Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Josep Pont escriba una noticia?

Peregrino en Roma, en busca de la reconciliación

14/07/2013 14:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La Ciudad Eterna recibe cada año a miles de católicos en busca de confirmar su Fe ante la tumba de Pedro

En Roma el mes de julio es caluroso, tanto o mas que agosto. Mi vida interior me reclamaba un cambio, y tomar un nuevo rumbo. La FE, adquirida en el seno de mi familia y fortalecida en la escuela, con los Escolapios primero y los Hermanos de La Salle después, me ha acompañado durante cinco décadas. Altibajos, dudas, divergencias del recto camino, análisis en profndidad de los derroteros que habia tomado mi vida. Todo ello necesitaba un "reset" dificil de explicar en mi entorno social, mas dado a la indeferencia religiosa. Solo en mi familia comprendieron que necesitaba ir a Roma como peregrino, al margen de todas los atractivo que ofrece la capital italiana, a una persona acomodada como yo, dispuesta a cenar en los mejores restaurantes auqneu solo fuera por dos o tres noches.

Planifiqué mi viaje.Busqué un hotel cerca de la Plaza de Sant Pedro. Tomé mi bloc y una semana antes empecé a redactar una suerte de confeisón general de mi medio siglo de vida.

Ya se que para muchas personas Roma solo significa diversión, moda, lujo, la decadente Via Veneto, restaurantes, vida nocturna. Pero para otra muchas, como en micaso, Roma es la Sede de Pedro.El centro del mundo católico. Un punto en el mapa fisico geografico y espiritual para empezar de cero, implorando el Perdon de losApostoles en la figura del primado, Pedro. Recordando la frase de Cristo, "Lo que atareis sobre la tierra será atado en el cielo y lo que desatarais sobre la tierra será desatado en el cielo" o lo otro "A quien perdonarais los pecados, les será perdonados y a quienes se los retuvieris, les seran retenidos"

Se que es dificil que en una Tratoria de lujo, pueda uno pensar en Dios, Pecados, Ofensas, Vida Eterna, Jesucristo, El Mas Alla, el mensaje transmitido a los Apostoles. Poe llo programe el viaje de forma sencilla.

A las tres de la tarde estaba en el Aeropuerto de Barcelona. llevaba mi aleta, mi ornedador y mi bloc de notas con mi "confesion personal".

Embarcamos rapido.Hora y media larga y estaba en Fiumicino. Otra hora y me daba una ducha reconfortante en mi hotel. Cena frugal en una pizzeria cercana a mi residencia romana.Pizza, una Peronni bien fria y un ristreto.

Por la noche, me di un paseo silencioso por el exterior de la Plaza de San Pedro. Me acosté pidiendo Luz al Espiritu Santo.

Al día siguiente el recepcionista me despertaba a las siete de la mañana. Tras desayunar enfilé circunspecto hacia la Via Cinciliaccione y llege a San Pedro. Con una sonrisa y un buon giorno saludé a los policias del control de acceso, tras pasar mi mochila por el arco detector de metales.

Entré en la Basilica, la conocia de otras veces, me encaminé hacia a capilla del Santisimo y me arrodillé en una de las primeras filas. Permanecí absorto y en comunión con Dios "Señor te he ofendido en el pasado, lo hice incumpliendo tus preceptos y no escuchando a mis hermanos que pedía una palabra de consuelo, mas que una limosna que les solventara la necesidad pasajera"

Luego recorri unos metros hasta la capilla de la penitencia. Busqué entre los carteles un confesionario en que figurara el español entre las lenguas que dominaba el confesor. Y saque mi libreta y recité los reconditos caminos de mi vida erratica.

El sacerdote, tras conminarme a un arrepentimiento veraz me impartió la absolución.

Miré alrededor i descubrí a un monaguillo que iba unos pasos por delante de un cura revestido para oficiar missa. Les segui, y junto a una decena de files escuché en latín el Santo Sacrificio. Comulgue, y me entro dentro de mi ser una sensacion de paz serafica que desconocia desde los tiempos de mi etapa escolar. Permaneci un buen rato en la basicila y tras pasear por las grutas, justo cuando habia abierto (las nueve de la mañana) y de orar ante la tumba de Pedro, pedí Luz y Perseverncia. Roma es paz para el espiritu pecador, el que todos tenemos en un momento u otro de nuestra vida.

El resto de mis dos dias en Roma estuvo repartido entre librerias y lugares próximos ala vida vaticana.

En el aeropuerto, a mi regreso, me prometí volver a la Sedede Pedro a lcabo de unos años, y ver si habia sido capaz de permanecer en el recto camino.

El Papa Francisco, me confirma mis creencias y me conforta con su mensaje."Dios nos perdona siempre, somos nosotros los que no queremos pedirlo" Quiza, pienso yo, orque nuestra FE en la Divina Palabra, no está lo suficientemente fortalecida. Roma es, como otros muchos puntos de la geografia católica, la Ciudad del Perdon, para el espiritu contrito. Siempre quedara en mi el recuerdo de aquel verano en que le pedí a Dios como el paralitico a Jesucristo "Señor, si quieres puedes curarme"

Mi dolencia era del Espiritu y junto a Sant Pedro encontré la medicina eficaz.


Sobre esta noticia

Autor:
Josep Pont (103 noticias)
Visitas:
3114
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.