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Somatización: cuando la mente enferma al cuerpo

11/09/2009 22:33 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Síntomas físicos recurrentes e inexplicables que intefieren en la vida socila y laboral. Problemas emocionales, estrés, ansiedad. Rasgos de la personalidad. Cómo detectar el mal. Tratamiento

SOMATIZACIÓN: CUANDO LA MENTE ENFERMA AL CUERPO

La somatización es el desencadenamiento de múltiples síntomas físicos recurrentes e "inexplicables" (dolor de cabeza y abdomen, vómito u otros) que interfieren en la vida social y laboral. Aparece sobre todo en mujeres, con frecuencia en aquellas que pertenecen a la tercera edad, y se debe a problemas emocionales, estrés o ansiedad.

Dentro de las grandes urbes más de la cuarta parte de las visitas que se realizan por primera vez al médico son causadas por somatización. Las personas manifiestan dolores gastrointestinales, respiratorios, sexuales y neurológicos, juntos y sin causa aparente; no hay agentes infecciosos ni un cuadro definido de enfermedad, lo que suele ocasionar confusión en el facultativo.

Aunque se desconocen los mecanismos que desencadenan este fenómeno, existen patrones que se repiten: se trata de gente con personalidad egocéntrica, exagerada dependencia de los demás y que proviene de un núcleo familiar en donde se presentan casos similares. Las somatizaciones surgen casi siempre en la adolescencia y en personas del sexo femenino que tienen padres, hermanos u otros parientes varones, con comportamiento socialmente conflictivo y tendencias alcohólicas.

Este tipo de pacientes expresan al médico sus molestias de manera dramática y emotiva, refiriéndose a ellas como "una cosa insoportable", "dolores indescriptibles" o "lo peor que pueda imaginarse", y aunque los argumentos pueden variar, se presentan en general como dolor de cabeza y abdominal, náusea, vómito, cansancio, pérdida de conciencia y deseo sexual, así como menstruaciones dolorosas y molestias severas durante el coito (en mujeres) y disfunción eréctil (en hombres). Son constantes las evidencias psicológicas: ansiedad y depresión.

Los problemas pueden ser más serios si están asociados a mal manejo del estrés y llevan tiempo recurriendo a médicos, pues en estos casos suelen encontrarse lesiones reales como úlceras en estómago e intestino, taquicardia, molestias similares a las de un infarto, así como hipertensión arterial, respiración rápida y profunda, sensación de asfixia o ataques de asma.

Rasgos de la personalidad

El individuo que somatiza es en extremo dependiente de sus relaciones sociales; pide cada vez más apoyo emocional y puede enfurecer cuando siente que no recibe atención ni satisfacen sus demandas.

Llega a ser exhibionista y seductor y, en su afán de manipular a los demás, amenaza con suicidarse (también llega a intentarlo). De esta manera le es posible exponer un sufrimiento que no puede expresar de otro modo.

Los síntomas son una manera de pedir ayuda y atención; tanta insistencia e intensidad a costa de la propia salud, reflejan el deseo excesivo de ser atendido en todos los aspectos de su existencia, aunque no es raro que haya otros propósitos:

  • evadir responsabilidades de la vida adulta;
  • impedir involucrarse en trabajos más demandantes u oportunidades de crecimiento importantes, lo que sugiere sensación de incapacidad o culpabilidad (los síntomas obstruyen y castigan);
  • unificar una familia dividida, debido a que los miembros del grupo se organizan en torno al "enfermo" para olvidar otros conflictos o problemas.

Las personas con somatización están descontentas con la atención que reciben para aliviar sus síntomas y van de un especialista a otro en busca de una solución; no son capaces de darse cuenta que su problema es psicológico y, por ello, presionan a los médicos para ser sometidos a tratamientos de índole físico.

Detectar el mal

Una observación atenta permite identificar peculiaridades que hablan de una alteración psicológica, tales como la presencia de tres o más síntomas indefinidos, generalmente en diferentes órganos; persistencia del mal durante periodos de hasta dos años, trastornos de personalidad, depresión, ansiedad o abuso de sustancias estimulantes.

A esto pueden añadirse otras situaciones, como robusto historial de pruebas de diagnóstico y visitas múltiples a servicios de urgencia, rechazo a la atención de otros médicos, naturaleza dramática de las quejas, conducta exhibicionista, dependiente, manipuladora y suicida, así como tendencia a recurrir a terapias alternativas bajo excusa de que sienten que "se les presta más atención" a sus quejas.

Tratamiento

La somatización suele fluctuar en su gravedad, pero persiste toda la vida; es muy raro encontrar casos en que este mal desaparezca por completo durante un largo periodo.

Algunas personas se deprimen de manera más acentuada conforme pasan los años, y las referencias al suicidio se hacen más amenazadoras, por lo que el riesgo de que esta tendencia autodestructiva se manifieste es real.

El tratamiento es extremadamente difícil, pues la gente con trastorno de somatización tiende a presentar sentimientos de frustración y a enojarse con brusquedad ante la menor sugerencia de que su padecimiento no es físico; por tanto, los médicos no pueden tratar el problema como de orden psicológico, aún reconociéndolo como tal con toda certeza.

El mejor tratamiento es una relación medico-paciente relajada, firme y de apoyo, donde el especialista ofrezca alivio sintomático y tratamiento farmacológico de padecimientos como ansiedad y depresión, que suelen responder bien (aunque no reducen la "necesidad de estar enfermo"), y protege a la persona de procedimientos diagnósticos o terapéuticos muy costosos, y posiblemente peligrosos, que le proponen algunos oportunistas.

También puede convencer al paciente sobre la importancia de manejar su estrés adecuadamente y de realizar ejercicio, además de derivar al paciente a un psiquiatra para llevar a cabo una terapia.

Ante todo, y para evitar la frustración en ambas partes, el objetivo no consiste en eliminar los síntomas, sino en que el médico ayude al paciente a manejarlos o convivir con ellos.

México, Dra. Sofía Montoya


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Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Nota de prensa
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