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Reflexiones sobre la vida - 27 de abril de 2011

26/04/2011 20:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La paella del domingo. Ese clásico de la cocina

Me gusta cocinar, pero es cierto que soy de esas personas que no le preocupa mucho el estado de la cocina después de hacerlo, y eso que voy limpiando lo que puedo, pero al final se queda todo hecho un asco. Mi mujer siempre me dice que ella cuando cocina después lo limpia.

-¿Te imaginas tu a Ferrán Adriá limpiando la cocina?- le contesto, entonces ella suspira y calla. Y es que los grandes cocineros, como yo, solamente tenemos que preocuparnos del arte culinario, así que como era domingo le dije a mi mujer:

-Hoy voy a hacer una paella, ¡hala!-

Vi que caían unas lagrimas por sus ojos pero quise pensar que era porque le gustaba mucho la paella.

Así, que si alguien quiere hacerla, les voy a dar la receta paso a paso.

Se coge una cebolla mediana, se pela quitándole esos trozos medio podridos que a veces tienen las cebollas, ya que no le da buen gusto a las comidas y se deja lo blanquito. Como tienen varias capas y por mucho que quites una capa marrón hay otra debajo, hay veces que la cebolla se queda del tamaño del ajo. ¡Mucho cuidado, no confundirlos!.

Luego se coge un ajo, y se hace lo mismo que con la cebolla. No me extiendo más.

Se coge un pimiento verde, se le corta por la parte del rabo y se sacude bien para quitarle las simientes. A veces al sacudirlo, se esparcen las simientes por toda la cocina. No pasa nada, lo que vamos a aprovechar es lo verde del pimiento.

Se pica todo, la cebolla, el ajo y el pimiento teniendo cuidado con los dedos. Es posible que con la cebolla se llore un poco. Solo hay que procurar que el agua de la nariz no caiga en los ingredientes, porque luego saltaría el aceite. Se pocha (así lo decimos los cocineros, pochar es como sofreír pero en fino) todo en una paellera con aceite. Aquí el aceite saltará en gotitas por la pared de la cocina y la vitrocerámica. No pasa nada, en la paellera hay aceite de sobra.

Cuando esté pochado (o sofreído o sofrito, se puede decir de las dos maneras), se añade un poco de tomate y se deja un poco más hasta que se nos forme una pasta con el aceite difícil de definir, algo así como un conglomerado de verduras para tapar grietas (¿me explico?).

Más sobre

De antemano habremos preparado unos mejillones y chirlas cocidas. Cuidado, si alguno no se abre es que esta muerto de antes y hay que tirarlo o nos puede dar una intoxicación. El caldo de la cocción lo utilizo para la paella. Hay quien lo cuela o quien no. Si es que no, pueden quedar restos de arenilla que, como al cemento, le da luego más consistencia al arroz, pero rechina entre los dientes y no a todo el mundo le gusta.

Se añaden al sofrito (o sofreído) los mejillones y las chirlas después de quitarles las cáscaras. Es posible, por no decir común o frecuente o normal, que al tirar las cáscaras a la basura alguna caiga por detrás del cubo. No hay problema, normalmente se recogen luego solas misteriosamente.

Se añaden una gambas peladas y unos calamares en trozos (nota: el calamar hay que limpiarlo bien porque tiene una cosa asquerosa dentro)., y se deja que se vaya haciendo (ello solo).

Mientras tanto, yo el caldo lo hago de baratillo. Medio litro de agua, dos pastillas de caldo de pescado y al microondas cinco minutos. Cuando esta hecho, lo saco del microondas quemándome la mano, luego me acuerdo que tengo una manopla para el horno y me la pongo.

Aquí van algunos consejos:

Cuando te quemas con el caldo, lo normal es moverlo y tirar un poco dentro del microondas. ¡Atención, no limpiar!, es preferible dejar que se seque y aprovechar cuando se haga la limpieza general del microondas.

El caldo que se ha caído se sustituye con el de cocer los mejillones y las chirlas ¿(ahora entendéis por qué lo he guardado?)

Para la quemadura de la mano aplicar una pomada a poder ser no tóxica ya que estamos cocinando.

Cuando los calamares están tiernos y antes de que se quemen se echa el arroz. ¡Mucho cuidado!. El arroz crece al cocer. No echéis un vaso por persona o comeréis paella todo el año. Se dan una vueltas para que se empape todo, y se añade el caldo (aquí es posible que nos volvamos a quemar la mano, así que acordaos de la manopla). Y a continuación yo le echo un poco de colorante alimentario. Son esos polvos amarillos que le dan el color a la paella. Suelen caer la mitad dentro de la paellera y la mitad fuera. No preocuparos, lo que caiga fuera absorberá el aceite que previamente ha salpicado (es como el serrín para las vomitonas).

Finalmente se deja cocer todo hasta que el arroz esté hecho, se deja reposar cinco minutos y se come.

De la cocina no hay que preocuparse. En mi caso se suele recoger sola mientras hago la siesta (incluidas las cáscaras de detrás de la basura).

El domingo que viene voy a hacer cocido. Cuando se lo he dicho a mi mujer no ha podido contenerse y los sollozos junto con las lágrimas de alegría han vuelto a aflorar a sus ojos.


Sobre esta noticia

Autor:
J. R. Lázaro (31 noticias)
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Tutorial
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