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Sobre el gas

08/07/2018 18:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Zeus hizo que dos águilas, uno de sus atributos, circunvalaran el mundo, cada una en la dirección opuesta. El lugar en el que se encontraron sería, por tanto, el centro del mundo, Delfos. El propio Zeus marcó el punto exacto con una roca. El centro del mundo era, pues, un sitio especial. Allí había, por ejemplo, un agujero natural, de profundidad incalculable. Por él emanaban gases sulfúricos del subsuelo. Los sacerdotes del templo del Oráculo encerraron ese agujero en el templo. Y, dentro de él, una habitación minúscula. Allí era donde disponían al Oráculo. El Oráculo era una mujer. Una mujer que inhalaba gases tóxicos. Es decir, eran muchas mujeres envenenadas cada día un poco más, y que vivirían, por tanto, muy poco. Se supone que, además, tendrían algún tipo de enfermedad mental. Con los gases, sea como sea, entraban en trance. Posiblemente por intoxicación accedían a algún tipo de desvarío o brote. Era entonces cuando los sacerdotes le formulaban la pregunta por la que había pagado un fiel. Eran preguntas sencillas. Preguntas como ¿sanará mi hijo?, ¿el negocio me irá bien?, ¿volveré del viaje sano y salvo? En contrapartida, las respuestas eran complicadas e incomprensibles. Respuestas como "la solución está en la muralla de madera", "las abejas mueren en invierno, pero siguen vivas", o "las bocas lo comen todo, salvo otra boca". El fiel recibía la transcripción de su respuesta en una tablilla. Era suya, si bien carecía de utilidad, al carecer de interpretación. El fiel, entonces, acudía a los hermeneutas. Los hermeneutas trabajaban a pie de calle. Por una cantidad de dinero interpretaban el mensaje del Oráculo. Te comunicaban que tu hijo sanaría, o no, si hacías sacrificios a Asclepio, que el negocio te sorprendería, que uno nunca vuelve de un viaje intacto.

Siempre es así. Gas, un loco intoxicado, palabras ininteligibles y personas especializadas, que te explican el significado de esas palabras que no significan nada, pues provienen del gas. Consumimos esas palabras de gas, que no dicen nada, cada día, en la radio, en la Red, en la prensa. Nadie sospecha que todo eso es gas, pues todo reposa en una mentira anterior y más grande. Que vives en el centro de un mundo sin centro. Y que Dios señaló con una roca.


Sobre esta noticia

Autor:
Criticic (2156 noticias)
Fuente:
ctxt.es
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1496
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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