Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

La revolución energética de Obama tiene los pies de barro

02/01/2015 11:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Washington va abandonando sus viejos amigos árabes del Golfo en pro de la nueva técnica que le ha convertido en mayor exportador de petróleo. No necesita de ellos

Mientras, la guerra ha devastado Irak, Afganistán, Siria o Gaza, la calle, en los países árabes ha clamado contra los beligerantes y Estados Unidos de América. “Dejad de atacar al Islam y abandonad Oriente Medio” era la consigna, con matices religiosos diversos y antagónicos. Su deseo parcialmente se ha cumplido: Washington se retira progresivamente de Oriente Medio. Paradójicamente, ahora los intentos de la Administración Obama por limitar su implicación en la región enfurecen a sus tradicionales aliados en la zona, excepto los terroristas que son enemigos. Pero la mayoría de los estados petroleros están conscientes de que ningún otro país puede remplazar su paraguas de seguridad en el Golfo. Y  son muchos los que consideran dicho repliegue en clave energética, excepto el conflicto con los  yihadistas, que no es energético sino religioso y étnico, e incluso hay  muchos países árabes son aliados de Obama contra ellos.

Entretanto el boom en Estados Unidos del fracking, la técnica de fracturación hidráulica para la extracción de gas no convencional, ha marcado a todos los norteamericanos. Gracias a él Estados Unidos se ha vuelto autosuficiente en energías fósiles, y ésta es precisamente una de las causas del cambio de rumbo en la política exterior de Washington en la región más convulsa del planeta. En ello están de acuerdo decenas de analistas y algunos asesores del Congreso  en materia energética. Como efecto del fracking, por ejemplo, la producción de crudo de Dakota del Norte aumentó un 31% durante los primeros nueve meses de 2013 respecto al año anterior. Pero en EE.UU. Muchas personas, administraciones y estados que compartían la euforia inicial se han vuelto enemigos de la fracturación hidráulica.

Texas acaba de abrir una nueva batalla contra el fracking, con posibles futuras repercusiones en todo Estados Unidos. La ciudad de Denton estableció hace semanas la prohibición del fracking, la técnica de extracción de petróleo y gas natural que acababa de impulsar la revolución de la energía de Obama. La iniciativa, aprobada por los votos en las elecciones legislativas de noviembre pasado con un 59% de votos de apoyo, ha convertido a la ciudad en la primera en dar este paso al frente y decir no a los que predican la explotación de gas y petróleo de EE UU. por ese método.

Texas, junto a Dakota del Norte, acumuló el 90% del incremento neto en reservas de petróleo en el año 2013, según un informe de la Administración de Información sobre Energía (EIA)  esta últimas semanas. Los descubrimientos de reservas en Texas llegaron a 2.000 millones de barriles y además fue proveedor de un 29% de la producción de gas natural del mercado el año pasado, lo que lo convertía en el líder a nivel nacional. Una locura de otros tiempos.

Estas cifras han convertido a Denton en una zona clave para la extracción de gas natural en Texas durante los últimos 10 años. Pero las quejas de muchos habitantes y la incertidumbre por los efectos de esta práctica en el medio ambiente y en el agua llegaron al límite cuando las extracciones se acercaron cada vez más a los hogares de los ciudadanos y estudios oficiales del estado de Colorado advierten de una cantidad liberada de metano (cercana al 4%) supuestamente mayor al límite establecido para la prospección de hidrocarburos.

“El consejo de la ciudad de Denton está comprometido en defender las ordenanzas y utilizaremos todos los recursos legales disponibles para hacerlo”, dijo el alcalde Chris Watts una vez que Denton prohibió la práctica. Nada más entrar en vigor esta medida, la Oficina General Estatal de Tierra y la Asociación de Gas y Petróleo de Texas presentaron sendas demandas en contra de cualquier prohibición.

La primera de estas demandas se basó en la responsabilidad fiduciaria con las escuelas públicas de Texas, que sólo en 2013 recibieron 1.200 millones de dólares para el Fondo Escolar Permanente del Estado, procedentes en su mayoría de ingresos ligados al petróleo y gas. La segunda demanda argumentó que las regulaciones estatales vigentes en torno al manejo de tierras y extracción de gas invalidan la prohibición del alcalde Watts.

Los investigadores del Colorado School of Public Health  examinaron el aire cercano a los pozos de fracking encontrando niveles preocupantes de hicrocarburos como benzeno, etilbenzeno y tolueno.

El fracking envenena el agua de California en medio de la sequía

En California, que padece una de las peores épocas de sequía de su historia, las industrias que explotan gas a través de la técnica del fracking han contaminado acuíferos de agua potable dejando escapar cerca de 10.000 millones de litros de agua tóxica. La industria inyectó de manera ilegal las aguas residuales del fracking hacia los mantos acuíferos de agua potable e irrigación de California

La falacia del fracking y lo que molesta hacerla pública. Nature.

El pasado diciembre de 2014, el periodista científico independiente (freelance), Mason Inman, conocido por haber hecho la biografía más exhaustiva que se conoce de M. King Hubbert, publicaba en la revista científica Nature un artículo titulado “The fracking Fallacy” (la falacia del fracking) http://www.nature.com/news/natural-gas-the-fracking-fallacy-1.16430.

Se ponía en cuestión la tan cacareada abundancia de recursos de gas en los Estados Unidos, sobre la que los principales medios norteamericanos e incluso europeos están basando y pronosticando ahora el resurgimiento económico del país. El autor analizaba el asunto y concluía que esto puede ser algo ilusorio y circunstancial.

Mason, está en la misma línea de J. David Hughes, cuyos estudios sobre  técnicas de fracturación hidráulica, en EE. UU. fueron puestas en cuestión en sendos trabajos como “Drill, Baby, Drill”, publicados por el Post Carbon Institute tambien en castellano ya se ha publicado bajo el título de “Perfora, chico, perfora”, con la colaboración del profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, Manuel Peinado Lorca.

Mientras el debate se mantenía en un sector energético interesado,   en realizar inversiones frenéticas en este campo, apoyado por las principales instituciones y los grandes  medios occidentales por el lado del apoyo a este proceso extractivo y por el otro, con las críticas moderadas  que puede hacer el Post Carbon Institute, o los geólogos conscientes del grado de dificultad para mantener los flujos extractivos de los grandes yacimientos de petróleo y gas convencional, la cosa parecía tranquila.

A veces, se notaban resistencias muy fuertes en poblaciones, sobre todo europeas, a esta forma de extraer recursos inyectando agua y arena a mucha presión para romper la roca poco porosa, mezclada con agentes químicos de muy alta toxicidad y dudosa identificación, pero fundamentalmente orientadas al aspecto contaminador del medio.

David Hughes y después Mason Inman, aparte de un creciente número de escépticos, que empiezan a aparecer en el sector, han hecho cambiar radicalmente las cosas, porque ahora presentan esta técnica no sólo como un problema grave de contaminación de acuíferos, subterráneos y superficiales, sino como un fiasco también económico y financiero a medio y largo plazo.

Y muestran en toda su crudeza las velocísimas tasas de agotamiento por perforación y la imposibilidad de poder reemplazar y sustituir los grandes yacimientos gigantes de petróleo y gas convencional que incluso la Agencia Internacional de la Energía(EIA) empieza a reconocer que ya está en declive de producción mundial del petróleo.

Que Inman haya conseguido publicar en Nature, ha supuesto la gota que ha colmado el vaso de la ira contenida de los que tienen puestos los huevos en la cesta del fracking. Así, dos grandes petroleras enviaron sendos comunicados a la dirección de Nature para reprochar a esta revista haber publicado el artículo de Inman, a su juicio, poco documentado.

La otra misiva a Nature la lanza la propia EIA, porque la revista le ha dado rango de noticia internacional al fiasco del fracking, Interviene un un conocido investigador de Shell. El debate sobre el fracking ha entrado en una fase de recalentamiento con estos intercambios. Y eso llega a Washingtn.

La revista Oil Gas Daily titulado “Nature fires back at EIA shale gas critique”, es decir, “Nature responde a la crítica de la EIA sobre el gas de esquistos (o lutitas)”.

Arthur Berman, un consultor en geología y especialista en evaluaciones y pronósticos sobre yacimientos, valoración de reservas, análisis de riesgos, con 32 años de experiencia, de los cuales 20 fueron en Amoco, que es además miembro del panel directivo de ASPO en EE. UU., ha comentado estos ataques dejan algunas cosas claras de lo que denomina “teatro energético”

Los mayores yacimientos de gas de lutitas (o esquistos) en los EE. UU. Empiezan a mostrar unas previsiones mucho más bajas de lo que se estima puede ser finalmente recuperable (Estimated Ultimate Recoverable o EUR), un ciclo de vida más corto, un más rápido y acusado  y una menor contribución a la oferta total de gas que el que hace la EIA.

Berman dice que los estudios de BEG confirman lo que algunos “escépticos del gas de lutitas” (y se incluyen entre ellos) han dicho desde hace muchos años: que el fenómeno del gas de lutitas es real, que ha contribuido en un volumen significativo de gas que nadie pensó llegase a estar disponible, pero que hay muchísimo menos  del  que mucha gente se cree. Y también que cuesta más de producir (extraer).

La EIA publicó en 2013 las reservas probadas de gas de lutitas a principios de este mes. El gas de lutitas ofrecerá unos 6 años de suministro, al nivel de consumo actual. Pero que hay menos gas de lo que mucha gente cree y desde luego que hay mucho menos gas del que la EIA ha representado en sus previsiones.

Además a principios del mes pasado, las autoridades del estado de Ohio aseguraron que la extracción de gas natural mediante fracking había provocado un seísmo de 4 grados en la escala Richter. Y en noviembre de 2011, la compañía Cuadrilla Resources, que opera con la misma técnica en Reino Unido, reconoció ser responsable de los tremores que ocurieron a causa de sus exploraciones en la ciudad de Blackpool.

La técnica del fracking sirve para realizar perforaciones hasta grandes profundidades. Consiste en inyectar fluidos en la tierra a presión muy alta para fracturar la roca (de ahí el nombre de frack-ing)  y liberar así el gas o petróleo. Numerosos grupos ambientalistas se han opuesto con fuerza y razones a su expansión y a la ignorancia de la gente al desconocer hechos como la potencial contaminación de las reservas de agua subterránea, así como los efectos potenciales en la actividad sísmica que conlleva el fracking.

La fractura hidráulica (fracking) provoca terremotos

Las empresas explotadoras han rehusado dar detalles sobre los componentes químicos utilizados en los fluidos. Dicen que son inocuos, pero no quieren especificar.

La batalla legal acaba de comenzar. Mientras los tribunales evalúan los argumentos, la pregunta clave tanto de residentes como autoridades locales sigue abierta: ¿Es seguro utilizar fracking en áreas pobladas? ¿Cuáles son sus efectos inmediatos y a largo plazo? Científicos como Michael Thurman e Imma Ferrer de la Universidad de Colorado Boulder  se ofrecieron a dar una respuesta técnica.

Actualidad.rt.com, dice que las aguas procedentes de la fracturación hidráulica e inyectadas en las capas profundas de la tierra son responsables del fuerte aumento del número de terremotos en EE.UU. Y reproduce un estudio publicado por científicos del USGS (Servicio Geológico de EEUU).

Contrasta el entusiasmo de la Casa Blanca con el descontento y protestas de muchos ciudadanos

Los autores de este estudio investigaron la frecuencia de terremotos en la cuenca del Raton en el sur de Colorado y el norte de Nuevo México, una región “sísmicamente tranquila” antes de 1999, cuando empezó la inyección de aguas en la zona.

Los científicos informaron que desde 2001 hasta 2013 hubo 16 terremotos de magnitud 3, 8 en la escala Richter o superiores en la cuenca del Raton, cuando durante los 30 años anteriores a ese período (de 1972 a 2001), el área registró solo un terremoto de esa magnitud. El sismo de magnitud 5, 3 que azotó Colorado en 2011 y que asustó a sus habitantes “fue probablemente causado por la inyección de aguas residuales en perforaciones para obtener gas natural“, afirmaron cuatro científicos del USGS.

Los geólogos en general ven una relación directa entre el momento y lugar de la sismicidad, con  las secuencias de inyección de aguas en la zona. Los fluidos a presión utilizados en fracking contienen agua y arena, pero también llevan una cantidad muy variada de químicos, incluyendo agentes antibacterianos, inhibidores de corrosión, y otros componentes. Hasta ahora las compañías en el negocio de la extracción han rehusado dar detalles sobre los componentes utilizados en los fluidos.

El trabajo de Thurman e Imma Ferrer analizó a fondo las muestras de algunos fluidos disponibles que se han utilizado en el fracking en Estados como Colorado, Louisiana, Nevada, Pensilvania y Texas. De ahí se supo que algunos de los químicos presentes se usaban en diversos productos comerciales como pasta de dientes, laxantes, detergentes y helados, entre otros.

Este es el primer estudio publicado que identifica algunos de los químicos orgánicos utilizados en fracking. “Los restos de componentes encontrados en el agua son una huella del proceso de fracking, que parece ser muy profesional. Durante los próximos 10 años Estados Unidos dejará de depender del petróleo extranjero, por lo tanto es esencial que las compañías desarrollen técnicas seguras de extracción y utilicen los componentes que sean más seguros”, comentó Thurman. Pero todos los científicos involucrados en la fractura  saben que la técnica es una trampa para el subsuelo y no brinda ninguna seguridad, lo hagan como lo hagan, y con qué lo hagan. Pero los  científicos también saben justificarse.

“Los componentes que identificamos son sólo una mínima parte de los que se usan, pero hay muchos que todavía no conocemos. Nuestro estudio sólo identificó cerca de un 20%, el resto planeamos estudiarlos en el futuro y puede que sean o los más tóxicos o los menos.”, explica Imma Ferrer. Los resultados son un aporte no muy especializado en un área en que reina un vasto desconocimiento, pero ambos advierten que los resultados no pueden aplicarse a todos los depósitos donde se realiza esta técnica, por las diferentes mezclas que utilizan los operadores y la geología predominante en cada área. Pero  el resultado geológico es el mismo, muy negativo.

El propio presidente Barack Obama no quiere oir nada de eso él se encarga de alentar hasta en su último mensaje a la nación bajo la premisa de la creación de 600.00 trabajos potenciales. Cifras muy abultadas y no auténticas, porque los nuevos empleos son de escasa duración. Hay medios en Europa que aplauden a Obama que significa un a un alivio de la dependencia energética La producción de gas en Europa, según datos comunitarios, lleva en declive desde hace varios años y se espera que se reduzca otro 35% hasta 2035. Sin embargo, la demanda energética aumenta cada año. "La dependencia exterior de los hidrocarburos en España es del 99, 8%. Tenemos que asumirlo dicen fuentes del gobierno de Madrid.

Por otra parte, Brian Rahm investigador del Instituto de Recursos para Agua en Nueva York defiende que la fracturación de la roca es probablemente la parte menos riesgosa de todo el proceso, pero otras operaciones del mismo, como el tratamiento de aguas residuales y la protección de pozos de agua en la zona, son más complicadas y totalmente desconocidas. “Hay ciertas partes de la técnica habitual en que las cosas pueden ir muy mal, como por ejemplo cuando se sella el exterior de los pozos con cemento”, comentó la coautora del informe.

A nivel nacional existen varios condados y ciudades que han establecido prohibiciones al fracking o moratorias para poder analizar con tiempo tanto las mezclas usadas en la técnica, las consecuencias medioambientales, y sus efectos sobre el organismo humano y animal.. La mayoría del uso del fracking se concentra en estados como Nueva York, Nueva Jersey, Vermont, Ohio, Michigan, Pensilvania, Nuevo México, California y ahora, por primera vez, Texas El Estado de Nueva York prohíbe el fracking citando riesgos para la salud.

El Estado de Nueva York prohíbe el fracking citando riesgos para la salud.

Artículo traducido del NewYorkTimes. Ver estudio sobre las implicaciones a la salud pública del fracking elaborado por el Departamento de Salud Pública del Estado de Nueva York.

La administración del Gobernador Andrew M. Cuomo anunció en vísperas de Navidad que va a prohibirá la fractura hidráulica en Nueva York debido a las inquietudes sobre riesgos para la salud, terminando con años de debate sobre este método.

El Fracking, ha sido promovido desde la Casa Blanca como una fuente de reactivación económica para comunidades deprimidas a lo largo de la frontera de Nueva York con Pensnsylvania, y el gobernador Cuomo siempre estuvo dispuesto a aceptarla.

Esta decisión de prohibir el fracking le ha hecho reconocer que, a pesar del intenso enfoque que le ha dado a sus políticas para resolver los profundos problemas económicos que afligen a grandes áreas en el norte del estado, y aceptar el fracking como solución. Lo que ha decidido es prohibirlo.

Para el gobernador Cuomo, un político del partido Demócrata, la decisión sobre el fracking -que ha sido rápidamente saludada por grupos medioambientales y liberales- parece que ha ayudado a reparar sus lazos con el ala izquierda de su partido.

 

La cuestión de si permitir o no el fracking, , ha sido uno de los debates públicos más decisivos  en Nueva York  en los últimos años. Actualmente se está realizando fracking en muchos estados y ha tenido grandes desarrollos en Pennsylvania y Texas. Defensores del medio ambiente, alarmados por el  crecimiento del uso de esta práctica, apuntaron a la decisión de Nueva York como la primera prohibición de un estado con recursos de gas natural importantes.

Anfrew Cuomo, que siempre se ha mostrado orgulloso públicamente de tomar decisiones rápidas y decisivas sobre problemas polémicos como el control de las armas, con el tema del fracking hizo lo contrario. Repetidamente pospuso el tomar una decisión, hace poco citando un estudio que estaba siendo realizado por las autoridades sanitarias del estado.

Se hicieron públicas sus conclusiones durante un encuentro de fin de año de su Gabinete convocado por el Sr. Cuomo en Albany. en el encuentro del Gabinete, el Comisionado para la Salud del estado de Nueva York, el Doctor Howard A. Zucker, dijo que el examen había encontrado “importantes riesgos para la salud pública” ligados al fracking.

Sosteniendo copias de estudios científicos para animar sus argumentos, el Doctor Zucker hizo un listado de preocupaciones sobre contaminaciones de aguas y polución del aire, pero al final se limit´O a hacer una pregunta a un gran audiencia: ¿Le gustaría que su familia viviera en una comunidad donde se estuviera haciendo fracking?

Su respuesta fue: "No. No nos podemos permitir cometer un error", dijo. "Los riesgos potenciales son demasiado grandes. De hecho no se conocen completamente". Y el fracking terminó en Nuevas York.

La revolución energética de Obama conlleva un profundo impacto estratégico al eliminar la tradicional dependencia de productores de petróleo.

Contra el temor que se extiende, entre los viejos amigos del Golfo: EEUU pronto dejará de necesitar el petróleo de los árabes. Le ha proporcionado una ventaja competitiva con respecto a Europa, Japón o China y significa un profundo impacto estratégico al eliminar la tradicional dependencia de sus tradicionales aliados energéticos.  

“Contrasta el optimismo oficial de Washington: “nuestra producción está creciendo  y tenemos también a nuestro cargo el suministro  de Canadá, de modo que hay una gran liquidez en el mercado del petróleo. Esto, obviamente, hace que se esté redefiniendo el concepto de seguridad energética”, aseguró en noviembre Neil Brown, exasesor energético de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano y responsable de la geopolítica del petróleo durante años.

En octubre de 2013, la producción doméstica de crudo en EEUU sobrepasó a las importaciones por primera vez desde 1995 (7, 74 millones de barriles al día comparado con importaciones de 7, 57 millones de barriles al día). De hecho, las importaciones de petróleo de Washington han caído a su nivel más bajo de los últimos 17 años. Es más, según las estimaciones del informe de la OPEP del pasado diciembre, Estados Unidos podría haber terminado 2013 como el mayor productor de facto del mundo, con más de 11 millones de barriles diarios, superando los 10, 5 de Rusia y los casi 10 millones de Arabia Saudí.  

La eclosión de EEUU como una superpotencia energética global “no cambiará únicamente el mercado energético en el mundo, sino también sus enormes implicaciones políticas y geoestratégicas”, escribió Jeppe Kofod, un legislador danés que elaboró en 2013 un informe sobre la revolución del gas y el petróleo para la Asamblea Parlamentaria de la OTAN. Kofod reconoció asimismo su temor de que la carrera de Norteamérica hacia la autosuficiencia energética debilite sus intereses estratégicos en Oriente Medio, el Norte de África y el Golfo Pérsico, mientras Europa sigue dependiendo del suministro de gas y crudo de la región.

    

La peor pesadilla de los saudíes

La creencia de que la geopolítica global está subordinada a la imperiosa necesidad de petróleo por parte de Estados Unidos es un tópico tan universalmente extendido que se repite de forma mecánica en cada artículo o columna de prensa sobre el tema. Sin embargo, esto es precisamente lo que analiza Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía en París y responsable de la publicación World Energy Outlook, que augura las tendencias energéticas hasta el año 2035.

“La revolución energética de Obama es profunda y sus efectos se dejarán sentir más allá de Norteamérica y del sector (…). Hacia el año 2020, está previsto que Estados Unidos se convierta en el mayor productor de crudo del mundo. El resultado es una caída continuada en las importaciones de crudo, hasta el punto de que Norteamérica se convertirá en exportador neto de petróleo hacia 2030. EEUU, que actualmente importa alrededor del 20% del total de la energía que necesita, se convierte en (un país) prácticamente autosuficiente en términos netos, un cambio drástico en la tendencia observada en la mayoría de países importadores de energía”, explica Birol.

Los países productores de crudo, y particularmente los estados miembros de la OPEP, comienzan a estar conscientes de los efectos que producirá la revolución energética norteamericana. Los saudíes, por ejemplo, ya han desvelado sus temores. “Nuestro país se enfrenta a una continua amenaza por su dependencia casi total del petróleo”, escribió el pasado verano el más prominente hombre de negocios del país, el príncipe Alwaleed bin Talal, en una carta abierta al ministro del ramo y a su propio tío, el rey Abdullah, en la que los instaba a ser conscientes del peligro. “El mundo es cada vez menos dependiente del petróleo procedente de países de la OPEP, incluido el reino”, alertó.

Sin el respaldo firme de Estados Unidos a sus aliados, Oriente Medio está  revuelto, vulnerable y como atemorizado. La misma élite árabe que hace años estimulaba el furor anti-americano critica ahora a Washington por abandonar paulatinamente la región, incluso cuando la calle celebra dicho repliegue. Mientras, en EEUU, según las encuestas de opinión, el ciudadano medio piensa que la retirada estratégica de esa zona la más peligrosa del mundo para ñs Fuerzas Armadas, ha tardado demasiado en llegar, mientras el país la ha regado con miles de millones de dólares, y con miles de vidas de soldados caídos.

Pero en el fracking no hay nada seguro, Obama ha puesto el pie en un pedal que-tan sólo con el peligro de la sismicidad- puede desarrollar o iniciar una contrarrevolución no esperada de la noche a la mañana. Sí EE.UU. es ahora un gigante energético, pero con los pies de barro.

 

X


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1409 noticias)
Visitas:
2442
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.