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Hacia la radicalización de Semana Santa

05/04/2010 23:42 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mensaje ofrecido por el Padre Barrios en el Domingo de Ramos

TEOLOGIA DE LA LIBERACION

Hacia la radicalizacion de la Semana Santa

Por: Padre Luis Barrios

Fuente: Resumen Latinoamericano

Levantóse seguidamente toda la asamblea y le condujeron a Pilato. Y comenzaron a acusarle: Hemos hallado a éste que subleva nuestra nación, y prohíbe pagar el tribuyo al César y se proclama Mesías Rey. Lucas 23:1-2

Hoy Domingo de Ramos, hemos comenzado lo que en nuestra tradición Cristiana llamamos Semana Santa. Por supuesto, yo siempre he creído que todas las semanas son santas, pero por ahora dialoguemos solo sobre su radicalización.

Permítanme primeramente comenzar por aclarar un poco sobre lo que el compañero y hermano Jesús estaba haciendo que lo llevó al martirio. La narrativa bíblica del Evangelio de Lucas (23:1-2) nos dice que tres fueron los cargos criminales contra Jesús: Estaba subvirtiendo el orden existente; se oponía al pago de impuesto al gobierno colonialista de Roma; y se proclamó el Rey de Palestina, o sea, el líder de un nuevo gobierno lo cual era su manera de rechazar al gobierno imperialista de Roma.

Confieso que me molesta enormemente cuando en nuestras tradiciones religiosas distorsionamos todo este proyecto de liberación y promovemos una serie de desaciertos teológicos que le hacen el juego a la clase dominante para que siga controlando al pueblo. Este asunto de ver la Semana Santa como una oportunidad mística para ejercitar nostalgias, melancolías y masoquismo colectivos contradice el proyecto de liberación de Jesús que vino a establecer un nuevo orden de relaciones que destruya todo proceso de opresión, explotación y exclusión.

No podemos seguir con esta ideología-maléfica (hábito o costumbre de hacer mal) que solo persigue el que se le haga creer al pueblo que tiene que aceptar la precariedad, o sea, la realidad de no poseer los medios o recursos suficientes, como un destino por parte de Dios. Por el contrario, la Semana Santa debe de ser una experiencia de liberación que se caracterice por crear espacios de reflexiones y acciones radicales para movilizar al pueblo a que luche con beneficencia (virtud de hacer bien) contra las plagas del derrotismo, apatía, escepticismo e inercia. Este es el fundamento para comenzar a crear un nuevo cielo y una nueva tierra, una nueva mujer y un nuevo hombre. O sea, comenzar a crear un nuevo orden mundial; el paraíso aquí en la tierra.

Esto es parte de radicalizar la Semana Santa.

QUe no se nos olvide, el proyecto de Jesús de construir relaciones nació subversivamente, vivió revolucionariamente, murió insurrectamente y resucitó rebeldemente. Todo esto es Semana Santa. Curiosamente, toda esta travesía da comienzo con una entrada triunfal y celebración del pueblo –Domingo

de Ramos- la cual cinco días más tarde, Viernes Santo, se convirtió en una expresión de terrorismo de estado. ¿Por qué?

Porque el proyecto del compañero y hermano Jesús establecido en Semana Santa es tan radical que nos invita a que en el Domingo de Ramos le acompañemos en su entrada triunfal, pero a la misma vez nos invita a ser partícipes de su martirio.

Todo este trabajo requiere el que tengamos la capacidad de elegir deliberadamente el tomar esa cruz –la cual es un símbolo subversivo de acompañar al pueblo en sus luchas cotidianas- y por esto la invitación: Si alguna/o quiere venir es pos de mí, niéguese a sí misma/o, y tome su cruz, y sígame. (Mateo 16:24).

Durante esta Semana Santa, porque somos personas de fe, pero con esa fe que tiene dimensiones sociales y políticas, debemos de creer que es posible construir un proyecto de utopía ética-realizable aquí en la tierra. Tenemos que atrevernos a soñar sin necesidad de recurrir a las fantasías que solo persiguen el relevarnos de nuestras responsabilidades. De nuevo, no estoy hablando de sentirnos nostálgicas/os o melancólicas/os, sino más bien de sentirnos personas insatisfechas ante las injusticias sociales, económicas, raciales, legales, culturales, políticas, género, sexuales, etc., y a la misma vez comportarnos rebeldemente. O sea, hay que rebelarnos y ser cómplices y de esta manera parecernos un poquito mas al hermano y compañero Jesús. Que no se nos olvide, somos militantes espirituales, estamos organizando la religiosidad liberadora y/o la

espiritualidad atea del pueblo. Socio-históricamente hemos demostrado que no somos parte de la religión negativa, la que da opio, sino más bien de la religión positiva, como nos dice Roque Dalton: surge del alma de la revolución.

Es por esto que no podemos seguir predicando religión negativa sino mas bien el cómo a través de la religión

positiva aprendemos a relacionarnos como seres humanos. Este es el fundamento del paradigma de Semana Santa. En esta manera nueva de relaciones-horizontales es que podemos encontrar a nuestra Diosa. No esta allá arriba, esta aquí abajo, a mi lado.

Que no se nos olvide, el proyecto de Jesús de construir relaciones nació subversivamente, vivió revolucionariamente, murió insurrectamente y resucitó rebeldemente

Asimismo, debemos de evitar lo que erróneamente la Iglesia pretende en Semana Santa a través de repetir rituales que no están conectados con experiencias de liberación. Ejemplo de esto lo son las procesiones, vía crucis, retiros, ayunos, etc. Que solo reflejan el dolor y la desesperación. Nuestro modelo en estos rituales debe de ser el del Jesús que entró triunfalmente a Palestina, el que fue víctima de terrorismo político, el que fue martirizado, y además resucitó la esperanza radicalmente, . En esto es que encontramos el llamado a la acción en la Semana Santa.

Ahora bien, para no perder el tiempo de la acción en la palabra, ¿qué podría incluir una agenda relevante y

reverente para esta Semana Santa radical? Yo me atrevería a decir que podríamos comenzar por condenar abiertamente la pederastia y al Papa de Roma en medio de este escándalo que no es nuevo. Asimismo debe de haber una resistencia subversiva al capitalismo en donde se tenga la capacidad no solo de identificar y denunciar sus atrocidades, pero a la misma vez combatirle y destruirle con proyectos de socialismos democráticos. Al mismo tiempo debemos de evitar el que se siga crucificando al pueblo inmigrante a través de la criminalización y demonización. Claro que queremos, en el contexto de una Semana Santa radical, una reforma migratoria y una amnistía para el pueblo inmigrante; punto. Pero a la misma vez, como la llegada de inmigrantes es solo un síntoma y va a seguir, queremos acabar de una vez y por todas con el problema real: el fracaso de las política neoliberales del modelo capitalista que los demonios del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Trabajo y los mal llamados tratados de libre comercio, siguen promoviendo a través de capitalismo corporativo en nuestros países. Esta Semana Santa radical debe de saber decir que el capitalismo es la crisis, pero a la misma vez debe de invitar hacia la organización y movilización contra este demonio.

De la misma manera, la radicalización de la Semana Santa debe de desenmascarar el mito del seguro médico de la administración de Obama. Una vez usted escucha que con el plan Obama el seguro médico va a ser más barato, definitivamente hay que reconocer que este proyecto está cimentado erróneamente en los laureles del capitalismo. Véalo de esta manera. El seguro médico no debe de ser barato, sus negociaciones no deben de ser con las corporaciones de hospitales ni mucho menos con las farmacéuticas. El seguro médico debe de ser un derecho inalienable del pueblo por lo tanto no se debe mendigar la salud ni mucho menos pagar por ella; punto. El cuerpo es el templo de la presencia de Dios, por lo tanto un gobierno democrático debería de garantizar el que el pueblo no tenga que suplicar por los servicios de salud sino más bien tener libre acceso a los mismos. No hay que reinventar la rueda, vea el modelo Cubano, lo podemos copiar o lo podemos mejorar. El mismo está cimentado sobre el derecho a la vida o sea, el de establecer relaciones saludables. Esto para mi

es radicalizar la Semana Santa.

Esta Semana Santa debe de poder condenar y buscar soluciones al Complejo Industrial de Prisiones. El año pasado, mientras estaba encarcelado en la cárcel federal, Metropolitan Correctional Center-MCC, aquí en la ciudad de Nueva York, pude experimentar esta violación de derechos humanos que se lleva a cabo 24 horas al día, 7 días a la semana detrás de estas paredes que llaman cárceles. Esto es un proceso para deshumanizar y quitarle la dignidad a los seres humanos. Es un modelo de castigo que genera violencia. Con la excusa de lo que los/as guardianes de la moral de la clase dominante llaman el controlar el crimen y a la gente criminal, siguen abriendo nuevas cárceles y cerrando escuelas. Esta realidad de encarcelamiento es tan alarmante aquí en Estados Unidos que 1 de cada 31 personas adultas está en la cárcel/prisión, o está en libertad condicional o en probatoria. En números esto significa que tenemos unas 7, 3 millones de personas dentro de las estructuras racistas y clasistas del sistema penitenciario y el gobierno le regala al Complejo Industrial de Prisiones billones de dólares anuales para que les cuide.

Condenar y hace algo contra este nuevo modelo de esclavitud y de fuente de lucro es rescatar la radicalización de la Semana Santa.

Y asimismo, esta Semana Santa radical debe de entender y combatir el Complejo Industrial Militar con un modelo antimilitarista que no solo nos diga cuantos soldados estadounidense han muerto en las guerras de Iraq y Afganistan, pero a la misma vez nos diga cuantos civiles han sido asesinados/as en estas guerras sucias e ilegales. Por un lado han proclamado por todos lados que estamos en una crisis económica, por lo tanto –dice esta gente- hay que cerrar escuelas y hospitales y dejar a miles de personas sin empleos. Mientras tanto, el costo de la guerra en Irak a partir del 2003 se calcula en mas de $747.3 billones de dólares, mientras que en Afganistán se calcula en mas de $299 billones. Mas o menos se nos dice que hasta el día de hoy unos $1.05 trillones de dólares se han gastado en ambas guerras. Hay que sumarle a esto la penosa realidad que han

sido asesinados alrededor de unos/as 4, 386 jóvenes militares quienes se fueron creyendo que estaban luchando por la democracia, y unos/as 31, 716 retornaron a sus hogares con serios daños en el cerebro o la espinal dorsal. Asimismo, el 30% de quienes regresan, en un periodo de 3 a 4 meses, desarrollan enfermedades mentales. Para el pueblo iraquí no se ha podido –o no se quiere- realizar un inventario sobre sus muertos y otros daños. Un informe de las Naciones Unidas calculó que mas de 600, 000 han sido asesinados/as en esta

guerra y alrededor de unas 3 millones de personas han sido desplazadas de sus viviendas. Me parece interesante el poder discutir todo esto reflejado en una película bajo el título de Avatar en donde usted puede ver y entender la interrelación e interconexión de tres fenómenos de las guerras capitalistas-imperialistas de Estados Unidos: corporaciones, guerras y ganancias lucrativas.

Y por supuesto, nuestra Semana Santa radical debe de encontrar una manera relevante de denunciar, condenar y combatir el proyecto sionista-cristiano -basado en el modelo colonialista y de limpieza étnica contra el pueblo

Palestino- que pregona por un lado que Jesús era judío y por otro lado, el que Israel es el pueblo escogido de Dios. Este disparate teológico de Israel ser el; pueblo de nuestra Diosa tiene que ser rechazado porque solo promueve el imperialismo etnocéntrico-religioso. La realidad es que todos los pueblos son pueblos de Dios. Ahora bien, lo de Jesús ser judío siempre ha sido una realidad que me fascina porque promueve el modelo de relaciones interreligiosas. Pero lo que más me fascina de este Jesús histórico y molesta a otros/as es la realidad que Jesús nació en Palestina, por lo tanto es un Palestino. De aquí el que solidariamente tenga que rescatar lo que está sucediendo políticamente contra su pueblo por parte del imperialismo de los gobiernos israelita

y estadounidense. Este atropello se ha caracterizado por la limpieza étnica hacia Palestina a través de la creación de un Estado–Nación controlado por el movimiento sionista. La pregunta sobre la realidad de los/as refugiados/as Palestinos/as, la ocupación de los territorios por parte de Israel, y los secuestros, arrestos indiscriminados, torturas y masacres contra el pueblo Palestino, o sea, la violación de derechos humanos por parte del gobierno genocida de Israel debe de ser un tema importantísimo para nuestra Semana Santa radical. Hay en la actualidad mas de 7 millones de Palestinos/as que han sido desplazados de su territorio y/o viviendas, y el gobierno de Israel no les permite retornar. Tenemos que acompañar al pueblo Palestino en este

viacrucis. Mientras condenamos y rechazamos el antisemitismo, a la misma vez debemos de condenar y rechazar abiertamente al sionismo terrorista del gobierno de Israel.

Y como lo que se persiguen son construir proyectos de relaciones nuevas se hace necesario el que una Semana Santa erradique las relacione opresoras del racismo, sexismo, heterosexismo, homofobia, xenofobia, cristocentrismo, por solo mencionar algunos de estos males de la humanidad.

Hemos hallado a éste que subleva nuestra nación, y prohibe pagar el tributo al César y se proclama Mesías Rey. Lucas 23:1-2

Queremos una Semana Santa radical que deje como resultado la paz con justicia.

Padre Luis Barrios

Iglesia de Santa María

New York, New York

28 de marzo de 2010

Domingo de Ramo

Sobre esta noticia

Autor:
Che Cacho (217 noticias)
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Tipo:
Opinión
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