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¿Cómo puedo tener un hijo que gane el premio Nobel?

11/10/2009 08:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La idea de Graham guardaba la mejor de las intenciones. “Al reunir esperma de científicos premiados con el Nobel para distribuirlo entre mujeres inteligentes, él quería producir toda una generación de genios”,

¿Cómo puedo tener un hijo que gane el premio Nobel?

El sentido común indica que la receta es brindarle todas las oportunidades de hacerse un camino por sí solo. Pero no es una pregunta descabellada. Hasta fines de los años noventa, quienes tenían esa pretensión podían acercarse al “Depósito para Opción Germinal” [Repository For Germinal Choice (RFGC)], un banco de esperma que se especializaba en recolectar donantes entre premios Nobel, campeones olímpicos y otros personajes exitosos. Bastaba ir, pagar en caja, y el banco entregaba un flamante kit que servía para que la mujer se auto inseminara en casa. Por extravagante que sonara, tuvo su clientela. Se sabe que el negocio trajo al mundo a 217 niños.

El RFGC empezó sus actividades en los años 80. Su promotor era el millonario Robert Klark Graham, un optometrista que había ganado su fortuna al inventar una variedad lentes irrompibles. Graham anunciaba sus servicios en periódicos mediante una carta que decía lo siguiente: “Reunimos material germinal de hombres extremadamente inteligentes y saludables y lo congelamos en nitrógeno líquido. El RFGC pone este material germinal a disposición de matrimonios que quieren tener hijos pero no pueden debido a la infertilidad del esposo. Las parejas pueden escoger al donante que prefieran para convertirse en padres. Eso es Opción germinal”.

La idea de Graham guardaba la mejor de las intenciones. “Al reunir esperma de científicos premiados con el Nobel para distribuirlo entre mujeres inteligentes, él quería producir toda una generación de genios”, ha escrito el periodista David Plotz, autor de un libro que recrea la historia del alucinante proyecto, bajo el ineludible título de La fábrica de genios. El problema estaba en el criterio que impulsaba a su creador. Plotz cuenta que el estrafalario millonario escribió un libro llamado El Hombre del Futuro, en el que alertaba de un supuesto tropiezo en la evolución, pues los avances de la medicina impiden que ciertos “humanos retrógrados” –enfermos con retraso mental y otras personas débiles o incompetentes- sucumban como parte de la ley de selección natural de las especies. La humanidad corría el riesgo de degenerar. Para evitarlo había que incentivar la reproducción de los seres humanos más capaces. Cuando su plan se hizo público, medio mundo se le vino encima. Lo acusaron de ser un nazi de la genética moderna.

El catálogo inicial del banco ofrecía el esperma de tres premios Nobel, cuyas identidades se mantenían en reserva. Al menos esa era la idea, hasta que William Shockley, Nobel de Física 1956, contó muy suelto de huesos que era uno de los que había hecho el depósito respectivo. El anuncio no le hizo favor alguno a la causa de Graham, porque Shockley era ya un conocido racista, a quien no le ha temblado la molleja para decir que los negros son menos inteligentes que los blancos. Sus otros dos depositarios renunciaron a participar de la experiencia.

Graham tuvo que refugiarse en la discreción, pero inició una búsqueda frenética para reponer su controvertido stock. Una noche, durante una cena, empezó a codiciar la contribución genética de un catedrático llamado Jim Bidlack. Graham le preguntó si se atrevería darle una muestra esa misma noche, antes de retirarse. Bidlack aceptó. Era la clase de oportunidades que el creador del RFGC no dejaba pasar. Durante un tiempo, ante la falta de donantes calificados o de muestras utilizables –la mayoría de posibles seleccionados era mucho mayor de lo recomendable---, Graham enviaba a un asistente a recoger material de científicos jóvenes con reconocible potencial. Se cuenta que incluso intentó conseguir una muestra del Principe Phillip de Inglaterra. Su maestro, el Nobel 1946 Hermann J. Muller, había tratado de hacer lo mismo con Stalin.

En la investigación que hizo del caso, David Plotz logró contactar a treinta de los 217 hijos de esa hipocondría científica. El primero fue Doron Blake, cuya madre nunca ocultó su origen. “Él era un prodigio, jugaba en computadora a los dos años, leyó Hamlet a los seis, escribió un libro a los once y obtuvo 180 en su primer examen de coeficiente intelectual”, escribe Plotz. Sin embargo, Doron siempre se queja de que atribuyeran sus virtudes a cualquier cosa, menos a su esfuerzo. Aunque hubo otros casos de niños brillantes, también hubo muchachos de rendimiento más bien mediocre. “Tres de los 30 que conozco tienen serios problemas de salud”, señala el autor de La Fábrica de Genios. Más de mil mujeres enviaron solicitudes al banco de esperma para premios Nobel.

Aunque hubo otros casos de niños brillantes, también hubo muchachos de rendimiento más bien mediocre

Graham murió en 1997 al caerse en la ducha de su hotel, durante un viaje para recolectar más reservas seminales. Dos años después su familia cerró su banco de esperma. Incluso sus críticos reconocen que gracias a él se abrieron nuevas y grandes perspectivas para lo que ahora es el millonario negocio de la inseminación artificial. Él recibió un lapidario reconocimiento: en 1991 le otorgaron el premio Anti-Nobel de Biología.

Última Noticia: 3 de mayo de 2008

Nuevo Portal Web

Buscan parejas de inteligencia superior

Está disponible en Dinamarca y EE.UU. Candidatos deben tener alto coeficiente intelectual

Toronto [reuters]. ¿Estás cansado de los típicos sitios de Internet para conseguir citas? Si eres un soltero muy inteligente y eres bueno respondiendo exámenes, existe un nuevo portal que tiene lo que estás buscando.

Esta red social, dirigida a las personas con una inteligencia superior y una gran capacidad para descifrar patrones visuales complejos, comenzó en Dinamarca y ahora ha dado el salto hacia Canadá y Estados Unidos.

Los potenciales candidatos tienen que pasar una test en línea para demostrar que tienen un coeficiente intelectual (CI) superior a 115. Los que superan esta prueba se sitúan en el estrato del 15% de la población con más capacidad intelectual, afirma desde Copenhague Trine Jensen, fundadora del portal Intelligent People.

"Creo que las personas inteligentes se comunican mejor con otras personas inteligentes y, obviamente, el amor surge más fácilmente si te comunicas bien", dijo en una entrevista.

El test para acceder al sistema está basado en una prueba utilizada por Mensa, una organización internacional fundada en el Reino Unido para el dos por ciento de personas con un mayor CI.

El nuevo portal, que cuenta con 700 miembros, ha atraído a ingenieros, abogados, estudiantes, programadores de informática y profesores, añadió la danesa tras aclarar que aún es prematuro determinar el éxito del sitio para lograr casar a las personas.

El RFGC pone este material germinal a disposición de matrimonios que quieren tener hijos pero no pueden debido a la infertilidad del esposo

Autor: David Hidalgo Vega ( Periodista)


Sobre esta noticia

Autor:
Magno Sanchez Pineda (14 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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