En plena 'Operación Bikini'. Todo sobre mi dieta proteinada
Aunque haya indicios de ello, no me he vuelto loca (de momento). Ya sé que acabamos de estrenar el otoño y pensaréis, no sin razón, que ¡a buenas horas me acuerdo yo de la operación bikini! El caso es que nunca es tarde para ponerse en forma y creo que esta época es perfecta para empezar una dieta, aún hace buen tiempo pero el calor no es agobiante y no sé si os pasa a vosotros, pero al igual que el inicio del año, el comienzo del "curso", me invita a proponerme nuevos retos y buenos propósitos (de enmienda:-). Uno de ellos ha sido perder unos cuantos kilos.
Quienes me seguís a través de Twitter sabéis que esta vez me he propuesto firmemente conseguirlo ¡los kilos no podrán conmigo! Así que hace unas semanas me puse en manos de los profesionales de Hedonai , que me recomendaron el tratamiento más adecuado para mi caso particular: La dieta proteinada. Reconozco que cuando me hablaron de esta dieta, me mostré un poco escéptica y no me animé hasta que vi resultados en personas de mi entorno, incluida Susana, de The Beauty Blog, que narró su experiencia a través de su blog.
Sala de espera de uno de los centros Hedonai El personal de Hedonai , desde la recepción hasta los doctores con los que he tratado son encantadores y te hacen sentir muy cómoda en todo momento. Lo primero que me pidieron fue una analítica muy completa. Por ese motivo tuve que aplazar el tratamiento varios meses, ya que me diagnosticaron una anemia brutal. En esas condiciones, se negaban a que comenzara, así que tras varios meses tratando mi falta de hierro, repetí los análisis de sangre y los resultados fueron muy buenos, ¡ya podía empezar!
Seguro que tenéis amigos, familiares o conocidos que están realizando la dieta según el método Dukan, que también es una dieta protéica. Tienen similitudes pero la mía es un poco diferente, ya que en vez de tomar las proteínas directamente de los alimentos, durante la primera fase del tratamiento, las proteínas son suministradas a través de preparados alimenticios, en este caso de la casa Lignaform. El motivo no es otro que el de controlar las proteínas que comemos, asegurándonos de que tomamos las que nuestro cuerpo necesita de la forma más completa. Lo que disminuimos con este tratamiento es la ingesta de hidratos de carbono y grasas.
Quiero incidir en que se trata de una dieta que sólo se puede seguir bajo un riguroso control médico y está indicada para los que necesitamos perder bastante más de dos o tres kilitos, para el resto disponen de otro tipo de regímenes. Uno de los aspectos más positivos de esta dieta es que te facilitan toda la logística. En mi caso, voy a seguir un plan de adelgazamiento de tres meses, indicado para perder hasta 12 kilos, y todo lo que necesito para su correcto seguimiento viene en tres maletas, una maleta por mes.
También existen de un mes, para perder 5 kilos o dos meses, para perder 8. Son cantidades orientativas, pues depende de cada persona y del correcto seguimiento del programa. En ellas encontramos los sobres Lignaform, así como dos cocteleras para prepararlos y las vitaminas y minerales necesarios para suplir las carencias que tendremos al no consumir ciertos alimentos como lácteos, fruta, etc.
Todo esto tiene un motivo y es que, eliminando la ingesta de azúcares rápidos, conseguimos que nuestro cuerpo se de cuenta de que tenemos reservas que puede utilizar para tal fin y se consigue que, a través de los cuerpos cetónicos, comience a quemar la grasa que tenemos acumulada para generar energía. Este es el famoso estado de "cetosis". No os miento, los primeros días fueron muy duros, pero a partir del cuarto-quinto día, comencé a sentirme mucho mejor, con más energía e incluso cierta euforia.
La dieta consta de tres fases:
- Fase 1 , Activa: Consiste en tomar únicamente productos proteinados y verduras.
- Fase 2 , Selectiva: Empezamos a cambiar una de las tomas en comida o cena por alimentos con sustancia, como digo yo. Actualmente me encuentro en esta fase y ya puedo comer carne, pescado, pollo, pavo, huevos o incluso jamón serrano una vez al día, en la comida o en la cena.
- Fase 3 , Mantenimiento: Una vez alcanzado el peso adecuado, nos enseñan a mantener una alimentación equilibrada, reeducándonos en hábitos alimenticios saludables para no recuperar el peso que hemos perdido. Este punto es uno de los que más me atraía del tratamiento puesto que, como muchos de vosotros, por el trabajo y por falta de tiempo, estoy acostumbrada a comer fatal.
- Es fácil. Comparado con otros regímenes de adelgazamiento, los resultados son visibles a corto plazo , lo que te anima muchísimo a continuar y no caer en la tentación de saltártelo.
- No pasas hambre . En mi caso, sólo tengo hambre a las horas claves: desayuno, comida y cena, aunque debo hacer 5 comidas, incluyendo un tentempié a media mañana y una merienda a media tarde.
- Al no tener un hambre irresistible, tu humor no se resiente tanto como con las dietas hipocalóricas (que levante la mano quien no esté irritable y de mal humor cuando se pone a régimen!), lo que te favorece a ti y al doctor, que aprovecha para llevarte por el buen camino en lo que a hábitos alimenticios se refiere.
En el próximo post os cuento cómo lo he conseguido y en qué ha consistido la fase 1 del tratamiento con todo detalle. ¿Alguien más se une a la operación bikini de invierno? ¿Habéis seguido alguna vez una dieta proteinada? ¡Compartid vuestras experiencias y mucho ánimo a quienes estéis luchando contra esos kilos de más!
Añade tu comentario
Comentarios de En plena 'Operación Bikini'. Todo sobre mi dieta proteinada
Sobre esta noticia
Autor: Notsoaddictedtobeauty (73 noticias)
Fuente: notsoaddictedtobeauty.blogspot.com
Visitas de esta noticia: 322
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Copyright autor









