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La pereza y la importancia del descanso

14/09/2009 09:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No confundir pereza con ocio, este último puede ser rico en experiencias. La importancia del descanso. la pereza es falta de estímulo. Cuando el placer deja lugar al sufrimiento

LA PEREZA Y LA IMPORTANCIA DEL DESCANSO

No se debe confundir pereza con ocio, distinguió Fernando Savater al caracterizar el séptimo pecado capital. “El ocio, ese tiempo que no se dedica a lo laboral, puede ser rico en otras experiencias”, afirmó el autor de "Etica para Amador". “La pereza, en cambio, es inactividad y falta de motivación.”

Defensor confeso de la siesta como descanso necesario, este filósofo español analizó los riesgos que enfrenta quien por pereza renuncia a sus deberes con la sociedad y la ciudadanía, pero alertó a la vez sobre los peligros de la hiperactividad y la adicción al trabajo.

“La pereza es la falta de estímulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e incluso para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores.

Es perezoso quien nunca tiene tiempo para leer un libro, para ver una película, para escuchar un concierto, para prestar atención a una puesta de sol, aquel que no quiere convertirse en más humano.”

La importancia del descanso

Decía Fernand Lafargue: ¡Oh, pereza, apiádate de nuestra larga miseria! ¡Oh, pereza, madre de las artes y de las nobles virtudes, sé el bálsamo de las angustias humanas!."

Savater sostuvo un reportaje con el diario Clarín de la Argentina en septiembre de 2005, y en su transcurso explicó:”c laro que uno tiene que ganarse la vida, y entonces debo convencer a los demás de que me paguen por algo que haría con mucho gusto aunque no me dieran un centavo. Así, tengo que poner mi empeño en aparentar que estoy frente a una tarea que me agota y me cuesta una enormidad. Por lo tanto he tenido que aprender a fingir que trabajo, mientras en realidad, estoy haciendo cosas placenteras.

De lo contrario, correría el riesgo de tener que hacer lo que no me gusta para recibir ingresos. Hablar y escribir son mis dos fuentes principales de dinero, ya que por las otras cosas placenteras que aprecio en la vida, no sólo no recibo un centavo, sino que los pierdo. Me refiero a la lectura, la siesta...¡Si el leer estuviese convenientemente retribuido! “

En la Antigüedad, el trabajo era cosa de esclavos. Aristóteles se hubiera horrorizado de saber que tendría que trabajar, pero también se hubiese escandalizado de saber que la pereza le impediría ponerse a pensar.

El ocio, a diferencia de la pereza, es simplemente un tiempo que no se emplea en las cuestiones laborales. Dedicarse a lo uno le gusta. El ocio es simplemente lo que se hace sin necesitar pago alguno, y el negocio es lo que se hace para tener ingresos. La pereza, en cambio, es no hacer nada: ni negocio ni ocio.

Pero como en todos los órdenes dijo el filósofo- el pasarse de revoluciones frente a la pereza es peligroso. “La diligencia excesiva y compulsiva lleva al estrés, que bloquea y paraliza. Un ejecutivo muy laborioso es sumamente útil para una empresa, pero si llega hasta el frenesí, agobiándose, termina por convertirse en un perfecto inútil. Aquel que no cambia un papel de su sitio en toda una mañana, no sirve, tanto como el que impone un ritmo de actividad que termina llevándolo a una casa de reposo.”

Cuando el placer deja lugar al sufrimiento

En la medida de lo posible, las tareas que uno encare en la vida deben tener un componente placentero y que sus resultados sean positivos. Cuando empiezas a sentir como un castigo de Dios las cosas que normalmente son una fuente de placer, es que te estás pasando y tienes que cambiar la actitud para poder recuperar el placer perdido.” .

Blas Pascal escribió "Todos los males humanos vienen de que los hombres no somos capaces de estar tranquilos quedándonos en nuestras casas".

Yo relacionaría la pereza con la desmotivación, aunque algunos lo hacen con el aburrimiento. Pero aquel que se aburre puede ser activo.” Agregó Savater que “el perezoso está desmotivado para hacer cosas y prefiere no cambiar su actitud. Así hay individuos que pasan por la vida intentando buscar una razón a las acciones y situaciones, antes de encararlas y el resultado es que se paralizan y nunca hacen nada.”

S egún el filósofo alemán Martin Heidegger "el hastío es el comienzo de la angustia, que es la que predispone a un análisis más profundo del ser." El hastío es la sensación más lúcida y esclarecedora que existe.

Fuente: Diario Clarín, Argentina. Fernando Savater, filósofo español.


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Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Nota de prensa
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