Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Eldiario.es escriba una noticia?

¿Es seguro reutilizar los envases de los alimentos para guardar otros?

8
- +
13/04/2017 01:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

En los últimos años, y fruto de los numerosos cambios económicos, sociales y culturales, han aparecido nuevas pautas de consumo y, con ellas, ha aumentado de manera considerable la compra de productos envasados. En pocas décadas se ha doblado la producción de residuos, favorecido en gran parte por los envases de un solo uso. Los europeos pueden llegar a usar más de 100 kilos de envases por persona y año en forma de bolsas de plástico, cartón, latas, botellas, plásticos, tretras, etc.

Todos ellos son resistentes y duraderos, pero tienen un gran impacto ambiental. Para invertir la situación, y ser fieles a la frase "el mejor residuo es el que no se produce", una mayor conciencia hacia el medio ambiente ha llevado a entender que es necesario dar una segunda oportunidad a los envases de los alimentos. Metal, vidrio, plástico o papel son algunos de los materiales más utilizados en los mismos.

¿Les podemos dar un segundo uso sin que ello haga peligrar la seguridad del alimento que ponemos? Depende en gran medida del tipo de material del que se trate, ya que unos son más resistentes y seguros a cualquier tipo de tratamiento (lavado con el lavavajillas o cocción en el microondas) que otros.

Plástico, uno de los más utilizados

Reutilizar el plástico conlleva riesgos químicos, pero sobre todo microbiológicos. El contenido -fluidos o pastas en la mayoría de los casos, si pensamos en botellas o envases para sopas o cremas- puede contaminarse con bacterias procedentes de las manos o, si se lava el envase, con algún detergente, cosa que facilitaría la salida de componentes químicos del plástico al alimento.

Debe tenerse en cuenta que este tipo de envases están diseñados para un uso concreto; cuando se les da más utilidad de la que se espera, pueden deteriorarse y llegar a formarse roturas en forma de grietas, lo que se convierte en una entrada perfecta para bacterias. Por tanto, antes de reutilizar una botella de agua, por ejemplo, comprobaremos que se encuentra en buen estado y que no tiene cortes o cualquier otra imperfección.

En las instrucciones de uso se verá cuáles son las condiciones de temperatura y tiempo que admite el material. Otro aspecto por el que no se aconseja reutilizar o rellenar las botellas de agua es por razones organolépticas. Por tanto, la cantidad de veces que se puede reutilizar el plástico es limitada.

Dentro de los plásticos están las cada vez más generalizadas bandejas de polipropileno, uno de los polímeros más usados en la conservación de alimentos. Con este material, suelen hacerse bandejas para alimentos frescos como carnes, productos que no se someten a ningún tratamiento adicional para su conservación. Estas bandejas normalmente son aptas tanto para refrigerar como para la congelación. Es aconsejable seguir las instrucciones de uso del fabricante a la hora de reutilizar estas bandejas aunque se trata de un material muy inerte e inalterable.

Vidrio, uno de los que más puede reutilizarse

El vidrio es uno de los materiales más seguros para reutilizar: genera una alta barrera a los gases y al vapor de agua, es inalterable químicamente (a diferencia del plástico), resistente a la corrosión, a la oxidación y a las altas temperaturas, es impermeable a los líquidos y a los gases y no se deforma. Pero, por el contrario, es muy pesado y muy frágil. Se trata de un material que, precisamente por estas dos particularidades, ha ido perdiendo protagonismo en el sector de la alimentación (ya casi no se encuentran botellas de leche de vidrio, por ejemplo).

Se usa sobre todo para botellas y tarros, que se pueden pasteurizar a altas temperaturas. Se diferencia entre el vidrio transparente, que se usa sobre todo para conservas de legumbres o comida infantil, botellas de agua o zumos de fruta y el vidrio verde (vino) y marrón (cerveza). Es un perfecto material para reutilizar: puede lavarse en el lavavajillas antes de volver a usarlo, resiste a temperaturas de hasta 150ºC, por tanto, incluso puede esterilizarse.

A diferencia de los otros materiales, el vidrio no tiene el problema de las migraciones, es decir, que pasen sustancias no deseadas del envase al alimento. Además, debe tenerse en cuenta que hasta hace unos años los envases de vidrio eran casi todos retornables, lo que explicaría también su inalterabilidad al paso del tiempo, una gran virtud para este material.

Aluminio

De aluminio hay una gran diversidad de envases. Los envases rígidos se usan para latas de bebida y refrescos; los semirrígidos para bandejas de alimentos precocinados y los flexibles para el papel de aluminio para envasar alimentos. Este material es muy resistente a altas y bajas temperaturas y genera una alta barrera a los gases y al vapor de agua.

Las latas no es muy práctico ni recomendable reutilizarlas por su forma y porque el contenido puede sufrir alteraciones. Son eficaces mientras el envase se mantiene cerrado; a partir del momento en el que se abren, el alimento puede empezar a perder cualidades y sabor, por lo que es recomendable guardar el alimento en otro recipiente, mejor de vidrio.

¿Qué pasa con las bandejas de aluminio? Este material actúa como barrera protectora en la pérdida de aromas de los alimentos, los protege de la luz, el oxígeno, la contaminación y la humedad. Pero pueden producirse migraciones al alimento que dependen, sobre todo, de la temperatura y el tiempo de calentamiento (cocción), la composición, el pH del alimento y la presencia de ácidos orgánicos, sal y otros iones. Por tanto, una vez utilizada la bandeja en el horno no deberemos volver a utilizarla para otro uso alimentario.

Papel y cartón

A diferencia del vidrio y del metal, estos materiales son más baratos, ligeros y se puede imprimir encima. Sin embargo, no son impermeables ni al vapor de agua ni a los gases y tampoco son muy resistentes al rasgado. Se utilizan sobre todo para hacer bolsas y cajas para envasar alimentos secos como la sal o la harina, pero también se hacen etiquetas para los envases de vidrio, metálicos y de plástico.

Reutilizar el papel y el cartón no es aconsejable desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. Es un material frágil, que puede rasgarse y romperse con facilidad. Si se ensucia con cualquier líquido o sustancia, no puede lavarse, por tanto, su uso ya no es seguro.

¿Qué pasa con el brik?

Se trata de un envase mixto formado por multicapas formadas por tres materiales: cartón, plástico polietileno y aluminio. Cada capa es de un material distinto y apropiado para una función concreta. Es un importante material que protege el producto del aire, la luz y las bacterias y, si es aséptico, no es necesaria la refrigeración. Pero el brik, a diferencia de los demás materiales citados, no es reutilizable por las dificultades que presenta su lavado y sellado.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletinesAdemás te recomendamos:

"Alimento caducado, ¿lo tiro o me lo como?"

Sobre esta noticia

Autor:
Eldiario.es (1021 noticias)
Fuente:
eldiario.es
Visitas:
88
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.