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Prepara un plan familiar de emergencia para los desastres naturales

20/03/2011 19:23

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El catastrófico terremoto en Japón, seguido de un tsunami sentido por todo el Pacífico en el hemisferio norte, nos ha hecho orar por nuestros hermanos japoneses y reflejar sobre lo frágiles que somos los seres humanos ante la naturaleza. Todos estamos expuestos a los desastres naturales y hay que tener un plan de emergencia para la familia. ¿Cómo se comunicarían? ¿En dónde se reunirían? ¿Qué provisiones deberían de tener en casa?

Aquí hay tres artículos que te pueden ayudar a armar tu propio plan:

¿Estás preparado/a para un terremoto?

La verdad, es que nadie lo está al 100%. O por lo menos, no quisiéramos estarlo ya que un terremoto es una catástrofe. Pero por esa misma razón y porque son muchos los ejemplos de daños producidos por terremotos en varias zonas del mundo, hay que estar preparados. A pesar de que los terremotos no se pueden predecir, sí se sabe a ciencia cierta que algunas zonas del planeta son sísmicas. Si vives en una zona de sismos, debes aprender a estar preparado para protegerte en caso de que suceda alguno. Toma nota.

Un terremoto o cismo es un fenómeno natural que puede producirse repentinamente en cualquier momento, en ciertas regiones del planeta. Este puede ser tan leve que apenas lo notes o por el contrario, generar verdaderos desastres naturales.

Si vives en una zona donde puedan producirse terremotos, aún cuando no haya habido temblores por muchos años, es preferible que tengas armado un plan para saber cómo actuar de manera segura en caso de que se produzca alguna emergencia.

Una de las recomendaciones más difíciles de seguir en una situación así es mantener la calma en todo momento y no dejar que el pánico y la desesperación se apoderen de ti. Seguramente pensarás: ¿quién puede actuar con calma cuando se te viene la casa encima?

Tal vez la clave para lograr algo de calma es estar preparados y tomar algunas medidas para reducir los factores de riesgo que hay en tu casa y que pueden agravar la situación cuando haya un terremoto.

Una de las cosas más importantes que deberías hacer es detectar los peligros potenciales de tu hogar y tu edificio, y corregirlos. Por ejemplo:

  • Elimina todos los objetos colgantes y los estantes que tengas sobre las camas y los sofás, y cuelga espejos, cuadros y otros objetos pesados en ganchos cerrados.
  • Asegura los muebles a la pared para evitar que se caigan, así como los objetos pesados más valiosos y los electrodomésticos -como televisores, radios y computadoras (ordenadores)-, pegándolos en sus lugares con masilla removible, abrazaderas o algún otro tipo de pegamento.
  • En la cocina, asegura las puertas de los muebles y utiliza cerrojos para evitar que se abran. Asimismo, afirma el refrigerador (hielera) y otros artefactos eléctricos a las paredes usando abrazaderas.
  • Guarda los objetos pesados, las cosas que se rompan y los productos inflamables o peligrosos en los estantes más bajos o asegurados contra el piso.

También es importante que como parte de tu plan de acción en caso de un terremoto, tomes las siguientes precauciones:

  • Haz una copia de los documentos que sean importantes como tarjetas de identidad, datos del seguro médico, contratos, escrituras y toda aquella que puedas necesitar de inmediato. Puedes guardarlo en una caja especial diseñada para sobrevivir terremotos, incendios e inundaciones.
  • Ten siempre a mano los números de emergencia a los que puedes necesitar llamar en ese momento y actualízalos de tanto en tanto. De todos modos, ten en cuenta que en el momento mismo del terremoto es posible que las líneas se saturen o se corten, con lo cual deberías tener siempre presente un plan a seguir por todos los miembros de la familia.
  • Diseña un plan de emergencia. Define un punto de encuentro fuera del hogar donde todos podrán encontrarse en caso de que ocurra un terremoto. Lo ideal es buscar algún lugar abierto cerca de tu domicilio. Incluso, trata de definir un punto de encuentro y un teléfono de contacto fuera de la ciudad, donde puedan comunicarse o dirigirse, en caso de que deba ser evacuada y los miembros de la familia no se encuentren todos juntos en ese momento.
  • Arma una reserva de productos indispensables que puedes necesitar para abastecerte –a ti y a tu familia- durante al menos de 3 a 5 días. Recuerda que luego de un terremoto es posible que se corten los suministros de luz y de agua, por ejemplo, y puede ser difícil obtener alimentos.

Para armar una reserva en el hogar, no deberían faltar:

  1. 4 litros de agua por persona por día.
  2. Suficiente cantidad de comida enlatada o empaquetada y alimentos que no necesiten refrigeración.
  3. Un botiquín de primeros auxilios, con los medicamentos necesarios y todo lo necesario para la higiene personal.
  4. Luces de emergencia y una radio que funcionen.
  5. Ropa y artículos para protegerse del clima: abrigos, zapatos resistentes, calcetines, cobijas y una carpa, si la tienes.
  6. Bolsas de plástico fuertes para la basura y otras necesidades, así como guantes de trabajo y lentes protectores.
  7. Si tienes mascotas, incluye alimentos y correas para ellas.

En caso de que debas dejar tu casa, lo ideal sería que cada uno también tuviera su propio equipo de reserva, que debería incluir, por lo menos:

  • Agua embotellada.
  • Bocadillos de alto contenido calórico.
  • Medicamentos y un botiquín de primeros auxilios.
  • Un silbato, para alertar a los rescatadores de su posición.
  • Luces de emergencia
  • Identificación personal y dinero de emergencia en efectivo.

Si tomas estas precauciones ya habrás dado un gran paso dado para enfrentar ese momento que puede ser muy difícil.

¿Qué puedes hacer para protegerte durante el terremoto?

  • Si estás adentro, no salgas hasta que el temblor cese. La mayoría de las lesiones durante los terremotos ocurren cuando los objetos caen sobre la gente al entrar o salir de los edificios.
  • Refúgiate debajo de una mesa o un escritorio resistente y agárrate firmemente hasta que el movimiento se detenga.
  • Los marcos de las puertas sólo deben usarse como refugio si están cerca de ti y si sabes que se trata de una puerta de carga apoyada fuertemente.
  • Si no hay una mesa o escritorio cerca, cúbrete la cara y la cabeza con los brazos y agáchate contra la pared en una esquina interior del edificio.
  • Cierra todas las llaves de paso de agua, luz y gas, para evitar emergencias por escapes, y si estás cocinando, apaga el fuego antes de buscar refugio.
  • Mantente alejado/a de vidrios, ventanas, puertas exteriores o paredes y de todo lo que pueda caerse, tal como lámparas, muebles altos y cuadros o espejos colgados.
  • Si estás en la cama, espera allí protegiéndote la cabeza con una almohada, a menos que estés debajo de una lámpara de techo que pueda caerse.
  • Si estás en un edificio alto, evita las ventanas y no uses los elevadores.
  • Si estás al aire libre, aléjate de los edificios y cables eléctricos, y ten cuidado con los escombros que se están derrumbando.
  • Si estás en la costa, trasládate inmediatamente a un lugar más alto para evitar un posible maremoto u olas grandes.
  • Si estás conduciendo, detente lo antes posible pero no sobre ni debajo de viaductos, puentes o túneles. Tampoco lo hagas cerca de cables de electricidad, postes de luz, árboles ni carteles. Tan pronto puedas, frena con cuidado a un lado del camino y quédate dentro del vehículo hasta que termine el terremoto.
  • Si quedas atrapado/a en los escombros, no enciendas un fósforo, no te muevas ni levantes polvo, cúbrete la boca con un pañuelo o la ropa y da golpes en un tubo o la pared para que los rescatistas puedan encontrarte. Si tienes, usa un silbato y evita gritar, solo hazlo como un último recurso, ya que gritar puede causar que inhale cantidades peligrosas de polvo.
  • Cuando todo haya pasado, si tienes que salir afuera después del terremoto, ten cuidado con objetos que caigan, cables eléctricos caídos y paredes, puentes, calles y aceras debilitadas.

Recuerda que estas catástrofes son inevitables y las circunstancias pueden estar fuera de tu control, pero hay medidas de seguridad que puedes tomar. Mantenerte a salvo, a ti y a tu familia, hasta que llegue asistencia de rescate, depende principalmente de ti. Por eso es importante que tengas en cuenta estas normas, para cuidar a tu familia antes, durante y después de un terremoto.

Cómo prepararte para un huracán

La temporada de huracanes ya empezó y lamentablemente promete seguir bastante activa. ¿Sabes cómo alistar tu hogar en caso de que un huracán se aproxime a tu ciudad? ¿Tienes reservas preventivas? Si no sabes cómo contestar a estas preguntas, en Vida y Salud te damos una lista de consejos para que sepas prepararte a tiempo.

Desgraciadamente los huracanes son fenómenos naturales que no se pueden evitar. Sin embargo, sí tenemos el poder de evitar que nos afecten gravemente. Después de lo que sucedió con el huracán Katrina, no queremos que la historia se repita. Y, aunque no tenemos el control sobre ellos, en la mayoría de los casos podemos evitar que las consecuencias sean desastrosas para nuestras familias.

Prepara un plan familiar de emergencia para los desastres naturales

Tan pronto sepas que un huracán se aproxima hacia tu casa, empieza a prepararte de inmediato. Los siguientes consejos de la Cruz Roja Americana te pueden ayudar.

Cuando se está formando un huracán en el mar, los sistemas meteorológicos de tu país, estado o ciudad, lanzarán una alerta. Mantente pendiente de los anuncios en el radio, la televisión y los diferentes medios de comunicación para saber cómo va avanzando la tormenta y cuáles son los riesgos de que se acerque a tu ciudad.

Si el sistema de alerta dice ADVERTENCIA, quiere decir que es probable que el huracán llegue a la zona donde vives. Y si dice AVISO, quiere decir que el huracán efectivamente llegará en las próximas 24 horas.

En caso de ADVERTENCIA de huracán

Haz un plan de desalojo. Para que estés preparado en caso de que las autoridades indiquen que se debe abandonar el área:

  • Elige varios lugares potenciales a los que te puedas ir (casa de familiares o amigos, o refugios) y habla con las personas allí para asegurarte de que te pueden recibir
  • Revisa que tu auto esté en buenas condiciones y llena el tanque de gasolina
  • Averigua acerca de otros medios de transporte (tren, bus o camión)
  • Compra un mapa para orientarte en las carreteras
  • Haz una lista de teléfonos importantes como la policía de carreteras o los números de las personas que te recibirán.

Compra suministros de supervivencia. Después de un huracán, es muy probable que no haya electricidad, gas, ni servicio de agua potable, o que no abran los supermercados por algunos días. Por eso necesitas tener lo necesario para pasar el tiempo. Antes de que se agoten en las tiendas o de que sea demasiado tarde, asegúrate de tener lo siguiente:

  • Radio con baterías
  • Linternas o lámparas de baterías y, por supuesto… muchas baterías de repuesto
  • Comida que no se dañe y que sea fácil de preparar, como comida empacada y enlatada
  • Leche de fórmula para los bebés de la familia
  • Agua. Mínimo 3 galones (12 litros) de agua por persona, pensando en que cada persona usa 1 galón por día, ya que el servicio de agua podría tardar en volver mínimo 3 días
  • Botiquín de primeros auxilios
  • Repelente de insectos
  • Protector solar
  • Capas impermeables para toda la familia
  • Si alguien en tu familia necesita medicamentos diariamente, asegúrate de tener suficientes o compra de antemano algunas reservas

Alístate para proteger tu casa. Cuando dan la señal de advertencia, todavía tienes un tiempo para planificar cómo vas a proteger tu casa antes de que den el aviso.

  • ¿Con qué vas a cubrir las ventanas? Revisa que las tormenteras (shutters en inglés) estén funcionando para cuando las vayas a instalar, o compra tablas de madera contrachapada de media pulgada de grosor y coloca soportes para que puedas instalarlas rápido.
  • Corta algunas ramas de los árboles cercanos a tu casa para permitir que el viento circule y no los tire. Empieza especialmente por las ramas más viejas o las más peligrosas.
  • Revisa cómo puedes desconectar los servicios de agua, de electricidad y de gas, para que lo puedas hacer rápidamente si las autoridades te lo piden.

En caso de AVISO de huracán

  • Instala las tormenteras para proteger tus ventanas.
  • Mete a tu casa todos los adornos que tengas afuera y los muebles del patio o del jardín.
  • Mete en bolsas de plástico ropa seca para toda la familia, ropa de cama y bolsas de dormir. De preferencia ropa y zapatos impermeables.
  • Alista los productos de aseo que vayan a necesitar: jabón, pasta dental, papel higiénico, pañales y otros artículos especiales que necesiten los niños, las mujeres y los adultos mayores.
  • Alista los medicamentos que necesites con urgencia.
  • Alista un juego de llaves adicional para la casa y para el auto, y dáselo a otro adulto responsable de la familia.
  • Ten a mano dinero en efectivo, todos los documentos legales (de la casa, del auto, documentos de identificación, tarjetas de los diferentes seguros) y la lista de teléfonos de emergencia.
  • Si te ordenan desalojar, hazlo de inmediato.
  • Si no te ordenan desalojar, reúne a toda tu familia en el centro de la casa, lejos de las puertas y las ventanas.

Recuerda que lo importante durante un huracán es cuidar tu vida y la de tu familia. Es maravilloso si puedes proteger tu casa, pero entiende de antemano que es posible que sufra daños y que no vale la pena arriesgar tu vida por protegerla. ¡La vida es lo primero!

¿Cómo sentirte mejor luego de un desastre natural?

Luego de un desastre natural, no sólo se presentan daños físicos. Los daños emocionales pueden ser graves y es importante que pongas de tu parte para superar este evento. Aquí te damos algunos consejos sobre qué puedes hacer para superar el impacto emocional de un desastre natural.

Terremotos, tsunamis, huracanes, inundaciones, tornados, incendios. Los desastres naturales son una realidad de la que no podemos escapar, pues muchas veces son impredecibles. Este año, dos desastres nos han estremecido a todos: primero, el terremoto en Haití y luego, el terremoto en Chile. Por razones obvias, una tragedia de este tipo causa un impacto muy severo en el lugar en donde sucede: muertes, destrucción, incertidumbre, escasez y miedo.

Más allá de los traumas físicos y de las enfermedades que se pueden presentar a causa de un desastre natural, existen también consecuencias para la salud mental que no se pueden ignorar. Recientemente un paciente chileno me contaba que tenía muchos problemas para dormir por el miedo de que sucediera una réplica del terremoto. Esto es algo normal luego de haber pasado por un impacto tan fuerte. Luego de sobrevivir a un desastre natural, las personas pueden sentirse tristes, ansiosas e indefensas.

Por eso, es común tener problemas para conciliar el sueño y las pesadillas pueden ser recurrentes. También podrías tener problemas para comer o concentrarte en algo que hacías rutinariamente. Tu estado de ánimo podría estar fluctuando y la sensibilidad y la irritabilidad afloran fácilmente. Todas estas reacciones son la respuesta al estrés emocional que causan los desastres naturales y que se conoce como Síndrome de Estrés Postraumático. No es fácil afrontar y entender que en unos pocos minutos, el mundo que conocías, dejó de existir. Literalmente, todo se pone patas arriba y tienes que lidiar con muchas cosas: desde la muerte de tus seres queridos, hasta la recuperación económica.

¿Qué puedes hacer para sentirte mejor luego de un destre natural?

Muchas personas se sienten tristes, pero al tiempo agradecidas de estar vivas. Por eso debes ser paciente y darte tiempo, la recuperación no va a ser de la noche a la mañana. Lo que sucedió no se puede minimizar ni hacer a un lado. Sólo el paso de los días hará que empieces a sanar poco a poco tus heridas emocionales.

Sigue estos consejos que pueden ayudarte, ayudar a tu familia y también, a tu comunidad:

  • Trata, dentro de lo posible, de seguir con tus rutinas.
  • Vigila lo que comes: si es posible come sanamente y no te saltes comidas ni comas demasiado.
  • Mantente activo(a).
  • Ocupa tu tiempo ayudando a las personas en tu comunidad.
  • Acepta la ayuda de los demás y habla de tus sentimientos.
  • Evita, en lo posible, pasar mucho tiempo en el lugar del desastre o viendo reportajes sobre la tragedia en la televisión. Esto sólo revive los recuerdos del episodio y puede causarte ansiedad y miedo.
  • Busca ayuda inmediata si sientes que no eres capaz de cuidarte o de cuidar a tus seres queridos, si eres incapaz de continuar con tu trabajo, si te sientes deprimido(a) o triste por más de dos semanas y si para “aliviar” esto empiezas a recurrir al alcohol o a las drogas. Si tienes pensamientos suicidas, es necesario que busques ayuda urgentemente.

Un desastre natural causa tal impacto, que podrías tardar mucho tiempo en volver a sentirte tranquilo(a). Pero recuerda que debes poner de tu parte y seguir adelante. Busca centros de ayuda psicológica en tu comunidad si la necesitas.

Aunque quizá no lo veas así en este momento, el estar vivo(a) para contar la historia de lo que sucedió, te hace un ser afortunado. Pon de tu parte y ¡sigue adelante!

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