Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Alberto Thirion escriba una noticia?

Poema a Máximo Gorki, de Carlos López Dzur, inspirado en una Obra de Alberto Thirion

18/02/2012 19:23 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Papa, Benedicto XVI, visitará Cuba entre el 26 y el 28 de marzo de 2012

Mi amigo El Amargo Gorki

Máximo Gorki como un Cristo, Obra de Alberto Thirion, Artista Mexicano

a Alexei Maximovich Peshkov (1868 -1936),

alias Máximo Gorki

Estoy contigo, Máximo, a unos dedos

de invocarte Mi camarada en la Revolución

confrontadora, tan tristemente necesaria.

Vocación de amor tienes, hijo de tapicero.

Sediento huérfano del mundo todavía

(apenas redescubres tu propio Padre oculto)

y tu circunstancia es tan dura que el mundo cruje.

El tiempo ingratamente te traga, Máximo.

Te niega su abrazo, uránico / saturnal / te es

y tus abuelos contigo también se lamen

ollas que cuecen sus duras circunstancias.

Estoy contigo porque eres estudioso

y exploras por tu cuenta que amigo es sólo

ese querer hondo de saberte, informado,

darte en amor con la palabra, vincularte

tal como en ‘La familia Orlov’, ‘Los vagabundos’,

‘Tres hombres’, ‘La madre’, examinando

en profundidad el valor de la rebelión,

cuando emancipa y la fuerza de voluntad

es compromiso, posición personal

en medio de ese tránsito, el orden social

que se derrumba para que viva el otro orden,

potenciado con mayor justicia.

Tú sabes qué es ser pobre en el vientre

del zarismo y su inminente ocaso.

Tienes miedo de ese tiempo

en que todo cruje

como el hambre, el descenso, el hastío,

la auto estima de los pequeños burgueses.

2.

Y, a los 16, cuando este proceso consciente

se cuajaba, la edad es triste, peligrosa,

angustiosa adolescencia

en medio de juventudes progresistas…

Entonces, disparaste la bala, la hundíste

en la costilla y más abajo y apenas con 18

malcumplidos. Te cambiaste el nombre

(ya no quieres ser Alejandro), «¿estás leyendo

a Tolstoi?», te pregunto. No. Algún ketubah mío,

algún documento que compadece al hombre

y no insiste en llamarlo baronshin,

hijo de condena, kelim / vasija rota.

3.

«Díme amargo, ganzúa», me pedíste

«que soy hijo del castigo, y me quiero

morir», me cansé de hacer pan

y pintar verjas, de ser camarero en viejos barcos.

Y seguir esta senda crecida de miseria

y yo vendiendo vodka. Embruteciendo vagabundos

y cosacos. Quiero horizontes porque siento

que la vida es breve, muy dura para mis dedos.

.

Obvio: tenías tuberculosis. Lo sé. Y te da frío

y te duelen las articulaciones.

El pecho y dedos dolientes son bajo el papel

tus cuentos y dramas literarios…

«Ven, hombre de ley, házte abogado

de alguna esperanza o viaja conmigo

a Capri», siete veces te lo he suplicado.

Para que no sientas un clima que te mata

el cuerpo y el alma. El corazón y los dedos.

Este poema, de Carlos Lopez Dzur, me lo enconté un día en linea, hoy con motivo de la visita de Benedicto XVI, a Cuba, lo recordé

Para que no te silencie Lenin, con su propio puño

y letra, o quien es peor, los Zares y los monjes

con su vil ortodoxia que conspira

con subversión en silencio, sin amor por nadie,

sin amor por los jóvenes de Rusia.

Ellos, como tú, han comenzado a airarse.

4.

Estábamos en Nápoles cuando la guerra vino.

Servimos en la Cruz Roja, rusos para Italia, y amábamos

el arte; tú no creías en la Revolución del ’17

y yo que te dije: Amigo Amargo, cree,

llena de esperanza esa vasija rota.

Es mejor ser un bolchevique que un nihilista

conspirando en sí mismo en beneficio de nadie.

Sí, Máximo. A unos dedos estuve

como estoy ahora, de invocarte camarada

de esa Revolución confrontadora,

tan tristemente necesaria.

No por tí, hijo de tapicero,

no por tí, camarero de barcos,

por esa gente, hijos del Sol,

pero en ‘Los bajos fondos’,

pobres veraniegos, bocetados

como ídolos de la lucha proletaria.

5.

Bueno que te hayas declarado antifascista,

amigo Amargo, y que lo digas en Alemania

y que lo adviertas en San Petersburgo: Alemania

enemiga nos prepara mortaja.

Hasta acá vendrá a matar más rusos y judíos

que los que Génrij Yagoda desde Ucrania,

con la voz policíaca secreta del Holodomor.

El genocidio está a las puertas,

Máximo, camarada amargo,

y el movimiento mundial por la paz te espera

y es más importante que el realismo socialista

y que las técnicas naturalistas de teatro.

Este es el año: 1934. Año que inicia el Gran Terror

y tu arresto domiciliario y el asesinato de tu hijo

para ponerte mucha más tortura sicológica.

6.

Mi corazón es contigo, Máximo, a unos dedos

de invocarte en la miseria y el sufrimiento

de tu muerte repentina y crisis de identidad

después de la amargura. A unos dedos,

Máximo, amigo amargo,

Es hora de sacar otra vez la pistola

con su forma de espada de Zain. Es tu pluma

que ha visto la desgracia de los desheredados

(a los que llamas ex-hombres).

De las clases marginadas de la Rusia de los zares,

salvo tu descripción del tipo del vagabundo

y autobiografías, que me conmueven.

Estás lleno de humanidad, al fin y a cabo,

y, si bien no eres el más optimista en la desgracia,

eres preciso, honesto, amoroso.

A unos dedos he estado de invocarte

Amigo Amargo y decir: Este judío

te ama. Eres un verdadero amigo.

Carlos López Dzur

Poeta Portoriqueño

Recopilacíon de artículos perdidos por Alberto Thirion


Sobre esta noticia

Autor:
Alberto Thirion (101 noticias)
Visitas:
3673
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.