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Reflexiones sobre la vida - 16 de mayo de 2011

16/05/2011 01:53 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Instrucciones para el uso de objetos cotidianos

Para todas aquellas personas interesadas en el funcionamiento de las cosas, este artículo pretende ser una guía o manual de uso de uno de los principales utensilios que tenemos en los hogares. La importancia de su manejo para los amantes del café o las infusiones es primordial, y por eso vamos a dar unas sencillas, aunque completas instrucciones, para el uso del azucarero.

Comenzaremos, antes de nada, identificando el utensilio. Un azucarero es fundamentalmente un recipiente que contiene azúcar (de ahí su etimología), y que está convenientemente preparado para que nos la podamos echar en el café (o donde queramos) de una forma fácil, sencilla, atractiva y divertida.

El azucarero se compone de varias piezas, las cuales analizaremos a continuación:

Primero tenemos lo que llamamos el contenedor, que es la parte más grande normalmente y que es donde reside el azúcar. Suele tener un fondo para que el azúcar no se caiga y un agujero en la parte superior para extraer el azúcar. Con el uso se va vaciando, por lo que hay que rellenarlo periódicamente (por el agujero, si lo intentamos por el fondo no dará resultado).

Después tenemos la tapadera o tapa (puede existir o no), que sirve para tapar el contenedor y evitar que bichos como moscas y gusanillos se cuelen en él para comerse el azúcar, o que el azúcar se llene de polvo u otras sustancias que se encuentren en el medio ambiente.

Finalmente tenemos la cucharilla del azúcar. Su forma no es determinante para su finalidad, que es la de dosificar y servirse el azúcar, pero es la pieza principal, pues sin ella no funciona el azucarero.

Veamos ahora como es el uso del azucarero por parte de una persona normal. Vamos a explicarlo por pasos para que al final no haya ninguna duda, y para que aquellos que quieran practicar conforme leen estas instrucciones lo puedan hacer sin riesgo alguno.

Paso 1-Destapar el azucarero.

Aquí es determinante la forma y modelo de la tapadera. Si es una tapadera que se encuentra adosada al contenedor a través de una pequeña bisagra, hay que tener cuidado, pues si se retira de forma repentina, corremos el riesgo de vaciar de golpe el contenedor sobre la mesa o el suelo, derramando el azúcar. En este caso, lo que hay que hacer es tomar la tapadera por el lado contrario a la bisagra y girarla 180 grados por encima del azucarero, siguiendo una semicircunferencia imaginaria cuyo centro está en la propia bisagra.

Hay otros tipos de tapadera, que no están sujetas al contenedor y que llevan un pivote encima para cogerlo con los dedos. En este caso, la forma más natural es sujetar firmemente el pivote con dos o más dedos (mínimo dos), y tirar hacia arriba hasta dejar al descubierto el azúcar del contenedor.

Poner atención en el contenedor. Algunos vienen provistos de un asa para que se puedan sujetar con la mano contraria a la que se utiliza para levantar la tapadera. Esto ayuda eficazmente a evitar que el azúcar caiga fuera por movimientos involuntarios del contenedor. Si no existiera el asa, o estuviera fuera de uso por avería o rotura, es conveniente sujetar el contenedor con toda la mano mientras se realiza la operación de destapado.

Ejercicio para el caso1: Practicar con varios tipos de tapadera hasta conseguir levantarla de una forma natural, no forzada.

Paso 2-Sujetar la cucharilla para el azúcar.

La cucharilla se sujeta con la misma mano con la que se vaya a dosificar y servir el azúcar, ya que si se va cambiando de mano se corre el riesgo de que el azúcar se caiga. La cucharilla se sujeta firmemente pero con suavidad, sin forzarla, con la parte cóncava hacia arriba (¡¡es importante memorizar esta posición!!), pues de lo contrario no conseguiremos coger el azúcar. La dosificación es algo que se va aprendiendo con el tiempo, pues no hay una regla específica a la que atenernos. La dosis, por ejemplo para un café, puede variar entre una y diez cucharadas (hay veces que se puede llegar hasta veinte o más), por lo que se recomienda practicar hasta conseguir el sabor deseado. Es preferible comenzar con poca cantidad de azúcar y si el sabor no convence, ir añadiendo más, pues es mas sencillo incorporar el azúcar al café que retirar el azúcar del café una vez que la hemos echado. En cualquier caso, no hay que desesperarse y abandonar si las primeras veces echamos demasiado poca o mucha azúcar; solo la perseverancia y la práctica nos harán conseguir resultados óptimos.

¡¡Atención!! Algunos azucareros vienen provistos de pinzas y de azucarillos en vez de cucharilla. Se recomienda no perder la calma y actuar normalmente. El equivalente de un azucarillo es aproximadamente el de una cucharilla de azúcar, por lo que una vez que dominemos la dosificación con cucharilla, pasar de unas medidas a otras será algo natural e inmediato.

Ejercicio para el caso 2: Practicar con varios tipos de cucharilla y/o pinzas hasta conseguir que el azúcar caiga en su mayor parte dentro de la taza de café.

Paso 3-Tapar el azucarero.

Una vez que tengamos dominado el paso 1, llegar al paso 3 es prácticamente intuitivo. La operación es la contraria a la de destapar el azucarero, por lo que hay que fijarse muy bien en el método empleado al abrirlo y el camino recorrido para realizar el movimiento contrario. Prestar especial atención a la posición inicial de la tapadera; debe coincidir con la posición final. Se recomienda que el paso 1 y el paso 3 se practiquen conjuntamente, y dejar el paso 2 para el final una vez que se dominen los anteriores.

Siguiendo estos sencillos consejos, cualquier persona puede conseguir unos resultados inmejorables. No obstante, para quien esté interesado en perfeccionar la técnica, os comunico que voy a poner a la venta unos videos, al increíble precio de 35, 99 euros, en el que se explican las diversas técnicas aquí comentadas junto con otras nuevas, con ejercicios prácticos y teléfono de consulta. Con el primer video, un azucarero de regalo para realizar las prácticas.

Espero que os haya sido útil.


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Autor:
J. R. Lázaro (31 noticias)
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Opinión
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