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Vanessa Miller "Salí del pozo escribiendo"

16/11/2009 09:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La actriz, hija de Liliana Ross y del fallecido Hugo Miller, se lanzó en su aventura más temeraria y personal: el estreno de su primera novela, Crista, el retrato de una mujer abusada y marginada. Es su debut en las letras. Aunque desde hace años lo ve como su refugio y salvación

Sobre el cierre de esta conversación, cuando la entrevista enfila hacia el resumen y las conclusiones apuradas, Vanessa Miller suelta la mejor metáfora para retratar su impulso por escribir: “En la práctica, fue el novio al que menos bola le di, pero el que mejor se portó”. Así de simple: en sus capítulosmás duros, en los instantes en que arreciaban ciertas penurias económicas y laborales, no la salvaron ni el teatro, ni la TV, ni sus destrezas cómicas. “Lo que me ayudó fue escribir”, remata.

El ejemplo más rotundo está en el pasado: en 1999, cuando era una figura de relativa fama en la TV argentina gracias a su paso por superprogramas como Videomatch, la actriz acumulaba una serie de deudas que con el tiempo sólo se agigantaban. Además, dos años antes habíamuerto su padre, el reputado director de teatro y televisión Hugo Miller. Para buscar una salida, comenzó a escarbar en ideas olvidadas, en proyectos casi sepultados, y dio con un antiguo guión teatral escrito en días de ocio: fue la trama que ese mismo año convirtió en Miss Patria, la obra que se graduó como una de las más taquilleras de la temporada y que tenía en su elenco a Javiera Contador, Alejandra Fosalba y un debutante Gonzalo Valenzuela, entre otros.

“Esa única vez que tuve un problema serio de plata no lo resolví ni haciéndome la simpática, ni apareciendo en Infieles, nimostrando el escote. Fue escribiendo. Y nunca había ganado dinero tan rápido. O sea, salí del pozo escribiendo: en tres meses pagué todasmis deudas”, detalla la actriz de crespos abundantes.

Ahora, que nuevamente se está sacudiendo de un par de aventuras televisivas internacionales y algunos proyectos truncados en la pantalla local, ha vuelto a destapar su hobbie silencioso. El novio relegado pero efectivo. Y esta vez va en serio: la hija de Liliana Ross acaba de editar su primera novela, Crista, la intensa historia de una niña violada por un panadero y que debe batallar con sus traumas y recuerdos en la adultez.

Igual que con Miss Patria, Crista fue una idea cocinada a fuego lento, postergada por años. “La gente que más me conoce piensa que lo quemejor hago es escribir”, revela. Luego cuenta: “Hacemuchos años empecé a armar una novela conmuchas versiones. Eramuy críptica y tenía 535 páginas. Muchosme alentaban a que la terminara:me decían ‘tienes pluma, se nota que tienes cosas que contar’. Entonces hace dos años le comencé a dar más cuerpo y suspenso”. Las 135 páginas que forman la nueva versión, y que cuenta con una breve reseña de Fito Páez en la contratapa (ella se lo mandó porque lo respeta como cantante y letrista), están aferradas a dos conceptos: lamarginalidad y el abuso.

Con el primero de ellos, Miller se familiarizó por su fijación en las noticias de crónica roja, en las notas que hablan de relaciones retorcidas. Además, en sus días colegiales en el Saint George vivió el proceso de integración de la generación “Machuca” y se relacionó con compañeros de diversas clases sociales. Su interés por el tema del abuso esmás reciente y tiene un punto de origen: en 2001 se embarcó en el postítulo de Dimensión Terapéutica de la Pedagogía Teatral en la Universidad Católica, con el fin de llevar las herramientas de su disciplina a los hogares de niños abusados. Visitó varios en la última década. “Fue una experiencia superdura. Yo quería relatar cómo una persona que sufre estas cosas posteriormente repite esa conducta en la adultez y en la intimidad. Y también esmarginado. Por eso el personaje se llama Crista, porque es una niña sacrificada. Aquí hay una cultura de inmolar al distinto”, completa.

–Con este libro y estos temas, ¿hay también una intención demostrarse distinta, de zafarse de esa imagen más cómica y frívola que el público tiene de ti?

–O sea, esome parecemenos peligroso que una imagen más profunda. Y en ese sentido, al pensar en el resto, funciono en elmiedo. A todo. No soy una persona asustada, pero sí superasustable. Y sí, sentí mucho miedo con la novela. Una vez un cercano me dijo que no la publicara jamás. Que si lo hacía iba a quedar más fuera del ruedo en Chile. Fue lo único que temí. El resto, la frivolidad y el humor, están totalmente aceptados. Aunque nome gustan las etiquetas. Menos cuando me tratan de transgresora.

–Que es uno de los calificativos más comunes que caen sobre tu figura…

–Sí, pero no me considero para nada así. Siempre me piden notas (periodísticas) como la gran transgresora y yo me niego rotundamente. En ese caso, me pueden poner vanguardista, lo prefiero. Porque transgredir es imponer violentamente algo al otro. En cambio yo prefiero proponer, que es la esencia de lo vanguardista.

En los instantes en que arreciaban ciertas penurias económicas y laborales, no la salvaron ni el teatro, ni la TV, ni sus destrezas cómicas

–¿Igual no es un poco transgresor, al menos en lo personal, lanzarte con una novela?

–A ver, algunos cercanos que la han leído me han dicho: “no sabía que escribías tan bien”. Creo que es algo bastante oculto dentro de lo público, soymuchomás yo. Si tengo que elegir, ojalá algún día pueda vivir de esto. Eso es lo que nunca creía, que en ciertosmomentos demi vida esto sería vital. Por patana. Nunca lo proyecté en serio, porque sentía que una carrera como actriz te podía darmuchamás plata y estabilidad. Fueron prejuicios. Al final, mis prejuicios fueron mucho más fuertes que los que podía tener cualquiera.

–¿Ya leyó el libro tu mamá?

–No, y le pedí que si lo hacía, no me lo comentara hasta después de 48 horas. Quería que lo procesara un rato. Pero ella no se va a sorprender demi pluma, como sí le ha pasado a otra gente. Eso sí, estaba superofendida, porque no sabía de nada, fue la última en enterarse de que yo iba a lanzarlo. En realidad, me daba un poco de pudor comentarle, no la quería cargar de cosas y creo que se va a asombrar de mi interés por estos temas, va a quedar medio shockeada.

Una marginal en ArgentinaAunque ya contaba largas temporadas en el olvido, Crista comenzó a tomar un cuerpomás concreto en 2007 y 2008. Justo los años en que la chilena disfrutó de una suerte de relanzamiento internacional con el late show Vanessa de Noche, de la cadena de cable FoxLife, que la llevó nuevamente a radicarse en Argentina, tal como ya lo había hecho entre 1985 y 2002. No es casualidad: el ingreso en tierra derecha de la obra literaria funcionó como terapia para equilibrar una vida televisiva de alto voltaje. Rating, entrevistas a personajes como Charly García y conversaciones sobre sexo en apenas un par de horas. “Yo ahí demostraba todami personalidad medio champaña, de ir para todos lados”.

Por eso, gran parte del libro lo terminó de escribir de noche. Sola en su departamento del barrio Palermo y tras regresar de intensas sesiones de natación. Miller estaba escribiendo una historia marginal; pero, por esos días, ella misma también quería sentirse una marginal. “Pero unamarginalidad voluntaria, de querer bajarse del tren cuando uno quiera. Eso me salvó durante mi trabajo en Fox. Imagina: entrevistar a pesos pesados, a gente que se conoce entre sí, en sus circuitos y sus redes, era superchic. De repente me ofrecían películas y todo eso. Una díame pasó que hasta Shakira llamó a mi casa porque yo estaba entrevistando a una de sus amigas colombianas”, rememora la mujer que también formó parte del espacio humorístico Plan Z y quien hoy vive en el Cajón del Maipo.

–¿Cómo te sentías entonces en esos años, viviendo sola, con un ritmo más apurado?

–Bien, pero eso también ayudó a que saliera Crista. Ganaba un sueldo fijo por primera vez en mucho tiempo, tenía unos horarios de trabajo como nunca, en la noche nadaba y, cuando llegaba a mi casa, era un silencio total. Vivía casi en una oficina y tampoco quería de salir a hacer vida social. Mi trabajo ya era demasiado social, por eso que no me daban ganas de ir ni a restaurantes. Fue un encierro absoluto. Como andaba con elmanuscrito original, igual aproveché de relacionarme con ciertos circuitos de intelectuales y entregarles lo que tenía. Y se morían de la risa. Para ellos, que yo tuviera un texto que mezclara lo social con la violación y cierto mensaje hasta ecológico era muy divertido.

–¿Te costaba encontrar un género para tu novela? ¿Te cuesta hasta hoy?

–No sé, yo le decía ‘porno eco’. O ‘eco porno’, y todos se morían de la risa. Pero creo que es un poco de todo. Una vez, en un congreso internacional de dramaturgia que se hizo en Buenos Aires, un guionista me dijo: “Vane, vos estás en la vanguardia”. Básicamente porque yo mezclaba géneros, que es lo que se da ahora. Y creo que Crista es una mezcla muy abundante de géneros donde prima el suspenso. El hecho de venir de la TV, de tener un padre director, me creó la idea de que uno debe entregar cultura entretenida, y por eso le quise agregar una cuota de intriga.

–Aparte de la experiencia del libro, ¿qué otras cosas te dejó el paso por Fox?

–Yo siempre pensé que podía ser una inversión. Que en Chile se iba a dar algo, que iba a tener alguna repercusión. Pero fue medio aburrido, entonces no fue una movida muy inteligente de mi parte. Yo pensaba que acá tendría un efecto inmediato, pero nada. ¿Qué puertas me abrió entrevistar a gente importante? Ninguna. Menos mal que en la noche escribía Crista. En términos de imagen no vi ningún beneficio. ¿Me ves ahora en algún programa de TV local entrevistando a alguien?

–¿Crees que hay espacio para ti en la actual TV chilena?

–Me ha costado harto generar un espacio aquí, y eso lo he aceptado como un mensaje. No hay que ponerle tanto a las cosas. Al principio para mí era lo lógico: si llegaba de Fox, lo obvio era hacer tele en Chile. Hace un par de meses grabé para Vía X un programa de entrevistas a las esposas de los candidatos presidenciales, pero al final se bajó y todo quedó ahí. Lo encontré mal, porque si has entrevistado a esa gente, si te preparas bien, además en un espacio de segunda división, al final dices “¿para qué tanto esfuerzo?”. No hay que perder energía en algunas cosas. Entrevisté a Martita Larraechea y todo quedó en nada. Entonces a estas alturas no tengo ganas de comerme ese manoseo crítico de la TV. Ya pasó la vieja, ya estoy grande. O sea, ahora hay que invertir en otras cosas.

–Un libro, por ejemplo…

–Correcto, que ha sido lo que siempre me ha salvado, lo que saca mi mejor lado. Ahora estoy en eso. La idea de un libro es un riesgo mucho más elegante, a diferencia de la TV, que es algo brutal. Es un precio que se paga, pero a mí no me gustaría verme convertida en lo que la TV quería de mí. Por ahí ahora tendría una hermosa mansión en La Dehesa en vez de una cabaña en el Cajón del Maipo, donde vivo ahora. Pero prefiero la cabaña.


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Fidelam (4709 noticias)
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