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El ocultamiento de la verdad real. 2ª parte

23/09/2009 23:04 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Abuso de menores. Comentario a fallo

4 La actualidad

En estos últimos tiempos, el Dr. Eduardo José Cárdenas, ex magistrado nacional con una larga trayectoria en asuntos de familia y el Dr. Eduardo J. Padilla, médico psiquiatra, consultor del Servicio de Psicopatología Infantil Juvenil del Hospital de Clínicas y miembro de distintas asociaciones internacionales vinculadas al tratamiento de niños abusados, elaboraron sendos trabajos sobre el abuso sexual infantil y el descrédito de denuncias de este tipo en casos de violencia y abuso intrafamiliar.[1]

En ambos se establecen rígidos parámetros para desbrozar ‘el trigo de la paja’ por la inusual cantidad de litigios de este tipo que se inician cuando uno de los progenitores ‘implanta’ relatos de abuso en la mente de los hijos con el objetivo de perjudicar y/o hacer pagar por ello (económicamente, claro) a la contraparte.

Con respeto, me permito disentir con tan importantes expositores. Tengo en cuenta para ello, principalmente, que las fuentes citadas en estos dos trabajos son en su mayoría de países del primer mundo, donde es sabido, la onerosidad de los litigios se lleva de la mano con la riqueza de quienes los llevan a cabo.

Entiendo, entonces, que dista mucho de la realidad que existe en nuestro país. Donde más del 70% de los padres de familias divorciadas no cumplen con sus obligaciones alimentarias y por otra parte, lejos están de tener una acumulación de riqueza que permita este tipo de manejo extorsivo a través de la actividad jurisdiccional.

Bien dice el Dr. Padilla “la actitud inicial frente al relato infantil debe seguir siendo la de creerlo”.

Volviendo al expediente que comento y en momentos en que este delito tiene una especial cobertura periodística, por un caso que pinta con similares características, debería recordarse que, tal como sugiere el sentido común, para ser cirujano hay que contar con cierta inclinación sádica, para ser militar se necesita coraje, valor, ambición de poder; se canaliza nuestro histrionismo, nuestra ilusión de justicia o nuestro autoritarismo a través de la carrera de leyes. Sin pretender incurrir en una calificación que nos lleve a la categoría de ‘delito de autor’, ¿no sería posible que padeciendo alguna perversión se desarrollara, aún inconscientemente, una actividad vinculada con ella....?

Parecería que, más allá de la violencia o el abuso intrafamiliar, en aquellos casos en los que las víctimas son menores, la mayoría de los sospechados se desempeñan como maestros, profesores de música, de gimnasia, sacerdotes.

Es posible que el desarrollo de las potencialidades del ser humano busque campo propicio para poder expandirse.

5. La justicia ¿tiene cara de varón?

Un artículo de un periódico nacional informa que “el Banco Mundial incluyó dentro de sus prioridades en la Argentina el análisis del funcionamiento de la Justicia con una perspectiva de género... los estereotipos culturales que se esconden detrás de los discursos... y los resultados del estudio muestran que las definiciones y las prácticas jurídicas argentinas contienen censurables prejuicios y altos índices de impunidad ... Es común encontrar entre los jueces argumentos que buscan exonerar de responsabilidad a los agresores sexuales por considerarlos ‘enfermos’; en los delitos cometidos por padres de familia, se tiende a ‘equilibrar’ los costos de la pena y a privilegiar instituciones como la familia sobre los intereses de sus miembros, y el sistema jurídico muestra inconsistencia cuando se trata de evaluar y juzgar la violencia física en el espacio familiar... No obstante la elocuencia de estos hechos, las políticas públicas no reconocen la violencia contra la mujer (y yo agrego: contra los menores) como un problema mayor. Estas son pequeñas causas: siempre ubicadas detrás de los asuntos urgentes y públicos que consumen toda la voluntad y el dinero del Estado... se requiere más conciencia de un problema siempre oculto...”[2]

En el mismo periódico y más cercano en el tiempo, otra articulista manifiesta “El abuso sexual de menores es una forma de maltrato que los adultos les inflingen y trae dramáticas consecuencias..... (citando a Kempe, fundador de la Sociedad Internacional para la Prevención de los Niños Abusados y Maltratados, dice)... ‘Estas actividades son inapropiadas a su edad y a su nivel de desarrollo psicosexual y son impuestas bajo presión, por violencia o seducción y, transgreden tabúes sociales en lo que concierne a los roles familiares’... El abuso sexual por definición tiene que ver con el poder. ...La sociedad y la cultura juegan un rol importante como facilitadoras de la emergencia del abuso sexual, tanto a nivel social como familiar. La cultura patriarcal interviene fundamentalmente en la instauración del abuso mediante el aprendizaje de la obediencia y la sumisión a la autoridad del hombre. Esta cultura imperante en nuestras sociedades considera firmemente el sometimiento de la mujer, los niños y las niñas al hombre...

El abuso sexual por definición tiene que ver con el poder

Continúa diciendo, sobre el abuso sexual extrafamiliar y en los casos en que el abusador pertenece al círculo social del menor que “ en estas circunstancias el abusador ocupa un lugar aventajado que le otorga un acercamiento facilitado al menor, dado que su rol le otorga poder y autoridad sobre los menores. Se puede encontrar este tipo de abusadores entre profesores, líderes comunitarios, sacerdotes, entrenadores deportivos.... En el 94% de los casos los abusadores son hombres, en relación al 6% de los casos en que son mujeres. Pertenecen a todas las clases sociales y pueden ser de cualquier religión, raza y nacionalidad. ...el abusador, generalmente, se presenta ante los otros como un sujeto lleno de cualidades, a quien se lo respeta y engrandece. Ante esto ¿quién puede creerles a los abusados? ...Divulgar esta denuncia puede ser insoportable para los implicados y voces directas o indirectas intentan acallar a las víctimas para mantener una homeostasis familiar, institucional y social. El abuso de menores lleva a la incapacidad para desarrollarse plenamente.”[3]

6. Los interrogantes.

Parecería ser que los tabúes se mantienen arraigados hasta para negar lo evidente. En el hecho comentado, ¿habrá sido tan insoportable para los que rodeaban a ese hombre, imaginarse tan sólo que esto fuera verdad, puesto que él era quien había compartido sus charlas y sus misas?

Luce probable que fuera tan grande el miedo que generaba la mera suposición de que un maestro, a quien le entregaban sus niños, pudiera abusar de ellos, que era necesario acallar la voz y hacer como que no pasaba nada.

En aquélla época, aún era tan rígido el mandato del ‘eso no se habla’ y tan arraigada la voz que desde el poder nos había inculcado que ‘el silencio es salud’....

7. Conclusión

Al decir del Dr. Cárcova (en los jueces al fallar) “...¿estarán ausentes sus lecturas filosóficas o psicoanalíticas, las opiniones en estado práctico que circulan en los ‘mass media’, la discusión con su cónyuge o con sus hijos sobre el tema, el criterio de sus amigos íntimos?"

Yo creo que no, es más, comparto la idea de que las clases dominantes utilizan en su beneficio un sistema completo de herramientas y dispositivos desarrollados en beneficio de sus ‘siniestros intereses’.[4]

Tengo para mí que todo ello va más allá, involucrando atavismos ancestrales, que reniegan y ocultan significativas perversiones, que indudablemente son difíciles de encarar en los profundo y a solas con uno mismo.

“Se dice lo que se ve, lo que se ve, no está en lo que se dice” M. Foucalt ‘Discurso Jurídico (clandestino)’.

1El abuso de la denuncia de abuso” Eduardo J. Cárdenas LL T2000-E.Sec.Doctrina y “A propósito de los relatos de abuso sexual infantil” Eduardo Padilla. Bs.As. sept.1999/marzo 2000.

2 Diario ‘Clarín’ 12/7/00 “Tendencias. La justicia tiene cara de varón” Sandra Cesilini-Especialista en desarrollo social del Banco Mundial. (La negrita me pertenece).

3 Diario ‘Clarín’ 15/11/02 “Opinión. La sociedad, ante el abuso sexual infantil” Susana Méndez-Psicóloga, docente e investigadora-Universidad Nacional de Mar del Plata y de San Martín

“la actitud inicial frente al relato infantil debe seguir siendo la de creerlo”

4 “Sobre la comprensión del Derecho” Bentham s/ Carlos M. Cárcova.


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