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El incendio de Canadá, atípico, encierra grandes enseñanzas aplicables a catástrofes similares. Lo importante es captarlas

13/05/2016 11:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La falta de prevención es un problema fundamental y no recordado en los medios rurales, junto con el abandono del campo y dificultades estructurales. Eso ha generado un aumento de incendios forestales en el mundo, malo para la biodiversidad, y peligro para la seguridad de las poblaciones

 

España es el país europeo que más sufre los efectos perniciosos del fuego. La falta de prevención es una de las claves que ha generado un peligroso aumento de incendios forestales, provocados por el ser humano en mucos de los casos. Aunque hay mil otros factores difíciles de numerar. Entre esos 10.000 factores se podría elegir o no para laatástrofe de Canadá.

El fuego es un elemento natural que necesita nuestro ecosistema para la regeneración de bosques y montes, pues aporta estrategias rebrotadoras y de germinación tras su paso. Sin embargo, ha dejado de ser una perturbación natural que modela el paisaje para convertirse en una terrible amenaza que en muchos casos en todas partes está ocasionada veces por accidente, pero casi siemore por el ser humano que olvida el entorno fácilmente.

La falta de prevención es un problema fundamental y no suficientemente recordado en los  medios rurales. Este factor, junto con el abandono del campol y otras dificultades estructurales, ha generado un aumento de incendios forestales en la península ibérica y en Europa altamente peligroso, no solo para la biodiversidad, sino también para la seguridad de las poblaciones. Además, la mayor frecuencia e intensidad de las olas de calor, el aumento de las temperaturas y la sequía contribuyen a una mayor frecuencia e intensidad de incendios forestales.

España con otros países del ámbito mediterráneo como Portugal, Grecia, el sur de Francia o Italia son los países de la Unión Europea más afectados por los incendios forestales y también los sufren especialmente. A pesar de este problema de primer orden, no existe una política forestal comunitaria.¿Y qué soluciones hay?

La mejora de la gestión forestal preventiva es una de las claves. Hay que reducir la cantidad de biomasa (con la recogida de leña, una producción sostenible de energía, etc.), siempre teniendo en cuenta el funcionamiento de los ecosistemas y la necesidad de respetar la diversidad estructural del bosque, etc.

Propuesta para acabar con los incendios forestales

Resulta fundamental desarrollar modelos selvícolas (es decir, de gestión de las masas forestales) que tengan en cuenta el cambio climático y que, además de imitar al máximo el funcionamiento de la naturaleza, favorezcan la diversidad genética y específica y reduzcan la densidad de arbolado. Así nuestros bosques serán menos vulnerables a los incendios, plagas, enfermedades como la seca, etc.

¿Qué está haciendo los ecologistas?, se prguntan muchos. la respuesta, un poco, irresetuosa, es ¿y que hae usted?.Las soluciones han de ir en muchass direcciones y tener una visión general y pública a medio y largo plazo, pues las causas son diversas y complejas. Además, parten de problemas generados hace décadas. Por eso vemos que organizaciones como Greenpeace luchan para que se mejore la prevención y se trabajen como muchas otras ONG con la colaboración de todos en los siguientes puntos:

- Uso del fuego como herramienta: la principal causa de los incendios forestales en España es el uso del fuego en el medio rural. Se utiliza de forma tradicional en muchos sitios de España (especialmente en Galicia y en otras zonas boscosas de la geografía) como instrumeno (para aprovechar en otras tareas domésticas tales como la quema de rastrojos, ampliación de pastizal para ganado, etc.). Acabar con ello se hace imprescindible y aunque existen alternativas para evitarlo se hace lo que aparentemente es más rápido y cómodo.Esa es una tarea que usted puede cumplir.

- Precariedad laboral en el cuerpo de bomberos: (aunque se ha mejorado mucho) aún las administaciones destinan escasos recursos al  cuerpo y las  falta de las labores de prevención, fuerza a los bomberos que están en plantilla a realizar grandes esfuerzos con enormes riesgos. Por eso Greenpeace se suma a las reivindicaciones de estos profesionales y de todos, que ofrecen un servicio público que debe ser protegido como tal.

- Urbanizaciones y casas aisladas en el monte, como ha ocurrido y está ocurriendo en Alberta (Canadá): son necesarios  planes nacionales y locales de emergencia y asesoramiento a los propietarios de fincas en el monte y vecinos de entornos forestales, como casas aisladas, urbanizaciones o campings. En cualquier lugar a que podamos ir fuera de nuestras fronteras conviene tener un asesoramiento ad hoc para conocer los planes de autoprotección, incluyendo tareas preventivas y los pasos que debes seguir en caso de fuego.

- Administraciones públicas: tienen un papel fundamental, ya que su actuación abarca desde el ámbito de la legislación, gestión, investigación, dotación de recursos y participación en los procedimientos penales, hasta los programas de sensibilización a los ciudadanos. Por otra parte, se sabe que  las causas pueden ser fortuitas por un cambio climático repentino o por una influencia que se ha multiplicado con la abundancia de turistas sobre todo en verano aficionados a las barbacoas, pero hay un número siempre menor  de incendiarios culpables muchas veces de grandes catástrofes con víctimas.

El devastador incendio afortunadamente controlado ya en la  región de Alberta, en Canadá, y que ya ha sido calificado como el peor de la historia de este país, ha durado casi tres semanas. ¿Por qué? Y las autoridades se justifican en que se cerrará casi un mes en radicar por completo el peligro de más réplicas. . Por eso, dadas las características y la amplitud que tomaron las llamas para acabar con él, los bomberos y los equipos de emergencia se concentran en tratar de mantenerlo lo más alejado posible de los núcleos urbanos. Pero, ¿por qué ha sido tan complicado apagar un fuego como éste?

Parece ser, por tanto, que en el caso de Canadá han confluido casi todos los factores que hacen que un incendio se convierta en un infierno. Por eso, las autoridades aseguran que sólo gracias al cambio del tiempo y la bajada de las temperaturas, más la lluvia hicieron que el infierno se viera obligado a ceder parte de las llamas. Y así acabó lo peor de la pesadilla. Y ahora queda analizar los resultados reconstruir las zonas quemadas y las viviendas para que todos-hablamos de 80.000 seres humanos- vuelvan a sus casas.

Se suele decir que hay garantía de que se produzca un incendio devastador cuando se da el llamado 30-30-30- Una temperatura superior a 30º centígrados, una humedad inferior al 30%, y vientos con una velocidad superior a los 30 kilómetros por hora. Y en Canadá se ha dado ahora esa conjunción de factores adversos. De hecho, los vientos que soplan en la zona afectada por el fuego superan los 60 km/h. Eso ha hecho que el fuego se propagara rápidamente por vía aérea, a través de las copas de los árboles, a una velocidad que supera los 70 metros por minuto. Por otra parte, las temperaturas en esa región  han alcanzado y mantenido los 30 grados, algo  insólito en esta época del año, lo cuál, unido a que la madera de los bosques estaba muy seca, ha contribuido a crear un escenario propicio para un fuego tan devastador. A lo anterior hay que sumarle que la mayor parte de la región arrasada por las llamas está formada por bosques de coníferas, que son menos resistentes a la acción del fuego

Pero hay más motivos. Tal y como se explica en el manual sobre extinción de incendios forestales de Protección Civil, el terreno montañoso favorece la propagación del fuego, ya que este se extiende a más velocidad cuando sube por las laderas. El motivo es que la radiación que emite el fuego va calentando la vegetación de las zonas superiores y hace que el bosque arda con más facilidad. Pero, además, las cañadas que se forman entre los montes son el conducto ideal para extenderse como en una tubería o chimenea. Por otra parte, las propias condiciones del terreno impidieron que los equipos de emergencia pudieran moverse con la facilidad necesaria para enfrentarse al fuego.

Para empeorar las cosas, los grandes incendios en los que el fuego se transmite por las copas, solo pueden atacarse de manera indirecta. Según el manual de Protección Civil, se denomina ataque directo a actuar sobre las llamas con agua, productos químicos, etc, para tratar de tener la cabeza del incendio, que siempre es la que avanza más rápido

Pero la gran velocidad a la que se propagan estos fuegos hace que los miembros de los equipos de extinción estén constantemente expuestos al peligro que suponen las llamas, el humo y las elevadas temperaturas que se generan. Por eso se recurre al llamado ataque indirecto, que consiste en crear cortafuegos o zonas de seguridad desde las que poder ir diezmando el poder del fuego. El problema, una vez más es que la velocidad de propagación de las llamas puede ser superior a la que desarrollan los bomberos y agentes forestales en su trabajo

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No se sabe aún qué fue lo que causó el incendio, que ya ha sido calificado como el desastre natural más costoso del país.

Pero los expertos aseguran que una reciente sequía y el invierno más templado que lo normal presentaron las condiciones "perfectas" para que éste se extendiera rápidamente y ardiera sin control.

Algunos expertos creen que el incremento en los incendios forestales, no sólo en Canadá sino en todo el mundo, está vinculado al cambio climático. Ya han surgido comentarios en las redes sociales que describen a los evacuados de Fort McMurray como "los primeros refugiados del cambio climático".

Y se habla de cómo una ciudad que existe por sus arenas bituminosas, cuya explotación produce uno de los niveles más altos de emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera, está siendo destruida por un incendio. "Horrible ironía: una ciudad canadiense que nació de la fiebre de las arenas bituminosas arde actualmente por incendios alentados por el cambio climático", escribe en un tuit @axoln.

Más de 250 bomberos, 12 helicópteros y 17 aviones trabajaron en laextinción del voraz incendio que empezó el fin de la primera y llegó a extendersde por zonas boscosas de la provincia de Alberta, al noroeste de Canadá, y que  obligó a las autoridades a ordenar la evacuación de 80.000 personas.

El fuego, que  afectó sobre todo a la ciudad de Fort McMurray, llegó a amenazar incluso el aeropuerto, que costó 200 millones de dólares.. Todos los vuelos comerciales fueron suspendidos.El nuevo aeropuerto a la altura de su crecimiento", informó entonces el periódico canadiense Globe and Mail.

Algunos la llamaban "Fort McMoney" (Fuerte McDinero), y es que ninguna ciudad ejemplificó mejor la prosperidad del boom petrolero en Canadá como Fort McMurray. El boom, sin embargo, se detuvo abruptamente en 2015 con la caída en los precios del petróleo.Y Fort McMurray comenzó a colpasarse

Las compañías petroleras que trabajaban en las arenas bituminosas despidieron a los trabajadores y suspendieron sus proyectos. El nuevo aeropuerto redujo sus vuelos. Se cancelaron los servicios a todo el país y fedra.También los directos para los empleados de las petroleras que viajan a México y Las Vegas", indicó.

Con el incendio la ciudad ha quedado bastante dañada, pues el fuego comenzó el 3 de mayo y que forzó a la evacuación de sus 80.000 habitantes.El gobierno de la provincia de Alberta declaró estado de emergencia.

Se calcula que unos 1.600 edificios en la ciudad están en ruinas, muy dañados o destruidos. En algunos barrios resultó afectado hasta el 80% de los hogares. El paisaje de cenizas dejó una imagen muy distinta de lo que,   hace un año, era Fort McMurray, ubicada en el corazón de la región de las arenas bituminosas de Canadá, en el oeste del país.

Hasta 2015, la mayor preocupación que enfrentaban los habitantes era la escasez de vivienda provocada por el trepidante crecimiento de la urbe.Ahora la escasez de vivienda, la ciudad se la debe Al fuego.

FortMcMurray

Un informe publicado en 2015 por el Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad de Argentina, aseguró que "grupos de personas que viven cerca de las arenas bituminosas y de las operaciones de procesamiento en Alberta denuncian riesgos para la salud por la contaminación del aire y el agua".

Las temperaturas extremas de muchas tierras del mundo son una circunstancia difícil de tener en cuenta frente al fuego

Agregaba que "la destrucción de parte del bosque boreal en el norte de Canadá,   sobre los enormes depósitos de arenas bituminosas, también es motivo de denuncias de organizaciones ambientalistas y diversas figuras públicas".

PETROLEO

La extracción de petróleo en un área de unos 140.000 km2 de las llamadas arenas bituminosas.Y el 95% de éstas están sus yacimientos de arenas bituminosas, ubicadas en la provincia de Alberta, es muy criticicsda Pero ahora Canadá es un importante productor de petróleo. Tiene las terceras reservas de crudo probadas después de Venezuela y Arabia Saudita.

Estos yacimientos son una mezcla de arcilla, arena, agua y bitumen (un derivado del alquitrán) de la cual se obtiene un producto equiparable al petróleo. El crudo, que está atrapado en esa mezcla, se extrae con un proceso especial que no requiere de la perforación del subsuelo -que se usa convencionalmente- sino que consiste en técnicas similares a las de la minería a cielo abierto. Posteriormente se procede a separarlo inyectando solventes junto con vapor a altas presiones.

Todo este proceso es mucho más costoso que las técnicas convencionales de extracción de crudo.

De manera que hasta finales de los 1980 la explotación de las reservas de arenas bituminosas fue muy lenta debido principalmente a que los bajos precios del crudo en el mundo no lo hacían competitivo.

Pero desde principios del siglo XXI, gracias a la mejora de la tecnología y principalmente debido a los altos precios del barril de petróleo en el mundo, Canadá aceleró la explotación de sus reservas de arenas bituminosas.

La provincia de Alberta es conocida en Canadá por su industria petrolera de la que depende económicamente gran parte de la población del país. Fort McMurray está en medio de la tercera reserva de petróleo más importante del mundo después de Arabia Saudita y Venezuela.

Los contratos de futuro del petróleo se incrementaron 2, 9% en Nueva York y 2, 5 por ciento en Londres, donde los técnos opinan que de esos yacimientos canadienses se extrae un bitumen de gran calidad que es convertido en petróleo crudo sintético o refinado.

Los precios internacionales del petróleo aumentaron debido al incendio forestal en la ciudad canadiense de Fort McMurray (oeste), que obligó a detener hasta 40 por ciento de la producción del crudo de ese país, estimada en un millón de barriles diarios, informó el diario local The Star.

El incremento de los precios ocurre también después que el nuevo ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Jaled al Faleh, llamara a mantener la política de su país respecto al crudo, consistente en continuar con sus niveles de producción

"A medida que las aguas vuelvan a su cauce creo que vamos a encontrar el mercado como de costumbre en Arabia Saudí, ya que Al Faleh no va a apartarse del mantra de (mantener) su cuota del mercado sobre el precio", aseguró Ole Sloth Hansen, jefe de estrategia de materias primas del Saxo Bank A/S, en Copenhague, según reseñó The Star..

Alberta

Fort McMurray

La ciudad fue completamente evacuada el pasado martes, 3 de mayo, cuando las llamas cambiaron repentinamente de dirección y avanzaron con rapidez hacia el centro urbano. Los más de 80.000 habitantes de la ciudad se vieron forzados a abandonar sus hogaresd en pocas horas para refugiarse al sur y al norte de la población, mientras unos 200 bomberos permanecieron para evitar que las llamas destruyesen hospitales, escuelas y otras instalaciones esenciales para su funcionamiento. Las autoridades canadienses, recorrieron  la localidad para evaluar los daños, y dijeron que la destrucción sufrida es menor de lo esperado y que la infraestructura básica de Fort McMurray sigue en pie pese a que las llamas consumieron unas 2.400 estructuras.

Con la mejora de las condiciones climatológicas, la humedad se situó en el 32% con vientos de 12 kilómetros por hora, en cuanto fue posible empezaron a entrar en Fort McMurray equipos para reparar los servicios de agua, gas y electricidad como paso previo para que los habitantes de la ciudad puedan regresar a sus hogares.Las autoridades han advertido que los habitantes de Fort McMurray pueden tardar semanas o meses en recibir la autorización para volver a la ciudad ante el peligro que sigue existiendo. Fort McMurray,   se halla rodeada de bosques calcinados y rescoldos que pueden provocar incendios en cualquier momento. Las autoridades canadienses han advertido de que ante la situación de peligro en la ciudad y reclama paciencia para regresar.

La primera ministra de Alberta, Rachel Notley, se reunió con los ejecutivos de la compañías petroleras que operan en los yacimientos de arenas bituminosas, una de las mayores reservas de petróleo del mundo, situadas al norte de Fort McMurray. Muchas de las empresas petroleras han suspendido sus operaciones en la región, al evacuar a sus empleados ante la cercanía de las llamas. Los analistas estiman que el incendio forestal ha reducido la producción de petróleo canadiense en 1 millón de barriles de petróleo al día, lo que supone pérdidas de unos 70 millones de dólares diarios para las compañías.

La buena noticia es que las instalaciones petrolíferas no parecen haber sido afectadas por las llamas, por lo que las compañías podrán reiniciar la producción con rapidez una vez que consideren seguro el regreso de su personal. Las autoridades canadienses quieren reactivar lo antes posible la producción de petróleo para que las familias de Fort McMurray,  que en su mayoría dependen del sector petrolero, y muchos trabajan en la industria también puedan empezar a volver a la normalidad.

Trudeau agradeció la oferta de ayuda realizada por varios países, entre ellos Rusia, que está dispuesta a enviar aviones cisterna para combatir desde el aire las llamas, pero añadió que Canadá no necesita por el momento ayuda exterior. Durante una rueda de prensa en Ottawa, el primer ministro canadiense afirmó que todavía no se sabe el efecto que el incendio tendrá en la economía canadiense.

"Estamos empezando a conocer el impacto económico del incendio", afirmó Trudeau, quien, a continuación, añadió que el alcance completo del daño no se conocerá en "días, semanas o meses".

El mandatario agregó que la localidad de Fort McMurray, que fue evacuada totalmente la semana pasada y que ha sufrido graves daños, será reconstruida con la ayuda de todos los canadienses. Precisamente se ha anuncido que  la primera ministra de la provincia de Alberta, Varios técnicos tienen previsto visitar la localidad para evaluar el daño sufrido.Notley ya se reunió con los ejecutivos de las compañías petrolíferas que operan en la región, que contiene las terceras mayores reservas de crudo del mundo, y dijo que el daño era inferior a lo previsto, pues el fuego no llegó a tocar sus instalaciones.

Las compañías aseguradoras señalaron la semana pasada que el daño en Fort McMurray, donde varios vecindarios de los suburbios han quedado destruidos prácticamente en su totalidad, puede ascender a 9.000 millones de dólares canadienses (unos 6.930 millones de dólares estadounidenses).

El otro problema con el que se enfrentan ahora las autoridades del país es el creciente peligro de nuevos incendios masivos como el de Fort McMurray. Los meteorólogos están advirtiendo que la temporada de incendios forestales en Canadá, que coincide con los meses estivales, va a ser especialmente difícil este año, dado que se dan las condiciones para más incendios como el de Fort McMurray. Este año, la temporada de incendios ha empezado antes de lo previsto por los efectos del fenómeno meteorológico conocido como El Niño, que ha reducido las precipitaciones por debajo de lo normal durante los meses de invierno y el inicio de la primavera

Las autoridades de Canadá han comenzado a concentrar sus esfuerzos en la reconstrucción de la ciudad de Fort McMurray y en la reanudación de la actividad económica en el noroeste del país, tras controlar el masivo incendio forestal que ha durado tiempo. Aunque el fuego ha continuado creciendo en las últimas horas, y alcanza  una superficie de 230.000 kilómetros cuadrados. Las llamas se están alejando de las comunidades e instalaciones petrolíferas del noreste de la provincia de Alberta, que era lo que más se temía desde el plano nacional, aunque el alojamiento de la población civil afectada es el otro problema también.

El aumento de la humedad y la bajada de las temperaturas en la región, tras la llegada de un frente frío procedente del Ártico, proporcionan un pequeño alivio a los centenares de bomberos que combaten el incendio que se inició hace más de una semana en los alrededores de la ciudad de Fort McMurray.

En una muestra de la clara mejora de las condiciones sobre el terreno, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, anunció una visita a Fort McMurray. "Me complace confirmar que viajaré a Fort McMurray para ofrecer algo de apoyo de todos los canadienses", anunció Trudeau en el Parlamento nacional.

La ciudad fue completamente evacuada hace 9 días, cuando las llamas cambiaron repentinamente de dirección y avanzaron con rapidez hacia el centro urbano, amenazando a la población. Los habitantes de la ciudad, más de 80.000, tuvieron que  abandonar sus hogares en pocas horas para refugiarse al sur y al norte de la población, mientras unos 200 bomberos luchaban por evitar que las llamas destruyesen hospitales, escuelas y otras instalaciones esenciales para su funcionamiento. Las autoridades canadienses, que recorrieron  la localidad y sus alrededores para evaluar los daños, dicen que la destrucción sufrida es menor de lo esperado y que la infraestructura básica de Fort McMurray sigue en pie pese a que las llamas consumieron unas 2.400 estructuras.

Con la mejora de las condiciones climatológicas, la humedad se sitúa en el 32% con vientos de 12 kilómetros por hora, hace tres días empezaron a entrar en Fort McMurray equipos para reparar los servicios de agua, gas y electricidad como paso previo para que los habitantes de la ciudad puedan regresar a sus hogares.

Las autoridades canadienses han advertido de que la situación sigue siendo de extremo peligro en la ciudad y la autorización para regresar puede que no llegue hasta dentro de varias semanas.

Porque el peligro sigue acechando Fort McMurray, que permanece rodeada por bosques calcinados y rescoldos que pueden provocar nuevos brotes en cualquier momento.

La primera ministra de Alberta, Rachel Notley, se reunió con los ejecutivos de la compañías petroleras que operan en los yacimientos de arenas bituminosas, una de las mayores reservas de petróleo del mundo, situadas al norte de Fort McMurray. Muchas de las empresas petroleras han suspendido sus operaciones en la región, al evacuar a sus empleados ante la cercanía de las llamas. Los analistas estiman que el incendio forestal ha reducido la producción de petróleo canadiense en un millón de barriles de petróleo al día, lo que supone pérdidas de unos 70 millones de dólares diarios para las compañías.

La buena noticia es que las instalaciones petrolíferas parecen no haber sido afectadas por las llamas, por lo que las compañías podrán reiniciar pronto la producción  una vez que consideren seguro el regreso de su personal. Las autoridades canadienses quieren reactivar lo antes posible la producción de petróleo para que las familias de Fort McMurray, que en su mayoría dependen del sector petrolero, también puedan empezar a volver a la normalidad.

El otro problema con el que se enfrentan ahora las autoridades del país es el creciente peligro de nuevos incendios masivos como el de Fort McMurray. Los meteorólogos están advirtiendo que la temporada de incendios forestales en Canadá, que coincide con los meses estivales, va a ser especialmente difícil este año, dado que se dan las condiciones para más incendios como el de Fort McMurray. Este año, la temporada de incendios ha empezado antes de lo previsto por los efectos del fenómeno meteorológico conocido como El Niño, que ha reducido las precipitaciones por debajo de lo normal durante los meses de invierno y el inicio de la primavera.

 

 

 

 

 

 


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