Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fabio Geneva escriba una noticia?

Reacción en cadena

20/08/2010 19:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Somos más que lo que hacemos, así como el actor es más que el guión. Es tiempo de ponernos en contacto con nuestro ser y dejar que nuestros sentimientos hagan el resto

Muchas veces hemos visto, a lo largo de nuestra vida, cómo cada acontecimiento de nuestra vida viene precedido y es precursor de otro más. Ese efecto dominó que muchas veces no comprendemos o tal vez siquiera lo notemos, pero que determina el curso de cómo se dan las cosas.

Dentro de nuestro crecimiento consciente hemos sido educados a trabajar mediante la cultura del esfuerzo: cada logro es resultado de nuestras acciones. Esta es una afirmación correcta pero inconclusa, ya que también debiera incluir nuestros pensamientos y emociones.

Somos más que lo que hacemos, así como el actor es más que el guión. Somos una serie integral de factores que se entrelazan y permiten obtener los resultados. Si alguna vez nos hemos preguntado cómo es que haciendo el esfuerzo similar de otra persona obtenemos resultados diferentes, es tiempo de dejar de contestarnos que es cuestión de suerte o capacidad. Por supuesto que importa la preparación, pero más importa la intención.

Acostumbrados a una sociedad caprichosa que marca nuestros rumbos y determina muchas de nuestras decisiones, nos hemos dado a la tarea de invalidarnos constantemente. Siempre con esa tendencia a la comparativa, el ubicarnos en planos que no pertenecemos, y simplemente el miedo al fracaso antes de dar el primer paso.

En los últimos años la situación parece haber recrudecido. Lejos de avanzar como la humanidad que somos, parece que cada vez estamos más dispersos uno del otro. Lo peor del caso es que pasamos más tiempo ensimismados con la situación que con nuestro ser, y no nos damos tiempo de encontrar nuestras respuestas en el único lugar donde las podemos encontrar: nuestro interior.

Confiamos ciegamente en la iglesia, la sociedad, la mano empleadora, y buscamos consejo en ellos que no conocen cómo reaccionamos ni lo que es mejor para nosotros. Prejuiciados por banalidades que nos impiden escucharnos, a pesar de que somos los únicos que siempre estaremos ahí para nosotros. Entonces, por qué invalidar nuestra capacidad, por qué refutar nuestro conocimiento, por qué cuestionar nuestras decisiones…

Nos parecería risorio el pensar en levantarnos cada día por la mañana para ir a trabajar y a final del mes arrojar nuestra ganancia camino a casa. Debería parecernos también el publicar un anuncio y pensar “no se va a vender”. Nunca nos enseñaron que los casos son idénticos, y que la retribución que obtenemos está influenciada por nuestra confianza y nuestro deseo.

No solo basta hacerlo, incluso pensarlo: hay que sentirlo. Es la única manera de creernos nuestros postulados y hacer que se aparezcan ante nosotros. Todo está ahí, los éxitos ya esperan por nosotros, incluso ya hemos trabajado por ello, pero en el pedir está el dar, y – ahora que ya lo merecemos – solo tenemos qué creerlo.

Pedir y agradecer, la clave de nuestra existencia. Hay quienes piensan que es cultural o de modales. Simplemente creo que es de explotarlo. Es por eso que cuando tenemos un mal paso y nos quedamos preguntándonos por qué fuimos las víctimas volveremos a dar otro más, y si agradecemos las bendiciones obtenidas, no tardarán en llegar las demás. Todo como una cadena manejando constantemente el curso de nuestra vida. No está de más recordar que la cadena se rompe por el eslabón más débil, y que en este caso, como en todos los demás, se llama miedo.

Empecemos entonces a vibrar de manera positiva. Todo es nuestro por excelencia. Ahora solo depende de creerlo. De nada nos sirve saberlo, puesto que el conocimiento siempre ha estado allá afuera. Pongamos ese sentir en nuestro interior y esperemos pacientemente que la gracia de Dios se haga presente en nuestras almas.


Sobre esta noticia

Autor:
Fabio Geneva (10 noticias)
Visitas:
3150
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.