El nombre del viento, de Patrick Rothfuss
Desde hacía tiempo que tenía ganas de leer este libro, que ha gozado de muchísimo éxito en el ámbito de la "fantasía de adultos". Aquella rama del género fantástico ha experimentado un notorio auge en los últimos años, principalmente favorecido por la saga Canción de Hielo y Fuego y la finalización de la saga La Torre Oscura. La crítica, literalmente, recibió a El nombre del viento con los brazos abiertos, abalando su honestidad, historia y fuerza narrativa. Las expectativas que tenía puestas en Rothfuss eran grandes, debo reconocerlo, pero no me ha defraudado para nada. Sencillamente he revivido la experiencia que sentí cuando, hace muchos años (vamos, tampoco tantos; unos cuatro aproximadamente), leí la saga Harry Potter y me vi transportado a un mundo mágico y maravilloso.
Imagen provisoria. Mañana subo la foto de mi edición. Músico, ladrón, mago, asesino y héroe: ésta es la leyenda de Kvothe. Su verdadera historia sólo empezará a contarla en El nombre del viento. «He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. «Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.»
En una posada llamada Roca de Guía por primera vez ocurre algo interesante. Kote, el posadero, asiste a la llegada de un hombre atacado aparentemente por un demonio, con forma de araña gigante. Carter, el herido, salva milagrosamente de aquel ataque. Nos encontramos en un mundo fantástico, sin embargo muy realista. Este mundo se divide en Los cuatro rincones de la civilización (mapa detallado en el comienzo del libro, como parte de una ilustración) , en donde conviven criaturas extrañas, razas de seres humanos y magia, mucha magia. Pero la magia contenida en el libro no es como, por ejemplo, la de Harry Potter, en la que todo se concentra en una varita mágica y en el conjuro que se emplee. En El nombre del viento todo tiene una base "científica", y para aprender a hacer "magia" se necesita estudiar, y no precisamente en un colegio. La simpatía es uno de los puntos más importantes de esta magia, y consiste en establecer vínculos entre objetos u elementos, a través de ciertas energías; muy parecido a lo que conocemos como enlaces químicos. Dominar aquellos temas requiere de años en la Universidad...
Kote tiene un silencio importante. Gaurda dentro de si secretos increíbles, los cuales son conocidos por el mundo en parte, puesto que se han fusionado con rumores de taberna y suposiciones. Luego de que ocurre el incidente de la araña llega un misterioso hombre a La Roca de Guía, apodado Cronista, quien le hace un ofrecimiento interesante.
Y de pronto surge Kvothe.
El posadero que en su vida fue un hombre importante comienza a relatar por primera vez la historia de su vida. Y para ello necesitará tres días completos para que el Cronista registre en sus cuadernos todo. Porque el Cronista ha llegado con ese objetivo: captar y sacar a la luz los secretos de la vida del mítico Kvothe, y acabar por de una vez por todas con los rumores de taberna. Precisamente por uno de ellos dio con Kvothe, quien se cambió de nombre a Kote y se estableció en la taberna junto a Bast, su aprendiz. Cronista accede a los requerimientos de Kvothe, y comienza a registrar el relato.
Kvothe comienza el relato con su infancia en un trupoe itinerante de Ruhs, un pueblo de artistas callejerros que, amparados por su mecenas, recorren el mundo mostrando sus espectáculos. En uno de estos viajes conoce a Abenthy, un arcano que se une a la troupe y congenia inmediatamente con el joven e inteligente Kvothe. Se convierte en su maestro, y comienza en enseñarle cosas que muchos universitarios aún no dominan. Kvothe, poseedor de una mente prodigiosa, comienza a absorver los conocimientos. Sus primeros acercamientos a la "magia" suceden con Abenthy; y el deseo por conocer y dominar nuevos temas se materializa.
Junto a Abenthy descubre el arte de invocar mediante los nombres (lo que dominan los futuros maestros nominadores). Invocar a los elementos naturales es una ardua labor, y solo se consigue con mucha dedicación. El más difícil de todos: el nombre del viento. Por un error, una causalidad o un accidente, Kvothe logra invocar al nombre del viento mientras practica con Abenthy, solo entonces tomará consciencia de sus capacidades.
Pero basta de asuntos de la trama. Nuevamente no me perdonaría contarles más cosas, porque es un libro excelente y merece ser disfrutado como tal. Además de ser excelente y entretenido es novedoso. Nunca antes había leído una historia así. Es muy original, y muy meticuloso. Años tardó el joven escritor en acabar esta novela, revisándola una y otra vez. El resultado: un libro increíble.
La novela se desarrolla mediante dos historias paralelas y dos narradores paralelos. En primer lugar está la historia transcurrida en el "presente", en la taberna particularmente. En ella Kvothe se dispone a narrar su historia. Esta parte está narrada en tercera persona, con narrador omnisciente. La segunda es la narrada por Kvothe, en primera persona. Es la más extensa del libro (casi su totalidad). Aquella parte hace sentir al lector cosas bien interesante. En mi caso me sentía parte del libro, y pensaba que Kvothe me estaba contando a mi la historia. La forma de narrar que tiene Kvothe induce al lector a sumergirse en la trama.
El lenguaje, como les dije, está muy bien cuidado, sin llegar a ser pesado. Uno de los puntos más importantes considerados por los críticos para con esta obra es la forma de usar el lenguaje que tiene Patrick. De una forma amena e incisiva nos cuenta la vivencias de Kvothe. Relacionado con esto está la presencia continua de frases memorables. Tan inmerso estaba en la trama que no logré anotar todas las frases que encontraba. Sin embargo hay una que me gustó mucho, y recuerdo perfectamente.
Dejamos de ser niños cuando comenzamos a preocuparnos por el futuro Kvothe se vio obligado a finalizar su infancia abruptamente, luego de que una gran tragedia se cerniera sobre su cabeza. Una tragedia relacionada con demonios...
La trama está perfectamente constituida. Es adictiva, dinámica y con increíbles giros. En ningún momento se torna enredada o pesada. Todo lo contrario: pese a su gran calidad se lee de un tirón. Resulta imposible no disfrutar con las aventuras de Kvothe.
KvotheLos personajes también son muy interesantes. Todos profundos y complejos, en especial Kvohte, quien tiene un gran desarrollo con el correr de las páginas. Las tragedias que lo atormentan endurecen y enfrían su carácter. Hay otros personajes que representan la antítesis de lo valores de Kvothe, a los cuales odié a muerte. En muchos momentos me sentí identificado con Kvothe, con ciertas actitudes que tenía. Inmediatamente el lector le coje cariño a este personaje.
Múltiples sentimientos se entrecruzan en las paginas. Desde amor, odio, ternura, amistad, ira, sed de venganza. Por envidia muchas veces algunas personas jugarán mal contra Kvothe, y será él quien pague las consecuencias. Porque, vamos, es raro ver a un chico de quince años escalar los rangos de la universidad de forma meteórica. Otros tardaron años en llegar a lo que Kvothe superó el primer día. Sin duda este chico es especial. Las primeras partes del relato son bastante dramáticas, y me recordaron a libros como Sin Familia, de Hector Malot.
Como les contaba anteriormente, este libro me recordó mucho a Harry Potter, principalmente por el entorno académico que envuelve al relato. Si bien Potter está dirigido a un publico generalmente juvenil (aunque son millones los adultos que se deleitan con las aventuras del joven mago), El nombre del viento es fantasía más madura. No significa que los jóvenes no puedan disfrutarla. En mi caso, tengo 15, y he disfrutado muchísimo de este libro, al igual que con Juego de Tronos.
Inevitablemente estas novelas se comparan entre sí (Juego de Tronos, Harry Potter, El señor de los anillos), pero esta es diferente. Todas son magníficas a su maneras. En lo personal, mi favorita es Juego de Tronos, pero esta no se queda atrás.
En resúmen, este libro es imprescindible para los amantes de la fantasía, y también para los que desean comenzar este género. Una aventura maravillosa, un personaje convertido en leyenda y una prosa prolífica y dinámica. ¿Qué más se puede pedir de una novela? Ah, sí, una secuela. Esta novela pertenece a la trilogía Crónica del Asesino de Reyes. Que continúa con El temor de un hombre sabio y Las puertas de piedra (título provisorio, aún no publicado en EEUU).
En internet este libro ha tenido gran influencia, principalmente porque el autor es un asiduo blogero. Existen varios grupos en internet, sin embargo el más grande (dirigido por la editorial) es "La historia de Kvothe.com", que cuenta con web y grupo en facebook. En ella se pueden encontrar wallpapers y otras cosas para descargar.
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Sobre esta noticia
Autor: Lectorempedernido (71 noticias)
Fuente: blogdellectorempedernido.blogspot.com
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