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Los peligros de mentirle al doctor

01/12/2009 14:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Puede parecer contradictorio, pero no son pocas las personas que suelen ocultar información al médico. Tema delicado, pues induce a diagnósticos errados y a tratamientos no sólo poco efectivos, sino también peligrosos. ¿Por qué un enfermo puede tener esta extraña conducta?

¿Cómo te ha ido con el tratamiento? Esa fue la pregunta que hizo el médico a Pedro Pablo (16 años) durante su primer control, un mes después de haber recibido la mala noticia de estar aquejado de diabetes.

–Más o menos, a veces me siento muy mal, doctor –contestó él.

–¿Te estás tomando los remedios a la hora y haces la dieta que te indiqué?–inquirió el médico.

–Claro, doctor, hago todo como usted me dijo –replicó el joven, dándole al facultativo detalles muy concretos acerca de cómo seguía el tratamiento.

Ante la situación, el especialista determinó subirle las dosis de las medicinas, considerando que pese a que el paciente estaba cumpliendo sus instrucciones al pie de la letra, no había evolución.

Un mes más tarde, la salud de Pedro Pablo iba de mal en peor: no mostraba progreso alguno. Y más, otra serie de nuevos síntomas apareció, mientras su madre insistía ante el doctor que ella personalmente se preocupaba de darle las medicinas y prepararle la dieta, razón por la que el facultativo le dio una receta distinta. Dos días después el adolescente sufría un coma diabético debido a un exagerado aumento de la glucosa en su sangre. Con vómitos y absolutamente deshidratado, debió ser hospitalizado de urgencia hasta que lograron manejar su crisis.

Ahí se supo la verdad: todo el tiempo había estado engañando a sumédico y a su familia. Seguía las dietas en su casa y tomaba losmedicamentos, pero los fines de semana, cuando salía a carretes, solía darse tremendos atracones de todos los alimentos que tenía prohibidos. Por eso le subieron en forma brusca los niveles de glucosa.

Primero el cambio de la dosis y luego del tipo de medicinas, debido a su ocultamiento de información al médico, había empeorado aunmás su estado. Padecer esta enfermedad crónica a su edad implicaba adquirir una serie de hábitos nuevos de vida, incluidas privaciones que él no se había responsabilizado de asumir.

¿Es frecuente que los pacientes le mientan al médico? Bastante más de lo que se piensa, señalan los facultativos. “Doctor, no he fumado ni un solo cigarro desde hace unmes”. “Me he tomado los remedios cada día y a la hora”. “Sí, estoy cumpliendo con la dieta, ya no como ni un trozo de pan”. “Desterré el azúcar, tal como me indicó usted”. Son frases que se repiten en las consultas, pese a que no siempre indican que se está ante la verdad. Y sucede especialmente en personas con enfermedades crónicas y adicciones, en tratamiento por obesidad o con disfunciones sexuales.

“Hay dos áreas en esto. Una es que el paciente oculte información y la otra es alterarla, pero sin maldad en general. La relación médico-paciente es un lazo de confianza entre dos seres humanos, basada en un acto de fe, entre una persona que precisa ayuda y otra que lo va a asistir y sabe cómo hacerlo. Por eso exige que medie la verdad, porque si no, es absurdo. Ahora, la verdad significa desnudarte desde el punto de vista de tu intimidad. En este sentido, hay un ocultamiento o cierta mentira cuando el paciente no confía plenamente en el doctor o el médico ha sido incapaz de crear ese sentimiento”, comenta el doctor Juan Miguel Ilzauspe, endocrinólogo de la Clínica Alemana.

Los minimizadores

“Ocasionalmente se observan en la consulta personas que omiten cierta información o simplemente la olvidan o la consideran irrelevante. También están aquellas situaciones de no entregar la información por pudor a que se sepan ciertos aspectos de su vida, ya sea por elmédico tratante o por el acompañante del paciente (marido, esposa, hijos)”, sostiene lamédico nutrióloga del Centro Nutramed Mónica Manrique.

–¿Cuál es la razón más frecuente de lamentira de los pacientes ante el doctor?

–Creo que lo hacen por temor a reconocer que no están siguiendo las indicaciones que el médico les indicó y a recibir por parte de éste una reprimenda. En el caso demi especialidad, muchas veces es por dificultad para seguir la dieta prescrita, dificultad en el control de la alimentación o por olvido. Por eso es fundamental que se establezca una excelente relación médico–paciente, para que se dé la atmósfera de confianza y contención que necesita la persona para entregar todos los elementos que uno requiere y así confeccionar una buena historia médica que finalmente repercuta en un óptimo plan de tratamiento.

Pero, aparte del temor y la vergüenza ante el médico, hay otras variantes. Lamentira por ignorancia, es otra de las razones para engañar al especialista. Se trata de enfermos que no reconocen su propia verdad. “Se ve mucho en casos de adicciones (adictos a la comida, al tabaco, al alcohol) que no tienen conciencia de su problema. Tú le preguntas a un paciente que fuma 20 cigarrillos al día cuánto está consumiendo y lo más probable es que te diga `diez´. O el que come mucho, te dirá que come menos, pero no porque te quiera engañar, sino porque él realmente lo cree, porque no asume su propia verdad. Esto es muy frecuente en medicina. Los adictos habitualmente te engañan, hacen una autonegación”, precisa el doctor Ilzauspe.

Otro tipo de mentirosos lo constituyen los minimizadores de sus síntomas pormiedo a estar enfermos o a corroborarlo. “Les molesta el rol de enfermos, porque se sienten disminuidos o no lo quieren reconocer por temor”. Es este un paciente al que le cuesta llegar a una consulta. O que va para que le digan que no está enfermo, y para eso oculta información”, dice el facultativo.

¿Cómo te ha ido con el tratamiento? Esa fue la pregunta que hizo el médico a Pedro Pablo (16 años) durante su primer control,

Añade en esta tipología a las personas con disfunciones sexuales, especialmente los hombres. “Yo trabajomucho con la sexualidad de los pacientes pormi especialidad, y claramente se ve cuando hay un ocultamiento de información por pudor, que es difícil de romper en nuestra cultura. A un hombre que tiene alguna disfunción eréctil no le es fácil plantear el tema, pese a que sabe que tiene un problema”.

Y aun hay otro tipo de personas que suelen mentir: los pacientes gananciales, quemaximizan el síntoma para captar la atención del médico o la de los otros, para que los tomen en cuenta, porque estánmuy solos o se sienten abandonados. “Utilizan la enfermedad, dando información falsa, para ganar el interés, la compañía y preocupación de otros. Se damucho en la tercera edad, gentemuy abandonada que vive en la dolencia sin estar necesariamente enferma, para llamar la atención, generar lástima. Están felices si el médico les dice: `Sí, efectivamente usted tiene una úlcera´, explica el doctor.

Agrega: “En general, se trata de un tipo de personas que rotan por muchas consultas. El típico obeso que va de médico en médico exponiendo su situación porque no encuentra solución, pese a que dice que cumple con todas las instrucciones terapéuticas que le indican. A ese paciente hay que plantearle: ´¿Cómo se van equivocar seis médicos? ¡Hay algo que está dependiendo de ti en esta enfermedad?´”.

Todo eso sin considerar que detrás de este tipo de actitud inciden también factores sicológicos diversos, más o menos profundos. La sicóloga Solange Anuch explica que la mentira al médico es muy común en adolescentes a quienes les han pesquisado una enfermedad crónica y no logran conciencia de su padecimiento; algo parecido sucede enmuchos adultos al recibir recién un nuevo diagnóstico. “Transgreden los tratamientos casi como una travesura, sin saber el riesgo que ello implica. La enfermedad está aún difusa en su personalidad”.

En los adultos, en cambio, Anuch sostiene que se dan variedad de razones, desde las más sanas a las verdaderamente patológicas. Entre estas últimas están los mentirosos que sufren algún trastorno de personalidad (mienten porque en su mismo interior está la realidad distorsionada); gente con trastornos facticios (van a la consulta sin buscarmás beneficio que el adquirir el estatus de enfermo, pues tienen una frágil e insegura personalidad y transformarse socialmente en enfermos es para ellos una opción ´segura´); individuos con trastornos neuróticos diversos (plantean al médico una lesión que el facultativo no puede constatar, pero que ellos sí sienten y han fabricado desde el inconsciente).

Ante estas situaciones, del lado del médico, parece decisivo lo que plantea el doctor Ilzauspe: que alguien tiene que develar a aquellos que mienten y esta es una función que le corresponde al mismo médico si tiene sospechas fundadas de que se le está ocultando información. “Me han insultado y hasta dado un portazo por decirles a algunos pacientes la verdad: que tienen un problema de salud y están negando una realidad al ocultárselo al médico y a sí mismos”. Gracias a diagnósticos modernos no relacionados con la entrevista al paciente, e incluso a su propia intuición profesional, losmédicos cuentan hoy con suficientes herramientas para desenmascarar estas situaciones.

Para que ello suceda, hace falta otro ingrediente, también apuntado por Ilzauspe: “Se precisanmédicos comprometidos con el pacientemás allá de lamecánica relación generada hoy por lamedicina privada en Chile. Si elmédico sólo te vende un servicio y tú te presentas ante él como un cliente, cómo le vas a contar tu problema íntimo. Nuestro oficio es ayudar. Y para eso hay que intentar que el voto de confianza entre médico y paciente sea real. Recomiendo que el paciente se demore en escoger a su doctor, hasta que encuentre uno en quien deposite su confianza, y ese debería ser el de cabecera, uno que te conozca y comprenda tus problemas y te derive a los especialistas, si fuera necesario”.

¿Las consecuencias?

Nada menores. Como el diagnóstico y la terapia se basan en información que da el enfermo, almentir se genera un efecto dominó: estudio equivocado de su caso y, por ende, diagnóstico y terapia incorrectos. Los efectos pueden ser devastadores, como en el caso del joven Pedro Pablo.

“Es en los momentos de la entrevista con el paciente que elmédico toma importantes decisiones que van a repercutir directamente en el funcionamiento de su organismo, por lo que los riesgos pueden ser muy variables si no cuenta con toda la verdad”, explica la doctora Manrique. Da ejemplos: “Una hipertensa a quien en el controlmédico se le encuentra elevada su presión arterial, mientras ella dice estar tomando todos los fármacos indicados, pero en realidad no es así, corre el peligro de que el médico aumente las dosis de sus medicamentos y le dé un cuadro de hipotensión. Puede suceder exactamente lo mismo en el caso de un diabético que presenta altas cifras de glicemia: él dice hacer correctamente su dieta y tomar todos sus fármacos, pero si esto es falso, el médico, al no saberlo, le aumentará las dosis de medicamentos con riesgo de hipoglicemia, lo que puede ser muy peligroso”.

Pero en lo substancial, cuando no es a causa de trastornos síquicos patológicos, lamentira ante el médico tiene una explicación bastante razonable: “Transformarse en un enfermo en esta sociedad implica hacer un duelo. Esto sucede especialmente en el caso de las enfermedades graves o crónicas, en que un paciente tiene que transitar todo el proceso que significa pasar de ser sano a enfermo. Y ello conlleva pasar por la negación, la rabia, la negociación, la aceptación e integración”, especifica la sicóloga Solange Anuch.

No es difícil entender entonces por qué las personas suelen engañar al médico. Como dice Anuch: “Transformarse en un enfermo es una pérdida que duele, porque la enfermedad suele tener costos en rutina, gustos, economía, relaciones sociales e incluso laborales. Implica empezar a renunciar, evitar, restringir, seleccionar. Entonces no es raro que surjan el ocultamiento y la mentira, hasta que la dolencia se asuma y uno se haga responsable de ella para una mejor calidad de vida. Lo fundamental aquí es que los médicos transmitan confianza, y den elmensaje de que una solución para el problema de un enfermo es alcanzable y que la ignorancia y la negación sólo ayudan a la enfermedad”.


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Fidelam (4709 noticias)
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