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Pedro Lezcano: poesía y ética

13/09/2012 17:42
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Para empezar, hay que decir que Pedro Lezcano no es un poeta exclusivamente canario. Su calidad rompió barreras, en sus últimos años de su vida fue a Cuba, a Argentina y otros lugares de América Latina, donde tuvo ocasión de recitar sus versos. Para conmemorar el décimo aniversario de su muerte asistimos a un recorrido poético en Santa Brígida. Previamente se había inaugurado una exposición y después, con una concurrencia numerosa, comenzó la lectura de poemas que culminó en una velada poético-musical en la plaza. Nicolás A. Díaz Benítez, el animador incansable de estos encuentros que ha llevado a varios municipios dentro y fuera de la isla con su colectivo Aran Canarias, fue dando la voz a unos y otros. Pedro Lezcano es uno de los poetas fundamentales del siglo XX en Canarias, su voz fue cívica, su voz fue política, su voz fue estética y sin embargo es casi imposible encontrar un libro suyo en alguna librería de esta tierra. Ni siquiera en la del Cabildo, tan maltratada desde la anterior consejera de Cultura.

Esto quiere decir que aquel modelo de ética cívica y de humanismo crítico que predicaba incansablemente ha hecho mutis por el foro en estos tiempos de ligereza y evanescencia. Y, sin embargo, sus versos todavía están calientes como el pan recién hecho. ¿Cómo no emocionarse con aquel vigoroso comienzo del Consejo de Paz que provocó un consejo de guerra? Muchas veces elogié ante Pedro su humanismo, y respondía que no tiene mérito alguno, ya que sería tan absurdo como homenajear a los perros por ser perrunos. En realidad, aquella conciencia panteísta, aquella identificación con la naturaleza, aquella vena polifacética y creativa, aquella sintonía con la calle, aquella noción de practicar una literatura arraigada y a la vez comprometida con su tiempo ya no son actitudes que defiendan los poetas de hoy. Muchas veces la poesía se ha vuelto abstracta, poesía del lenguaje, metapoesía que hay que abrir con un abrelatas. Pero Pedro nos daba una voz clara y bella como el agua limpia, acento poderoso que enardecía a las masas. En cierto modo Agustín Millares y él fueron nuestros Neruda mitineros con corazón del pueblo. Lo que queríamos decir es que es inadmisible que no haya libros suyos en las librerías de esta tierra, por lo cual los manirrotos políticos que tenemos deberían reeditar su obra.

image CONSEJO DE PAZ 1 Muchachos que soñáis con las proezas y las glorias marciales. Bajaos del corcel, tirad la espada; los héroes ya no existen o están en cualquier parete. Llegará la hora cero de ser héroes Cualquier día cruzando cualquier calle. 2 Contables misteriosos cerrarán un balance. Decretarán la nada entre los hombres misteriosos contables. Cuando en los hondos sótanos, valientes y cobardes recen al Alto Mando por un soplo de aire no los oirá de Dios, que está más cerca; no los oirá ya nadie. 3 Negación de los nombres. Negación de las frases. Si no sois primavera, espuma o viento, Fuerzas de Tierra, Mar y Aire; si el vendaval no sois ni la semiolla, ni la lluvia que nace de los mares, usurpadores sois de las palabras nobles y elementales. 4 Homicidas sin culpa se disfrazan del color de la tierra y de los árboles, con floridos ramajes en las frentes, como en las bacanales... Pero no son alegres las canciones que inspira el mosto de la sangre. 5 Muchachos soñadores de epopeyas, escuchadme: el pecho es lugar que se designa para el balazo de los mártires. El pecho, nave heroica donde retumba el corazón amante, donde el plomo penetra limpiamente como en templo de sangre... Pero sucia de barro y excremento, cae la estatua de Marte. Vuestras definiciones, vuestras sabias verdades, la inteligencia es pus sobre las frentes de miles de cadáveres. Y en la tierra abonada por la muerte solo he visto crecer la flor del hambre.

Muchachos soñadores, bajaos del corcel, tirad el sable. Cuando las botas pisen los olivos y su símbolo aplasten, coged su savia espesa, echadla al mar y veréis como aplaca tempestades.

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