmente porque los países en desarrollo van a usar cada vez más. Y ese incremento eclipsará los recortes de emisiones que hagan los desarrollados, como Estados Unidos, Japón o los países europeos. -Para que la captura de CO2 funcione a gran escala será necesario un acuerdo de los gobiernos. ¿Lo ve posible? -No. Pero hay que intentarlo. Vamos a empezar a ver los efectos del calentamiento y la gente se dará cuenta de que algo habrá que hacer. Si no es en Copenhague este año, será en otro lugar y momento. -Más que en esta tecnología, el debate ahora está en la energía nuclear. ¿Cree que es la solución? -Sólo hay tres fuentes de energía que podrían satisfacer las necesidades mundiales. Los combustibles fósiles, que hoy rigen el mundo; la energía nuclear, y la solar fotovoltaica, que es la gran esperanza del mundo. Las otras renovables son pequeñas. -¿Qué le parece que su teoría sobre la corriente termohalina y los cambios abruptos fuera llevada al cine en «El día después de mañana»? -Es una película horrible. (Su gesto lo dice todo). Se basaba en mi idea y eso ocurrió en el periodo glacial. Hubo varios cambios súbitos, porque había grandes fuentes de agua a baja temperatura que se añadían al Atlántico. El hielo en el Atlántico Norte fue el amplificador, pero ya no tenemos esa fuente de agua, por lo que ya no tiene aplicación. -¿No cree que justo cuando más información ha llegado al gran público, como esta película o el documental de Al Gore, es cuando han surgido más voces de escépticos? -El hecho de que haya habido tantos conversos ha redoblado los esfuerzos de los que están en contra. Sólo conozco a un científico que pudiera refutar el calentamiento global, aunque debo decir que es un fumador empedernido que cree que el tabaco no daña la salud; los otros que critican no son científicos de alto nivel. Lo que está claro es que no deja de ser una cuestión económica, el bolsillo manda. Pero yo creo que nosotros somos los custodios de la atmósfera terrestre y no podemos quedarnos de brazos cruzados. La prudencia va a prevalecer, aunque siempre habrá gente que se oponga. -Hay líderes políticos que apoyan las tesis negacionistas. -El calentamiento global es algo que compete a la física básica. La física nos dice que a medida que añadamos CO2 a la atmósfera vamos a calentar el planeta. Y no hay más. Los líderes políticos no saben nada de física. El profesor Broecker es, muy a su pesar, conocido por usar el término calentamiento global por primera vez. «Alguien hizo una búsqueda con el ordenador y dice que yo fui el primero en usarlas. Voy a hacer mi propia búsqueda a ver si encuentro a otro y me quitan los honores. (Ríe) Siempre le digo a mi mujer que alguien lo va a poner en mi lápida».


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Autor:
Alfapc (799 noticias)
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