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Querandíes

17/04/2010 00:01

1 Una de las naciones indígenas de Sudamérica que ha hecho de los españoles buscar refuerzos para poder vencer en una afrenta

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Una nación indígena que llegó en nuestros tiempos a desaparecer debido principalmente de las enfermidades de los españoles como la viruela.

Querandíes es un nombre heredado de los guaraníes que significa hombres o gente con grasa, debido el gran consumo de grasa por este pueblo. Los mapuches los llamaban de puelches pero también eran conocidos como pampas.

Es un pueblo que habitó principalmente la provincia de Buenos Aires, donde segundo algunos exploradores antiguos llegaba a beber sangre de animales, no porque gustaban más por necesidad por la falta de agua. En 1774, el jesuita inglés Thomas Falkner dividi los querandíes en tres subgrupos: taluhet, didiuhet y chechehet.

En sus comentarios sobre este pueblo, los españoles dicen que tenía un costumbre muy similar a de los gitanos, de no tener un lugar establecido y queda vagando por la tierra. Pero esto es debido las necesidades que pasaban, ellos migraban o buscaban lugares que abundaban alimentos y cuando estos estaban acabando buscaban otra ubicación.

Los het de las costas de los ríos Paraná y de la Plata son los que recibieron más influencia guaraní en el siglo XV y por esto estés son los verdaderos dichos querandíes. Los querandíes, como los het en general son pertenecientes a las etnias tehuelches.

Era valientes cazadores de venados, ñandúes y guanacos que los buscaban con las boleadoras algo que los españoles al ver la llama de piedra-perdida.

En una expedición hecha por el español Pedro de Mendoza él da de cara con los querandíes, y los describe en una de sus crónicas, apodándolos de carendies. Que los relaciona con los gitanos por no tener un asentamiento fijo y quedar vagando por la tierra. Segundo su visualización estaba compuesta de 2.000 hombres con mujeres e hijos. Vestían del ombligo para abajo y fueron hospitaleros con ellos por ofrecer carne y pescado. En sus viajes en esta tierra seca es difícil de conseguir agua, por esto cuando logran cazar un ciervo beben su sangre. Y para comer una raíz que le llaman de cardes.

Segundo los cronistas, los querandíes eran gente robusta y tez morena y vivían en grupos organizados obedeciendo las órdenes de un cacique. Viviendo por medio de chozas construidas con ramas, hierbas y cueros de animales que cazaban, principalmente del venado y de la falsa nutria. Las chozas eran preferentemente levantadas cercanas de los cursos de agua y laguna por causa de la seca frecuente del territorio, para que no tenga que beber la sangre de los animales.

El alimento era la caza, la pesca que realizaban por medio de redes y con el pescado llegaban a fabricar una especie de harina. Y cuando los españoles llegaron conocerlos ya practicaban la agricultura, la siembra y la cosecha.

Una de las maneras que tenía para atrampar las langostas en los pastizales eran echando fuego en el pasto, haciendo que cocine vivas. Después empezaban con la tarea de recolectar estos insectos para que puedan moler y finalmente realizar una pasta comestible.

Uno de los que acompañaba los españoles en estas expediciones llamado Schimdl escribió esta frase a respecto de la manera de la caza de estos indígenas: ‘ [...] También emplean unas bolas de piedra aseguradas a un cordel largo; son del tamaño de las balas de plomo que usamos en Alemania. Con estas bolas enredan las patas del caballo o del venado cuando lo corren y lo hacen caer [...]’ .

Ahora el cronista español Ruy Díaz de Guzmán describe el ambiente en que vivían, como un poco de los hábitos: ‘ [...] en los llanos que van continuando a Buenos Aires, a donde hay desde la boca de este río otras 20 leguas: es toda aquella tierra muy llana; los campos tan anchurosos y dilatados, que no hay en todos ellos un árbol: es de poca agua, y de mucha caza de venados, avestruces y gran suma de perdices, aunque de pocos naturales; los que hay son belicosos, grandes corredores y alentados, que llaman Querandís: no son labradores, y se sustentan de sola caza y pesca; y así no tienen pueblos fundados ni lugares ciertos, más de cuanto les ofrece la comodidad de andar de ordinario esquilmando los campos. Estos corren desde Cabo Blanco, hasta el Río de las Conchas, que dista de Buenos Aires cinco leguas arriba, y toma más de otras sesenta la tierra adentro hasta la Cordillera, que va desde la mar bojeando hacia al Norte, entrando por la gobernación de Tucumán’ .

Acrecentando: ‘ [...] De esta ciudad (Buenos Aires) arriba hay algunas naciones de indios, y aunque tienen diferentes lenguas, son de la misma manera y costumbres que los Querandís; enemigos mortales de españoles, y todas las veces que pueden ejecutar sus traiciones, no lo dejan de hacer’ .

Los hombres andaban desnudos, solamente en algunas ocasiones que usaban un tipo de cuero para cubrirlos. Enguanto las mujeres utilizaban un pequeño paño hecho de algodón para tapar las genitales.

Después de reconocer el territorio y la cultura de esta tribu, Pedro de Mendoza ambiciona ahora conquistarlos. Por esto organiza una expedición militar, comandada por su hermano Diego de Mendoza en 15 de junio de 1536 para hacer una afrenta contra los querandíes.

Con maldad en el corazón Pedro de Mendoza ansía conquistar esta tribu, porque ellos traían para estos forasteros su pescado, todo que tenían para da la bienvenida, fue por 14 días este sucedido. Y todo que recibieron fue la traición de los españoles que planeando un ataque contra ellos se armaron con el comando de Diego de Mendoza. Y fue por esto motivo que llegaron a ser enemigos mortales de los españoles, matando todos los posibles.

Las órdenes que tenían todos los españoles que estaban prontos para esta guerra con estos indios era aprisionar todos se posible, caso contrarío los exterminar. Cuando se acercan para hacer la supresa, los indios ya contaban con 4.000 hombres. Indios amigos suyos habían aparecido en esta inesperada hora. Pero esto no intimidó los españoles que con las armas en las manos realizan el ataque a los indios.

En este ataque fueron muertos mil indios y 20 españoles, incluidos el capitán Diego de Mendoza con otros 6 hidalgos. Antes que la desgracia sea mayor de su lado, los españoles se ponen en retirada.

Los querandíes no lucharon desarmados, en este bravo momento ataca los españoles con arcos y dardes, que es una especie de media lanza con punta de pedernal. Como en la caza de animales salvajes, los querandíes usaron sus boleadoras para atacar los españoles. Como un ciervo en su redil fue muerto Diego de Mendoza con una de estas boleadoras.

Incontentos de las acciones traicionera de los españoles los querandíes se arman de armas, en una investida unida con las tribus de los barenis, zechuruas y zechenais diembus que juntos constaban de 23.000 hombres. Esta fue la cantidad de hombres que atacaron el asentamiento español de Bonas Ayers. Fue un ataque fatal en la ciudad, flechas colgada en llamas incendia, poniendo los españoles en fuga.

Pero con el abandono definitivo de los españoles en la ciudad de Buenos Aires, todo que queda para los querandíes, es recorrer ganados, cazarlo y domesticar caballos. Pues Buenos Aires quedó desabitada y estos caballos abandonados por los españoles, los querandíes pasan a comerlos y domesticarlos, aprendiendo a cabalgar en estos animales.

En 1605 con la llegada de más tropas españolas, estas por su parte enfermas de viruela, hizo que estos se contagiarse llevando muchas de las tribus de los het a muerte, visto no tener ninguna inmunidad contra las enfermedades de estos invasores. Con esto facilitó la invasión de los mapuches en el territorio het, acabando con su cultura por se asentaren en estas tierras y diezmando los idiomas naturales de los het.

Ha fin de enseñar los het en la costumbre de la Iglesia, los jesuitas funda en el 23 de mayo de 1711 la Reducción Jesuítica de San Francisco Javier. Un local que alojó por poco tiempo un grupo de indígenas que al vieren sus amigos morir de enfermedades como la viruela, abandona este asentamiento. Pero es posible que estos ya no fueran querandíes puros, pues muchos de los araucanos instalaron a las cercanías de los querandíes debido la invasión española en su territorio.

Se puede decir que hoy en la provincia de Buenos Aires todavía existen algunas personas que lleva la sangre de los antiguos querandíes, pero con cierta dificultad de identificarlos por esta mezclado con las actuales personas que se asentaron en estas tierras.

Los querandíes fueron un pueblo que como muchos otros de la región tenían sus creencias propias y su gran dios es Soychu y el espíritu del mal es Gualichu.

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La foto pertenece al sitio www.blogcurioso.com

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luli ferra (18/10/2012)

soy lo mas