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Cuando se pierde el deseo sexual (Apatía sexual)

28/05/2010 17:17

1 El tema de hoy, es más común de lo que pensamos, y desafortunadamente, en nuestro país es más cotidiana esta disfunción en las mujeres que en los varones

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¿Qué es la apatía sexual?

Esta disfunción sexual se refiere a que el individuo, ya sea el hombre o la mujer, presenta una disminución del interés sexual, teniendo como consecuencia el no comenzar, ni responder al deseo de actividad sexual de la pareja. Esta disfunción puede ser “primaria”, en la cual la persona nunca ha sentido mucho interés o deseo sexual. Este tipo de personas tuvieron una educación, posiblemente rígida en lo que concierne a lo sexual, o con miedos o tabúes, o con ideas equivocadas; La disfunción secundaria se refiere a que la persona solía sentir deseo sexual, pero ya no lo tiene. Posiblemente alguna situación de índole psicológica la llevo a esa pérdida o puede tratarse de algún medicamento o inclusive de algunas enfermedades. La apatía sexual también puede ser selectiva, esto se refiere a que la persona puede presentar deseo con otras personas y no con su pareja estable; o puede ser generalizada y no estar interesada en nadie. Por último, debo mencionar que la forma más extrema de la apatía es la denominada Aversión sexual, y en ese caso la persona no solo carece de deseo sexual, sino que además puede encontrar al sexo repugnante.

¿Cuáles son las causas de esta disfunción?

Cuando la pareja tiene serios problemas de comunicación y sobre todo en el ámbito sexual, es decir, que no acostumbra la pareja a dialogar de lo que gusta o no, de lo que necesito, o de las fantasías; otro punto puede ser la falta de demostraciones afectivas, sobre todo el varón las pasa por alto, considerando que no son necesarias y esto puede producir en muchas mujeres, duda, miedo a no ser querida o deseada, temor a la pérdida del ser amado, olvido. Las pugnas y los conflictos de poder, pueden presentar verdaderos abismos infranqueables para la vida sexual de la pareja. Otro factor que debemos mencionar es lo referente a la falta de tiempo y de espacio que muchas parejas no se ocupan por obtener, la vida cotidiana y sobre todo cuando se tienen hijos. Y es que se priorìza el deber de padres por encima de la estabilidad de la propia pareja. Cuantas veces no hemos escuchado de muchas mujeres decir “que mientras ellas tengan a sus hijos, no importa si el hombre se va o no está con ellas”, es uno de los más catastróficos dichos que se presentan en nuestra sociedad. En incontables ocasiones, al estar dictando alguna conferencia, las mujeres, y sobre todo aquellas que se han quedado solas y sin pareja sexual, mencionan que no necesitan de el sexo, que lo han podido sustituir con actividades del hogar, con estudios, con ejercicio, y algunas más hasta con duchazos de agua fría. La realidad es que se olvidan de que el ser humano, y entiéndase como hombres y ¡MUJERES!, es una entidad sexual y por ende requiere para su estabilidad física, emocional y psicológica, de satisfacciones sexuales, y que ninguna otra actividad puede sustituirla. Se los pondré en otro contexto; si tienes apetito requieres de comer, si en lugar de ello te pones a trabajar, o caminas, o haces ejercicio, o tratas de distraerte en otros asuntos, seguramente que no comerás, pero al final de cada actividad que hayas hecho para sustituir al deseo de comer, al final seguirás con hambre. Pero no sólo eso, sino que además, se presentarán trastornos algunos de inmediato y otros a largo plazo que irán minando tanto tus estados de ánimo, como tu carácter, tu temperamento, tu salud. De igual forma es el deseo o apetito sexual, requiere de satisfactores que son insustituibles y que de reprimirlos, seguramente que a corto, mediano y a largo plazo pasaran la factura. Quise dejar aparte a las personas que, ya sea en su infancia, adolescencia o en la madurez han sido víctimas de abuso o violación, esta disfunción es común en este tipo de casos. La persona requiere necesariamente de terapéutica de ajuste en las áreas psicológica y sexual. No pueden equilibrarse sin ello, ya que este tipo de experiencias traumáticas desajustan al individuo. El tiempo no arregla a la víctima ni tampoco el no tratar de recordar y reprimir al evento. Otro tipo de causales de esta disfunción pueden ser las enfermedades y algunos medicamentos que pueden contribuir a que se presente la apatía sexual, sobre todo cuando éstas producen fatiga, dolor o sensación general de malestar. También la falta de ciertas hormonas pueden estar implicadas. Algunos desajustes psicológicos, como la depresión y el estrés excesivo, pueden ser causales en la disminución del deseo sexual Algunas personas con padecimientos o trastornos del sueño e insomnio pueden causar fatiga y con ello aumentar la apatía sexual.

¿Es verdad, que la mujer es más propensa a la apatía sexual que el hombre?

La posibilidad de tener esta disfunción es igualitaria en los dos sexos. Pero, desafortunadamente para la mujer es una condición que se perméa con mayor facilidad, debido al formato educativo. En la sociedad, está “bien visto” que una mujer que se convierte en madre y que pierde a su pareja por cualquiera de las situaciones, ya sea por abandono, por divorcio o por deceso de su pareja, ésta quede sola, y se espera de ella que se conserve sin sexualidad, como un ejemplo de dedicación exclusivo hacia los hijos. Es el clásico de la madre abnegada. La madre de los años cuarentas y cincuentas, que sigue persistiendo hasta esta primera década del siglo XXI. Es esa madre/mujer amorosa, sacrificada, “preocupona”, y que es capaz de dar hasta su propia integridad y vida por los hijos, pero sin sexualidad. Así, es condición ineludible de esa madre/mujer el no sentir deseo. Es “plausible y honroso” el que lo logre. Claro, nadie se pregunta, ¿a qué costo? Estas mujeres orgullosas de su cometido, no saben que muchas de sus dolencias, como dolores de cabeza, neuralgias, sus obsesiones por tener la casa como “patena”, sus mareos, o su sensación de vibración por dentro, o sus cambiantes estados de ánimo que las lleva de estados eufóricos a estadías de depresión, o la baja autoestima, o la falta de interés por su arreglo personal o por estar en el peso adecuado, o la falta de apetito, o el mal carácter, o el explotar con lo más mínimo y muchas otras anomalías que se pueden presentar, se deben a la falta de actividad sexual. El alto índice de madres solteras que existen en nuestro país, aunado a la dificultad que tiene la mujer de rehacer su vida, aumenta desfavorablemente el número de esta disfunción entre el sector femenino. Y no podemos olvidar, que también está vetado para la mujer la actividad masturbatoria. La mujer sola, difícilmente recurre a la autoestimulación, no porque no tenga posibilidades de ejercerlo, sino porque no se le ha enseñado, por el contrario se le dice que es una actividad sucia y que puede dañarla tanto, que puede ocasionarle enfermedades y adicción. Ahora se darán cuenta, de porque es más frecuente en la mujer que en el hombre.

Desafortunadamente para la mujer es una condición que se perméa con mayor facilidad, debido al formato educativo

La apatía sexual, al igual que otras disfunciones tienen una terapéutica que liberan a la persona para volver a obtener los satisfactores que se requieren para una vida plena. Es por ello que cuando se presenta en la pareja, es necesario recurrir a los especialistas para determinar cual es el origen de la disfunción y así entrar en el tratamiento adecuado para suprimirla. Y a las miles de mujeres que se encuentran solas, sin una pareja, les diré que deben hacer todo lo posible por encontrar a alguien, que son ellas y no la sociedad ni los grupos conservadores las que deben tener el control de su propia existencia, que deben perder los miedos a reencontrar a la persona adecuada. Pero si al final no he podido hacerlo, entonces hay que aprender y utilizar la autoestimulación, para conservar la salud sexual, física y psicológica.

Escúcha al Dr. Carmona, a la Lic. Tathiana Mora y al Psic. Gerardo Castañeda de lunes a jueves de 8 a 9 de la noche en el programa Sin Censura por: www.juventudenradio.com

Si deseas que aborde un tema en especial escribe a: sincensura69@hotmail.com

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Usuario anónimo (02/03/2011)

poque no le dan ganas de aser el amor a uno