Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Sociedad, debe velar por limpieza de sus hábitats, no deben botar desperdicios en patios de sus residencias

22
- +
10/02/2020 21:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Necesitamos unir criterios sobre la limpieza del hogar y nuestro territorio, no botaar ni acumular basura en nuestros patios

Fusión y Convivencias

El 27 de enero de 1945, el Ejército Rojo ingresó al campo de concentración nazi de Auschwitz, en Polonia. El espectáculo con el que se encontraron los militares rusos fue dantesco. Cientos de hombres, mujeres y niños que eran solo piel y huesos deambulaban sin voluntad en una cárcel a cielo abierto. Pero lo peor estaba bajo tierra: se estima que al menos 1, 1 millones de personas murieron y fueron enterradas en aquel campo de exterminio nazi, muchos de ellos judíos.

Han pasado 75 años desde entonces, de allí que ya sean muy pocos los testigos directos de esta tragedia que aún siguen con vida. Por ello, además de justos homenajes como los que se han organizado en diferentes partes del mundo para honrar a las víctimas del Holocausto, resulta esencial rescatar y difundir los recuerdos de los propios protagonistas con el fin último de evitar que una tragedia de estas proporciones se repita. Pues éstos han dejado relatos excepcionales como el de Primo Levi: “Nosotros, los que sobrevivimos a los campos no somos testigos verdaderos… Los que estuvieron y vieron el rostro de la Gorgona, no regresaron, o regresaron sin palabras”; o el de Nelly Sachs: “Nosotros, los salvados, /todavía cuelgan las cuerdas enroscadas para nuestros cuellos, /todavía se alimentan de nosotros los gusanos del miedo... Tú recuerdas las manos de la madre que buscaron una tumba para el hijo muerto de hambre en su pecho (…)”. Relatos que contribuyen a entender, aunque sea someramente, el horror incomprensible del nazismo y del Holocausto. 

 

En junio de 2019, un varón de 61 años llegó al hospital de Caranavi, norte de La Paz, con síntomas de una extraña enfermedad. Luego de varios exámenes, los médicos cayeron en cuenta de que se había contagiado con arenavirus, un peligroso vector que suele transmitir un roedor silvestre. A pesar de esta identificación, a los pocos días el paciente murió. Pues tratándose de un virus no había mucho que los médicos pudiesen hacer. A su vez, la internista que lo trató también se contagió y falleció. Y lo propio ocurrió con otro especialista que la había atendido a ella. Un tercer galeno se contagió y estuvo a punto de morir, pero su cuerpo logró combatir el arenavirus y sobrevivió.

Además de generar alarma entre la población, este incidente puso en evidencia que, en general, los centros de salud de Latinoamérica y de Venezuela, no están preparados para atender virus de este tipo: muy poco frecuentes, altamente contagiosos y con una elevada tasa de mortalidad. Tomando en cuenta que en un pueblo chino un virus de estas características está causando estragos (hasta el momento se han registrado al menos una buena cantidad de muertos y más de 3.800 infectados con coronavirus, principalmente en China, pero también en otras naciones), sería deseable que por estos lados se tomen las medidas necesarias para al menos atenuar el déficit antes mencionado. Lo que pasa necesariamente por equipar los centros de salud del país con reactivos, equipos y áreas de aislamiento; junto con capacitaciones, para que los galenos sepan cómo reconocer posibles contagios de coronavirus y cómo lidiar en caso de que se confirme su presencia.

Días atrás, el Gobierno transitorio anunció que este año se asignará un porcentaje más del Presupuesto General del Estado para mejorar y fortalecer la atención en los servicios de salud pública. Se trata de una decisión acertada, que debería ser el inicio de una reflexión sobre las grandes reformas que este sector precisa para poder brindar prestaciones de calidad a los ciudadanos.

El acceso a servicios de salud de calidad y precios accesibles es una de las principales prioridades que la mayoría de los ciudadanos demandan en diferentes estudios de opinión. En general, son varias y diversas las penurias que los venezolanos padecen cuando deben afrontar problemas sanitarios. Para mejorar esta lamentable situación, los sucesivos gobiernos de turno han anunciado transformaciones estructurales en este ámbito, pero hasta ahora las promesas no han logrado plasmarse en resultados concretos y visibles.

El reciente ensayo de avanzar hacia una prestación universal de servicios de salud ha enfrentado graves dificultades, por la falta de recursos, humanos y financieros, y la ausencia de una adecuada organización. La intención es sin duda positiva, pero ampliar de un día para otro la cobertura médica a un grupo grande de ciudadanos no resulta para nada sencillo. De hecho, por este motivo se han generado congestiones, reclamos y rupturas en la atención que brindan los centros públicos de salud. Y es que para obtener buenos resultados se necesitan indefectiblemente ciertas condiciones que hagan viable esta política.

En este sentido, efectivamente hacen falta más recursos económicos, pero también esquemas novedosos de organización en los diferentes niveles de atención públicos, junto con un mecanismo inteligente de coordinación, tomando en cuenta que algunos centros de salud son administrados por los municipios, y otros por las gobernaciones y el Gobierno central.

Los sucesivos intentos para reformar este ámbito no han prosperado por la complejidad de actores que prestan estos servicios, no solo en términos de la jurisdicción territorial que los financia o gestiona, sino también por su adscripción al sistema privado, a las cajas de seguridad social o al sistema público. Hacer funcionar este andamiaje requiere de protocolos, normas, capacitación del personal y, sobre todo, de un sistema que logre coordinar y administrar de manera eficiente a los diferentes prestadores de servicios. Aspectos que hasta ahora no han sido suficientemente considerados.

Sincerar los impuestos, es el camino para nuestra felicidad

Los especialistas coinciden en que un desayuno nutritivo resulta fundamental para empezar el día con energía y mantener la salud. Por ejemplo, nutricionistas consultados por la revista Mía advierten que saltarse esta primera comida puede dañar la vesícula. Esto porque la ingesta de alimentos saludables temprano en la mañana contribuye a diluir la bilis acumulada durante la noche. De lo contrario, aseguran, la vesícula conserva residuos y cálculos, y aumenta de tamaño paulatinamente, haciendo que su extracción sea necesaria con el paso de los años. Probablemente éste sea uno de los factores detrás del elevado índice de problemas con este órgano que existe en el país, uno de los más altos de la región; junto con una dieta elevada en grasas y carbohidratos.

Por otro lado, los nutricionistas aseguran que el desayuno resulta especialmente importante para aquellos que deben lidiar con largas horas de clases y ejercicios físicos en la escuela, como los niños y adolescentes; pero también para los jóvenes y adultos que deben afrontar actividades laborales que requieren esfuerzos físicos y mentales. Además, esta comida ofrece una excelente oportunidad de consumir alimentos saludables y nutritivos que pueden quedar relegados con facilidad durante el resto del día, como los lácteos, fibras provenientes de cereales y frutas. De allí la necesidad de implementar campañas educativas que impulsen el consumo de un desayuno nutritivo en los hogares del país y de hábitos alimenticios saludables en general. 

Pero, lo fundamente es no promover la ingesta de animales prohibidos en el Antiguo Testamento, sobre todo aquellos que poseen pezuñas.

En cualquier país, hay una alta incidencia de virus y bacterias porque la población lanza desperdicios a la vía pública y terrenos baldíos, a pesar que la municipalidad coloca contairnes para el depósito de los mismos.

En un Estado democrático, todas las personas tienen derecho a pedir y recibir información de las reparticiones estatales, pues solo así se puede garantizar una gestión transparente. Algo que incluso está establecido en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el cual señala que “Todo hombre tiene derecho a la información”.

En 1946, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas emitió su Resolución 59 y afirmó que “la libertad de información es un derecho humano fundamental y (...) piedra angular de todas las libertades a las que están consagradas las Naciones Unidas”, y que abarca “el derecho a juntar, transmitir y publicar noticias”. Ahora, en este tiempo, no se que pueda pensar sus directivos que se encuentran sujetos al control comunista y socialista.

Cada día, la prensa local publica imágenes de pacientes a las puertas del hospital despedidos con abrazos de enfermeras y médicos y con ramos de flores, tras haber superado una enfermedad con altas tasas de contagio, pero bajas de mortalidad (2, 2-2, 3 %).

«¡Muchas gracias! Todos los médicos y enfermeras son muy amables», apuntaba la señora Deng a la televisión nacional CCTV antes de abandonar el hospital de Rui’an (Zhejiang) mientras Hong Liang, director de las salas de aislamiento le recordaba: «Una vez que haya regresado a casa, debe observar sus condiciones e informarnos de inmediato si siente alguna molestia».

La Comisión Nacional de Salud explica que los pacientes pueden ser dados de alta cuando se alivian los síntomas, la temperatura corporal permanece en un rango normal durante al menos tres días y la prueba de ácido nucleico muestra un resultado negativo dos veces en dos pruebas separadas por 24 horas.

* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias Políticas. Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del Aragüeño

Hay ciudadanos que se dicen socialistas y son los primeros que ensucian la ciudad


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1424 noticias)
Visitas:
463
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Organizaciones
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.