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Rasputín, un campesino semianalfabeto

19/09/2020 01:12 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mis pensamientos son como pájaros del cielo, van de un lado a otro sin que yo pueda impedírselo"

Rasputín era semianalfabeto; a duras penas podía escribir. No recibió una educación formal, pero sabía algo de teología y leyó a los padres de la Iglesia. Es probable que adquiriera esa mínima formación en 1897, en el monasterio de Verjoturie, al que peregrinó. "Leí mucho", dijo tras volver a Pokrovskoie, y su habilidad para citar las Escrituras o los Padres apoya ese comentario. Pero eso era todo. Cuando el monje Iliodor quiso prepararlo para el sacerdocio, se desesperó: "Es un lerdo, no aprende nada, es más bruto que un tocón". Y cuando Hermógenes pretendió lo mismo, Rasputín le dijo que "yo no podía ni soñar con algo así. Para ser sacerdote hay que estudiar mucho. Hay que meditar con mucha concentración. Y eso no es para mí. Mis pensamientos son como pájaros del cielo, van de un lado a otro sin que yo pueda impedírselo".

La presencia del criticado Rasputín en un lugar predominante de las ceremonias celebradas en Moscú con motivo del tercer centenario de la dinastía Romanov contribuyó a desprestigiar a la Corona.

El atentado de la mujer sin nariz

El 29 de junio de 1914, en Pokrovskoie, se acercó a Rasputín una mujer con el rostro cubierto con velo. Él se puso las manos en los bolsillos en busca de una moneda, creyendo que era una mendiga. Entonces ella le hundió un cuchillo junto al ombligo. Rasputín, herido de gravedad, corrió hacia la iglesia, mientras una multitud atraída por sus gritos detuvo a la mujer. El starets dijo a la policía que detrás del ataque estaba su enemigo, el monje Iliodor. La asaltante, Jionia Guseva, carecía de nariz, que según dijo había perdido por una reacción a la medicación a los 13 años, aunque la prensa sostuvo que fue a causa de la sífilis. De educación elemental,  Jionia era seguidora de Iliodor y estaba persuadida de que Rasputín era un libertino y un falso profeta. Un tribunal consideró que sufría locura y fue internada en un centro psiquiátrico. Ella insistió en que había actuado por cuenta propia, pero la policía no la creyó: no tenía recursos para pagarse el viaje hasta allí. De hecho, en un libro publicado en ruso por Iliodor, ya exiliado en Estados Unidos, éste reconoció que estaba tras la agresión. Pero ¿actuó solo? Tras el atentado cruzó la frontera a Finlandia en automóvil, lo que sugiere que contó con algún tipo de protección desde el poder. 

Salvar la vida de un zar

La zarina Alejandra estaba convencida de que la vida de su hijo dependía de Rasputín desde que en 1907 una hemorragia del zarevich se detuvo mientras el starets rezaba a su lado. Se ha dicho que los poderes de sugestión de Rasputín, sus rezos y su aplomo en momentos en que reinaba la ansiedad quizás ejercieron un efecto calmante, contrayendo los vasos sanguíneos (al contrario que la adrenalina, que los dilata). Rasputín insistía en rezar y rechazaba los fármacos, lo que pudo tener un efecto beneficioso, ya que para calmar los dolores del zarevich se le administraba ácido acetil salicílico (aspirina), del que entonces no se sabía que licua la sangre. Se ha apuntado que Rasputín compartía el don de detener las hemorragias con otros campesinos que hacían lo mismo en el ganado, presionando sobre ciertos vasos sanguíneos para disminuir el flujo de sangre (un secreto que estos sanadores guardaban celosamente). También se ha dicho que el hecho de que las hemorragias cesaran en su presencia era una coincidencia. Y se ha sugerido que en la crisis de Spala, en 1912, cuando aparentemente Grigori sanó al niño por vía telegráfica desde Siberia, el pequeño mejoró porque el doctor Fiodorov quizá recurrió en secreto a métodos quirúrgicos. 

La sexualidad de un místico

El editor Filipov, amigo de Rasputín, explicaba que si alguien sacaba el tema de la sexualidad durante una conversación con el starets, éste "cambiaba rápida y juguetonamente de tema". Es cierto que era libidinoso y que a veces parecía incapaz de contener sus impulsos: se llegó a afirmar que violó a la niñera de los vástagos imperiales. En realidad, su vida sexual era complicada y aún no se entiende bien. En 1912, la policía empezó a anotar todos sus movimientos, con lo que se puede conocer la importancia de las prostitutas en su vida: las llevaba a su casa, a un hotel, a los baños... Y a veces se relacionaba con varias el mismo día. En ocasiones corría en busca de prostitutas tras estar en compañía de una dama respetable como sus seguidoras Zinaída Manshtedt o María Sazonova; parece como si el contraste entre mujeres "buenas" y "malas" le insuflara un mayor deseo. Pero hay testimonios de prostitutas que hablan de un comportamiento singular: tras pedirles Rasputín que se desnudaran, simplemente las miraba durante un rato o bien se echaba a su lado vestido. Quizás el propósito de sus encuentros con prostitutas no fuera mantener relaciones sexuales, sino resistir la tentación, trascender lo carnal haciéndole frente. Dicho de otro modo, Rasputín quizá contrataba a prostitutas para obtener una experiencia religiosa. 


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Autor:
Manelprofessor (5558 noticias)
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Nota de prensa
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