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Otra vergüenza para Colombia

11/09/2009 22:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El gobierno colombiano pretende esconder el uso de la violaciòn sexual como un arma màs en su mundo de violencia insensata de guerrilleros, paramilitares y Estado

Oxfam Internacional presentó en Madrid el informe "La violencia sexual en Colombia”, obra de la investigadora Paula San Pedro. La autora del informe reitera que no se trata de casos aislados de at5aques a la mujer, corresponde al uso sistemático y cotidiano de “un arma de guerra”, igual que el fusil o las granadas. Su contenido es aterrador. Los grupos armados: Fuerzas de Seguridad del Estado, paramilitares y guerrilleros son señalados por las victimas como los responsables de esta salvajada. No se sabe cual es peor frente a este problema social. La despreocupación del estado/gobierno colombiano es total, al punto que no existen cifras oficiales de las mujeres que sufren agresiones sexuales por parte de los actores de la violencia. Algunos estimativos señalan entre 12.000 y 14.000 las agredidas ubicadas en las diferentes escalas de edades.

La sociedad colombiana, los medios de comunicación y el propio Gobierno de Álvaro Uribe "niegan y silencian este delito". Esta estrategia de “invisibilización del problema” presiona a que las mujeres que han sido victimas callen y sean sometidas al olvido total. El informe internacional precisa que: "Muchas mujeres renuncian a denunciar por temor a las represalias, vergüenza y miedo por sus vidas y la de sus familiares. La situación es tal que, en todo el país, sólo se han denunciado ante la Fiscalía 100 hechos de violencia sexual atribuibles a grupos paramilitares desmovilizados hasta junio del 2008”. La Defensoría del Pueblo dispone de información más exacta y elocuente. En un informe reciente revela que “dos de cada diez mujeres que se han desplazado en Colombia, citaron como causa para su huida, hechos de violencia sexual en su contra”.

Al solicitar cifras a Medicina Legal sobre violencia sexual por parte de grupos paramilitares, guerrillas o miembros de las Fuerzas Militares, aseguran que “no existe ningún reporte entre el 2003 y el 2007”. Curiosa respuesta. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos señala que la violencia sexual derivada del conflicto contra las mujeres y las niñas colombianas “es alarmante y tiene tendencia a incrementar. Se viola a la mujer para "humillar al enemigo". Hoy sabemos que “El uso de esta violencia, lejos de ser esporádico, se ha convertido en una práctica sistemática y generalizada que ya forma parte integral del conflicto armado colombiano”, describe cruda y descarnadamente, como tiene que ser, el informe de Oxfam. “La impunidad que reina en el país frente a este delito ha convertido a la mujer colombiana en víctima oculta de este conflicto”. Aunque el presidente, Álvaro Uribe y sus funcionarios digan que el problema no existe y que aquí hay todo tipo de atención para la mujer, “la falta de garantías de justicia por parte del Estado es total”.

Las mujeres colombianas creen que la Corte Internacional de Justicia les pueda ayudar para castigar delitos contre ellos impunes al momento

Colombia sigue en el pináculo del machismo inconsciente y absurdo. Cuando se trata de salir en defensa real de la mujer, el presidente dice que el problema no existe y es entonces cuando funcionarios y politiqueros repiten: “no existe” y se tapan los ojos y los oídos volteando a mirar para otro lado. En micro variación del contenido las noticias habituales, (que son las mismas desde hace 7 años, reelección de Uribe), surgieron algunas propuestas y frente a esta denuncia internacional: “Se puede apoyar la creación de una unidad en la Fiscalía que se ocupe de violencia sexual. Presionar y exigir al Gobierno colombiano que contemple el abuso sexual como un arma de guerra, no como una agresión doméstica. Creación de entidades sociales que ofrezca asesoría legal o psicológica. En fin son muchas cosas que se pueden impulsar para primero dar a conocer el problema, reconocerlo y luego proceder a extirparlo. ¡Es deprimente el comportamiento estatal!

Una luz de esperanza. “Colombia firmó una moratoria de siete años cuando aceptó el Estatuto de Roma que creó el tribunal. Esa moratoria, no renovable, termina el próximo noviembre y a partir de ahí la CPI podrá investigar los crímenes de guerra que en adelante se comentan en Colombia. La persistente ocultación y negación de este delito por parte del Estado ha permitido un entorno de impunidad ya que no investiga ni enjuician a los responsables. Señor Presidente Uribe: Quiera Ud quitarse la ven de de los ojos y reconocer que: “Las mujeres son un blanco en el conflicto y son violadas para causar el terror en las comunidades, estimularla huida de la población y conseguir objetivos estratégicos y militares”, conforme lo sostuvo la investigadora Paula San Pedro, autora del informe, La Violencia Sexual en Colombia. Tiene que aceptar que “Son responsables por igual, la fuerza pública, los paramilitares y la guerrilla. No se sabe cual es peor”. Otra vergüenza mundial para Colombia.


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Autor:
Valentinadiazgomez (298 noticias)
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