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Platos típicos para chuparse los dedos: Argentina

23/08/2011 23:41
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Lechón a la parrilla

Lechón a la parrilla

El continente sudamericano ofrece un sinfín de variantes y combinaciones en lo que se refiere a la gastronomía. Puntualmente en Argentina, los platos destacados están dominados por la presencia de carne vacuna, distintos tipos de masa, quesos, verduras y condimentos varios. A continuación haremos un repaso por la interesantísima cocina de este país.

  • Asado: así se llama a la carne asada. Generalmente, se trata de carne vacuna, aunque un asado argentino bien completo puede incluir pollo, cordero, bondiola de cerdo, pimientos rellenos y otros manjares. Los dos cortes más tradicionales son la tira de asado (costilla de la vaca) y el vacío, que sale de la parte abdominal del animal y constituye una de las máximas exquisiteces de la parrilla argentina. Asimismo, resulta inevitable la mención del famoso "choripán" (consta de un chorizo abierto entre dos panes), clásico de la mayoría de los asados que se hacen a lo largo y ancho del territorio argentino. Si bien esta comida es característica de todo el país, la mejor carne se encuentra en la región pampeana, en el centro del país; esto ocurre debido a la forma de vida que lleva el animal y las condiciones del terreno.
  • Milanesa napolitana: contrariamente a lo que puede suponerse, este plato no nació en Nápoles, Italia, sino en Buenos Aires. El mismo consiste en una porción de carne vacuna rebozada con pan rallado y recubierta con salsa de tomate y mozzarella, tal como si fuese una pizza. Su nombre se debe al creador, José Nápoli, quien la inventó a finales de la década de los 30 y comenzó a venderla en la zona céntrica de la capital argentina. En la actualidad, puede encontrarse con agregados como el jamón cocido, la panceta, la cebolla y otros, mientras que también se elabora con un filete de pechuga de pollo. Por lo general, las papas fritas conforman su compañía perfecta.
  • Locro: es un Guiso típico de toda la Región Andina, en Sudamérica, hecho a base de porotos, maíz y zapallo. En Argentina, se elabora mayormente en el Noroeste. Sin embargo, la costumbre se ha extendido a otros sitios del país en el que suele comerse en las principales fechas patrias. Además de los ingredientes mencionados, cuenta con carne vacuna (seca o fresca), diversos embutidos y condimentos como aceite, ají molido, pimentón y cebolla de verdeo.
  • Empanadas: pese a que son populares en todo el país, en el Noroeste están consideradas parte del patrimonio gastronómico de la región. Generalmente, se trata de una masa fina confeccionada con levadura y grasa; la misma se rellena (la más tradicional, con carne vacuna y otros condimentos) y luego se le hace el repulgue para cerrarla. Pueden hornearse y también freírse. Las provincias de Salta y Tucumán se destacan por sus deliciosas empanadas.
  • Picada criolla: sabrosa y pintoresca, la picada está muy arraigada a las costumbres de los argentinos. La clásica se compone de algún salame o salamín cortado en rodajas, cubos de queso y pan. Sin embargo, actualmente, una picada puede contar con las más diversas variedades de embutidos, patatas fritas, aceitunas, maníes, anchoas e incluso pequeñas cazuelas de comidas calientes. Su origen está directamente relacionado con las famosas "tapas" españolas. Habitualmente, la picada se acompaña con vino tino, cerveza o fernet (bebida a base de hierbas que se combina con refresco de cola).
  • Pizza y fainá: a la -conocida mundialmente- pizza, los argentinos le sumaron la fainá, una masa preparada con harina de garbanzo que puede ponerse encima o por debajo de la porción de pizza. Alcanzó gran popularidad durante el Siglo XX, época en la solía servirse con un vaso de vino moscatel (dulce). En el presente, cualquier pizzería de Buenos Aires ofrece fainá a sus clientes.
  • Humitas y tamales: estas dos delicias son propias del norte del país. En ambos casos, el relleno se hierve dentro de las hojas secas del choclo, aunque la humita también puede cocinarse rallando los granos del choclo en una olla hasta lograr una masa espesa. Con respecto a los tamales, el relleno se compone de maíz, zapallo, carne vacuna, aceitunas, huevos y otros condimentos, con la posibilidad de agregar pasas de uva, por ejemplo. La humita es de más sencilla elaboración.
  • Pasta con tuco: presente en las reuniones familiares, al igual que el asado, la pasta es otro de los legados que la cultura gastronómica italiana dejó en Argentina. Tallarines, ravioles, ñoquis y sorrentinos son las variedades de pasta más tradicionales en el país, mientras que los rellenos comunes están elaborados a base de verduras, pollo, ricota, jamón, mozzarella y papa. A la pasta se le suele agregar una salsa conocida como "tuco" (palabra de origen italiano), que surge de la cocción del tomate con cebolla y/o ajo, además de varios condimentos (orégano, pimienta, sal, etc.) que le aportan gusto y personalidad. Finalmente, un poco de queso duro rallado y el plato está listo.
  • Arroz con leche: para concluir, uno de los postres más tradicionales, que también tiene una destacable popularidad en otros tantos países. En Argentina, suele servirse con un toque de canela, pasas de uva, yemas de huevo y algún vino dulce.
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Mate argentino

Dulce de leche: y si de dulces se trata, el dulce de leche comprende un lugar importantísimo en la gastronomía argentina. Este auténtico manjar, consecuencia de hervir leche con azúcar durante un largo tiempo, es utilizado en los desayunos y meriendas, así como para la confección de todo tipo de pastelería. En el Museo Histórico de la Nación existe un relato escrito que fecha la creación del dulce de leche en el año 1829. Cuenta la historia que Juan Manuel de Rosas (militar y político argentino) debía reunirse con Juan Lavalle para firmar un pacto de paz en las afueras de Buenos Aires. Mientras tanto, la criada de Rosas estaba hirviendo leche con azúcar para acompañar el mate (la infusión más consumida en el país) cuando vio a Lavalle durmiendo sobre el catre de Rosas. En ese momento, decidió dar aviso a los guardias y dejó la leche en el fuego. Cuando regresó, ésta había tomado una consistencia espesa y su color era marrón. Según la misma leyenda, a Rosas le gustó mucho y lo compartió con Lavalle durante la discusión sobre el mencionado pacto.

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