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Rafael Araneda, del plebiscito contra Pinochet a la TV mexicana

20/12/2009 16:02 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Muchos años antes de convertirse en un exitoso conductor de televisión, Rafael Araneda era un activo líder estudiantil que luchaba contra la permanencia en el poder del dictador Augusto Pinochet, que entonces gobernaba Chile con mano de hierro. Corría el año 1988, los chilenos se aprestaban a participar en un crucial plebiscito en el que se decidiría si el dictador continuaría o no en el poder y Araneda, consecuente con su rechazo al régimen militar, se la jugó por el "No" e hizo campaña contra Pinochet. "Obviamente, me oponía a la dictadura y a las violaciones a los derechos humanos que ocurrían en ese entonces, como la mayoría de los chilenos, y como joven más todavía, y como estudiante de Derecho en esos momentos con mayor razón", dijo Araneda a Notimex. La realidad es que en aquellos años de turbulencia y represión estudiantil en Chile el joven estudiante de Derecho nunca llegó a pensar que las circunstancias de la vida lo llevarían a la televisión y, menos, a conducir programas de entretenimiento. Araneda, quien cuenta su historia en su amplia residencia en un exclusivo sector de la capital chilena, recuerda que desde que salió de la preparatoria, la cual cursó en el prestigiado colegio jesuita San Ignacio, su aspiración era ser un gran abogado. En 1987 ingresó a la privada Universidad Finis Terrae a estudiar Derecho, pero la carrera "no me gustó para nada" por el nivel de exigencia académica, y como nunca había sido un estudiante demasiado aplicado dos años después optó por periodismo por puro descarte. "Vi que en periodismo era donde más materias de Derecho me validaban y me metí a Periodismo, pero sin muchas ganas, porque yo lo que quería era trabajar, pero mi viejo (su padre) me dijo que estudiara cualquier cosa, pero que estudiara", indica relajado, jovial. Araneda nació el 18 de septiembre de 1969 y creció en un hogar de clase media en el tradicional barrio de Nuñoa, donde su padre, Don Jorge, tenía un empleo decoroso pero se esforzaba para sacar adelante a sus cinco hijos, de los cuales Rafael es el menor. Sus hermanos, tres mujeres y un hombre, habían cursado estudios universitarios –"con sacrificios, con créditos fiscales"- y era imposible para él desacatar la instrucción paterna de concluir una carrera, sobre todo porque la situación familiar ya era más holgada. "El Rafa", como le dicen en Chile, tenía garantizado el pago de la colegiatura pero debía trabajar para pagarse su diversión, su ropa, sus extras, y lo hizo como "recoge pelotas" en una cancha de tenis, fue guía de turismo aventura, mesero, barman y vendió camisas. Activo como es, Araneda había creado un Centro de Alumnos en la Facultad de Derecho de la Finis Terrae y decidió hacer lo mismo en Periodismo, donde también lideró a su grupo, tal como lo hiciera durante el plebiscito de 1988, en el que ganó el "No" a Pinochet. La Finis Terrae era una universidad plagada de maestros conservadores, pinochetistas muchos de ellos y colaboradores del régimen militar, pero ellos toleraron el activismo del joven estudiante que llamó la atención de varios partidos políticos. "No me gustan los partidos políticos, me han invitado a participar desde muy joven y un partido político es importante, valoro mucho su rol, pero para mí, restringe la libertad, y yo prefiero optar por el mejor, no por el de mi partido. Creo más en el mérito", señaló. Aclaró que en sus años de dirigente estudiantil y de lucha contra la continuidad de Pinochet en el poder nunca fue "un ultra", sino un centrista con conciencia social, muy en la línea de los sacerdotes jesuitas que lo formaron desde la primaria en el San Ignacio. Como la mayoría de conductores de televisión, Araneda se resiste a hablar en público de sus preferencias políticas, sobre todo en coyunturas como la actual, en que Chile vive un proceso electoral para designar un nuevo presidente en una disputada contienda. "Yo voto pero no digo por quién voto. Lo que sí es que mi voto es más racional que afectivo", planteó en la comodidad de un espacioso desnivel de su residencia donde tiene un funcional estudio con sala, comedor y una enorme pantalla de plasma que cubre una pared. Araneda ingresó a la televisión chilena, como alumno en prácticas de periodismo, cuando Pinochet había dejado la Presidencia (aunque seguía como senador vitalicio y comandante en jefe del Ejército) e iniciaba en el país la transición a la democracia. El canal La Red era nuevo y pequeño y allí, en el noticiero principal, Araneda encontró espacio para dar rienda suelta a su vocación de reportero de calle, de nota diaria, que prefiere la acción y la noticia dura. "Porque yo en el fondo soy ágil, soy bravo, y entonces en el canal me mandaban a reportear las situaciones un poquito difíciles (como ’el boinazo’ de 1993, cuando Pinochet envió tropas a las calles para presionar al gobierno) y yo llegaba con mi nota", dijo Araneda. El oficio periodístico que adquirió en esos años llamó la atención de los directivos de La Red, que lo involucraron en la narración de los partidos del futbol italiano y, después, como "notero" de un programa matutino y conductor del estelar "Hot Music". Araneda se convirtió en una figura nacional en el verano (austral) de 1995, cuando su programa de variedades "Revolviéndola" fue el suceso televisivo de la temporada al congregar en una emisión a 70 mil personas en playas de La Serena, al norte de esta capital. Luego de ese verano La Red fue adquirida por TV Azteca y los nuevos directivos mexicanos le ofrecieron irse a la casa matriz, al Distrito Federal, con la idea de replicar allá el éxito de "Revolviéndola". Araneda, quien por aquella época vivía un noviazgo con la bella sicóloga y conductora de televisión Marcela Vacarezza, su actual esposa y madre de sus tres hijos (Martina, Florencia y Vicente), decidió ir a probar suerte en México pero nada resultó bien. "El programa no funcionó, nunca entendí por qué, y en México no me hallé; no en la ciudad, no me hallé yo, por un tema profesional. No estaba preparado para hacerlo, no tenía ni la experiencia ni el bagaje ni la historia ni las tablas que hoy en día tengo", señaló. Recordó que su intuición le decía "no es tu momento" y decidió regresar a Chile en 1999, cuando fue contratado por Televisión Nacional (TVN), el principal canal del país junto con el 13, y allí fue donde "El Rafa" se consagró como "rostro" televisivo. Araneda condujo en TVN varios programas de entretenimiento de gran sintonía, entre ellos el de búsqueda de jóvenes talentos "Rojo Fama Contra Fama", que fue el que le volvió a abrir las puertas de la televisión mexicana pues tenía un formato similar a "La Academia". Los mismos directivos de TV Azteca que lo llevaron a México una década antes le ofrecieron conducir "La Academia", el estelar del Canal 13, y así fue como este periodista y ex activista estudiantil llegó en 2008 a la televisión mexicana, en la madurez de sus 40 años, ahora sí, a triunfar en serio.

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