Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

La sombra de los Duvalier y sus Tonton Macoutes planea sobre Haití. ¿Lo sabe bien el Presidente Obama?

19/01/2011 20:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La accidentada historia de una República negra única en el mundo y las sucesivas ocupaciones de los Marines puede tener un final desdichado. ¿Le espera al país más pobre del mundo otro siglo de amargura, hambre y muerte?

La historia haitiana es casi desconocida. Se confunde con la de la República Dominicana hasta la firma del Tratado de Ryswick a través del cual España que era dueña de la Isla Hispaniola desde que Cristóbal Colón cedió a Francia la parte occidental que se llamó Haití. Pero eso ocurría en 1697 y Francia asumió el control de la isla.

Inmediatamente Francia comenzó a explotarla económicamente introduciendo un promedio de más de 20000 esclavos al año. En poco tiempo el azúcar se transformó en un producto de exportación de Haití donde abundaban además plantaciones de café, cacao, algodón y añil.

Esta prosperidad estaba asentada en el trabajo de esclavos africanos importados (cuando estalló el movimiento revolucionario en la Metrópoli, en 1789, el número de esclavos africanos en la colonia se calculaba en cuatrocientos ochenta mil, contra apenas veinte mil blancos). La gran concentración esclava, un desarrollo acelerado y la propia incorporación de los ideales de la revolución francesa de 1789 crearon las condiciones para que los haitianos liderados por el exesclavo Toussaint L’ Ouverture, proclamaran la primera república negra del mundo, convirtiéndose en el segundo país en romper la dependencia colonial.

La ardorosa lucha contra Francia no terminaría con el apresamiento de Toussaint, llevado a cabo por los franceses. Como ha señalado un historiador español, al ser embarcado en unión de su familia rumbo a Francia, el 7 de junio de 1802, para morir al año siguiente, sobre la agitada colonia quedaba flotando su profética frase: ‘ Habéis abatido el árbol de la libertad de Santo Domingo, pero sus raíces crecerán pronto, porque son numerosas y profundas’ .

En vano se buscan en Port-au-Prince vestigios de Santo Domingo, la más codiciada de las colonias del siglo dieciocho, cuyas riquezas hicieron crecer chateaux sobre el Loire y mansiones en Nantes y en Burdeos: Sobre dos desvencijados almacenes se leen nombres que podrían ser de cualquier pueblo francés: pero el escurrimiento y el mal olor de las zanjas de drenaje abiertas; el enjambre de miserables chozas; el mercado al aire libre bajo un sol ardiente, cuyo comercio consiste en sacos de harina para confeccionar vestidos, contados frijoles, tusas de maíz y maní, recuerdan algún pueblo africano superpoblado. Se pasa por una tienda y se ve a un negro brillante, sudoroso, desnudo hasta la cintura, dar vueltas a una gran rueda de madera el día entero -en vez de un pequeño motor eléctrico o siquiera los caballos de varas que conoció la Europa medieval.

Pese a todo el esfuerzo desplegado por las nuevas autoridades del país, el hecho es que durante un siglo el mismo se sumergió en conflictos intestinos entre las masas populares de cultura africana y la élite afrancesada. Como destacó el historiador haitiano Jean-Jacques Doubount, las luchas internas y las presiones externas, comprometieron la ruptura plena con el sistema colonial. El propio desarrollo económico del Haití independiente fue seriamente comprometido.

Cuando Haití no pudo cumplir los compromisos asumidos, los marines la ocuparon militarmente en 1915. La invasión fue heroicamente resistida por el ‘ Ejército Revolucionario’ de Carlo Magno, un ejército guerrillero integrado principalmente por campesinos del norte, cuyos antepasados en el siglo XIX las habían levantado en armas contra sus explotadores.

Carlo Magno fue asesinado a traición en 1919 y los norteamericanos se quedaron hasta 1934. Dejaron instalados mecanismos indirectos (pero no menos eficaces) de control y gobierno.

En fríos términos de nesciencia económica, la revolución de los esclavos fue una gran catástrofe. Pero en lo referente a los méritos humanos no puede existir duda sobre su justificación. La supersticiosa creencia haitiana de hombres zombies, muertos por hechiceros y después revividos para servir tan solo de cuerpos sin alma, es en el fondo un simbolismo muy expresivo de la esclavitud. Y expresivo también es el hecho de que cuando existe la sospecha de que un muerto ha sido hechizado, sus parientes atraviesan el cadáver con un cuchillo para asegurarse de que no será revivido y esclavizado como zombie. Mejor muerto que medio vivo en la esclavitud. Estas costumbres del pueblo son más reveladoras para el balance de la revolución de los esclavos, que las cifras relacionas, por ejemplo, con la baja de la producción.

Como precio del reconocimiento de la independencia de Haití, Francia exigió una indemnización tremenda para los antiguos terratenientes: 160.000.000 francos, más tarde reducidos a 60.000.000. De este modo se despojó a la República del pequeño capital que pudo haber invertido en su agricultura.

El disgusto de las naciones blancas de aceptar cosa tan inaudita como una república negra, envolvió al joven país en un boicot internacional. Haití había sido el primer país latinoamericano que logró su independencia: dio asilo a Bolívar, valor y ayuda material a la liberación del continente del sur. A pesar de eso, en 1826, los Estados Unidos se opusieron a que Haití tomara parte en el Congreso Interamericano de Panamá, al que por su lado no llegaron a tiempo los representantes de la joven gran potencia anglosajona. Tan solo cuando Lincoln abolió la esclavitud, Washington se dignó entablar relaciones con Haití.

Y así llegamos al punto en que florece la ambición de la diplomacia norteamericana en el Caribe, durante ese período: una ‘ esfera de co prosperidad’ , que se lograba imponiendo una receptoría de impuestos y una Guardia Nacional, dirigida por oficiales norteamericanos en cada país. Algunas de estas repúblicas por haber descuidado sus deudas, ofrecían una oportunidad brillante. Pero Haití había cumplido miligiosamente el servicio de sus obligaciones en el exterior, completamente en manos de los franceses, hasta el día de la ocupación de su territorio por estados Unidos.

A pesar de que el Presidente Sudre Dartiguenave fue electo por la asamblea legislativa con unos cuantos pinchazos de las bayonetas norteamericanas, se rehusó a firmar el Tratado de 1915 con los Estados Unidos, que imponía la rectoría de impuestos, tutelaje financiero y la citada Guardia Nacional extranjera. Entonces, tranquilamente, los marines se apoderaron de la aduana; y cuando protestó Dartiguenave la marina de los Estados Unidos asumió los poderes y responsabilidades del gobierno bajo una ley marcial.

Con supremo tacto los norteamericanos introdujeron trabajos forzados para la construcción de carreteras (la convée), en el único país del mundo que ha conocido una afortunada revolución de esclavos. Se extendieron las sublevaciones, especialmente en el norte. En represalia los marinos mataron 3500 hombres, según fuentes haitianas; 1500 según cálculos de la investigación ordenada por el Senado norteamericano en 1921-1922.

La marina actuó como escuadrón de fuego para el National City Bank de Nueva York: Cuando el Gobierno haitiano vaciló en transformar el Banco Nacional de la República de Haití (hasta entonces controlado por capitalistas franceses), en subsidiario del National City Bank, y se negó a entregarle el monopolio de la importación de moneda oro, las autoridades de ocupación retuvieron los salarios del Presidente de Haití y de otros altos funcionarios.

El Gobierno se opuso a la conversión de su deuda interna al 6% en deuda externa al 7%, como amenaza a su soberanía. Pero naturalmente, nada pudo hacer en el asunto. En 1922 fueron puestos en circulación los primeros $16.000000 de un préstamo de $40.000.000 del National City Bank. El anticipo fue utilizado en parte para pagar intereses sobre los bonos del ferrocarril haitiano, garantizados por el Gobierno. El presidente de la compañía ferrocarrilera era el Roger Farnham, quien también era vicepresidente del National City Bank de Nueva York, así como vicepresidente del Banco Nacional de la República de Haití. Estas acciones del ferrocarril, que habían pertenecido a Francia, pudieron haber sido compradas en el mercado francés por menos de $800.000. Pero el asesor financiero norteamericano permitió que los intereses se acumularan hasta $2.000.000 y después los pagó. ¡El National City Bank obtuvo por lo menos el sesenta por ciento de la operación!

Originalmente la mayoría de los oficiales de la ocupación fueron traídos del sur, por ‘ su experiencia en manejar negros’ . Al Presidente de Haití, por su color, se le prohibió poner el pie en el club de los oficiales norteamericanos en Puerto Príncipe. El aspecto más detestable de la ocupación fue que ultrajó el alma de los haitianos, al enseñarles por primera vez que formaban una nación de niggers.

Por acuerdo concertado en Puerto Príncipe el 7 de agosto de 1933, el gobierno norteamericano accedió a retirar del territorio haitiano las fuerzas militares que permanecían allí desde 1915, restaurándose con ello la completa soberanía de la nación haitiana y borrándose aquella página no demasiado brillante de la diplomacia del dólar. El servicio aduanero de Haití permaneció, no obstante, bajo la dirección de un delegado fiscal y de un delegado fiscal adjunto designados por el presidente de Haití bajo los dictados del presiente de los Estados Unidos. En el acuerdo se estipulaba además, entre otras cosas, que el gobierno haitiano no asumiría sin lactescencia del referido delgado fiscal ninguna nueva obligación financiera, salvo en el caso de que las rentas ordinarias, una vez satisfechos lo gastos corrientes de la administración pública, fuesen suficientes para asegurar el pago de tal obligación.

‘ Entre 1915 y 1933, o sea desde que el presidente Wilson autorizó la ocupación de Haití, hasta que el presidente Roosevelt negociara la desocupación, transcurren 18 años. Es un periodo crítico en la historia internacional del hemisferio occidental, pues nunca llegó la tirantez entre las Repúblicas americanas y los Estados Unidos a un grado más intenso y nunca había sido tan vehemente el sentimiento de antiamericanismo, desde México hasta el extremo sur del continente’ .

El 1 de enero de 1934 los Estados Unidos firman un nuevo tratado con Haití. Por el mismo los consejeros norteamericanos eran reemplazados por un representante de esa nación encargado de fiscalizar las aduanas de Haití a fin de garantizar el pago de los empréstitos efectuados.

Las tropas norteamericanas abandonaron Haití el 15 de agosto. Antes de esta fecha el presente Vincent había colocado la gendarmería de Haití bajo el mando de un comandante nativo. El suceso del abandono militar del país, que hizo vibrar a toda la nación, tenía lugar durante el mandato presidencial estadounidense de Franklin Delano Roosevelt. Terminaba al menos la intervención militar, la mal llamada ‘ misión civilizadora’ , un tanto insensata y larga. Después de diecinueve años de ocupación, los marines dejaban la tierra haitiana ‘ la isla mágica’ , ‘ tierra de encantamiento’ , ‘ isla encantada’ o ‘ isla de las flores’ .

Señala Balsega Mantecón que el antagonismo entre la distintas pigmentaciones de piel que dio origen la continua anarquía que asoló Haití furaré años y años antes de la ocupación de los marines, la hubiesen podido superar los propios haitianos ‘ si la historia de la República se hubiera desarrollado por cauces totalmente autárquicos. Pero un hecho vino a cambiar, o al menos desviar la evolución del país: la ocupación americana.

Al sobrevenir la guerra mundial Haití rompe sus relaciones diplomáticas con el Japón el 9 de diciembre de 1941. Tres días después lo hace con Italia y Alemania.

Haití votó en 1950 una nueva constitución. Ha tenido 22 constituciones desde 1805. Según el censo de ese año 3.900.000 habitantes ocupan una extensión de 28.900 km2 lo que supone un país superpoblado de 115 habitantes por km2. Solo un tercio de la superficie es cultivable hoy. La población analfabeta alcanza la escalofriante cifra del 80, 5 por ciento.

El 6 de octubre de 1950 es elegido presidente Pual Eugene Magloire, abogado, militar y político, que había sido miembro de la junta militar que se constituyó al ser derrocado Elie Lescot.

El régimen de Magloire se caracterizó por un dinamismo constructor del intento de borrar la discriminación atávica de las etnias. Pero se le acusó de arruinar el país. Y sin embargo, logró intensificar el turismo y no había crisis de trabajo. El 12 de diciembre de 1956 Paul E. Magloire subía a un avión militar que le llevaba al exilio. Haití vivió una serie de acontecimientos misteriosos de índole política que se abatió durante diez meses desde la marcha de Magloire y al fin la junta militar eligió para sucederle a François Duvalier. Su primera medida fue crear una fuerza policial con la misión de desarticular los grupos oposicionistas.

Al buen Magloire sucede la malévola saga Duvalier

Como hemos dicho el nuevo jefe es estado nombrado por la junta militar con asesoramiento más que probable del Pentágono en vez de redactar una proclama que explicara las razones de la marcha de Magloire lo que hizo fue sacar a la calle desde el primer día a los Tonton Macoute.

Los tonton macoutes (Tonton macut) es el término utilizado para designar a los hombres bajo las órdenes del nuevo presidente (dictador) de Haití François Duvalier (Papa Doc). Organizados en forma de grupos de paramilitares (muchos de ellos formados en Estados Unidos), iban armados hasta los dientes con largos fusiles Mauser, cuchillos, pistolas y machetes que exhibían como signo de poder. Por cierto que su hijo y también dictador, Jean-Claude Duvalier (Baby Doc), hizo lo propio para perpetuarse en el poder. Se calcula que durante el imperio de los Tonton Macoute pudieron asesinar o hacer desaparecer a más de 150.000 personas, en su mayoría civiles y opositores a los regímenes Duvalier.

El término Tonton Macoute proviene del cuento popular haitiano con el que se amenaza a los niños con la visita del "Hombre del Saco", o en creole el Tonton Macoute, tradición que se repite en muchos lugares del mundo.

En los años en los que el legendario Papa Doc lideraba la resistencia contra el presidente Paul Eugène Magloire, en compañía de otros intelectuales haitianos editó un periódico nacionalista: Les Griots. Fiel conocedor y defensor del vudú, en la publicación lo reivindicaba como religión y animaba a la rebelión contra los colonos americanos, en una época en que el gobierno quemaba los sagrados tambores vudú y cualquier objeto de culto, y obligaba al pueblo a jurar lealtad a la iglesia católica de Roma. De esta forma Papa Doc fue ganándose el apoyo de las sociedades secretas tradicionales, incluso casas de algunos houngan o brujos le sirvieron de cuarteles generales a su partido durante su campaña electoral de 1957.

Organización de los Tonton Macoutes

Al llegar al poder nombró como Comandante en Jefe de la Milicia al temido bokor (brujo) de Gonaïves, a Zacharie Delva, comenzando al mismo tiempo a reivindicar el vudú como "religión oficial". Su guardia personal, una especie de "policía esotérica", eran los Tonton Macoute, cuyo nombre oficial era el de Voluntarios para la Seguridad Nacional.

Esta organización estaba formada por varios miles de hombres y era conocida por la sistemática y grave violación de los Derechos Humanos (torturas, muertes, secuestros, extorsiones) contra los opositores políticos y la población civil. Eran conocidos por portar gafas oscuras y machetes largos de cortar caña de azúcar y por mostrar en lugares públicos sus víctimas para escarmiento de la población.

El uso de una extrema violencia y de la superstición y brujería, muy extendida entre la población haitiana, hizo que existiese una muy débil oposición a estas actividades, permitiendo así la continuidad de la dictadura de los Duvalier. A esto le ayudó, por una lado que la población local creyese en la leyenda mágica que decía que Papa Doc era una encarnación del temible Barón Samedi, señor de los cementerios y loa o dios vudú, y por otro el apoyo exterior de Estados Unidos, cuyo gobierno no quería otro país comunista como Cuba en América Latina.

Uno de los personajes más conocidos dentro de los Tonton Macoutes fue Roger Lafontan, jefe del movimiento durante muchos años y mano derecha de los Duvalier.

Como el macutismo fue utilizado por Baby Doc aún ahora es utilizado igualmente para designar todo sistema político caracterizado por la corrupción y que toma la violencia y el uso del terror contra el adversario político y la población civil.

Aún hoy continúa la actividad de estos grupos como paramilitares en defensa de mafias locales o poderosos en el país.

La llegada de Baby Doc al poder

A la muerte de Francois Duvalier ahora con el respaldo total de Washington le sucedió

Amnistía Internacional, Human Right Watch y todas las organizaciones humanitarias están sobre aviso. Esta vez cualquier montaje de la CIA o del Pentágono son difíciles pero no imposibles

Jean-Claude Duvalier (Baby Doc) que los criollos llamaban Bebe (Doc)

Hijo de Simone Ovide y el dictador François Duvalier (Papa Doc), de acuerdo a la constitución de 1964 accedió a la presidencia vitalicia tras la muerte de su padre en 1971. Ese mismo año creó el cuerpo de los Leopardos, para contrarrestar el poder autónomo de la fuerza policial del régimen de su predecesor los Tonton Macoute, pero con igual misión de mantener el terror entre la población.

Su gobierno se caracterizó por luchas internas entre miembros de su familia, y la influencia de su madre, junto con la postración de la economía haitiana, la galopante corrupción y la brutal represión hacia cualquier tipo de disidencia. Se casó con Michèle Bennett, una criolla perteneciente a la élite haitiana. Tuvo una influencia negativa en su gobierno, conocida por sus grandes gastos en joyas y trajes.

Sin embargo durante el gobierno de Duvalier, el país vivió una cierta estabilidad o mejor tranquilidad, bajo los fusiles de sus Leopardos. Las calles se mantenían limpias, la seguridad estaba garantizada-por lo menos para sus seguidores- los servicios de alumbramiento eléctrico no sufrían cortes, el desempleo era bajo y existía el servicio de agua potable. Por auspicio de su esposa Michèle se construyeron algunos hospitales y escuelas. Sin embargo se rumoreaba que los parientes de la primera dama era una de las familias más corruptas del país.

Una insurrección acabó con su gobierno el 7 de febrero de 1986, a raíz de la retirada del apoyo militar y económico de EE. UU. y del golpe militar del jefe del ejército, Henri Namphy.

Tras su derrocamiento, Duvalier y su familia se exiliaron en Francia, cuyo gobierno le dio asilo prontamente a él y su familia. En 1994 tuvo que abandonar su residencia francesa, arruinado por su desenfrenado derroche.

En 2005 Duvalier anunció su intención de volver a Haití para postularse a las elecciones presidenciales de 2006, por el Partido de la Unidad Nacional, pero no pudo inscribirse en el colegio electoral. En 2007, en un mensaje grabado, dio un discurso en francés donde pidió públicamente perdón al pueblo haitiano por las atrocidades cometidas por su dictadura, pero en general fue desestimado por la mayor parte de las personalidades haitianas incluyendo el presidente de la República, René Préval.

El 16 de enero de 2011 regresó sorpresivamente a Haití junto con su actual esposa Veronique Roy. Se desconocen aún los motivos de su visita. Es la primera vez en 25 años que Duvalier visita su país. Fue recibido en el aeropuerto por miles de personas aún leales a su persona. También se dijo que viaja con pasaporte haitiano diplomático. Luego de hospedarse brevemente en un hotel de Puerto Príncipe, "Baby Doc" fue detenido por las autoridades haitianas.

Regreso de Baby Doc genera incertidumbre en Haití

La presencia en Haití del ex presidente Jean Claude Duvalier, 'Baby Doc', agregó incertidumbre a la situación política del país, sin que hasta hoy se sepa claramente el motivo de su inesperado viaje a Puerto Príncipe.

Duvalier, que tras su regreso este domingo a Haití después de 25 años de exilio en Francia dijo que venía a ayudar, no ha hecho más declaraciones y una esperada rueda de prensa que tenía previsto ofrecer que fue aplazada 24 horas.

Según personas de su entorno, sus jornadas las dedicó a reunirse con sus seguidores en el Hotel Karibe, donde se hospeda junto a su esposa, Véronique Roy.

Dirigentes opositores especularon con la posibilidad de que el regreso del hombre que gobernó Haití con mano dura de 1971 a 1986 haya sido en complicidad con el Gobierno presidido por Rene Preval, que guarda silencio oficial sobre el particular.

Consultada por la prensa, una fuente gubernamental que pidió no ser identificada restó sin embargo importancia política a la presencia del hijo de Francois Duvalier, 'Papa Doc', en Haití.

Por su parte, Amnistía Internacional reclamó a las autoridades haitianas que sea puesto a disposición judicial por crímenes contra la humanidad.

Las sistemáticas y generalizadas violaciones de los derechos humanos cometidas en Haití durante el régimen de Duvalier representan crímenes contra la Humanidad. Haití tiene la obligación de procesarle, dijo Javier Zúñiga, asesor especial de AI.

Duvalier heredó el poder de su padre, quien gobernó desde 1957 a 1971 y fue el iniciador de un régimen al que se considera responsable de la muerte de miles de opositores y de la desviación de recursos significativos del país durante 29 años.

Es un ciudadano haitiano y regresó a su país porque la Constitución lo permite, aseveró Henry Robert Sterlin, que sirvió como diplomático durante el Gobierno de 'Baby Doc' Duvalier y hoy ofició como su portavoz.

Sin aclarar el motivo del viaje de 'Baby Doc' a Haití, que dijo desconocer, Sterlin subrayó que es un ex presidente y tiene derecho a un pasaporte diplomático para volver.

El embajador de Francia en Haití, Didier Le Bret, informó hoy de que el matrimonio Duvalier tienen pasajes aéreos de regreso a Francia para este jueves, lo que coincide con lo afirmado previamente por la esposa del ex gobernante.

Suiza planea devolver a Haití el equivalente a 7 millones de francos suizos (6 millones de dólares) en activos que una vez pertenecieron a ex dictador de ese país, Jean-Claude Duvalier, para proyectos de desarrollo, según informó el Departamento de Justicia Federal suizo.

Dicho órgano publicó en su sitio web un comunicado en el que sostiene que los capitales, que fueron mantenidos en cuentas de bancos suizos, habían sido congelados por autoridades del país y que los titulares de las cuentas no habían podido probar el origen legal de las mismas.

‘ El clan Duvalier actuó del mismo modo que una organización criminal’ , sostuvo del Departamento.

La decisión aún no es final, pues los titulares de las cuentas tienen hasta 30 días para apelar ante la Corte Criminal Federal Suiza.

Duvalier, conocido como ‘ Baby Doc’ , gobernó Haití, que se cuenta entre los países más pobres del mundo, desde 1971 a 1986, cuando fue derrocado y huyó a Francia.

El Departamento de Justicia suizo agregó que las autoridades de Haití acusaron a Duvalier y a su clan de haber saqueado los cofres estatales en varios cientos de millones de dólares y de haber escondido el dinero en el extranjero.

La decisión es otra medida de Suiza por mejorar su imagen como un exrefugio para dineros sucios, mediante la devolución de dinero que pertenecía a ex dictadores a su país de origen.

Suiza es el mayor paraíso fiscal en el mundo y sus cuentas bancarias guardan un tercio del estimado global de dineros en paraísos tributarios, pero ahora ha adoptado y aplicado duras reglas para combatir el lavado de dinero.

‘ Las sistemáticas y generalizadas violaciones a los derechos humanos cometidas en Haití durante el régimen de Duvalier representan crímenes contra la humanidad. Haití tiene la obligación de procesarlo’

‘ Las sistemáticas y generalizadas violaciones a los derechos humanos cometidas en Haití durante el régimen de Duvalier representan crímenes contra la humanidad. Haití tiene la obligación de procesarlo’

Amnistía Internacional (AI) urgió al gobierno de Haití a llevar a la justicia al ex dictador Jean-Claude Duvalier, conocido como ‘ Baby Doc’ , por los abusos a los derechos humanos cometidos durante su régimen en las décadas de 1970 y 1980.

‘ Las sistemáticas y generalizadas violaciones a los derechos humanos cometidas en Haití durante el régimen de Duvalier representan crímenes contra la humanidad. Haití tiene la obligación de procesarlo’ , dijo Javier Zúñiga, asesor especial de AI.

Duvalier llegó la víspera por sorpresa a Haití en un vuelo de la compañía Air France procedente de París, después de permanecer cerca de 25 años en Francia, donde se exilió tras ser depuesto por un levantamiento popular y la presión de Estados Unidos en 1986.

AI, con sede en la capital británica, consideró que es necesario hacer justicia a las miles de personas que fueron torturadas y ejecutadas o que desaparecieron durante el régimen de Duvalier (1971-1986).

‘ Las autoridades haitianas tienen que romper el ciclo de impunidad que prevaleció durante décadas en Haití’ , destacó Zúñiga a través de un comunicado divulgado en su sitio web, en el que agregó que la falta de justicia ‘ sólo derivará en nuevos abusos contra los derechos humanos’ .

Autoridades de Haití consideran que más de 100 millones de dólares fueron desviados bajo el pretexto de obras sociales hasta la caída de ‘ Baby Doc’ , quien sucedió en 1971, con 19 años de edad, a su padre Francois Duvalier, elegido presidente por vía democrática en 1957.

Desde París, el Ministerio francés de Asuntos Exteriores pidió este lunes que la llegada de Duvalier a Puerto Príncipe no ‘ distraiga’ a las autoridades y actores políticos del proceso electoral en curso en Haití.

Tras su llegada a Puerto Príncipe, donde fue recibido por una multitud, ‘ Baby Doc’ abandonó el aeropuerto con destino desconocido en un vehículo con una escolta de oficiales de la policía y de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH).

‘ He venido para ayudar’ , dijo Duvalier, de 59 años de edad, sin que hasta el momento esté clara la razón de su regreso.

El regreso de Duvalier tomó por sorpresa a la nación más pobre de América, pues ocurre en momentos de incertidumbre política tras las elecciones generales del pasado 28 de noviembre, cuyos resultados generaron acusaciones de fraude y manifestaciones callejeras.

Los comicios se celebraron durante una epidemia de cólera y sin superar aún los daños del terremoto de hace un año, que se cobró la vida de más de 300 mil personas.

Se ignoran las razones por las que Baby Doc ha podido dar semejante paso que le podía haber costado una prisión preventiva, un juicio y una eventual cadena perpetua. Se especula sobre un apoyo no de Obama sino del expresidente Clinton en favor de una amnistía que incluirá a un criminal como los de los días del holocausto al cual se le parece. Mientras los tonton macoutes tampoco han sido juzgados y andan por la calle tranquilamente.

¿Sabe el presidente Obama lo que está ocurriendo? Solo podríamos responder a esta interrogante escribiendo a Julian Assange y preguntándole si Wikileaks sabe algo.


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1230 noticias)
Visitas:
14851
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.