Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fidelam escriba una noticia?

Papá, ¿llévame al museo? Un aporte al desarrollo sustentable en educación y cultura

19/11/2009 15:23 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Resulta muy difícil pensar en ciudades como Madrid, Paris y Nueva York, sin relacionarlas inmediatamente con museos como el Prado, Louvre...

Guitarrista Clásico. Obtiene su Licenciatura y Título en Interpretación Musical en Guitarra, ambas con distinción máxima, en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, en la cátedra del maestro Ernesto QuezadaResulta muy difícil pensar en ciudades como Madrid, Paris y Nueva York, sin relacionarlas inmediatamente con museos como el Prado, Louvre, Metropolitan, Historia Natural, entre otros; grandes capitales culturales y turísticas que ven en estas instituciones una forma de potenciar sus cualidades para sus residentes como para sus visitantes. ¿Ocurre lo mismo con nuestro país? ¿Relacionamos nuestra ciudad con el museo de Bellas Artes, MAC, MIM o con el Museo Precolombino? ¿Recomendamos a nuestros visitantes, parientes y conocidos, visitar estos lugares como eje fundamental del turismo y cultura de la ciudad donde vivimos?

Haciendo el ejercicio de visitar internet, nos damos cuenta que existen sitios que recopilan la información de los museos, pero al mismo tiempo nos encontramos con algunas dificultades. Por un lado, nos damos cuenta de que no existe una posible ruta de los museos que oriente a un turista, profesor o a un simple visitante, acerca de cómo, cuántos y cuándo visitarlos. Por otra parte, la comunicación través de internet no es totalmente aprovechada debido a que los sitios web, similares en diseño y estructura, poseen información en español, restándole la posibilidad de construir una identidad de comunicación propia con el visitante.

Los museos dedicados al arte gozan de un prestigio y un reconocimiento bien ganados en cuanto a sus exposiciones y sus logros. El MAC, y el Bellas Artes, son lugares que nos hacen enorgullecernos de su presencia. Sin embargo, ¿son aprovechados por todos nuestros escolares? ¿Son visitados por nuestras familias? ¿Son los turistas guiados hacia estos lugares como fuente de nuestro patrimonio?

Por el lado de las artes, el potenciamiento del desarrollo está ligado directamente al otorgamiento de una mayor importancia de las asignaturas artísticas, teniendo como objetivo los logros complementarios que se obtienen con el fortalecimiento de éstas (aumento de la creatividad, fomento de la disciplina de trabajo, etc.), resultando ser el museo un complemento vital, sobre cuál es la resultante del trabajo que se genera en este tipo de disciplinas. Si a esto le sumamos una perspectiva histórica de aprendizaje, tendremos una cadena educativa coherente que lograría mejorar el desarrollo de estas instituciones y de la enseñanza. Más aún, si la familia se involucra en el proceso, la visita al museo la tendríamos por motivaciones educacionales curriculares y vivenciales, desde el punto de vista del núcleo familiar.

En relación a los museos relacionados a las ciencias, no nos dejamos de asombrar de la creatividad existente en otras latitudes, para potenciar tales recintos donde se encuentran la historia, ciencias y sociedad civil en un mismo espacio. Tales espacios no dejan de maravillar en el sentido que se tiene la oportunidad de reemplazar un típico paseo en algún MALL, por un espacio igual de entretenido donde sin necesidad de buscar “cultura” se ingresa a un lugar donde no deja de asombrarse de ver lo que perfectamente podría ver en canales de televisión pagada como Discovery Channel o National Geographic. Tales espacios incluyen además servicios de alimentación, videos y más de algún souvenir donde se puede pasar perfectamente más allá de 4 horas todo bajo el mismo precio. Por otra parte estos se encuentran siempre cercanos a parques y áreas verdes.

Por ejemplo, en la ciudad de Nueva York se tiene la oportunidad de poseer un gran parque (Central Park), donde en las avenidas circundantes podemos encontrar diferentes museos de artes y ciencias, siendo uno de ellos el Museo de Historia Natural. En este edificio de más de 4 pisos se pueden encontrar diferentes áreas temáticas en un continuo desde los orígenes de la vida, registros paleontológicos, sala de minerales, hasta la evolución del hombre y su historia cultural. Por otra parte existen áreas donde se pueden apreciar los distintos phyla de la vida, con ejemplares embalsamados, maquetas de las mismas y reproducciones que en nada envidian a la pieza original en lo hallado en registros arqueológicos. Lo sorprendente en estas áreas radica en la continuidad temporal a modo de curso de biología a través de la cual cualquier ciudadano, colegio o visitante extranjero se sumerge en un contexto donde no sólo aprende gráficamente, sino que también encuentra un lugar donde en el mismo recinto tiene acceso a lugares donde comer, áreas verdes, juegos para niños y obviamente nuevos muesos y bibliotecas; o sea, se encuentra con un Mall pero esta vez de cultura y de ciencias. Lo mismo ocurre en Washington D.C., en el cual a ambos lados de aquél memorial, encontramos museos de arte, historia natural, historia nacional, de ciencias, acuarios, muesos de tecnologías, cafés, tiendas, parques y cerezos, encontramos un conjunto o polo de cultura en un ambiente particular. Si a eso sumamos rebajas y días gratis para colegios, los niños, adolescentes e incluso universitarios pueden ir a tomar apuntes y repasar sus propias materias.

Haciendo el ejercicio de visitar internet, nos damos cuenta que existen sitios que recopilan la información de los museos

A pesar de tal belleza, la reflexión es de dulce y agraz, en especial por sentir haber sido un privilegiado, por haber estado ahí, quedando la sensación que tal belleza no pueda ser extensible a familiares, amigos, conocidos y cualquier ciudadano con quienes nos hubiera gustado comentar las emociones que se sienten al ver todas las exposiciones. Aún mayor es el dolor, al pensar en quienes quizá nunca tendrán la oportunidad de disfrutar de forma directa aquellos tesoros sino solamente a través de fotos y revistas.

¿Cómo sería un Chile con una mayor diversidad de Museos? De acuerdo a la perspectiva de creación de valor, lo que más llama la atención es la sensación de sentirse al interior de un Mall, pero donde confluyen una gran numero de servicios y tiendas “especiales”, que vienen a ser precisamente espacios donde nadie deja de maravillarse. Al hablar de servicios no sólo se hace referencia al museo en sí, sino también a cafeterías, exposiciones de obras de arte (sí, al lado de las ciencias y tecnologías), librerías al lado de un café donde se puede tranquilamente leer un libro, un diario, comprar y pagarlo y donde la premisa es toque, pruebe y lléveselo; si además sumamos plazas, juegos infantiles, acuarios, teatros y cines, todo se transforma en un centro cultural, es decir, una lugar donde se saca a las personas de los Mall y se les devuelve a los centros cívicos.

Una segunda enseñanza radica en la simpleza en la cual se conciben los museos, que a falta de piezas originales encuentran otro tipo de soluciones. Existe una preocupación e industria por obtener, fabricar, reproducir y restaurar piezas originales, bajo la premisa de que si no lo tenemos, lo copiamos fielmente. Esto es primordial, ya que quizá sea imposible tener en Chile registros fósiles de nuestros orígenes como a nivel americano y precolombino, como obras de maestros originales de todas las latitudes. En estos espacios, Ciencia e Historia se entrelazan. Es más, en el área de la aeronáutica nuestro museo aeronáutico podría ser pionero en complementar sus exposiciones con reproducciones provenientes de la NASA (Johnson Space Center) y que perfectamente podríamos realizarlas. Estos espacios podrían generar incluso ingresos y nuevas fuentes de trabajo para licenciados en biología, química, artes y humanidades, trabajando sea de paso haciendo clases al interior de estos, restaurando, copiando y si ocurre, interactuando con colegios, profesores y directores, transformando ahora a aquellos espacios en sitios de capacitación.

Lo importante, es que la posibilidad de desarrollo va más por incentivar la necesidad y los beneficios que tiene el visitar y aprender en los museos, que incentivar la creación de hábito desde el punto de vista monetario. Los principales problemas de asistencia a instancias de formación en nuestro país se dan porque mucha gente no ve en la cultura una instancia viable de entretención y formación. La gente puede gastar una cantidad X en ir al estadio, pero no está dispuesta en pagar un quinto de ese dinero para ir a un museo. Por lo tanto, la autocrítica que debemos hacer es importante. ¿Cómo revertimos esta situación? Esto se logra potenciando la alianza con las instituciones educacionales, de manera real, con perspectivas y objetivos claros, dando una importancia acorde a la asignatura con la que se trabaja. ¿Cómo se logra? Ya que en Chile nuestros museos aún no se encuentran todos en un mismo sitio de encuentro cívico, podríamos tener una fuerte política de crear una “Ruta de los Museos”, idéntica a la “Ruta del Vino” en línea con los contenidos de las distintas áreas del conocimiento que se integran en los colegios, posibilitando así que las horas que se gastan en aquellos recintos sea un tiempo donde se aprecia en vivo y en directo lo que casi siempre se tiene que leer en libros.

Otro aspecto importante es que todos estos lugares deben ser potenciados desde el punto de vista turístico a nivel de internet, logrando un mejor diseño e interfaz con el visitante, como a la posibilidad de que la información existente en distintos medios pueda ser leída en idiomas distintos del español, aspecto fundamental a la hora de querer globalizar nuestro patrimonio. De esta manera nuestros centros urbanos que contienen museos se verían beneficiados a través de distintas externalidades, pudiendo potencialmente atraer una serie de turistas que no ven en las ciudades razones reales de visita.

Y en tercer lugar, tendríamos como resultante, que el museo se convierte en una institución en la cual se puede estar y aprender. Se puede estar porque existen las instancias recreativas, culturales y culinarias que incentivan esta propuesta; y se puede aprender, porque existe una coherencia de aprendizaje común, que ayuda a desarrollar las potencialidades del individuo al hacer del conocimiento una propuesta interactiva, que potencie su competitividad frente a otros medios a los cuales nuestra sociedad está expuesta. De esta manera lograríamos que nuevamente el espacio público vuelva a ser utilizado como una instancia de crecimiento familiar y de comunicación entre nosotros.


Sobre esta noticia

Autor:
Fidelam (4709 noticias)
Visitas:
9942
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

CONARTE (20/11/2009)

Apreciaríamos su autorización para publicar este articulo en correo cultural prensa de Conarte www,correocultural.com
favor confirma a correoculturalgmail.com