Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Teresa Rocamonde escriba una noticia?

Oliver Laxe: “En mi cine no hay lenguaje político pero el hecho de que esté viviendo en Marruecos sí es un acto político”

07/12/2010 16:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nacido en París en 1982 regresó a Galicia siendo niño para volver a marchar unos años después, esta vez a Barcelona donde estudió Comunicación Audiovisual. Y de ahí llegó a Marruecos hace algo más de cuatro años para encontrar “una mayor comunión con la vida” y, de paso, su camino en el cine

AG

En Tánger rodó su primer largometraje < em> Todos vós sodes capitáns< /em> que logró el premio de la crítica internacional de la Quincena de Realizadores de Cannes y el Premio Cajastur del Jurado Joven en FICXixón. Rodada en blanco y negro con una cámara de 35 milímetros, la ópera prima de Laxe (Premio Cineuropa 2010) cruza ficción y documento en un diálogo cinematográfico entre los niños de un refugio marroquí y su profesor de cine —el propio Oliver Laxe—.

En un trabajo tan personal, ¿el resultado se ajusta a lo que querías contar o hubo cambios en el proceso de creación?

Afortunadamente nunca una película sale como tenías pensado; el cine te va quitando y es interesante tanto lo que te quita que te esperas, como lo que te da sin esperarlo. Obviamente he tenido una realidad, un taller, que se ha hecho por unas determinadas razones, con un romanticismo muy explícito. Declinar eso cinematográficamente implicaba muchos problemas, por eso he tenido que recurrir a la ficción; he tenido que evocar ciertas situaciones y recurrir a ciertas cláusulas para sortear una serie de peligros que tenía la película. El hecho de que un blanco esté haciendo un taller en Marruecos con niños en exclusión social era un peligro que a mí me chirriaba, esta idea de “hacer el bien”. Y eso implicó que creara un personaje, que soy yo mismo, que estaba un poco más allá del bien y del mal y que instrumentalizó a esos niños con el único interés de hacer imágenes.

Esa es la parte de ficción. ¿Qué hay de realidad en la película?

Los niños. Yo soy la ficción, quien provoca a los niños, quien pone las cosas en movimiento y ellos son la realidad, el documental, la vida. En realidad no hay ficción, porque yo no les hago leer unos diálogos, pero les provoco y les llevo a sus límites. Siempre recuerdo que no es una película sobre los niños, sino sobre el cine, las imágenes, la creación. Creo que cuando uno es justo con el arte es justo también con la vida, y en la película hay mucho amor por ambos.

En un momento del film los niños dudan de que estén haciendo una película porque no ven la historia, solo imágenes inconexas. ¿Llegaron a entender el resultado final?

Durante el rodaje muy pocos pero a lo largo del montaje han ido entendiéndolo. La lectura que ellos hacen es la del paso de la ciudad, del ruido, del tiempo industrial, al campo, a un tiempo más humano donde se serenan. Ese viaje sí lo han interiorizado. En cualquier caso es un trabajo que vamos a entender con el tiempo, no la película sino la experiencia cinematográfica implícita, que es lo que más me importa.

"No me preocupa responder a ninguna expectativa más que a las mías propias"

Estás preparando un nuevo proyecto en Marruecos, ¿sobre qué trata?

Estoy trabajando un proyecto sobre traficantes de palmeras en el sur de Marruecos. Evidentemente lo que me interesa son las palmeras. Es un proyecto más ambicioso que el anterior y cuento ya con la coproducción de Francia y Portugal. Esperemos que Galicia entre también.

¿Asusta iniciar una nueva película después de los premios recibidos por la primera y con las altas expectativas creadas?

Para nada. Hicimos la primera película con nuestras manos, en condiciones muy precarias y trascendiendo la lágrima idiota, sin lamentos y con optimismo. Teniendo en cuenta el pacto establecido con nuestra creación, sabemos que la vida suele devolverte lo que le das, así que no me preocupa responder a ninguna expectativa más que a las mías propias.

¿Te planteas volver a Europa y continuar aquí tu carrera a corto o medio plazo?

Depende de cómo me cuiden. Si estoy en Marruecos es, en parte, un hecho político. En mi cine no hay lenguaje político pero el hecho de que yo esté viviendo en Marruecos sí es un acto político. Y dependiendo del rigor y del respecto que sienta que las instituciones tienen por las artes y por sus ciudadanos volveré o no. De hecho estoy reformando una casa en Os Ancares, donde me gustaría ir asentándome poco a poco.


Sobre esta noticia

Autor:
Teresa Rocamonde (12 noticias)
Visitas:
9168
Tipo:
Entrevista
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.