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El paro se viste de luto

11/05/2013 00:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Este acumulado de desórdenes y contradicciones, en su conjunto, no hizo más que generar una situación explosiva, cuyo exponente mas alarmante fue sin duda el triunfo de la economía financiera sobre la economía real y la victoria de los flujos financieros sobre los sectores productivos

Hatajo de descerebrados, esa es la denominación mas suave que define con precisión a esa prole de irresponsables que desde la alternancia bipartidista, unos y otros, conjuntamente o por separado, a través de sus disparatadas políticas acabaron por invertir el estado de la normalidad dando al traste con la estabilidad y el progreso.

Un cambio de paradigma que ha puesto el país patas arriba, inmerso en un masivo escándalo de corrupción política, donde la riqueza ilícita de los presuntos implicados contrasta con una situación de empobrecimiento de la ciudadanía y un gradual estado de conflictividad social, en el cual, las manifestaciones contra la austeridad, las preferentes, los desahucios, el desempleo, etc., se suceden, acentuando un estado de agitación ascendente que en modo alguno augura nada bueno, y que lejos de conducirnos por el camino de la estabilización nos fuerza a transitar por derroteros de eventualidad. Eso al menos es la conclusión que se desprende al confirmar la coincidente identidad entre los causantes del contratiempo y los dedicados a reconducir la situación.

Este acumulado de desórdenes y contradicciones, en su conjunto, no hizo más que generar una situación explosiva, cuyo exponente mas alarmante fue sin duda el triunfo de la economía financiera sobre la economía real y la victoria de los flujos financieros sobre los sectores productivos.

Afianzamiento que entre otros perjuicios derivó en una fractura social sin parangón, cuyo exponente mas inquietante lo representa el alarmante desempleo que a pesar de liderar el ranking de la preocupación ciudadana, las previsiones disparan todavía mas el pesimismo al predecirse hasta final del año un añadido de medio millón de afiliaciones a las listas del INEM, agravamiento que situará la tasa de paro en un nuevo techo porcentual, constriñendo las vías de solución a los demandantes de empleo.

Y mientras los efectos secundarios de la sobredosis de austeridad sigue haciendo estragos en el mercado laboral, quienes hace un trienio defendían como única solución a la crisis el ajuste del gasto y subidas de impuestos, a la vez que aprobaban de forma urgente una reforma constitucional que consagrara la eficacia de tales medidas, ahora, tres años después, políticamente están obligados a rendir cuentas y reconocer el fracaso de sus medidas, por cuanto, a pesar de la severa disciplina de aplicación, lo cierto es, que desde aquel mayo del 2010 el endeudamiento público se ha incrementado en más de 300.000 millones de euros y el déficit público, que en la época era del 9, 7%, ahora, pasado ese tiempo se incrementó hasta el 10, 6%.

Drama creciente que arranca tintes trágicos al tomar razón de la despreocupación e ineptitud de los coautores artífices de la situación

Referentes expresivos que demuestran que a pesar de las estrictas medidas de austeridad, la economía del país mas que reactivarse se ha sumido en una profunda recesión, cuya repercusión tuvo su impacto mas negativo en el ámbito laboral, toda vez que los niveles de desempleo se han visto afectados en mayor medida por la negativa influencia de sus condiciones constrictivas que en este corto periodo de cruzada contra el déficit generó dos millones de parados, o lo que es lo mismo, hizo crecer el nivel de desempleo de la época que desde un 20%, se elevó a una desorbitada tasa del 27, 16%, hasta superar los fatídicos 6, 2 millones de parados.

Grave situación que toma magnitud de desastre al verificar como la cuantía de parados de larga duración supera la mitad del total censado, o el hecho alarmante que el número de hogares con todos sus miembros en paro anda próximo a los dos millones, sin olvidar la extrema precariedad del 37% de las personas, que apuntadas al paro no cobra prestaciones por desempleo.

Drama creciente que arranca tintes trágicos al tomar razón de la despreocupación e ineptitud de los coautores artífices de la situación, y especialmente al escuchar las declaraciones del presidente Rajoy asegurando que la suya es “la mejor política de empleo posible”; una estrambótica afirmación, cuyo único significado viene a confirmar que el paro seguirá creciendo, y eso es así, aunque el jefe del Ejecutivo intente sumir en un estado de ensoñación al colectivo de afectados, para hacerles creer que a través de sus políticas de ficción el Gobierno devolverá el puesto de trabajo a los parados.

De una vez por todas debieran asumir que la función del político no es crear empleo, pues quien tiene atribuida esa facultad son las empresas; sin embargo el político, si debe impulsar ese objetivo con medidas adecuadas a tal finalidad, aplicando recetas efectivas que rebajen el exceso de austeridad y reorienten el modelo de crecimiento, premisa básica para frenar la destrucción del tejido productivo que provocó el cierre de miles de empresas y por derivación causó el desmoronamiento de la actividad laboral, y mientras esa determinación no se produzca la lucha contra el desempleo será simplemente inútil; pero al parecer su preferencia es seguir ejerciendo de socorristas del sector financiero para tranquilizar a sus socios del euro y prestamistas internacionales.

En España murió el empleo..!


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Galdo Fonte (395 noticias)
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