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"No me pongo a escribir una canción, sólo cuento mis pensamientos"

29/09/2009 16:38 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A cuatro días de dar un concierto en Teatro Caupolicán de Santiago, la líder de la banda española Chambao y máximo exponente del flamenco chill en su país,

Mi cuerpo ya me está diciendo: ‘¡Pégate una siesta y cállate la boca!’”, comenta María del Mar

Rodríguez Carnero (34) –más conocida como Lamari– con una voz áspera que revela el ritmo frenético

al que ha estado sometida la líder de la banda Chambao durante las últimas semanas en España. En las ciudades de Oviedo y Albacete; en las localidades de Altea y Rivas-Vaciamadrid… Un festival tras otro durante infatigables 10 días forman parte de su gira de conciertos que comenzó en febrero y que se extiende por América Latina, con actuaciones en nuestro país, Argentina y México.

Nacida en la ciudad de Málaga, esta mujer con acento contagioso y que deja palabras a medio terminar, en persona luce tal como lo hace sobre el escenario: sencilla, frágil y sosegada. A cara lavada y vistiendo con simpleza una falda hasta la rodilla de tela negra y una polera de manga corta, sin estridencias, confirma que la fuerza de Chambao proviene de su dulcificado canto con dejo andaluz, del flamenco chill (música flamenca mezclada con electrónica) que esta banda española acuñó, y la carga emocional de las canciones que compone.

Los comienzos de este grupo son fruto de la casualidad. Lamari trabajaba en contabilidad y había abortado la idea de estudiar educación y sicología cuando el cantante y compositor holandés Henrik Takkenberg aterrizó en la tierra de Picasso y cambió su vida para siempre: “Empezamos con dos amigos a hacer canciones, en plan broma, como una aventura, hasta que conocimos fortuitamente a Henrik (el primer productor de Chambao) quien nos animó a grabar una maqueta, cosa que nosotros jamás habíamos pensado hacer. En 2001 Sony nos hizo un contrato y se vendieron los discos”, relata en entrevista desde el hotel Anaco, Madrid.

Lamari no estudió canto ni nada parecido. “La música la llevaba desde chiquita y de forma natural. Cantaba con los amigos, en reuniones…Eso, en Andalucía, esmuy normal. Por tanto no planifiqué en nada mi carrera. No me propuse ‘voy a estudiar esto’. Además, se compone desde aquí (muestra su estómago). Todo sale de la barriga para afuera (hace el gesto con las manos). Y lo que cuento surge de la necesidad de sacar cosas. Ahora recopilaré las ideas que voy anotando en una libreta, porque yo nome pongo a escribir una canción, sólo cuentomis pensamientos. Escribo como si fuera una especie de diario de vida”, dice.

Las historias que relata son vivenciales. “Tienen bastante de mí y también de lo poquito que somos y de lo mucho que nos creemos a veces. O de lo invencible que nos sentimos. Me parece que vamos de arrogantes por la vida y, en un pis pas, te vas de aquí y no te has enterado”.

Con otro Aire (2007) es el disco más personal de Lamari. Ella compuso nueve de los 11 temas que incluye el álbum y que hablan de libertad, distintas culturas e integración. Siempre impregnados de raíces flamencas, música que respeta mucho y la motiva. Y también toca realidades tan crudas como cotidianas en los títulos Voces y Papeles Mojados, este último nominado al Grammy Latino 2008 y que trata sobre la inmigración ilegal, pero que, como dice el estribillo: “Muchos no llegan, se hunden sus sueños, papeles mojaos, papeles sin dueño”.

"Enamorá de la vida"

Aunque el nacimiento de Chambao, en 2001, fue fluido, su evolución tuvo escollos. Los dos cofundadores del grupo decidieron marcharse al poco tiempo; el último en irse fue, Eledi, en 2005, y ella se quedó sola. El mismo año en que a Lamari le diagnosticaron cáncer. “Ese año fue un punto de inflexión para mí: cambié gente del grupo, también de manager, recuperé parte del equipo. Y, a pesar de que yo soy la que tiene un contrato firmado con Sony, la que dirijo y compongo, quise mantener el nombre Chambao, porque siento que somos un grupo”.

A cuatro días de dar un concierto en Teatro Caupolicán de Santiago, la líder de la banda española Chambao y máximo exponente del flamenco chill en su país,

Y, aunque diga “Chambao soy yo”, muchas veces no se siente cómoda con esta jerarquía, porque quiere estar y compartir con todos. “Ser jefa es muy difícil, pero yo soy atípica: no tengo camarín ni coche aparte y comemos todos juntos”, señala la musa de la banda integrada por ocho músicos en el escenario.

Conocer de su enfermedad fue otra “bofetada que te meten”, cuenta. La protuberancia se la descubriómientras conversaba con una amiga relajadamente. Tenía sólo 30 años y los exámenes arrojaron lo impensable: cáncer de mama. Relata los hechos con detalle como si no hubieran pasado cuatro años desde entonces: “Tenía que recoger los resultados a las cuatro y media de la tarde de un día y me planté sola en el médico media hora antes, sabiendo que mis padres vendrían después. Deseaba que me dieran el resultado amí, aunque estaba convencida de que esto era un quiste. Cuando me dijeron lo que era me quedé como diciendo ¡qué idioma es esto! Recibí el folio (el papel) que me dio la doctora, me di vuelta y llamé otra vez a la puerta y dije: ‘¿Perdona? es que no me he enterado muy bien’. Y la patóloga me contesta ‘¿Qué no te has enterado? Pues esto es muy grave: tienes cáncer. Hay que operar ya’. En ese momento, me quedé afuera sentada con mi diagnóstico y me largué a llorar sin parar”.

Y todo su mundo se detuvo. Recién había grabado su tercer disco Pokito a poko (2005), que seguía la líneamusical que acuñó con el compositor Takkenberg en la playa de Pedregalejo aquel verano de 2001: el llamado flamenco chill. Pero se suspendió por un tiempo la promoción. Lo primero era su salud: operarse, quimioterapia, radioterapia y tratamientos adicionales. Un mes después, recuperada de la intervención y superada la primera quimioterapia dijo a Sony: “´Vámonos que a esto yo le tiro’. Fue mi decisión de decir ‘si esto ha venido a tu vida: ¡tírale!’. ¿Por qué te vas a encerrar en tu casa? ¡Pues no! Si cantar me encanta y me ayuda a ser mejor persona”. El álbum Pokito a Poko se editó en más de 20 países, permaneció 70 semanas en la lista de los más vendidos en España y fue Disco de Platino.

A Lamari esta experiencia lamarcómucho. “Sacómuchas cosas de mí, a la guerrera que forma parte de mi aprendizaje. Afloró lo más animal, de supervivencia (…) También cambiaron mis prioridades y me permitió saber qué es lo urgente en la vida: mi familia, mis padres y mis cuatro hermanos”

Ser optimista y positiva le ayudó mucho a esta andaluza. Está convencida de que el dolor enseña a crecer. Y, por lo mismo, no cree que 2005 haya sido un año negro en su vida. “Por el contrario, fue precioso. Un renacer total. Total”, cuenta.

Así qué “enamorá de la vida, aunque a veces duela”, dice canturreando Lamari. Y así queda consignado en la publicación que su hermana Aurora, filóloga de profesión y la poeta de la familia, escribió para la editorial La Esfera de los Libros. La biografía va en la cuarta edición y el título proviene de la canción Volando Voy del cantante español Kiko Veneno.


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Autor:
Fidelam (4709 noticias)
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Nota de prensa
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