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Provócalo para que suceda

06/12/2010 03:01 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Estamos por terminar este año 2010, debemos de pensar como nos fue este año para que el año que entra nos vaya muy bien. Pero todo depende única y exclusivamente de nosotros

Siempre escucho decir cada fin de Año a la gente, que no tuvieron suerte y les fue mal o no tan bien como querían y que no obtuvieron el trabajo que deseaban, el coche, la casa, etc

Todos nos ponemos objetivos para el año que sigue, desde bajar de peso hasta comprar una casa, pero con el paso de los días se nos olvida lo que tenemos que hacer, pues necesitamosciertos cambios y ajustes para llegar a lograrl esos objetivos, y tomamos miles de pretextos para ya no hacer lo correcto, que en realidad son puros pretextos.

Hace algún tiempo en México me subí a un taxi, pues llevaba prisa y me quedé atónita.

Estaba esperando un taxi cuando un taxista se acercó, lo primero que noté es que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata y pantalones negros, muy bien planchados. El taxista salió del auto dió la vuelta y me abrió la puerta trasera del taxi. Me dijo su nombre: "yo soy Andrés, me dio una tarjeta plastificado y me dijo, mientras cierro la puerta y empiezo a conducir, quisiera que leyera mi misión. La tarjeta decía: Misión de Andrés, "Hacer llegar a mis cliente a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible, brindándole un ambiente amigable”

Yo quedó impactado. Especialmente cuando me di cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha.

Mientras se acomodaba detrás del volante Andrés me dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Yo bromeando le dije: “No, preferiría un refresco” sonrió y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando yo le dije: “Tomaré la Cola dietética.

Pasándome su bebida, Andrés me dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo El Universal, El Exelcior, Comercio y Selecciones”

Al comenzar el viaje Andrés me pasó otro cartón plastificado, “Éstas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si desea escuchar la radio”

Y como si esto no fuera demasiado, Andrés me dijo que tenía el aire acondicionado encendido y preguntó si la temperatura estaba bien. Luego me avisó cuál sería la mejor ruta a mi destino a esta hora del día.

ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA

También me hizo conocer que estaría contento de conversar conmigo o, si prefería yo, me dejaría sola con mis pensamientos.

“Dime Andrés, le pregunté asombrada, siempre has atendido a tus clientes así?”

Andrés sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho, solamente los dos últimos años. Mis primero cinco años manejando los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuché en la radio acerca del Dr. Dyer un “gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Sé diferente de tu competencia. No seas un pato, sé un águila. Los patos sólo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llegó aquí, en medio de los ojos”, dijo Andrés. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Miré alrededor a los otros taxis y sus choferes, los taxis estaban sucios, los choferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

“Se nota que los cambios te han pagado”, le dije.

“Sí, seguro que sí”, me dijo Andrés. “Mi primer año de águila dupliqué mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos, consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

Andrés era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Posiblemente haya contado esta historia a más de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Andrés el taxista, tomó una diferente alternativa :

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un servidor publico, político, ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas

Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA

Que tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la Felicidad entre por tu puerta.

Espero que esta historia les haga reflexionar en ésta epoca del año, para que tu vida cambie.

Feliz Navidad y prospero año nuevo.


Sobre esta noticia

Autor:
Guadalupe López. C. (5 noticias)
Visitas:
4490
Tipo:
Suceso
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