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El sol y la piel: beneficios y efectos adversos

15/04/2010 03:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuando nos exponemos a los rayos del sol, se puede obtener un efecto benéfico o perjudicial, lo cual depende de diversos factores como la duración, frecuencia, intensidad del sol y vulnerabilidad de una persona

El sol: La radiación solar que llega a la tierra es energía que ha sido modificada al atravesar la atmósfera, esto evita el paso de radiaciones muy fuertes que podrían causar efectos dañinos al ser humano y cualquier ser vivo sobre la tierra.

La luz visible queda, en cierta medida, atenuada por la polución, el polvo y el humo; su poder de penetración en la piel es inferior al de los infrarrojos.

Los infrarrojos a intensidades normales provocan una sensación calórica que, a mayor intensidad, se convierte en eritema (enrojecimiento de la piel) y a intensidades extremas pueden causar quemaduras.

Existen radiaciones con gran contenido energético, como los rayos cósmicos, los gamma, los rayos X, entre otros, el efecto sobre los seres vivos depende de la cantidad de energía, y de la capacidad de penetrar a través de la piel.

El espectro electromagnético que llega a la superficie terrestre comprende la luz visible, los infrarrojos y los ultravioletas.

Los rayos ultravioleta reaccionan con los distintos constituyentes celulares, principalmente las proteínas, los ácidos nucleicos y las membranas, se clasifican en tres grupos:

-Los UVA que actúan sobre los melanocitos intensificando el tono de la melanina; son los responsables del bronceado directo e inmediato, que aparece a los pocos minutos de tomar el sol y no causan inflamación.

-Los UVB aumentan la producción de melanina y son los responsables del bronceado lento, intenso duradero, pero también de la aparición de eritemas, inflamación y quemaduras, así como de los queratinocitos quemados y en dosis elevadas pueden dañar las células y provocar cáncer de piel.

-Los UVC se sabe que son muy calóricos y, por tanto, muy peligrosos y que no influyen en el bronceado pero sí en la aparición de cáncer de piel.

Existen factores que modifican la radiación solar como la luminosidad del cielo, la radiación directa, y el reflejo del suelo. La capa de ozono detiene las radiaciones incompatibles con la vida evitando que alcancen la superficie terrestre y efectúen alteraciones letales en los seres vivos.

Actualmente la capa de ozono está sufriendo un daño difícilmente cuantificable, cuyas causas aun no están totalmente definidas, aunque se sabe que es debido a una compleja interacción de fenómenos naturales, como las erupciones volcánicas o los ciclos solares, y causas artificiales originadas por el hombre.

La piel: La piel tiene diversas funciones vitales como sensibilidad, control de temperatura, protección, permeabilidad, está formada por tres capas: la epidermis tiene como función principal la construcción y renovación de una triple barrera: inmunológica, contra el sol e impermeable frente a la penetración de sustancias químicas y de lípidos.

La epidermis está formada por tres tipos de células: queratinocitos que da origen a la queratina que proporciona solidez al cabello y las uñas; al llegar a la superficie destruye su núcleo y muere, estas células muertas se eliminan regularmente por medio de la descamación, en un proceso que dura aproximadamente 28 días.

Otras células que forman la epidermis son las células claras situadas debajo de la capa córnea y son de vital importancia; su papel es vigilar las sustancias químicas que atraviesan la piel, pues son capaces de reconocer las moléculas extrañas y desencadenar una reacción de rechazo, desarrollando una reacción inmunológica capaz de destruir estas células malignas; y los melanocitos que se distribuyen de forma irregular por la epidermis y también se encuentran en los folículos pilosos; la melanina es el pigmento que determina el color de piel.

La dermis está formada por fibras muy resistentes entre las que se encuentran los capilares sanguíneos que nutren la piel y fibroblastos que son cèlulas productoras del colágeno (que dan resistencia a la piel) y de la elastina (que proporciona la elasticidad). La hipodermis, que es una zona gruesa de tejido conjuntivo muy vascularizado compuesta de unas células grasas llamadas adipocitos.

Las radiaciones del sol y sus efectos.

Lo bueno: La exposición a la radiación solar del cuerpo humano tiene efectos que pueden ser buenos para nuestra salud.

Cuando son moderados, fisiológicamente ocurren cambios biológicos y bioquímicos en nuestro organismo que repercuten de manera positiva en nuestro metabolismo, entre los que destacan:

Produce vasodilatación y estimula la circulación de la sangre

Estimula la producción de hormonas sexuales

Posee efecto antirreumático

Favorece la formación y metabolismo de la vitamina D, y por consiguiente la absorción del calcio.

Estimula las defensas

Posee efecto antidepresivo

Tiene efectos dermatológicos en algunas enfermedades como dermatitis, psoriasis, vitiligo (estimula la producción de melanocitos)

Lo malo: Cuando la exposición al sol es mas prolongada y sin protección la intensidad de la radiación solar en la piel depende de la longitud de onda de la radiación y de las propiedades ópticas de la piel.

Tiene cuatro procesos elementales: la reflexión, la difracción, la transmisión directa y la absorción.

Existen efectos visibles a corto plazo, la radiación solar desencadena varios tipos fundamentales de reacciones cutáneas visibles que son el eritema o enrojecimiento, que es la consecuencia más visible cuando hay un exceso de radiación.

Las diferentes manifestaciones clínicas varían también en función del tipo de piel; así las pieles oscuras presentan un riesgo mucho menor y desarrollan rápidamente una nueva pigmentación; por el contrario, las pieles claras de los rubios y pelirrojos tienen grandes probabilidades de sufrir eritemas.

El bronceado es la respuesta de la piel a las radiaciones solares; su capacidad varía de un individuo a otro y desarrolla diferentes fases: una es el bronceado directo e inmediato provocado por el oscurecimiento de los gránulos de melanina existentes en los queratinocitos y desencadenado por los UVA; y el bronceado indirecto y retardado, debido a la elaboración por parte de los melanocitos de un nuevo pigmento de melanina provocado por los UVB.

El golpe de sol, es una reacción normal del organismo después de una excesiva exposición al sol. Los vasos sanguíneos se dilatan y producen sensación de calor; la piel enrojece, pudiendo llegar a inflamarse y provocar ardor y dolor.

Los golpes de sol son verdaderas quemaduras superficiales de las que son responsables los UVB.

La aparición de manchas marrones o lunares, lisos y sin relieve, surgen fundamentalmente en las pieles maduras y se deben a excesivas dosis de sol acumuladas a lo largo de la vida. Su desaparición sólo se consigue con tratamiento dermatológico.

También existen efectos invisibles a corto y a largo plazo como son las repetidas y prolongadas exposiciones al sol comportan serios desarreglos cutáneos y son la causa de numerosas afecciones antiestéticas y de un prematuro envejecimiento cutáneo.

En ausencia de protección cosmética, la radiación solar tiene efectos sumamente negativos sobre la piel.

Desde principios del siglo pasado se puso de moda los rostros bronceados, pero la moda de la piel bronceada se intensificó en los años 30.

La moda del bronceado llega a extremos enloquecidos en los años 60 y principios de los 70 en los que el bronceado nunca era suficiente y había que conseguir estar lo más moreno posible; el bronceado más oscuro con la mínima protección.

En los años 80 los científicos empiezan a desvelar los efectos nocivos de las radiaciones ultravioleta, el envejecimiento cutáneo precoz y el alarmante aumento de los cánceres de piel, provocados por las excesivas exposiciones al sol de los años precedentes, dejan de ser un aviso teórico para convertirse en una certeza demostrada.

Los efectos del sol son acumulativos y sus manifestaciones se muestran con retraso. Las serias advertencias de los científicos son recogidas por los laboratorios, que cambian el concepto de los productos solares; ya que no tratan de facilitar el máximo bronceado en el mínimo tiempo posible, sino que lo prioritario pasa a ser la protección de la piel y la elaboración de filtros cada vez más poderosos y, a la vez, inocuos.

Es importante que cuando te expongas al sol por placer o por necesidad, consideres estos factores tan importantes en la seguridad contra los riesgos de una exposición extrema y tomar en cuenta si es por placer que basta con una exposición moderada para sentirte bien, además de protegerte con filtros solares, gorras y lentes parasol, esto te ahorrará incomodidades.

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Sobre esta noticia

Autor:
Rogelio Paniagua (127 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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